PRESENTACIÓN

Anualmente cuando nos reunimos los antiguos alumnos de Corias, bien sea en grupos minoritarios por promociones en diferentes lugares del Principado y alrededores, o de forma general en el encuentro de Corias a finales de cada mes de septiembre, siempre solíamos comentar al sentir la alegría de juntarnos de nuevo que, era una pena el que hubieran pasado tantos años sin comunicarnos y sin saber unos de otros.

Afortunadamente, en estos tiempos eso está subsanado gracias a los medios informáticos disponibles que tenemos a nuestro alcance. Aprovechando la oportunidad que nos brinda BLOGGER para poder crear un espacio cibernético común, en la nube, donde se pueda participar y expresar los recuerdos que cada uno de nosotros guardamos celosamente de aquellos años, es cuando surge el Blog de los antiguos alumnos de Corias.

Esta elemental presentación lo único que pretende y persigue es reavivar la amistad y la armonía que hemos trabado entre todos nosotros durante los años de convivencia en el Instituto Laboral San Juan Bautista de Corias y, que a pesar del tiempo transcurrido, aún perviven frescas en nuestro recuerdo.

Otro de los objetivos del blog es recordar y compartir las peripecias vividas por aquellos jóvenes que coincidimos bajo las mismas enseñanzas, disciplinas, aulas, comedores, dormitorios, juegos, etc., durante varios años en el convento de Corias y que aún las tenemos muy presentes.

La mejor forma que tenemos para rememorarlo es ir contando en este blog todos los pasajes que cada uno de nosotros recuerde, expresados con la forma y estilo propios de cada uno pero, siempre supeditados a los principios del buen gusto, el respeto y a la correcta educación que nos han inculcado los padres dominicos. El temario en principio aún siendo libre, sí debiéramos procurar en general, que tengan preferencia los temas relacionados con el colegio y su entorno, ya que es el vínculo y denominador común entre todos nosotros.

Como es lógico, cada colaborador es el único responsable de sus opiniones vertidas aquí en el blog; las cuales pueden ser expresadas libremente sin condicionantes ni cortapisa alguna por parte de la dirección; tan solo debemos atenernos todos, a las premisas mencionadas anteriormente del respeto y el buen gusto.

Una vez hecha esta breve presentación, se pide la colaboración y aportación de todos los antiguos alumnos pues, seguro que todos tenemos algo ameno e interesante que contar. Unas veces serán relatos agradables y divertidos, y otras no tanto; pero así es la realidad de la vida.

Al blog le dan vida una serie de antiguos alumnos que colaboran de forma fehaciente y entusiasta con Benjamín Galán que es el bloguero administrador. A este galante caballero el cargo de administrador no le fue asignado por méritos propios, más bien por defecto, de forma automática; simplemente, por ser el titular del blog. Pero podría delegar el cargo en cualquier otro colaborador que así lo deseara.

De antemano, muchas gracias a todos los participantes y colaboradores. Tanto a los antiguos alumnos y profesores que deseen intervenir, como a todos nuestros amigos lectores.

¡A colaborar y a disfrutarlo!

(21 de noviembre de 2009)

B. G. G. (BLOGUERO PRIOR)

jueves, 30 de diciembre de 2010

NO SON LO QUE PARECEN

Viendo estos mozotes ataviados con el  impecable delantal blanco y dispuestos para servir el comedor que tenían próximo a sus espaldas, lleno a rebosar con quinientos y pico comensales, me recuerda los tiempos de “servidor “, que la mayoría de nosotros ejercimos  durante los años de  internado en Corias.

La verdad es  que, estaba todo bien organizado y a pesar de no ser profesionales, los alumnos lográbamos servir  el comedor  y  recoger  los platos y cubiertos en un reducido tiempo, que bien podríamos decir: casi de récord. El servir el primer plato, que era casi siempre de cuchara,  resultaba cómodo y fácil  pues el perol era grande y como tenía dos asas formaba un recipiente muy ergonómico y  fácil de transportar de comensal en comensal de forma segura, hasta agotar su capacidad. Sin embargo, repartir el segundo plato que ya venían servidos desde cocina y colocados en las macro bandejas de madera, eso ya era harina de otro costal. Para manejar con soltura aquella tabla tan grande, cargada con diez robustos platos llenos de comida, ya se precisaba tener fuerza y a la vez buena maña pues, la distancia  que separaba la cocina del comedor no era excesiva, pero corta tampoco.

Lo que era el recorrido desde la cocina al refectorio el servidor lo hacía con la  tabla izada sobre el hombro y al llegar a las mesas, con los comensales puestos de pie, el servidor tenía que descender la tabla desde el hombro hasta  la altura de su  pecho y ponerla de forma alineada con los  hambrientos alumnos  a fin de que estos fueran retirando por riguroso orden el plato que  tenían frente a ellos según el camarero iba avanzando. De vez en cuando, siempre había alguno que se saltaba el orden y no cogía el plato que le tocaba. Esto estaba prohibido  y cuando sucedía, se le decía al insurrecto que por favor cogiese el que le tocaba pero, si no hacía caso,  había que  llamar al fraile que estuviese de vigilante del comedor. El desobedecer al servidor, el vigilante lo solía castigar haciendo que el comensal rebelde cambiase la cómoda postura del banco del comedor por otra mucho más piadosa a modo de espanta pájaros pero, bastante más incómoda, bien en el centro del refectorio o en el  claustro.  A los servidores nos fastidiaba mucho que alguien nos hiciera esto  pues en estos intentos de duda: éste sí, éste no,  casi siempre se solía derramar la comida fuera de los platos toqueteados. Y lo peor era que  nos hacía  perder el ritmo y demorar  el servicio. Cuánto más tiempo  empleásemos  de más en servir  y recoger, menos teníamos de recreo los servidores. Pero, aparte de esto,  nos molestaba bastante a todos porque, no solo nos  restaba  tiempo libre, también nos alteraba la agilidad y el ritmo que habíamos adquirido en el desempeño diario de esta función.

Yo y mis compañeros durante  los dos cursos que fuimos los mayores del colegio, lo mismo que el resto de promociones, a partir de la nuestra, bien a la comida o a la cena, siempre  servimos el comedor. Había algunos que ponían la condición de,  participar en lo que fuese necesario,  menos en portar las macro bandejas por el miedo que tenían  a caerse con todo el pastel encima. La verdad es que, para manejarlas adecuadamente, se necesitaba que el “camarero” tuviera cierta destreza,  agilidad y fuerza. Aunque a primera vista parecía que la mayor dificultad sería el excesivo peso, no era así, era más engorroso el manejo de elevarla  hasta el hombro,  después bajarla a la altura de los brazos y sobre todo el cambiarla de posición, ya que durante el trayecto de la cocina al comedor se llevaba alineada en sentido longitudinal de avance del portador, pero en el momento de coger los platos los comensales había que colocarla transversalmente a uno y avanzar arrimados tangencialmente  a las mesas del comedor.

Yo, que siempre he porteado bandejas, he tenido la suerte de que nunca me fui al suelo con todo encima, pero hubo casos en los que el porteador resbalaba, y no por torpeza suya, más bien porque  el suelo del comedor estaba mojado debido a la presencia de agua, alguna vez caída de forma  fortuita, o más bien  tirada por  algunos listos de manera totalmente malintencionada  para vengarse del servidor por haberle echado en el primer plato comida, en contra de su voluntad.

El primer plato como se servía individualmente y a voluntad de cada uno, con la única condición de que nadie podía pasar sin que se le echara al menos, una cacetada en el plato. Cuando el menú no gustaba mucho, el servidor tenía que ser pragmático para cumplir con la norma y a la vez no irritar demasiado al comensal. Como todo en la vida, si al que se le iba a servir era correcto y casi suplicaba con buenas maneras que se le sirviera muy poco, porque  no le gustaba, el servidor hacía la vista gorda y apenas le manchaba el plato. Pero si el que tocaba era pincho y un poco “pinao”, entonces lo del dicho: no quieres caldo,  tres tazas.   

La obligación de que todo el mundo tomase  cierta cantidad  estaba muy bien pues, de no ser así, los que eran algo comistrajos por naturaleza, si no fuera por la imposición,  no comerían más que los lambeos que traían de sus casas. En cuanto a la negativa de comer ciertos  platos, todos recordamos a más de uno que adquirió como apodo el nombre del menú repudiado; el cual al cabo de un tiempo, terminó gustándole y siendo de su agrado.

También recuerdo la generosa y abundante forma que teníamos de servir el pan que era en unas cestas de costilla (maniegas), llenas de los trozos de barra, cortados con guillotina,  hasta rebosar, que pasábamos a modo de las bandejas  por todas  las mesas y cada alumno  podía coger los trozos que le apetecieran, siempre que se comiese y no se hiciera mal uso de él. Los más pequeños había veces que se les llenaba antes el estómago que la vista y cogían pan a lo tonto para luego tener que sacarlo guardado en los bolsillos y depositarlo en los urinarios que había en las afueras del patio, junto al leñero. A cada poco, bien Gabino o los compañeros tenían que dedicar parte de su tiempo a desatascar los sumideros de los mingitorios por el atasco del pan.

