PRESENTACIÓN

Anualmente cuando nos reunimos los antiguos alumnos de Corias, bien sea en grupos minoritarios por promociones en diferentes lugares del Principado y alrededores, o de forma general en el encuentro de Corias a finales de cada mes de septiembre, siempre solíamos comentar al sentir la alegría de juntarnos de nuevo que, era una pena el que hubieran pasado tantos años sin comunicarnos y sin saber unos de otros.

Afortunadamente, en estos tiempos eso está subsanado gracias a los medios informáticos disponibles que tenemos a nuestro alcance. Aprovechando la oportunidad que nos brinda BLOGGER para poder crear un espacio cibernético común, en la nube, donde se pueda participar y expresar los recuerdos que cada uno de nosotros guardamos celosamente de aquellos años, es cuando surge el Blog de los antiguos alumnos de Corias.

Esta elemental presentación lo único que pretende y persigue es reavivar la amistad y la armonía que hemos trabado entre todos nosotros durante los años de convivencia en el Instituto Laboral San Juan Bautista de Corias y, que a pesar del tiempo transcurrido, aún perviven frescas en nuestro recuerdo.

Otro de los objetivos del blog es recordar y compartir las peripecias vividas por aquellos jóvenes que coincidimos bajo las mismas enseñanzas, disciplinas, aulas, comedores, dormitorios, juegos, etc., durante varios años en el convento de Corias y que aún las tenemos muy presentes.

La mejor forma que tenemos para rememorarlo es ir contando en este blog todos los pasajes que cada uno de nosotros recuerde, expresados con la forma y estilo propios de cada uno pero, siempre supeditados a los principios del buen gusto, el respeto y a la correcta educación que nos han inculcado los padres dominicos. El temario en principio aún siendo libre, sí debiéramos procurar en general, que tengan preferencia los temas relacionados con el colegio y su entorno, ya que es el vínculo y denominador común entre todos nosotros.

Como es lógico, cada colaborador es el único responsable de sus opiniones vertidas aquí en el blog; las cuales pueden ser expresadas libremente sin condicionantes ni cortapisa alguna por parte de la dirección; tan solo debemos atenernos todos, a las premisas mencionadas anteriormente del respeto y el buen gusto.

Una vez hecha esta breve presentación, se pide la colaboración y aportación de todos los antiguos alumnos pues, seguro que todos tenemos algo ameno e interesante que contar. Unas veces serán relatos agradables y divertidos, y otras no tanto; pero así es la realidad de la vida.

Al blog le dan vida una serie de antiguos alumnos que colaboran de forma fehaciente y entusiasta con Benjamín Galán que es el bloguero administrador. A este galante caballero el cargo de administrador no le fue asignado por méritos propios, más bien por defecto, de forma automática; simplemente, por ser el titular del blog. Pero podría delegar el cargo en cualquier otro colaborador que así lo deseara.

De antemano, muchas gracias a todos los participantes y colaboradores. Tanto a los antiguos alumnos y profesores que deseen intervenir, como a todos nuestros amigos lectores.

¡A colaborar y a disfrutarlo!

(21 de noviembre de 2009)

B. G. G. (BLOGUERO PRIOR)

sábado, 27 de julio de 2013

Al “Prior” ya no le sienta nada bien el relente de la folixa

 Se  nota que al "Prior" tampoco le gusta doblar mucho la bisagra pues,  en vez de cavar y cultivar la huerta y tenerla como un vergel como hace Carlos Lobato, la utiliza como terraza de lectura ¡Cuánto folgazán hay suelto por ahí!
                                                             ***

El caso es que nos encontrábamos aquí en Posada estupendamente, muy  tranquilos y a gusto  como se puede ver por  la foto  durante todos estos días de julio, los cuales tomamos como vacaciones aprovechando las fiestas canguesas, y, recién pasado El Carmen, después de tres trasnochadas un pelín prolongadas,  ya comenzamos  tanto Elena como yo, a sentir los primeros síntomas de resfriado como son los típicos picores de garganta o algo de carraspera, pero no le dimos mayor importancia y lo achacamos a los efectos propios que a veces suelen producir  estas exageradas calorinas, así ocasionales,  en los bodys que ya van teniendo cierta solera, como es el caso del “Prior”, pero sin darle mayor importancia.  De todos modos no era de extrañar pues, con  el calor tan desmedido que lleva haciendo en lo que llevamos de verano y encima con el grado de humedad tan alto que existe en el ambiente -en torno al 80%-, es muy propicio para que se produzcan cualquier tipo de alteraciones en el sistema respiratorio.