La comida del colegio podría gustar más o menos a cada uno de nosotros, pero como abundante, al menos en mi tiempo, bien merecía el nombre de la peña festiva  canguesa: “BARRIGA HUBIERA”

miércoles, 29 de diciembre de 2010

MANIFESTACIÓN O HUELGA

En Corias,eran muy frecuentes los castigos colectivos,que en mí opinión,decian muy poco del personaje que los imponia.Aunque solo fuese, por el respeto que merecia un solo inocente.Creo recordar que un castigo de esos colectivos,la mayoría por no salir en silencio en las filas o cosas similares y sin mayores consecuencias,se nos castigo, a todos, el fín de semana a no salir.Los mayores, de distintos cursos, nos pusimos de acuerdo en tomar medidas,no nos parecia gusto ,fuera de toda lógica.Aqui entran Galán y Samuel,pues estaban tambien en el grupo organizador.Recordais en que medidas tomamos como protesta.Se habló de ruedas de coches,quemarlas en la carretera general o en el patio,como muestra de protesta.La edad y el montón de años que paso esto, no me permiten recordarlo con claridad.Lo que si fué el primer amago de manifestación por parte de los alumnos.Existió otro amago posterior,pero quedo en amago.A la salida de clase,castigan a Angel Granda de rodillas a la entrada del refectorio,el grupo de compañeros de clase consideramos que era injusto el castigo y mostrarnos solidarios.Decidimos una vez sentados en el comedor,todos a la vez levantarnos(los compañeros de clase) y salir acompañar a Granda de rodillas.En el pulpito del comedor el P.Vicente,el que ve nuestro movimiento baja de una leche,todo el mundo reculo,quedamos de pie fuera de los asientos Pombal,Rufinón y un servidor...pero por que habiamos sido los primeros y no nos dío tiempo a retrocer.A favor del P. Vicente que no nos castigo.-

SOLUCIÓN A LA FOTO CONCURSO II

Parece que el personal ya se da por rendido y La DIRECCIÓN también  tiene la impresión de que la foto concurso dio mucho más juego del que se podía esperar. Si tenemos en cuenta que de los que faltan por identificar, algunos no vivían en Cangas, ni eran alumnos de Corias, creo que la cosa ya estuvo bien. Muchas gracias a José Antonio Ramos por su prolija aportación  y a todos los participantes por vuestro entusiasmo y colaboración.

sábado, 25 de diciembre de 2010

MENÚS NAVIDEÑOS


Llegadas estas fechas, queramos o no,  todos somos un poco víctimas del excesivo y desmedido consumo, pero unos mucho más que otros. También sabemos que  una gran parte de los ciudadanos que, afortunadamente, pertenecemos al mundo desarrollado nos empeñamos en despilfarrar y tirar la casa por la ventana, sin mucha justificación ni criterio, para poder ser degustadores de  los alimentos más exóticos y caros que el mercado nos depara para  estas fechas. Yo diré que entre los menús principales con más arraigo navideño a nivel nacional tenemos: el pavo, el capón, el  besugo,  el lechazo, y como broche de oro el marisco; con la angula a la cabeza, simplemente, por ser muy escasa  y por el desorbitado precio que llega a alcanzar  para estos acontecimientos festivos. También el caviar, pero menos.

En la zona  interior del occidente asturiano, el menú más popular que teníamos en los años de nuestra juventud, lo componía  casi en exclusiva el pitu  de corral criado en casa,  y como postre  la compota de peras de invierno junto con el turrón y la sidra achampanada El Gaitero. El cordero también era parte del menú festivo, pero éste se consumía más en las fiestas patronales de verano y en las celebraciones más numerosas familiares, como bodas y bautizos.

Siempre que se habla de consumir carne de cordero recuerdo la costumbre, aún hoy día vigente, de adquirir el animal  completo para  prepararlo de diferentes formas y para nutrir  la despensa familiar  durante varios días. Si el animal procedía de la zona y se sacrificaba en la casa, pasaba un poco como con el cerdo que se aprovechaba todo de él.

Pero de todo lo aprovechable del cordero había una parte  en concreto, que siempre servía  de  burla y mofa cuando se decía  que figuraba entre los platos del menú de la casa a donde fuera uno invitado a comer y, era simplemente por  lo delicada y esmerada que debía de ser su limpieza para poder consumir tal parte  con tranquilidad. Para los muy suspicaces llegado el caso, si el ama de la casa donde se iba a comer, tenía fama de ser un poco “espesa”, para qué hablar. Los  remilgados comensales, en cuanto advertían de que había tal cosa en el menú, solían buscar vagas disculpas antes de tener que hincarle el diente al sospechoso plato.

La parte en cuestión del animal, que se dedicada a la preparación del enigmático plato, no eran ni más ni menos que los intestinos del cordero; los cuales  como es lógico, para poder consumirlos sin reparo  en casa ajena,   era preciso saber a ciencia cierta que, para su elaboración se había contado con una  higiene esmerada y garantizada. La materia prima de este menú como he dicho lo formaban las delgadas y largas tripas que constituyen el intestino delgado del animal;  las cuales, una vez  desprovistas de todo residuo  que pudieran tener tanto del alimento del animal como de los restos de  jugos gástricos,  bien peladas y convenientemente lavadas, pueden tener el mismo valor  gastronómico que cualquier otra parte del cuerpo del animal. Si sería así que, para algunas personas, dicho guiso,  era su plato preferido. Pero la verdad es que, eran los menos los que tenían estos gustos.

Me estoy refiriendo a: LOS MOSCANCIOS.  Hoy día me da la impresión que, en la zona de Cangas, debe de ser  un alimento totalmente en desuso, casi obsoleto. Digamos que en aquellos tiempos, este plato  siempre era menospreciado y se tenía  como una comida  de calidad inferior y ordinaria; por eso  servía de mofa siempre que salía a colación. Tanto es así que, esa palabra también se utilizaba, de forma peyorativa y figuradamente,  para denominar o menospreciar  a las personas que fueran sosas y  sin gracia.

Pero este ancestral alimento, aunque nos pareciese que solamente se elaboraba  en nuestra zona, no es  así todavía hoy día pues, en la Mancha, concretamente en la zona de Toledo, también se prepara y se consume esta parte del cordero como plato típico y puntero;   pero allí se presentan de diferente forma. Se enrolla la tripa  sobre dos palitos colocados perpendicularmente en cruz, a modo de ovillo,  y se hacen  al horno; se conocen con el nombre de Zarajos. En La Rioja también se preparan de forma similar y se les denomina, Embuchaos. En fin, que los Moscancios de marras, aunque en nuestra zona ya en aquellos tiempos se tenía reparo en decir que se habían comido, se siguen consumiendo   en varios sitios más del país, y  son más populares de lo que pensamos.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Felicidades

En estas épocas del año siempre me viene a la mente nuestro monasterio pues fue precisamente en él dónde, al menos yo, vi por primera vez una de la obras clásicas de Frank Capra, su título en español: "Qué Bello es Vivir", protagonizada por Jimmy Stewart. Fue más adelante, allá por 1970 cuando me enteré que este clásico es un ritual navideño en los EEUU, forma parte junto con Claus, el árbol, y Rudolph (el reno con la nariz roja), de las Navidades. Aprovecho estos momentos para desear a todos y todas, antiguos alumnos de Corias, blogueros, anónimos, y participantes, sus familias y allegados, etc, etc, etc,.... UNAS FELICES FIESTAS, Y QUE EL ESPIRITU DE ESTA NOCHE SEA NUESTRA ANTORCHA QUE NOS GUIE DURANTE EL VENIDERO AÑO. ¡¡¡¡¡ FELICIDADES !!!! http://www.youtube.com/watch?v=xE5QJWZENcQ

jueves, 23 de diciembre de 2010

CONCURSO II

Como el anterior concurso de la foto del descabezado, -ojo, no confundir con cabeza perdida-, tuvo tanto éxito, el amigo J.A.Ramos me ha facilitado esta otra bonita foto de la juventud canguesa posando en pleno jolgorio festivo, allá por los años sesenta, aproximadamente, con el fin de repetir la prueba y poner a examen de nuevo, vuestra memoria y vuestras dotes identificativas.

Los personajes ya están numerados, con lo cual, si se reconoce a las personas, resulta bien fácil asignarle a cada número su correspondiente nombre. A primera vista la mayoría de las caras supongo que resultarán archiconocidas para muchos pero, seguro que habrá  más de uno y más de dos,  que se resistan hasta el final a ser catalogados.

Como es evidente y lógico, se ruega a los amigos: Ramos, Gión, Alfredo, Olga, María la Anónima, etcétera,  que hasta que el personal en general, se moje un tanto, conviene que  actúen con moderación y tiento.

Los premios a los concursantes que más aciertos tengan, se fijarán como siempre, siguiendo la magnanimidad que caracteriza a esta  dirección.

Así pues, queda abierto el concurso.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

VACACIONES DE NAVIDAD

Llegadas estos tiempos me recuerdo  de los años de  Corias que, hacia el veinte o veintiuno de diciembre  teníamos en puertas unas de las fechas de mayor  felicidad para todos, pero principalmente para los internos que estábamos separados  de nuestras familias; simplemente el pensar  en poder volver a la casa de uno y estar  fuera del suplicio del internado, del orden de tres semanas hasta después de la festividad de Los Reyes Magos, aquello ya era el no va más. Pero como se suele decir,  la felicidad nunca es completa. Todos los de mi promoción recordaréis que en estas vacaciones,   rara sería  la vez que nos íbamos de vacío. El profesor de literatura principalmente,   los últimos  años de bachiller nos solía poner como deberes el hacer un resumen a modo de síntesis,  de algún libro determinado, casi siempre  de temas clásicos y muy aburridos para nosotros. Estas obras  la mayoría de las veces no resultaban  de lectura muy atractiva  que digamos y, el intentar leerlo suponía un verdadero sacrificio y esfuerzo por nuestra parte. Para hacerlo, era necesaria  una fuerza de voluntad férrea.  Con lo bien que se estaba correteando por la calle con los amigos,  jugando entre  la nieve, como para ponerse a leer a Homero.

Durante los  primeros días de vacaciones se despreocupaba uno totalmente del “mandao”pero,  cuando la conciencia te recordaba de vez en cuando: fulano, debes de comenzar con la tarea que tienes pendiente, que  los días de asueto  pasan volando y luego pasa lo que pasa; pero rápidamente, el otro yo contestaba: eso para mí es pan comido; lo hago yo en dos momentos en cuanto me ponga y todavía quedan muchos días por delante. De momento, tranquilo. Así un día tras otro, hasta que la fecha se venía encima y no solo no estaba  hecho el trabajo, sino que no se había ni abierto  el tostón del libro todavía. Entonces, comenzaba la preocupación y el desasosiego tal  que, los últimos días, apenas se disfrutaban, pensando en qué disculpa le daría uno al profesor para justificar el incumplimiento de lo que a uno le habían encomendado.

 Transcurridas las vacaciones, y llegado el día siete de enero, aquello ya no tenía solución. La única posibilidad que quedaba, como he dicho, era  inventarse alguna disculpa para que con un poco de suerte, el profesor se creyese la patraña argumentada. Pero el buscar algo creíble estaba muy difícil y al final no quedaba más remedio que   asumir el fallo y te decías: que sea lo que Dios quiera. Unas buenas rodilleras y salvado.

A mí todos los años  me estropeaban parte de la alegría que me suponía el ir de vacaciones, por este simple motivo. En mi caso también se añadía que, el tema no era mi fuerte y como no me gustaba demasiado, le tenía pánico y, a cada momento me venía al pensamiento el dichoso trabajo que tenía pendiente y debía de acometer sin demora. Recuerdo algunos años de llegar a Corias en enero, sin haber hecho nada de nada. El consuelo estaba en que  la mayoría de los compañeros  tampoco hubieran  hecho apenas nada y, mal de muchos, consuelo de tontos. Pero llegada la hora de presentar los deberes al profesor, los  trucos no valían y  había que dar la cara y entonces surgía el problema.

Menos mal que la mayoría de las veces la desgana y la “zanganez” nos había pillado a casi todos por un igual y, al estar toda la clase  en condiciones parecidas,  el  profesor en principio amenazaba con tremendos  castigos pero luego, pasados unos días, se iba haciendo cargo de la situación y no solía ser muy severo con nosotros.

A mí me gustaba ir de vacaciones totales, sin llevar nada pendiente,  sin rémoras de tener que traer algún encargo hecho a la vuelta. Cuando nos ponían estas  tareas navideñas  ya iba a disgusto desde el primer día y,  parte de la alegría de  mis vacaciones se veía un tanto turbada por aquellos tostones de encargos. Las pocas veces que me fui libre sin cargo alguno para la vuelta, iba pletórico pero, fueron las menos.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Monasterio (pequeñas curiosidades)

El monasterio de Corias, como todos sabéis, fue fundado en el siglo XI, año 1.032, por nuestros amigos los Condes de Piniolo, arte románico-neoclásico. Ocupado durante siglos por los Benedictinos, la orden de San Benito con su máxima "ora et labora", Oración y Trabajo. Esta orden estuvo hasta el año 1.836, año que fue desamortizado y los monjes benedictinos exclaustrados. La curiosidad es que estuvo desahabitado hasta el año 1.860, 24 años. En este año se incorporan nuestros amigos los dominicos. La otra curiosidad, que seguro sabéis, es que funcionó como siquiátrico de hombres, durante la guerra civil, del 36 al 39. En el 36 al ser destruída la Cadellada, por motivos de la guerra, los enfermos varones fueron trasladados a Corias. La Cadellada era el Hospital siquiátrico de Asturias, construído a semejanza de un modelo francés y era, al menos en teoría, uno de los centros más avanzados y modernos de España. Fue como director jefe clínico del Hospital D. Pedro González Quirós Isla (Oviedo,1904-2000). Al que tuve la suerte de visitar, profesionalmente, en muchas ocasiones en su clínica privada de San Rafael, con sus hijos Pedro y Antonio, también médicos, y en alguna ocasión me comentaba su etapa de Cangas.-

¡¡¡FALLO DEL CONCURSO!!!

Aunque el premio al concurso esté pendiente de su adjudicación y entrega por la falta de identidad de uno de los  acertantes que ha participado bajo el seudónimo de anónimo; y   a pesar de este pequeño inconveniente surgido, la dirección cree que debe publicar la solución correcta ya de una vez,  como acredita  la nueva foto donde todos  sus personajes son perfectamente reconocibles y se ve que mantienen la cabeza en su sitio.

El otro afortunado acertante  ha sido Samuel, pero dada su condición de colaborador habitual del blog, la dirección no considera ético ni equitativo que este miembro se lleve el cincuenta por ciento del jugoso premio, ya que previamente se había dicho que los participantes próximos al blog  no debían de concursar.

Como vemos en la nueva foto, el personaje descabezado aparece como es debido con todo colocado en su lugar. Para lograr esta proeza de la ciencia ha sido necesario hacerle un trasplante de hombros para arriba, incluido el cuello del abrigo y hombreras. La cabeza trasplantada al fin se puso en su lugar y funciona correctamente. Con esto no se quiere insinuar que antes la tuviera descolocada, ni mucho menos; pero desgajada hasta el cuello sí que  la tuvo. Gracias a que la ciencia progresa que es un primor,  aquí tenemos a nuestro amigo Granda de nuevo,  tan espigado y alto como siempre y preparado para no tener que envidiar para nada la altura de  los fréjoles que trepan  hasta los puntos más altos de  sus tutores para captar con mayor facilidad la luz solar.

Sí apreciaréis que el trasplantado presenta cierta palidez en el rostro, pero esto no es nada preocupante; es completamente  natural y se debe a que está aún en fase de recuperación.

El acertante anónimo, aunque de momento se resiste a revelar su nombre, puede tener la completa seguridad que, antes o después, si él no lo dice, caerá en las garras de nuestros eficaces y acreditados servicios de inteligencia.

viernes, 17 de diciembre de 2010

PITANZA EN TURÓN



Como ya sabéis estamos en tiempo de reuniones gastronómicas y en estos días se celebran por todos los lugares las comidas de Empresa. Con tal motivo hoy hemos mantenido, Miguel Ángel Vázquez, Rufino Rodríguez más conocido por "Rufinón" y el que suscribe, una "Reunión de Trabajo", Gastronómico-Cultural y como suelen hacerse este tipo de eventos, el acto se celebró en torno a una mesa de un Restaurante de Turón, para ver si solucionábamos el asunto del retraso de la edad de Jubilación, que nos lo quieren (quiero decir "os lo quieren") retrasar hasta los 67, porque dicen que sinó, no vamos a poder cobrar, porque si no trabajáis más tiempo, "nun habrá cuartus" pa la pensión y de paso a lo mejor alguno queda por el camino antes porque puede que le de un mareo cuando esté en el andamio de un 6º piso y ya podéis suponer lo que puede pasar. Bueno eso para la plebe, porque para ellos que pa eso están "estudiaos" ya lo dejaron bien arreglado. Con 7 añinos apretando el botonín ya solucionaron el futuro. Y eso que algunas veces "apretabénlu con los pies". Ya lo dice Jerónimo Granda en la canión "Tenía un borricu Antón que quier ser Diputáu". Al final no pudimos solucionar el problema porque se nos hizo tarde, la noche se nos echó encima y había poca luz, que para eso el Ministro de les bombilles nos regaló una, pero como son Made in China, "engañáronnos como chinos" y achumen pouco.
Yo creo que el Menú vale más que no digamos de que se compuso. Podemos asegurar que era más modesto que el de los que tan por Madrí. Para que no quedéis muy intrigados, os muestramos solamente una pequeña muestra, que fue degustado en perfecta armonía y amistad, regado como mandan los cánones, con un Ribera del Duero. Eso sí de forma moderada, porque como las arcas del Estado andan un poco caninas después de la huelga de bolis caídos, los "soplímetros" vuelven a trabajar a destajo y no vaya ser que el demonio tentara a los de verde y se les ocurriera mandarme en mi regreso a Gijón, que demostrara si tenía buenos pulmones para soplar la "pajuela chivata" Ya que no encontramos la tecla para resolver el otro asunto, por lo menos que la comida no se nos indigestara.
Y para dar fé del evento dejamos constancia gráfica del acto. "Ya con esto alón"

jueves, 16 de diciembre de 2010

UNA DE MIS COLABORACIONES EN EL BLOG PROMETIDAS

 Que tengáis unas Fiestas moderadamente Felices (así será mejor el día después) y un desfibrilador para ADEACO en 2011

 ¡Hola, amigos y compañeros de fatigas antaño!

     Como el alma máter de este blog, Galán, decía fechas atrás que "mucho fisgoneo" en el mismo (cinco mil y pico visitas) pero pocos se "mojaban" -aunque yo lo he hecho en tres ocasiones anteriormente- voy a zambullirme hoy en este "chandeo" virtual para comentar algo que en nuestro foro "La Cuadrilla del Norte y el Hijo Pródigo" (cuatro "chavales" de la promoción 59/65 más un servidor) hemos sacado a relucir más de una vez.