 Nosotros el día de Pola, después de haber pasado  una jornada muy a gusto y placentera entre los amigos blogueros, cuando regresamos a casa estábamos medio cocidos (escocidos no) y no fue por el alcohol ingerido, no; más bien por la calorina tan tremenda que pasamos durante todo el día. Así, una vez en casa, no veía uno el momento para poder ducharse y cambiarse de ropa. Teníamos la molesta y pegajosa sensación de tener la ropa adherida  a la propia piel. Al día siguiente, domingo, nos fuimos a León y el miércoles regresamos de nuevo  a Posada.

Durante los días previos al Carmen también hizo mucho calor: yo he comprobado algunas mañanas el termómetro exterior en casa en  Posada y a las siete de la mañana marcaba 21 grados de temperatura, cosa totalmente inusual para estos pagos.  En principio los conatos de resfriado que sentíamos no  parecían nada anormal, más bien los propios de algo pasajero, sin trascendencia. Pero al cabo de unos días la cosa fue yendo cada vez a peor, hasta que surgió lo que he contado en el comentario que hice ayer en la entrada de Felipe, La Biblioteca.

El caso es que a Elena no le ha pasado de ser un catarro normal, pero en mi caso, me pilló bien pillado. Una vez más se demuestra  que las mujeres son mucho más duras y resistentes que nosotros los hombres. Miánicas que sí.  Ahora, estos últimos días que nos restan de estancia en Posada, estamos recluidos y sosegados en casa para lograr cuanto antes que yo me recupere  para  volver  a estar en condiciones lo antes posible y así  poder  hacer de nuevo, tanto los paseos matinales por el valle del río Gillón, como  por la ruta de Romualdo,  lo mismo que el resto de labores propias de un sesentón cumplido como es mi caso.

Lo que más siento es no haber podido colaborar más estos días en el blog con aportaciones alusivas a los últimos acontecimientos surgidos en la zona, como fueron la inauguración del Parador, los días de puertas abiertas y también sobre las fiestas del Carmen, pero hay veces que no se arregla la cosa. Menos mal, que el Pelgar no debió de estar este año  mucho de folixa y por eso en plenas fiestas apareció con  su entrada, donde nos cuenta la llegada a su pueblo  de nuevas mozas, las cuales parece que le tienen un tanto trastocado. También sería conveniente que este magüetu de rapaz dejase de lado los embelesamientos atemporales con jovenzuelas quinceañeras y atendiera más a las peticiones que le hacen los lectores del blog para que participe  más y con mayor frecuencia pues,  se lo están exigiendo en todas y cada una de sus colaboraciones,  y cada día más.

En los días del Carmen nos hemos visto  por Cangas con varios amigos blogueros como:  Mamen y Castro, Olga, Marta, Baragaño, Rodri, Caco, Felipe, José Fernando y alguno más que ahora no recuerdo. Nos faltó Alfredo que no debió de estar y Ramos que sí estaba, pero no hemos coincidido. Con Maribel y Manolo tampoco  nos hemos visto pues ellos esos días estuvieron en Oviedo por motivos de familia. Si no hubiera sido por este contratiempo mío de la dichosa neumonía atípica, Maribel ya  había previsto que un día de estos fuéramos  a comer al Parador pero como no pudo ser, no queda más  remedio que aplazarlo  para mejor ocasión. A raíz de esta invitación  le he encargado a Maribel que el día que vayan ella y Manolo, si lo cree oportuno, le pregunte al jefe de comedor si necesita algún camarero con experiencia demostrable en portear bandejas como puertas, cargadas con diez o doce  platos ya servidos de comida, desde cocinas hasta el nuevo comedor. Si la respuesta fuera positiva, Maribel  le dirá que no se preocupe que eso está resuelto, pues ella sabe de varios, pero en concreto hay  uno en Posada de Rengos que le encantaría volver a probar si en estos momentos sería capaz de practicar aquellos mismos malabares que hacía entonces con aquellas  pesadas macrobandejas de madera, transportadas desde los aposentos de la señora Avelina hasta los jóvenes y apetentes  comensales que estaban esperando en el refectorio y que desde sus asientos,  puestos en pie,  iban  recogiendo de forma limpia y rápida, según iba avanzando el hábil camarero, cada uno su plato  por riguroso orden de colocación. Si digo la verdad, aún no he perdido la esperanza de poder volver a repetirlo. En el caso del Parador, le vendría de perilla contar con personal poseedor de estas habilidades pues  cuando se le presenten bodas multitudinarias,  sería un método eficientísimo para echar de comer a tanta gente en un tiempo récord.

B. G. G. bloguero “Prior”

¿Por qué decimos…?

Damas con los picos de marras en las faldas 

Alguien tiene que pagar el pato:
Durante años, me pregunté por qué el pato y no otra cosa o animal. Os lo cuento.
Cuando La Reconquista, durante ochocientos años, hubo muchos ataques y retrocesos y, con frecuencia un mismo territorio, pasaba de unas manos a otras. Ocurría que los moros reconquistaban una comarca o ciudad y permitían a los cristianos seguir viviendo allí. Eso sí, a cambio de pagar un tributo anual. No era raro que exigieran un pequeño número de doncellas. Aquello era un PACTO, que había que cumplir. Originariamente se decía “Pagar el pacto” pero cómo esa palabra es más difícil de decir que pato, poco a poco, la frase se transformó en PATO.