     Cuando ya se han celebrado o estamos en ello comidas de empresa, de fin de trimestre de... el nombre es lo de menos y la excusa ni pintada, y cuando ya nuestras señoras, madres o cuñadas hacen acopio de viandas para la comida de Nochebuena, yo aún tengo en la memoria -y por qué no, en el paladar- el recuerdo de la comida-convivencia que el último domingo de septiembre hemos celebrado en una bodega de Cangas del Narcea bajo la llamada de ADEACO.
     La comida en sí, notable. Bien por el pote, que nos retrotae a los años de niñez en la aldea donde era primer plato siempre en la carta, excelente el brazo gitano del postre... y todo lo demás bien, en general. No así el comedor, qué comedor, el sótano almacén. Hasta fallaba la acústica. Ninguno de los 57 asistentes, según creo recordar me dijo Teimil, que fuese a contratar una comida lo haría en un "salón" así.

     Yo nunca me tomé en serio la reiterada petición de Jacobo. Me lo habían comentado y se lo escuché en la edición del 2009, que es a la primera que asistí. Les dije a mis cómplices del foro: "Para el año que viene, le voy a llevar yo, personalmente, un presente". Y con él que me presenté el 26 de septiembre pasado. No es que guardase del entonces padre Jacobo una gran huella, como tan poco la guardaba él de mí (cuando en el ´09 le fui a saludar, me recordaba vagamente); es más, mi poca afición al teatro entre paredes y bajo techo -que el de calles y plazas, como la "Semana del Teatro" en la Plaza Chica de Zafra, al más puro estilo medieval, sí me gusta, al igual que los teatros de masas, donde se implica medio pueblo, caso de "El alcalde de Zalamea", en la pacense Zalamea de la Serena o "La batalla de la Albuera" que se celebra en una plaza de toros portátil en la localidad del mismo nombre, a 25 kms. de Badajoz-; pues decía que mi poca afición al teatro no sé si tendrá él algo que ver, pues me dio en una ocasión un papelito, donde tenía que decir una frase, y luego la función se suspendió. Pero sí me quedó prendido en el recuerdo las notas que le sacaba a su acordeón, instrumento que me encanta. Por eso, me presenté en esta ocasión con un acordeón en miniatura donde una plaquita decía. "Para Jacobo, por los sones de antaño, de un antiguo alumno". Cuando vi que la petición suya iba en serio pues en serio iba la distinción que le hacía la directiva de ADEACO, me guardé mi acordeoncito. Enhorabuena, hombre, el que la sigue la consigue, pero conste que yo creí que tú petición de ser homenajeado iba en broma.

    La Asamblea tras la comida, y ya yendo a otros temas, tengo la sensación que no funciona. Comidos, bebidos -unos más, otros menos- y en tertulia con los de tu mesa, una pretendida asamblea viene un poco a deshora. Tal vez sería sería bueno el replantearse adelantar media o una hora el punto de encuentro para así disponer de ese tiempo donde, mientras se tomaba el aperitivo, celebrar la Asamblea, estómago vacío, mente despierta.

    Un asunto también a replantearse es la visita guiada a... ¿A dónde? Personalmente no vería mal que se ampliase el área de visitas. Cangas tiene muchos edificios históricos de los que solo conocemos algunos la fachada. Fue para mí fue un hallazgo, cuando días antes me acerqué al Ayuntamiento a preguntar infructuosamente por la famosa "lista de socios", descubrir en el hall de entrada, nada más franquear la primera puerta, una placa en la parte derecha donde se recordaba "a una compañía de soldados que habían luchado, durante la Guerra de la Independencia, en la cruenta, famosa y decisiva batalla de La Albuera", a quien el poeta  Lord Bayron dedicara unos versos que cuando vuelva a pasar por el monolito que los recuerda, los memorizaré para haceros partícipes de ellos.

    Fundadores de ADEACO. No sé quien tuvo la feliz idea. A él o ellos, mi reconocimiento.

    Junta directiva actual de ADEACO. Reconocer que estáis llevando el testigo que nadie quiere recoger, como pude comprobar en 2009. Esas "embajadas" que las gestionen otros, pensamos la mayoría, por no decir todos, que ocupaciones ya tiene uno bastantes. Ahora bien, a partir de ese justo reconocimiento, deciros que si os coge Tierno Galván -con su "el alcalde que no se endeuda no es un buen alcalde"- os corre a gorrazos. Tenéis dineros apolillándose  en la cuenta (tres mil y pico euros, ¿no?) y el calendario de actuaciones parece ser se reduce a la comida de septiembre, que cada uno pagamos de nuestro bolsillo, o al menos a mí eso es lo que me llega.
    No es de extrañar que a las primeras convocatorias acudiesen, según me han informado, más de cien personas y ahora vayamos la mitad. ¿Razones? Puede que el pobre calendario de actos que desarrolla la Asociación, puede que no siempre gusta a todos que un político sea el presidente ("este no está ahí más que para salir en la foto" suele decirse), puede que la novedad arrastre y la permanencia ponga las cosas en su sitio. Puede... Si las asambleas fuesen serias, con verdadero debate e intercambio de impresiones, planteado el tema tal vez saliesen algunas respuestas. Mientras tanto, a mí solo se me ocurre pediros una cosa:  seguid en vuestros cargos, pues aunque yo tengo ideas (desde hacer un calendario con las fotos de todos los comensales para enviarlo como Felicitación navideña, a participaciones de lotería, editar un boletín cuatrimestral que nos mantuviese más en contacto, editar pequeños libretos monográficos como por ejemplo uno que hablase del descubrimiento arqueológico en el patio, reivindicar con pequeños y sencillos actos la figura de Alejandro Casona, cuyas obras de teatro nos eran leídas por el padre Morán en clase de literatura, etc., etc.-, pues aunque yo tenga ideas y vosotros el dinero (de todos), yo estoy a 750 kms. y mi voluntad de ocupar un cargo en la directiva al doble. Así, pues, seguid, por favor, pero por favor también que los Reyes Magos os traigan un desfibrilador para que en el 2011, como a esos deportistas que salvó la vida, a vosotros os insufle energías, nuevas ideas e iniciativa.

     Para terminar, y ahora que se aproxima el sorteo de la Lotería de Navidad, permitidme que me saque la espina del fallido sorteo que pretendí hacer del estuche de vino D. de O. Ribera del Guadiana, que una cooperativa de aquí, muy laureada por sus aceites y caldos, comercializa con éxito. Ya sabéis, cuando estoy aquí hago propaganda de Asturias, y cuando estoy en Asturias "falo" bien de Extremdura. Únicamente pretendía hacer algo distinto al simple sacar un papel de una bolsa, una especie de bingo con conocimientos de varios campos: la canción, el toreo, la literatura, el deporte, la geografía y la gastronomía. Yo iría leyendo y cuando lo oído se identificase con Extremadura, sólo había que decir bingo,  lo que facultaba pasar a la final con otros  pocos más, donde se haría el sorteo por lo tradicional. Es decir, se trataba de hacer una primera criba.
     La cuestión era así:

     Bertín Osborne
     El Juli
     El Platanito..........bingo  (Novillero de Mérida, en la línea de El Cordobés, que no triunfó, terminando de Bombero torero y actualmente como vendedor de lotería en Madrid).
     Juan Echanove
     Luis Pastor..........bingo (Cantante de Berzocana, Cáceres, popular en su día por cantar en TV las Coplas del ciego y recientemente de  actualidad por musicar a Saramago).
     Dolores Medio
     Abraham Olano
     Luis Landero.......bingo (Escritor de Alburquerque, Badajoz, que se dio a concocer con la exitosa "Juegos de la edad tardía").
     Río Guadalete
     Los Monegros
     Las Alpujarras
     Río Guadiana......bingo (Junto con el Tajo, principal río de Extremadura, a quien atraviesan de este a oeste, dando lugar a las ricas y feraces Vegas del Guadiana, Plan Badajoz).
     Luis Gordillo.......bingo (Exfutbolista, de Almendralejo, varias veces internacional; recientemente elegido presidente del Betis balompié).
     La butifarra
     Estrella Morente
     Martes y Trece
     El jamón ibérico..bingo (Se da en toda la serranía de Huelva -la mayor mata de encinas, la llamada dehesa,  de Europa- que viene a morir en Extremadura, gran productora de cochinos que transforman en gran parte en Guijuelo y otros zonas de Salamanca).

     Pues así hasta 82 nombres, de los que 41 eran falsos y 41 verdaderos, que darían el pase a la final como los 17 puestos darían el pase a los 6 que los hubiesen acertado. La cosa no funcionó y Pepe, el tesorero, me echó un cable trayéndome la clásica bolsa de donde se sacó un papelito. Gracias. (Y no he echado en olvido lo que me dijiste al darme una tarjeta: "Llámame un día cuando subas y tomamos una copa por Oviedo". Eso está hecho).

     Bueno, amigos, colegas de antaño, salud para 2011 y nos vemos el último domingo de septiembre en el mismo sitio y a la misma hora... o un poco antes.