Alguien tendrá que cargar con el muerto:
Hasta finales del siglo XV los campos de España estaban infestados de bandidos que hacían imposible viajar ni a pie, ni a caballo, ni en carruaje sin verse desvalijado y con frecuencia, molido a palos. No era infrecuente encontrar un muerto por habitantes de pueblo más próximo que cargaran con todos los gastos: funeral, entierro, misas, etc… Cuando al amanecer aparecía un cadáver en las cercanías, los del pueblo, lo ocultaban durante el día y, al llegar la noche, lo cargaban y lo depositaban en una de las puertas del pueblo próximo, para eludir el gasto. Cuando los del pueblo próximo descubrían el muerto al amanecer, repetían la jugada, lo ocultaban y, en la oscuridad nocturna lo llevaban al pueblo siguiente. Hasta que ya descompuesto y putrefacto, alguien se veía obligado a cargar con el muerto, es decir, con los gastos que este generaba.

Irse de picos pardos:
Dicen que es el oficio más antiguo del mundo, yo más bien creo que el más antiguo es el de político. Y no quiero comparar ni discutir este tema, aunque tengo mis razones para afirmar lo dicho.
El caso es que al final del medievo y más tarde, las prostitutas estaban obligadas a vivir recluidas en un barrio concreto de la ciudad. Es más tenían prohibido, andar libremente por las calles a fin de que no se confundieran con las mujeres de vida honesta. Y, sí salían tenían que vestirse de una forma distinta. Según la Real Ordenanza de las Casas Públicas de Sevilla, las tales prostitutas, si querían salir de su barrio, estaban obligadas a no llevar ni guantes, ni sombrilla y era obligatorio que en la parte de debajo de su falda, llevasen una bien visible cenefa que rodease la falda y tuviera un color pardo y toda ella con picos de ese mismo color.
Así es como comenzó, cuando unos amigos, pasados de vino, decidieron hacer una visita a las “de los picos pardos”. Vamos que no les faltaba más que obligarlas a llevar en la frente la palabra puta.


Pepe Morán Fernández. Dominico-ex. 

miércoles, 24 de julio de 2013

La Biblioteca.


El día de la inauguración oficial del Parador de Corias, durante la visita de la reina Sofía - equivalente, por cierto, a la de Carmen Polo de Franco hace muchos años- le mostraron la biblioteca.
Me llamó poderosamente la atención las estanterías vacías, sustituidas, para ambientar supongo, por unas mesas en las que muy ordenadas y de forma dispersa aparecían unas ¿revistas?. ¿catálogos?. No se podía asegurar lo que eran; lo que no eran si: no eran libros.
Recuerdo la Biblioteca, con  B mayúscula, cuando estaba repleta de libros de todo tipo y tamaño- los había altos como una persona, o así me lo parecían entonces-. Allí estaba, por ejemplo la colección Austral de la que se podían llevar libros para leer fuera de la biblioteca. También había libros guardados bajo llave los cuales, según teníamos entendido, estaban prohibidos. ¡Lo que hubiese dado entonces por saber de que trataban!. Nunca me quedó claro si eran los del famoso Índice de Libros Prohibidos o la prohibición era solamente para nosotros alumnos imberbes y en la ebullición de la  adolescencia.
Los aficionados a la lectura, ante el inexorable "apagón" de las 10.30 de la noche y el consiguiente ¡silencio!, teníamos una serie de artilugios para poder continuar la lectura dentro de la cama y bien tapados por las mantas para evitar la filtración delatora de la luz. Como, por aquél entonces, no tenía reloj nunca supe hasta que hora duraban mis desvelos lectores.
El "invento" que yo empleaba consistía en un cable plano de 2 hilos uno de cuyos extremos se conectaba a la linea eléctrica que pasaba por debajo de la cabecera de la cama y por el otro a un casquillo de bombilla de las que se utilizaban en las lámparas imitadoras de velas y una bombilla de no más de 25 vatios.
Prueba evidente de la existencia del hoy olvidado Ángel de la Guarda es el que, aparte de alguna pequeña quemadura en la sábana en el punto de apoyo de la bombilla y alguna espaciada descarga eléctrica (probablemente de no más de 115 voltios), no se produjo, que yo recuerde ningún incendio ó electrocución de los furtivos lectores.
Bueno, no era ésto lo que yo quería contar. Lo que quería era expresar la sensación de pérdida irreparable y de tristeza al ver las estanterías vacías. Sentí que eso mismo le había pasado al Convento, sí, para nosotros siempre será El Convento de Corias.
La Biblioteca no es la misma sin los libros y, de igual forma, el Convento no es el mismo sin los alumnos.
Si cierro los ojos y escucho en mi interior aún oigo los  gritos, las risas, los sonidos de los balones y pelotas de frontón, los pitidos de los silbatos, los sonidos de la vida en definitiva, de los recreos en los patios. ¿Los oís vosotros también?. Eso es parte de lo que queda de Corias. El edificio, a mi por lo menos, empieza a parecerme extraño.

Felipe.

lunes, 22 de julio de 2013

A LA RAPIEGA GUSTAN-TSE LAS GRUEÑAS

Ribichones, ribiyones, miruéndanus... (Fresas silvestres)

Nesti mes que chevá-mus de branu, ta faiendu más calore aiquí que na Mancha. Este anu  pur Cangas suda-se abondo, ya nun ía solu pula gafedad que fae, tamién faen muitu lus amagus de turmenta que hai a cada poucu cun bona tona ya tou. You toi tou’l día fulgandu aiquí pur casa amuzargau sin apenas faer nada pulus praus, purque nun  ta nada axeitau pa siguir gadañandu. Agora mesmu tengu muita yerba gadañada ya arramada pu las poulas, peru cumu nun urea del tou nun pudé-mus apañá-la. Miánicas cumu siga muitus días mais asina, cuna dichosa nublina arrastru,  que muecha más que sulecha,  pundrase-me toda cardinienta ya mediu podre que nun valdrá pa más que pa mutsir las vacas ya pal cuitu.

Menus mal que loutru día chegá-nun aiquí  al nuesu tsugarín pa casa de la Rulindes, unas rapazacas roxas ya rizosas que son primas detsa pur parte de sua mai, ya dixe-nun que vienen desi puelu que faen nel branu la zapatiesta esa de lus tumates. Dixé-nun que se chama Buñol ya que ta en Valencia. Son duas nenacas roxinas muitu rabileiras ya sempáticas cumu etsas solas, asina cumu la Rulindes, peru más xuvenzacas. Chaman-se: una Amparitu ya loutra Vicenteta, pero inda son  guapinas ya axeitadas que manda madre. Estas duas pascaxinas a min cháman-me Xiscu, ya esu que Rulindes ditses que non, que you soi Jasusín, peru etsas nun faen casu ya tan tul día: Xiscu p’acó ya Xiscu p’acutsó. You nun sei onde demonius sacá-nun estas peltrazus  de nenas ese nome, peru you catsu la bouca purque  gustá-me muitu tiné-las al pía miou. Miánicas tsievan las duas unus camisetuchus escutaus que sin casi amerar pa etsas, veinses-tses las peronas, ya cunus pantalunzacus idem de tsienzu, son tan cortus que parta-me un rayu si tienen algu más de dous dedus de pernera. Ya you cumu ya toi feitu un buen galifate, miedru una cuarta ya espúrrese-me tou cada ve que tses agüetsu las pantorras tan guapas que tienen las cundenadas. Asina na más que escuitu dicire: ¡Xiscu, Xiscu…!  cuntestu-tses  escapau ¡cuandu la vi you más gorda, que más quieru you!

Ya estas rapacinas son muitu madrugadoras. Queréis creer que güei pu la mañena bien ceu ya  tuvienun sintadas un ratau aiquí nu escanu de la nuesa cucina,  ya you casi me pongu trespeitau de tantu amirá-tses pa lus cadriles tan richonchus que tienen ya pa las peronas que las tsievan poucu menus que al aire del tou. El casu ía que a estas nenacas gusta-tses muitu el tseite de las nuesas vacas; subre tou el de la Garbosa que tien muita nata, cuandu ta recién muciu etsas, tsapan-lu asina cunus espumaraxus ya tou. Nun ía de extrañar purque esta tenrala nuesa tien un tseite muitu bonu, corta-se la nata cuna navacha na canada. Cúmu sirá que veise dun día pa outru cumu miedra el xatín que tien agora  que ta ricién parida. El casu ía que na más escumincipiar a muñir ya tan estas duas cativas aiquí na nuesa corte tsapandu’l tseite  de la  canada  cumu si foran duas xatinas. Ya tses dixe you que nun tomen tantu tseite desti natural que ingorda muitu, subre tou, las peronas, peru etsas riinsi de lu que you tses falu, ya nun me faen caso nenguno. A min fain-me  muita gracia, ya gusta-me tar cun etsas, purque ía  muitu raru que rapazas destus tiempus mudernus faigan estas cousas. Nos, faia-mus lu mesmu, peru yeran outrus tiempus. La xente nova desta  xeneración d’agora, ía raru que tses gusten las mesmas cousas que a nos, cuandu yera-mus pequenus.