                                José Rodríguez Francos  "jrFRANCOS"

                          

miércoles, 15 de diciembre de 2010

POLIFACÉTICO VÍCTOR GIÓN


Venimos comentando en este Blog algunas de las anécdotas ocurridas a lo largo de nuestra estancia en el Instituto Laboral de Corias. Para los que empezamos allá por 1957 cuando se pasaba del Colegio Apostólico de los Domínicos al Instituto Laboral, los recuerdos en algunas ocasiones son vagos, dado el tiempo transcurrido. Es por eso que quiero hacer mención a las distintas actividades que algunos de los que por allí pasamos, desarrollábamos fuera del estricto programa escolar.
Y quiero hacer mención a un compañero, vecino en Cangas de la Calle Dos Amigos y sobre todo amigo, Víctor Gión.
Tenía tiempo para ser uno de los componentes de una de las más famosas orquestas del momento en Asturias, "LA NOPAL", como se puede apreciar en unas de las fotografías que acompaño junto a otros jovencitos como Mauro o Benito, prestos a interpretar cualquier composición para el disfrute de los que acudían a las fiestas donde actuaba aquella Orquesta.
Pero también lo tenía para jugar en el Narcea (se puede ver las caras de niños que teníamos casi todos) cuando en aquella época se jugaba el Torneo de Occidente, puesto que el equipo no estaba todavía federado, y que dicho sea de paso casi siempre ganaba el Navia. Víctor era un jugador de clase, organizador, con muy buena visión de juego, algo vago eso sí, pero que se complementaba perfectamente con Tremao, el otro medio, trabajador incansable que recuperaba balones y enseguida se los daba a Víctor para que éste decidiera.
Como no tenía futuro ni en la música ni en el fútbol, dedicó su vida laboral a los demás en el Aeropuerto de Asturias, donde si acudías y necesitabas de alguna ayuda, ahí estaba para tratar de solucionarte los problemas. Hoy goza como casi todos los de su quinta, de la bien ganada jubilación y presume de ser uno más de la saga de los Gión, que ya va por su nieto Víctor Gión IV.

martes, 14 de diciembre de 2010

CORIAS Y EL ALSA

CORIAS Y EL ALSA Es bien conocida la vinculación del Alsa a Cangas y a Corias,de sus propietarios.En nuestra época de estudiantes y ahora, es el medio de comunicacion de transporte con la Capital y el centro de Asturias.En Semana Santa,vacaciones de verano y navidad, en el viajabamos destino a nuestros hogares.Recuerdo la parada,tanto a la ida como a la vuelta,en Cornellana y degustar los bocadillos más sabrosos, de carne rebozada, en Casa Grana.Posteriormente, fuimos cambiando el medio de transporte, y pasamos a utilizar el Taxi,nos poniamos cuatro de acuerdo y a" escote pericote",siempre viajabamos con el mismo taxista ....Gión,padre de nuestro compañero y amigo Victor. Volviendo al Alsa,en aquella época se permitia viajar en el techo,me toco hacer un viaje por vacaciones de Navidad,de Cangas a Oviedo,creo recordar que no había billetes en el interior,fué la primera y la última,ni os imaginais como llegamos a Oviedo...bien fresquitos,en verano,tendría sus ventajas...el bronceado.Tenias otro aliciente,que tenias que ir toreando las ramas de los arboles.Sobre los arboles,me gustaría que entrase en el Blog Balsera,él tiene una esperiencia, que pudo concluir en un disgusto muy serio.Balsera coméntalo.-

domingo, 12 de diciembre de 2010

LA RADIO QUE NUNCA FUNCIONÓ

Leyendo el relato de Miguel Ángel “Novelas y relatos”, no he podido resistirme a contar algunos pasajes de mi relación con la Radio. Aunque yo nací en Quirós, poco después de nacer mi hermana, mis abuelos maternos me llevaron con ellos a Muñó, una Parroquia del concejo de Siero. En aquella época de finales de los años 40 nadie o casi nadie tenía aparato de radio y había que ir a las casas que disponían del "invento" para poder escuchar principalmente, "el parte" y los discos dedicados que solían ser por las tardes-noches, ya que en los pueblos donde había que atender el ganado y todo lo que conllevaba una casería, no te permitía poder escuchar las novelas. Pero un día mis padres avisaron, eso si con el tiempo suficiente para que un determinado día bajásemos a la casa de unos vecinos que eran los únicos que disponían del aparatín y que distaba algo menos de 1 Km. y que escucháramos Radio Oviedo en la sección de discos dedicados. Y era que me habían dedicado una canción, que dicho sea de paso no recuerdo cuál. La ilusión de un niño de 4 años escuchar su nombre en la radio era algo que no se puede explicar. Una vez que a punto de cumplir los cinco años mis padres dijeron que ya estaba bien de seguir en casa de los abuelos y me llevaron para Quirós. Y en nuestra casa ya había aparato de radio. Según nos contaba mi madre cierto día se presentó mi padre con un aparato de la marca “Invicta” que duró hasta bien entrados los años 80. En ese aparato seguía mi madre las novelas sobre todo de “Ama Rosa” que yo creo que junto con otra de los años 70 “Simplemente María” fueron las que más hicieron llorar a las mujeres españolas. Por las noches se escuchaban la sección de discos de “¡Aquí Radio Andorra, Emisora del Principado de Andorra!” con la interminable lista de nombres que duraban yo creo que hasta cerca de media hora cada dedicatoria. Recuerdo también las secciones para los niños como Supermán y el hombrecito Mig" con su Kriptonita, los cuentos de Garbancito, La Gallina Marcelina, La Ratita, o Caperucita Roja, y por supuesto Matilde, Perico y Periquín en Radio Intercontinental y Radio Madrid de la Ser, emisoras éstas que solamente se escuchaban por la noche, algo que nunca me llegué a explicar el porque por el día no podías escucharlas. La Saga de los Porretas, con el abuelo D. Segismundo que tenía una amiga de su juventud a quien llamaba “la Bella Chulita”, su hijo Avelino y Candelaria la mujer de éste y sus dos hijos Juanito y Pepita ya eran de los años 70. En Radio Oviedo presentaba Menchu Álvarez del Valle, la abuela de la Princesa Litizia, un programa que se llamaba “Coser y cantar”, y durante bastantes años se emitió “Rumbo a la Gloria” un programa-concurso de voces noveles que emitía Radio Oviedo, de donde salieron algunos que luego fueron famosos como el caso de Rosa Mari Patallo, conocida después como Rasa Maria Lobo o Maya. En la radio seguíamos los partidos de fútbol en “Carrusel Deportivo” o en Domingo Deportivo Español” éste en Radio Oviedo de la REM, y en Radio Asturias recuerdo las entradas de Ricardo Vázquez Prada para ir adelantando cómo iban las cosas el Tour cuando corría Bahamontes, según iba recogiendo la información de las emisoras francesas. En fin que la radio fue nuestra fiel compañera hasta la llegada de la Televisión, que en el caso de Cangas no fue hasta 1962-63, con la antena que instaló en Santana Eduardo, que tenía la tienda de Electrodomésticos al lado del Siglo, junto a la Barbería de Oscar. A partir de ahí ya podíamos ver los partidos de la Copa de Europa y los reportajes del Tour de Francia. A mi casa no llegó el Televisor hasta 1970, coincidiendo con el Campeonato de Mundo de Fútbol de México. Citaré una anécdota que nos surgió estando en 4º. En la clase de Electricidad con el Padre Dimas, éste nos dijo un día que íbamos a hacer un aparato de radio para poder escuchar los partidos de fútbol. Con gran ilusión nos pusimos a ello y tras las pruebas pertinentes de sonido etc., la terminamos casi a fin de Curso, justo cuando iba a celebrarse la Final de la Copa de Europa entre el Barcelona y el Bemfica de Lisboa. Pero nuestro gozo en un pozo. Ese día por aquel altavoz solamente salían ruidos que parecían chisporroteos y no podíamos escuchar nada, pero Dimas muy previsor por si acaso había llevado uno que si funcionaba y gracias a él pudimos escuchar la narración. Fue aquel partido donde Ramallets portero del Barça se metió un gol en su propia portería, sus delanteros estrellaron varios balones en los postes (que por cierto todavía eran cuadrados) y que al final perdieron por 3-2. Creo que fue el último partido que Luisito Suárez jugó con el Barça antes de irse al Inter de Milán. Fue la Radio que nunca funcionó. Pese a eso, años mas tarde, la radio siguió siendo mi compañera de viaje a lo largo de mi vida laboral, y hoy cuando viajo en coche, aún la sigo sintonizando.

sábado, 11 de diciembre de 2010

¡¡ CONCURSO !!

¡Hola amigos! Como se acercan fechas de sorteos, el Blog  también quiere participar de alguna forma en este ambiente de tentar a la diosa Fortuna, y para ello propone un  concurso muy fácil, que consiste simplemente en averiguar quién es la persona que ocupa el sexto lugar en la foto, y que está descabezado. Un colaborador del Blog, que es el que ha propuesto el concurso, lo tiene clarísimo. Así pues, tranquilos que la solución existe.

Las reglas de participación son las siguientes:

-No es recomendable que respondan los colaboradores más veteranos del Blog, para no levantar sospechas infundadas.

- Se premiará  generosamente al acertante o acertantes, con un viaje Corias-El Acebo, que tendrían que realizar por sus medios y a su gusto: a caballo, andando, en bici, etc. No se permitirían vehículos a motor. La organización pondría  a su disposición el avituallamiento necesario como son  el asesoramiento de viaje y la señalización de los puntos de llegada y salida.

- Para dicho viaje se sugiere que no se ingieran, ni antes, ni durante el trayecto, bebidas dopantes o seudoenergéticas para no ser descalificados. Tan solo se permitiría aliviar la sed con tinto de Cangas, pero con una salvedad; si los participantes fuesen  sedientos de por sí, reconocidos,  se les concedería el privilegio de que las ingestas fuesen  algo más abundantes de lo normal que suelen ser en estos casos;  eso sí, siempre y cuando no se desviaran demasiado de la ruta oficial, y lograran  llegar al punto de destino sanos y salvos.

Pues, sin más demora, comencemos a rebuscar en nuestro disco duro a ver si averiguamos quien puede ser este pobre hombre que, después de muchos años, y probablemente sin dar motivos, le han arrancado la cabeza.

viernes, 10 de diciembre de 2010

NOVELAS Y RELATOS

Quien no recuerda, entre los años cincuenta y sesenta, aquellas novelas radiofónicas...tipo Ama Rosa de Sautier Casaseca, con aquel elenco de actores de radio: Juana Ginzo, Pedro Pablo Ayuso, Matilde Vilariño o Matilde Conesa. Y a nuestras madres pegadas a la radio siguiendo el serial y en muchas ocasiones compartiendo domicilio, con vecinas por no disponer de radio. Me viene a la cabeza los seriales, en capítulos, que nos eran leídos por las noches para después dormir plácidamente. Recuerdo dos, que me causaron una grata impresión y que esperaba enganchado a que llegase la noche: El diario de Daniel de Quoist Michel y La Barca sin Pescador de D. Alejandro Casona. La locución no recuerdo, pero juraría que era del P.Carmelo. Hablando del Maestro y Dramaturgo, recuerdo una excursión al monte Piñolo y posteriormente a Besullo, que me parecio un pueblo muy interesante y bonito, con cantidad de fraguas, su famoso Mazu y sin olvidarnos que fue la primera Congregación Evangélica de Asturias. Fue la primera y única vez que fui a Besullo. Creo recordar, que la vivienda de la infancia de D. Alejandro Casona, se quemó recientemente. - Miguel-Angel

ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES

Ya he comentado en otras ocasiones que, durante los siete cursos que estuve interno en nuestro recordado colegio, no solamente se me ha ilustrado en los temas propios del bachillerato laboral; sino que, de vez en cuando, también era reclamado para ayudar en la realización de ciertas tareas extraescolares, no muy didácticas que digamos, pero al fin y al cabo, domésticas, y muy prácticas para la vida diaria, tales como: ayudar a la matanza de los cerdos (en Navarra dicen cutos,  en Cantabria chones, en Castilla marranos y, en Cangas: gochos), cortar patatas para la siembra (plantación), tronzar troncos para leña, atropar yerba, apañar castañas, etc. Pero el broche de oro se lo llevó  cuando fui reclamado como acompañante de Matías, que era  el capataz agrícola al cargo de los temas del ganado en el convento, para hacer de “celestino” y llevar una hermosa cerda reproductora, que estaba en celo,  al borrón (berraco) a Cangas a casa de Secundino, el hermano del padre Basilio, que tenía una granja estupenda en la zona de Santa Catalina, y contaba con un semental porcino, digno de volver locas a todas las cerdas del concejo, con su robustez y hermosura.

Recuerdo que la limusina nupcial utilizada para el traslado de la cerda, desde Corias hasta donde estaba el novio, era un  Isocarro, una especie de moto-triciclo con caja, en el cual el conductor iba en su puesto de adelante y detrás en la caja compartíamos el reducido espacio: la enorme cerda, Matías que era el maestro de ceremonias y un servidor que haría de padrino y de testigo. Como el vehículo iba bastante cargado la velocidad de desplazamiento no era muy alta que digamos, con lo cual, la exposición de la chancha con sus acompañantes, fue bien vista por medio Cangas y casi aplaudidos desde  Corias hasta Santa Catalina. Al ir tan despacio aquel cacharro a su paso por la villa, todo el personal que nos reconocía nos decía cosas, pero no exentas de cierto cachondeo y  mofa; la verdad que el viaje fue como para echarse al suelo de las risas ¡Lástima de filmación!

Pasado el tiempo, un día en Madrid en la calle Fuencarral me encuentro con el amigo Matías en una gran cafetería. Nada más saludarnos se le vino a la memoria el viaje de marras. ¡Qué gracia le habría hecho al tío  el episodio de la cerda en su día!, que transcurridos del orden de treinta años entonces, nada más vernos fue lo primero que se le vino a la memoria.

Charlamos un gran rato y nos reímos bastante recordando el viaje de luna de miel de la cerda. Me decía Matías: oye,  ¿qué le gritabas tú a la gocha cuando se nos quería tirar por el ribazo de la granja? Y yo que lo recordaba muy bien se lo repetía: ¡gusssssssssssss! El amigo se tronchaba de risa rememorando el agitado y cómico paseo nupcial.

Aquel recorrido en motocarro resultó muy divertido; pero lo peor fue al bajar la cerda del aparato  que,  para poder encaminarla hacia donde estaba el novio nos las vimos y nos las deseamos. El animal con una tozudez férrea se iba en dirección totalmente al contrario de la que tenía que tomar y, cada vez estaba más empeñada en avanzar hacia una zona mucho más baja, que estaba separada por un gran escalón oculto por una  sebe de matorral y zarzas. Tal que, si lograba avanzar  hacia donde se proponía,  seguro que se  hubiera desgraciado aquel tremendo animal al caer por el precipicio de más de tres metros de altura.

Como la operación en sí,  ya presentaba ciertas dificultades de antemano, por eso se solicitó la presencia de un acompañante para ayudar a Matías con el fin de que la  cerda llegara a su destino, sana y salva, en condiciones de ser cortejada. Esa era nuestra responsabilidad pues, de pasarle algo, estábamos apañados. La cerda aparte del gran dinero que valía, su principal cometido era exclusivamente,  proporcionar numerosas crías para su posterior engorde y abastecimiento de carne porcina a los cientos de comensales que tenía el internado del colegio.

Tanto Matías como yo, al ver que el animal se nos iba por mal camino, nos asustamos tanto que yo la agarré por el rabo y comencé a tirar con tal fuerza de él hacia atrás, que bien pensé que se lo arrancaba. Mientras intentaba retenerla como fuera, Matías le golpeaba el hocico con una vara larga sin miramiento, pero la terca gocha cada vez más avanzaba hacia el peligro y ya estaba a punto de caerse por el desnivel. Yo para disuadirla del empeño le gritaba con todas mis fuerzas, ¡gussssssss, gussssssss! A ver si retrocedía, pero ni hablar, todo lo contrario. Aquello era desesperante pues, no había forma humana de pararla: ni a palos ni a voces.  A todo esto, Matías se doblaba de risa, le entraba la flojera, y no era capaz ni  de tornarla.

Yo dentro del susto que tenía, viendo que se nos iba de las manos, y que los varazos no surtían efecto, volvía a decir repetidamente: ¡gusssssssssssss, gusssssssssssss! Hubo cierto momento que bien creíamos que se nos escapaba. Por suerte, al final, a base de darle con el palo en el hocico y de mis amenazas fonéticas logramos que la cerda desistiera de su terquedad y pudimos dejarla sana y salva, aunque con algún  moretón en la cara,  en la "suite nupcial". Nada más abrir la puerta del “curriecho”, allí estaba  el fornido y tranquilo pretendiente esperando el encuentro, el cual, nada más verla,   se puso muy contento al ver la robustez y tamaño de la novia. El admirador no paraba de festejar la presencia de la visitante y lo hacía  emitiendo  repetidamente, un ronroneo de alegría que bien podría traducirse como: cof, cof. Seguro que querría decir ¡Vaya hembras que hay en Corias! 

Afortunadamente, para el regreso de la cerda al convento ya no fueron requeridos mis servicios. Al final de todo,  el azaroso viaje de ida, mereció bien la pena pues, de aquel fructífero encuentro vinieron al mundo una camada de al menos, diez sonrosados y tiernos lechones.

martes, 7 de diciembre de 2010

EL CACHO

Viendo la foto que ilustra el artículo de Cachinos de Cangas con el porrón sobre la mesa, no puedo por menos que resaltar y recordar un recipiente muy singular y único que es el Cacho cangués. Este cuenco construido de  madera, a poder ser de cerezo, representa la vasija más popular e identificativa de las bodegas de Cangas para degustar el rico vinillo que guardan en sus bocoyes y  tinas. La forma de utilizarlo es  comunitaria  pues, todos los participantes beben del mismo recipiente a modo como se hace con el vaso de la sidra. A mí me han dicho varias veces, fuera de Asturias, que los asturianos somos gente afable y amigable, y la prueba está en que siempre ofrecemos a los visitantes nuestras mejores bebidas, tanto la sidrina como el vinín, en recipientes únicos comunes,  para que todos beban por el mismo vaso o cacho, sin distinción ni apartados, lo cual dice mucho a favor de quien lo ofrece de esta forma.

No es de extrañar que el vino esté muy rico y que guste mucho a los que lo prueban  en este cuenco por primera vez pues, los cachos antes de estrenarlos se meten a “cocer” junto con la uva durante el proceso de fermentación para que se impregnen del color, olor y sabor de la uva. De ahí su genuino aspecto y sabor.