Güei cumu ya dixe, bien ceu ya taba la nublina en cuerda toda arrastru pula mañena ya nun taba pa dir a la yerba ya astoncianas dixenun-me estas duas tsangurdias  que quirían subir a la braña ya mité-se dientru duna cabana. Ya Rulindes dixu-tses que sí, que tinía you que dir cun etsas. Ya you tsoucu di cuntentu. Cuchí-mus lus sumbreirus ya la guichada, ya la capietsa duna fugaza de la masera  ya una riestra de tsinguaniza de l'hórreu, mitimus-lu tou dientru dun espurtietsu ya puxímu-nus a chapinar lus tres camín arriba, apruveitandu pula fresca. Etsas nun quirían tsevar el espurtietsu, falaban pu lu baixu que yera muitu mexor la talega esa grandona que tsieva esta xente xoven toul día al tsombo, peru you nun quixe. Augua nun faía falta tsevar nenguna, purque hai augua abonda na fonte de las Andulinas que mana toul anu bastante, anque agora nu branu, si nun chueve a cada poucu, nun sal muita;  sal asina  cumu la mixada dun carneiru, peru esu sí,  bien fresquina que ta. Na más que chegá-mus al tesu la tsóndriga que ta muitu cuestu, pará-mus pa cucher un pouquinín d’uxíginu purque diva-mus aflanandu del tou. Nesi mumentu una destas rapazacas punxu-se de piá d’un blincu ya escumenzou a esnalazá-se toda cuandu viu un ruscatseiru que tsevaba clavadas nus aguichones del tsombu dous manzanucus piquenus. Yal mumentu l’outra nenaca viu un cagachón de la rapiega nu altu dun murrillu duna tsinde, que taba  tsenu de grueñas de zreizas bravas que cumiera la raposa, ya dixu: ¿Xiscu, estu que ía oh? Ya you cuntestei-tse  al filu: ía lu que tas amerandu nena;  que va ser: ía  un cagachón de la raposa, ricién esfueirau , espués de que se fartou bien el anemal de zreizas bravas. Ya la rapacina intrugou-me de novu: ya lus güesus esus de que son ¿Qué güesus agüechas tú munina? ... Ah, esu nun son güesus oh, esu son  las grueñas de las zreizas que, la raposa cumu tien priesa pa cumé-las, pur si chega alguien a quitatse-las,  tsápalas escapau  cun grueña ya tou. Nesi mumentu dixe-tses you: you tamién  papu las zreizas asina interas  cun grueña ya tou  lu mesmu que fai la rapiega. Ya minudu tses gusta a las mias pitas pul tiempo las zreizas tar al tsau miou cuandu toi baixandu’l pantalón na corte, ponen-se  todas alredor pa puder picar las grueñas sigún las voi esquitandu. Estas rapazucas cumu nun cumprenden la metá de lo que you tses aldrumeiru,  rinsi asina cumu cousa tonta ya farfotsan entre etsas que you soi “muitu básicu”. Ya sirá virdá. You faigu-me cumu que nun las escuitara,  peru fartar, fartamus-nus bien de riir cun etsas, lu mesmu la Rulindes que you. Sicasí, esta mucheraca de Rulindes, anque ía xoven cumu las outras, peru ía d’aldea ya esu caltriza muitu. Pur esu  la cundenada espatarraba-se de la risa loutru día cuandu tse cuntei que las outras quedanun-se espaparutadas del tou na más que agüechanun  el cagachón de la rapiega tsenu de grueñas, atsí engaramichau na caramietsa'l  murrillu.

Espueis de amerar pal cagachón de la rapiega ya riínus abondu , tsou, etsas duas rapacinas  chanun a currer cumu si las tsevaran lus demonius, ya poucu a poucu fumus chegandu a la cabana. Delantre la mesma cabana, al pía de la cancietsa del curral, esveirá-mus  un poucu pula vera del rigueiru, ya cuchimus un muntón de ribichones bien madurus, que a estas nenas gustanun-tses muitu purque nun lus cunecian, ya la Rulindes ya min también, anque nos tamus fartus de cumé-lus a minudu  pul monte. Etsas, las valencianas,  chaman-tses fresas silvestres.

Ya falandu un poucu de tou, nesti mumentu alcuerdu-me que nun tengu patacas na cucina, ya las que quedan nu muntón que tuvía hai na budega, tan todas ribichidas ya mediu podres. Nun tindrei outru rumediu  que cucher el picaxu ya dir a esverdiar un riegu u dous  a la currada nas deste anu. Aiquí nu nuesu puelu nun ía custume andar cunu picaxu nus pías de la patacas novas,  anantias del 25,  Santiagu; peru este anu, las poucas que tengu viechas tan todas ribichidas ya feitas un fumión; nun valen ni pa lus gochus. Nun sei si atouparei alguna que mirezca la pena, purque  sulfatei-las loutru día pa lus cocus. La metá tan en flor tuvía.
Ah, dixenun-me estas rapazacas  valencianas que esti anu tiníamus que dir a la fiesta de la Tumatina la Rulindes ya you, que ía pur agostu. Tantu la xustrona de la Rulindes cumu you, pa curré-las diximus-tses que sí, peru nesas fechas you nun puedo muvé-me d’aiquí de casa purque tengo que recucher las fabas ya semar lus nabus.