Todos los que solemos  alegrarnos la vida diaria paladeando un rico vino de vez en cuando, debiéramos reivindicar fervientemente el uso de estos utensilios tan bonitos y característicos de la zona, tanto para  la conservación como para la  degustación del vino,  como son los cachos, pellejos, barricas, botas, etc. Y dejarnos de tanto “copón” de cuello largo y, no digamos del plástico o del  tetrabrik.

domingo, 5 de diciembre de 2010

NOTA INFORMATIVA SOBRE EL BLOG

Como habréis observado el formato del blog ha cambiado ligeramente. Acabo de incorporar dos “gadgets” nuevos para  que, gracias a estas pequeñas herramientas, podamos hacer las  consultas de forma más cómoda y rápida. El facilitarnos ver los últimos comentarios sin tener que ir buscando entrada por entrada  hasta ver dónde hay algo nuevo, me lo sugirió Miguel Ángel Vázquez y creo que era muy necesaria esta opción. Ya puesto a ello, he incorporado también un listado con los títulos de las diez entradas  más recientes que creo mejorará el visionado de lo que uno busca. Ambos listados se actualizan de forma automática, cada cierto tiempo. Poco a poco intentaremos seguir enriqueciendo esta pequeña distracción que nos hemos buscado y yo creo que, con un poco de interés y esfuerzo por parte de cada uno de nosotros, sí podremos llevar a buen término el empeño.

Aunque de momento no puedo discernir qué porcentaje de visitas tenemos por parte de los que pueden ser ajenos al blog, o simplemente buscadores de blogs, y de los asiduos visitantes caurienses. No obstante, el número de visitas aumenta cada día que pasa, que eso es lo que cuenta. El tema de las colaboraciones ya es otro cantar, pero bueno, hay que ser pacientes y esperar  a que todo mejore, incluida la situación económica del país. Últimamente, no  todo va a ser lamentarse  por la falta de colaboradores; también debemos felicitarnos por la incorporación de las  dos visitantes y entusiastas colaboradoras que le dan mucha gracia a esto, gracias a sus ocurrentes y atinados comentarios.

Aunque sea una petición poco deseada, os repito que hemos iniciado la elaboración de un listado de los compañeros que son difuntos y ya va por treinta y cinco. Los que tengáis noticias de fallecimientos, que sean seguros, por favor, notificármelo a mi correo que figura en la portada del blog en la parte superior derecha. Una vez que consideremos que está más o menos al día,  lo publicaremos aquí en el blog para conocimiento de todos los amigos y antiguos compañeros.

Buenas noches y hasta mañana.

sábado, 4 de diciembre de 2010

INTERNOS, EXTERNOS


                                         
 Con la perspectiva que nos da el paso de nada menos que unos cincuenta años, hoy quiero recordar como en Corias había dos clases de alumnos muy diferenciados: Los internos y los externos.   Y no me refiero solamente al evidente hecho de que unos estaban de forma permanente en el Colegio y los otros nos marchábamos a comer y a dormir a nuestras casas, estoy recordando cómo entre los primeros había un sentimiento de unión frente a los segundos, de cómo en el trato cotidiano de los profesores dominicos y seglares era más frecuente el halago, la caricia, el aplauso, la disculpa… para los internos.
      Los externos teníamos otros privilegios (que no eran pocos) y tuvieron que pasar algunos años para que yo cayese en la cuenta de que aquellas aparentes ventajas de los internos, incluso aquel aire de superioridad de algunos de ellos (pocos) era bastante más que justificado. 
           A nosotros, los externos nos tocaba el mismo frío en las aulas, en el patio, en la iglesia,… pero las noches eran diferentes, ya que las pasábamos al “calor” de nuestros hogares, y en cuanto a las comidas, nuestras madres procuraban ponernos lo que más nos gustase, si ello era posible.
              Yo más de una vez quise ser interno, pues me parecía que el trato de privilegio que ellos tenían bien valía la pena de estar lejos de la familia. Hoy sé que muchos de ellos hubiesen querido prescindir de aquellas “ventajas” y estar en mi lugar.

                                   José Antonio Ramos García 

viernes, 3 de diciembre de 2010

CACHINOS DE CANGAS

Después de leer el comentario de Victor Gión sobre el librín de Manolo Román, buscando en Internet he encontrado este relato que trascribo literalmente.
Al atardecer, después de una dura jornada laboral nada como ir a la bodega a echar un porrón de vino con los parroquianos y de paso merendar y charlar. Manuel Fernández Álvarez "Manolo Román", ya fallecido, nos dejó un entrañable libro titulado "Cachinos de Cangas" donde dedica varios apartados a esta costumbre:
La señal de venta del vino de Cangas era un ramo de hiedra que el bodeguero o cosechero colocaba en la puerta. Estas bodegas se abrían, por lo general, a la caída de la tarde, cuando la gente había terminado ya la jornada de trabajo, y era de ver la gente que a ellas acudía, bien con la botella o garrafón para consumirlo en casa, o bien provistos los hombres de un bocadillo, que les servía de cena, preparado previamente en casa, por la esposa. Y de este modo, alternaban unos con otros, charlando sobre todas las cosas que ocurrían en el pueblo, y degustando aquellas pequeñas, pero muy sabrosas viandas, remojadas con el vinín de Cangas, trago a trago, despacio, sin apuros, y con mucha serenidad, dentro de la mayor armonía y camaradería.Hubo épocas en que estas bodegas adquirieron una clientela numerosa. Eran como los bares o cafeterías de hoy, en aquellos tiempos, y en ellas se confundían y alternaban gentes de tosas las clases sociales, y en alguna ocasión se expendían también en ellas, tajadas de “bacalao rebozáu” y unos bollos de arenques, que sabían a gloria, aparte de los productos del cerdo....
A estas bodegas dedica varios versos, como estos:
La bodega del conde
Patio noble y señorial, / Mesa y bancos proletarios, clientes fijos y diarios: / Joven, viejo y otoñal.../ La puchera vale un real / Del vino noble de Cangas; / Hay muy diversas viandas; / Hay cuentos y hay cantarinos,/ y hay unos buenos vecinos / En un ambiente especial. Además de la bodega del Conde, menciona las tres del barrio de Ambasaguas: la de Sotero, la de Eduardito y la del Nenín. Pero especial atención dedica a:
La Bodega de Antón
"La Bodega de Antón es un lugar donde todos los cangueses hemos ido muchas veces a pasar un rato agradable. Allí había la seguridad de un buen ambiente, pues siempre se encontraba uno con un grupo de cangueses tradicionales, que hablaban y comentaban mil cosas, de Cangas sobre todo, y ello dentro de unos tonos sumamente graciosos y simpáticos, sin ofensas para nadie, y con un gracejo y una salsa especial, que originaba un gran contento, y obligaba a uno a volver siempre a la Bodega de Antón. El aliciente principal, aparte de estos parroquianos cangueses, era el buen vino que allí había, vino de Cangas auténtico, sin mixtificaciones, pues aquello era una fabricación completamente artesanal. El viñedo de Antón se extendía todo él alrededor de la bodega, y por ello, cuando se vendimiaba iba directamente a las tinas donde se cocía y fermentaba. Luego se hacía el trasiego, siempre sin salir de la bodega, siempre sin salir de la bodega; se ponía la llave en la barrica, y de allí a la jarra o “puchera”, o al porrón, y la gente a degustar aquel bálsamo famoso, que cuanto más bebías, más querías beber, pues además de tener un paladar y buquet delicioso, era muy suave y estaba siempre a una temperatura ambiental de aquella bodeguina incomparable, llena de frescor y bienestar (...) En verano era fabuloso sentarse arriba en la terraza, lleno de familias que merendaban tranquilamente, ofreciéndose unas a otras, en intercambio de hermandad, las vianda que traían, pues todo era de todos. Por el invierno se reducía la cosa, y generalmente solo iban hombres, y podía verse desde Cangas una gran hoguera, señal de que en la Bodega de Antón se estaban asando castañas, en el fuego de los sarmientos de la viña, que se guardaban desde la poda para estas ocasiones, y puedo deciros que no las había más ricas; y entonces sí que se podía apreciar la bondad del vino de Antón... Hoy esta costumbre adopta otras formas más de bares, chigres y cafeterías, pero en algunos lugares se mantiene como en las bodegas de Eduardito o la del Nenín, cuando se acerca el Carmen. Tambien a la Bodega de Antón siguen acudiendo un grupo de parroquianos con pan, jamón, queso, chorizo o similar que comparten unos con otros mientras beben un porrón de vino y charlan tranquilamente de la vida y sus cosas, con gran ingenio, y algunos días despejados se contempla salir la luna nueva por encima de Vallinas, y otros trae Balbina unos tomates o unos piescos de viña que bien acompañan la placidez del lugar"