“Jesusín”, el Pelgar

martes, 16 de julio de 2013

Ya tenemos Parador

                              Momento del recibimiento con abucheos

Una vez los personajes dentro, ya se fue suavizando un tanto la protesta

Las fuerzas del orden imitan a los alumnos cuando esperaban en fila la entrega de la merienda, pero en el exterior del monasterio, por si fuera necesario salir cortando

                  Momento en el que la reina abandona el Parador

 
                Despedida y cierre 
                                   
Corias, 15 de julio de 2013. Por fin el Parador de Corias (Courias según la Academia de la Llingua asturiana) está ya  inaugurado y por lo tanto en servicio;  esperemos que, en adelante, funcione tan bien  como el monumento  se merece y como  deseamos  la mayoría de asturianos  que somos exalumnos del antiguo y excelente colegio que este grandioso monumento albergó en sus pertenencias desde los años cincuenta hasta entrados los ochenta. 
 En la mañana del lunes 15, tanto en la puerta principal del monasterio, como en la entrada al aparcamiento, antiguo patio del colegio, se agolpaba  un buen número de personas así como en el lateral de la carretera por el lado contiguo al río Narcea, ya que la otra mano pegada al edificio,  estaba completamente tomada por las fuerzas del orden público: Guardia civil y cuerpos especiales. La gran parte de los asistentes de la zona que habían recibido invitación para la inauguración ya se encontraban todos dentro del Parador desde hacía bastante rato a la espera de que llegasen las figuras estrella.  Sobre las doce menos cinco de la mañana  llegó a Corias la comitiva con las dos personalidades que, no estaban pero  sí se les esperaba  para la inauguración del nuevo parador situado a orillas del río Narcea. Según aparecieron por la carretera, AS-15, procedentes del helipuerto de Tineo, venían   en coches con las lunas tintadas y entraron directamente al parking con lo cual, los que estábamos esperando supusimos que eran la reina y el ministro,  pero no vimos con detalle a los personajes que iban dentro de los diferentes autos. En ese momento la gente que allí estaba esperando se abalanzó sobre las cintas que separaban la calzada de la acera y después de invadir la carretera se agolparon a  las puertas de la entrada al Parador profiriendo gritos, pitidos y abucheos, principalmente dirigidos al ministro de industria (el amigo de la minería) y también a la reina.

Las pitadas y abucheos que recibieron como bienvenida ambos personajes,  fueron  tan sonoras e intensas que no les debieran pasar inadvertidas ni a los políticos allí presentes, ni a los protagonistas principales de la  inauguración. Entre el personal asistente al acto como público, era frecuente ver en camisetas, gorras y pancartas varios eslóganes alusivos a la continuidad y defensa de la minería del carbón, así como una gran bandera tricolor. Un grupo amplio de mujeres jóvenes, esposas de mineros,  llevaron a cabo una sentada en la acera,  a las puertas del Parador, mientras interpretaron el himno de la minería: “Santa Bárbara bendita, patrona de los mineros…”.

El personal presente en la carretera y aledaños estaba compuesto principalmente por personas relacionadas con la minería del carbón procedentes del occidente asturiano y de otros lugares limítrofes, pero también había muchas otras personas que eran ajenas al gremio, pero solidarias  con la protesta y que querían hacer causa común con las reivindicaciones de la gran familia minera asturiana. También conviene resaltar que había algunas mujeres, no muchas,  que simplemente estaban allí para ver si podían vitorear y saludar a la reina doña Sofía. Mientras algunas protestaban a las fuerzas del orden porque no les dejaban ponerse donde ellas consideraban que divisarían mejor a su majestad, uno de los asistentes les dijo que para eso que ellas pretendían, no les habría hecho falta desplazarse  a Corias  pues, con el simple hecho de adquirir el Hola lo tendrían resuelto de inmediato.

Durante el tiempo que duró el acto de inauguración en el interior del Parador, la gente que había en el exterior poco a poco se fue diluyendo y marchando, y ya a las tres menos cuarto cuando finalizó todo,  apenas quedaban en la calle un puñado de entusiastas con el ánimo ya bastante debilitado, para vitorear o increpar ligeramente al ministro y a  doña Sofía, o simplemente para poder hacer unas fotos del histórico momento.

El recibimiento tan hostil que llevaron en Corias  los políticos en general, y en particular  los dos protagonistas principales invitados al acto,  por parte de la gente que les estaba esperando en las inmediaciones del monasterio, puede que a muchas personas les haya parecido desmedido,  inadecuado e inmerecido, pero no se debe pasar por alto que la gente está ya muy harta de tener que mantener a infinidad de corruptos y sinvergüenzas, sin que se mueva un solo dedo, por parte de quien lo tiene que hacer, para  erradicar  de una vez por todas, estas perniciosas y viciadas prácticas que cada día que pasa  descubrimos que se prodigan más y más entre nuestros dirigentes.

B. G. G. bloguero “Prior”

lunes, 15 de julio de 2013

Fuera ropa

Después de estos meses de frío, lluvia diaria, apenas aparecidos un par de días de sol, he notado que las muchachas han empezado a lucir, anatomía, es decir, carne, con una repentina aparición de pantaloncitos minúsculos y ¿Por qué no decirlo? Provocativos.

Quizás de haber leído demasiado, sea un handicap para enjuiciar fríamente los cambios de nuestra sociedad actual.
Por una asociación de ideas, harto comprensibles, me han venido a la mente lecturas pasadas, pero eternas e imborrables.

Una de ellas es  “La decadencia de Occidente” de Oswald Spengler. Otra “Auge y decadencia de los imperios” de Paul M. Kennedy y  “La Rebelión de las masas” de Ortega y Gasset. Y, últimamente las obras del francés Lipovestsky. También debo incluir, un libro fenomenal de Indro Montanelli, el genial periodista italiano titulado “Historia de Roma”. Tanto Spengler como Kennedy, destacan un fenómeno histórico, empíricamente constatado. Todos los imperios que se han sucedido en la historia, tienen una característica que se repite en todos. Todos nacen guerreando, suben al poder, dominan a las demás naciones y llega un momento inevitable en que empiezan a decaer, hasta desaparecer. No falla. Y lo más curioso es que ambos historiadores señalan una serie de síntomas que siempre han acompañado a todos los imperios de la historia, Persia, Egipto, Grecia, Roma, España, Francia, Inglaterra, Estados Unidos, que está ahora iniciando su declive.
¿Qué síntomas se reiteran en la decadencia de los imperios? Que mi memoria me asista:
  1. Dejan la espada y la cambian por la copa. Por la vida muelle.
  2. Dejan el arado. Compran los alimentos o se los arrebatan a las naciones conquistadas.
  3. Empiezan a odiar la guerra y los sacrificios que esta comporta.
  4. Empiezan a apasionarse con los espectáculos y ya no pueden soportar lo épico. Prefieren lo lúdico.
  5. Los pueblos hambrientos que los rodean, van poco a poco  tomando conciencia de su hambre y que sus dueños empiecen a exhibirse gordos, blandones, casi afeminados.
  6. Entonces comienzan a inquietar sus fronteras a sublevarse. Eran los bárbaros del norte. Ahora son los del Este y los del Sur.
  7. Pero los habitantes del imperio renunciaban a defenderse, gordos, hartos, acompañados de lindos efebos, lo único que hacían era ir a espectáculos.
  8. Comentan los historiadores que ya los bárbaros estaban a las puertas de Roma y los romanos, pasaban los días en el circo. Renunciando a defenderse.
  9. Las mujeres en los dos últimos siglos del imperio romano, se negaban a tener hijos y recurrían a mil trucos para abortar.
  10. Según Andro Montanelli, en expresión feliz al ver que los hombres no les hacían caso, ya no sabían que prenda más quitarse, camino de la desnudez, a ver si así lograban atraer la atención de los hombres.

¿Queréis o necesitáis que yo señale el paralelismo de aquellos tiempos con los actuales? Donde dice circo, poned Madrid – Barcelona, donde había un gladiador podemos poner a Mouriño, objeto de las más apasionadas y crispadas discusiones en todos los bares de España.
Me han dicho, o he leído que los hombres, están a punto de igualar en gasto de cosmética a las mujeres.

Los hombres que conquistaron medio mundo en condiciones infrahumanas, son para la juventud actual o ignorados, o despreciados.

Los héroes actuales están en el espectáculo Cristiano – Messi, en el cine, en la televisión, en las revistas del corazón.
Reconozco que me ha salido un artículo muy pesimista. Me alegro, cada día me resulta más odioso el lenguaje políticamente correcto. No lo soporto. Un tonto, es un tonto, no un deficiente, y una gorda, es una gorda, no una rellenita y un político es un ladrón.

Sólo faltaba que yo, víctima diaria en todas partes del lenguaje soez y blasfemo de las Cuencas, tenga que andar con remilgos para denominar a las cosas.

Soy viejo, un viejo. No un maduro, no un mayor, no un miembro de la tercera edad.

Pues eso.

Pepe Morán Fernández. Dominico-ex. 

FOLIXA GASTRO-CULTURAL EN "La Puela".

Cuatro personajes, importantes de la política de ¿Castellón?, de principios del siglo XX, engañan a sus respectivas esposas diciendo que van a efectuar un viaje científico-social a unas islas lejanas, las Chafarinas, cuando en realidad se dirigen a una fiesta privada en un cortijo andaluz. La cosa se complica cuando en la prensa aparece que el barco donde, teóricamente, iban a hacer la travesía, naufraga y ellos tiene que llegar a aquellas islas deshabitadas  y hacer saber al mundo desde allí -no había móviles ni GPS, claro-, que ellos se habían salvado, siguen con vida y que fueran a rescatarlos. Una hermosa comedia que honra al autor y A QUIEN LA ESCOGIO PARA INTERPRETAR EN CORIAS Y BAJO CUYA DIRECCIÓN ENSAYAMOS E INCLUSO HICIMOS LOS DECORADOS. ¡Qué experiencias!, que  aún hay gente que no supo verlas. ¿Con qué ojos miran?
Este es el argumento de una comedia de P. Muñoz Seca, -por cierto uno de los fusilados en Paracuellos del Jarama en 1.936- comedia en la que tuve la suerte,-como en varias más- de participar al mes de llegar a Corias. Me acuerdo aún de varias de las frases que tenía que declamar. Una decía:
-“Las bacanales aquí habidas superan las que celebraban Lúculo y Petronio, aquellos dos juerguistas de la Roma pagana…”.
Expresión que me acompaña, cincelada con la ternura voraz de las llamas nacidas en el corazón de un ignorante sorprendido ante la vida fuera del ámbito familiar y de escasa relación con un entorno bien reducido como era el de mi pueblo. Frase que, además, me hace reflexionar sobre la banalidad y prudencia y que me lleva a situarme por detrás, cuando menos, de la tercera fila huyendo de los primeros planos.
“Me extraña del amigo Gera que también es un colaborador de lujo de este blog y que no se hubiera apuntado, pero igual no se ha enterado. Lo mismo digo de  Pepe Morán,…”, decía El Prior en su último escrito, con motivo del pantagruélico banquete en La Puela, que diría Jesulín. Gracias por acordarse de mí. Y permitidme hacer un inciso:
Supongo que todos habréis pasado por El Puelo; lugar éste en el vértice de límites de tres concejos con edificaciones en los tres, y, por el que transitaban ¿transitan aún?, con frecuencia las brujas camino de sus famosos aquelarres en la Veiga del Palo, en Allande o en la Cueva de Sequieros, en Cangas. Más aún, según confirma un relato “histórico”, alguna vez se reunieron aquí mismo con sus colegas de León, menos promiscuas que las asturianas, para escarnio de los monjes que vivían en el cercano Monasterio de Corias. Aunque, y esto es una experiencia personal, más que brujas las que por aquí pasan son adivías, personajes que no se relacionan con Lucifer ni con ninguno de sus príncipes. No hacen conjuros y sin  embargo tenían, (hasta cuando yo fui mozo al menos), gran poder; es decir que aunque perversas, más vale no encararse a ninguna. Fijaros que son capaces de trasladar, sin que se apague, una vela en medio de una tormenta o vendaval.  Item más, está comprobado por diversos y reputados historiadores, también por mí, que la misión más importante que tienen estas adivías o brujas , es la de recoger por estos lares unas matas que crecen entre las pudingas que extrañamente existen en El Puelo y  que los “piedrólogos” sabrán justificar, y así preparar sus bebedizos amorosos. Quiero decir con esta referencia histórico-científica que la magia está en el camino más que en la meta.
No fui, Galán por  eso. (Leo todo lo que escribís, que no sean crónicas, claro. Es decir enterado sí que estaba). Por eso y porque hace 35 años que me pongo cuatro dosis diarias de insulina; porque tengo que cuidar la dieta y yendo a la Allandesa, y haciendo caso a Antonín, ya se sabe… Lo de las bacanales, también presente… No tengo, por otra parte, la gracia de vosotros.  Desde que me adjudicaron la responsabilidad de examinar a los niños que pretendían entrar en Corias, se me puso la cara de serio y sólo con los que intimido con tiempo por medio, acierto a que esa aparente seriedad se vista de colores….
Y ya que cité al principio, a Muñoz Seca, voy a contar una anécdota de este genial y prolijo autor, que, cuando le preguntaban por sus escritores favoritos, respondía:
Don Miguel de Unam –UNO; Benito Pérez Gal-DOS; Miguel de Cervan-TRES; Luca de Tena, Tor-CUATRO y Benavente Ja-CINCO.
“Porque no mundo, mengou a verdade…”.  La esperanza es que queda gente, como los de esta blog que aún sonríe y comparte…
Como decía, no sé si aún conserva esa sabia costumbre, el Padre Basilio,y que yo utilizon con frecuencia, ¡Salud!
GERA.
P.D. En en anterior escrito pretendía titularlo "Entre el SURTIDOR y la araucaria.