jueves, 2 de diciembre de 2010

REGRESO AL PASADO


A veces uno se pone sentimental y hoy es uno de esos días.
Me viene a la memoria mi llegada a Cangas por primera vez. Mi padre había venido un año antes a trabajar a las minas de Rengos y Gedrez, zona que bien conoce Benjamín por la proximidad a su pueblo Posada de Rengos. Una vez que comprobó que merecía la pena desplazar a la familia desde la zona central de Asturias que era donde nosotros residíamos en aquellos momentos, llegó el momento del traslado de los pocos enseres que en aquellos tiempos una familia de trabajadores podía tener. Para ello se desplazó a la Hueria de Carrocera en San Martín del Rey Aurelio en plena cuenca minera del Nalón un camión de Minas Orejas, que era dónde trabajaba mi padre. En el Mack amarillo anaranjado que conducía Manolo el Cazurro, cargamos los muebles, comimos en casa de la abuela paterna y nada mas acabar partimos rumbo a Cangas. Veníamos mis padres mi hermana y yo, pues mi hermano se quedaba porque había empezado el Bachiller en Sama y allí se quedó hasta que terminó la Reválida. Era un día de diciembre, domingo para más señas. Tras unas cinco o seis horas de viaje, por la carretera que iba por Olloniego a Oviedo a través de la Manzaneda, para seguir hacia Trubia, Grado, Cornellana y la vieja carretera de Calabazos (todavía no existía el Pantano), llegamos Cangas. Desde la gasolinera del Corral subimos por la carretera de Leitariegos hasta el Paseo. Giramos a la derecha para bajar por la calle hoy denominada Maestro D. Ibo. Justo cuando en el reloj de la Iglesia (que es la primera imagen que guardo en mi memoria y de ahí la fotografía) daban las ocho de la tarde y unos metros mas abajo la calle Dos Amigos, donde residimos durante toda nuestra estancia en Cangas. Recuerdo que aquel día dado lo avanzado de la hora y después de descargar los muebles, por falta de tiempo dormimos sin haber armado las camas, con los somieres en el suelo. Para un guaje que venía de un pueblo pequeño, Cangas me parecía inmenso a pesar de que ya había estado tanto en Oviedo lugar de paso siempre desde nuestros anteriores domicilios cuando en vacaciones se iba a visitar a la familia, como en Gijón o en Sama de Langreo. Al día siguiente salí a la calle no sin antes recibir la recomendación de mi madre de que tuviera cuidado dónde iba. Nada más salir de casa me encontré con otro guaje más o menos de mi edad que vivía al principio de la calle, encima de lo que era Casa Silvela. Se trataba de Ángel, al que años más tarde se le conocería como Dupont. Fue mi primer amigo en Cangas. Casualidades de la vida quisieron que mi último trabajo en Cangas fuera precisamente en la Droguería de sus padres.
En esa calle Dos Amigos vivíamos unos cuantos que después pasamos casi todos por Corias. Estaban Pepe Luis San Miguel, Manolín Flórez, Víctor Gión, Gil Araniego, y ya al final de la calle, en la esquina donde empezaba la cuesta el Aldeano Eduardo Villamil, los hermanos Uribe Jesuchu y Sabino y creo recordar que por aquel tiempo también llegó Baragaño. No quiero olvidarme de las damas de la calle. De Nieves la hermana de Ángel, Maribel Pachón, Rosa Mary San Miguel, Luisa Mary y Marichu, Marisa Flórez que era vecina de portal. A medida que iban pasando los días el círculo de amigos se fue ampliando. Citarlos hoy a todos sería imposible, pero continúan en el recuerdo. De esos primeros días en Cangas tengo una anécdota que cuando coincido con alguno de los amigos de la época se parten de risa. Solamente llevábamos unos días en Cangas y salí de casa a dar una vuelta. Tiré hacia el Paseo, caminé hacia la zona del Parque y cuando quise volver a casa ¡¡¡me había perdido!!! Yo había subido por la calle don Ibo. Sabía que tenía que bajar pero lo debí hacer por la que desembocaba en la plazoleta del Chacón. Cuando llegué a la Calle Mayor aquello no me sonaba, con lo que la solución que encontré fue desandar lo andado y otra vez al Paseo. Como no había calculado bien los recorridos, camine y fui a parar al Corral, para sin saber por qué terminar en la Vega donde había Mercado de Ganado. Era el dia 8 sábado Fiesta de la Inmaculada y Día de la Madre por aquellos tiempos, pero se celebraba mercado de ganado. Yo que me había criado en casa de mis abuelos maternos en un pueblín de Siero que tenían casa de labranza y ganado al ver aquello me acerqué a curiosear, tanto que el tiempo se me fue sin darme cuenta y como en aquellos tiempos uno no tenía reloj, no sabías en la hora que vivías. Cuando quise volver a casa estaba en las mismas. ¿Por dónde tendría que ir? Menos mal que por un momento divisé la Iglesia que estaba allí al lado y probé a volver por allí. Una vez al lado de Casa Silvino vi el Cielo abierto porque ya tenía localizado el camino de vuelta. Sobra decir que cuando llegué a casa no faltó la regañina de mi madre puesto que parece ser hacía ya unas cuatro horas que había marchado, se acercaba la hora de comer y no acababa de volver a casa. La bronca no fue a más porque cuando trataba de explicar lo ocurrido, le dije que había estado en el mercado de ganado y que “no me habían gustado nada les vaques. Les de güelito están mucho más limpies. Estes teníen unes cascarries….. estaben todes goches”. Una sonrisa afloró en la cara de mi madre que dijo: Ay fíu ¿que pensabes que todos tienes les vaques como tu güelu? En casa de los abuelos al ganado lo cepillaban todos los días y les lavaban la cola todas las semanas. Hoy como decía al principio, la nostalgia me pudo y no me resistí a contar la historia de cómo fue mi llegada a Cangas. Era como hoy pero cincuenta y cuatro años atrás, 2 de diciembre de 1956.

martes, 30 de noviembre de 2010

UN JUGUETE, UNA ILUSIÓN.

Desde hace bastantes días, y desde algunos medios de comunicación, nos vienen recordando la cantidad de personas, en este caso niños, necesitadas de nuestra buena voluntad. El llamado "bolígrafo solidario", por cierto un poco caro (5 Euros), es la aportacíon que se nos pide para llevar juguetes a los niños de los cinco continentes. Supongo que Europa no entra en este reparto. La pregunta que muchos nos hacemos es si este dinero llega en su integridad al destino deseado. Nos hacemos esta pregunta, a la vista de lo que vemos en los distintos medios de comunicación, principalmente la TV. Estos días sale a la palestra, nuevamente, Haití por la epidemia de cólera y vemos en las imágenes que, después de casi un año del terremoto, no se ha hecho prácticamente nada. ¿Dónde están las prometidas ayudas de todos los gobiernos para paliar los efectos del terrible terremoto? Habría que preguntarle a Juan Carmelo (presidente de IEPALA) qué es lo que ocurre en realidad, dónde va a parar todo lo que se promete, se cumple lo prometido o sólo es de cara a la galería. Seguro que él tiene la respuesta. Pero no es mi intención traer aquí lo que tantas veces se repite y con demasiada frecuencia, sino un recuerdo que tengo en la memoria y que contrasta con el día a día de aquel viejo caserón. Que conste que los detalles están sacados de la "libretina", como comentaba Galán a propósito de los cálculos para roscar. Estamos a 22 de marzo de 1963, para más detalles, miércoles. Por el colegio corre el rumor de que en el pueblo de Corias hay un niño de 4 años con una enfermedad grave (leucemia) y que los médicos le dan pocos dias de vida. Rápidamente, la maquinaria, se pone en marcha y el P. Carmelo organiza una colecta para ayudar, en lo posible, al niño y a sus padres. En poco tiempo se recaudan 6140 pts. que, para aquellos tiempos, era mucho dinero. ¿Qué se hace con el dinero?. Se decide, comprarle juguetes por un importe de 3000 pts. y el resto se entregaría a sus padres para lo que estimen conveniente. ¿Quién entrega el dinero? Se acuerda sea el curso que más haya recaudado y que en este caso fue el de 5º con 1150 pts.. Poco más recuerdo de este triste suceso, sólo que el P. Carmelo se llevó una gran alegría con la cantidad recaudada y que el 19 de abril, casi un mes después, fuimos: el P. Morán, Ángel, Raúl y un servidor a hacer una visita a esta familia. Encontramos al niño muy débil; apenas podía andar pero era, relativamente, feliz con sus juguetes y conservaba intacta su sonrisa. C ambiando el tercio, leo en la "libretina" que, el día 5 de abril se leyeron las notas trimestrales, antes de Smna. Santa, y había 6 suspensos en conducta: Juan Pedro, Juan Manuel, Rogelio y Fontaniella un "0" por no asistir a clase del P. Jaime. Perchín y Dimas un "4" por mal comportamiento.

A CUENTO DEL : HE LLEGADO, HE ESTADO, HE VENIDO...

Al hilo de lo que se dijo aquí ayer en el artículo de La Nopal, respecto de lo finas  que se solían volver  algunas  mozas de los pueblos en aquellos años  cuando emigraban a Madrid   y que, cuando retornaban, no había forma de reconocerlas pues, aparte de que “mondaban”, es decir: adquirían un cutis muy fino lo que era indicio de que no andaban al raso por el campo;  también por lo raro que intentaban  hablar algunas, o al menos a nosotros, es lo que nos parecía.  En aquellos años todos somos conscientes de que en cierto modo, estaba mal visto el hablar en el argot local o bable occidental. Digamos que quedaba pueblerino y denotaba que uno era un tanto atrasado e ignorante. Hoy es todo lo contrario, creo que nos pasamos un pelín. Pienso que en el término medio, como en todo, está la virtud. Con lo cual cuando se salía de la zona por un periodo de tiempo medianamente largo, aunque fuese solamente hasta Tineo,  ya había que demostrar que se estaba uno refinando y el primer síntoma de ello era regresar hablando más fino. Es decir, intentar parecerse  algo  a un castellano que, aunque fuese  “sui géneris”, por lo menos sonaba bien y era diferente al habitual. Dicho esto pasaré a contar una anécdota sucedida en las estribaciones de Los Ancares astures, zona de Villar de Cendias.

A mediados  del siglo XX, años a los cuales pertenece un servidor, en los pueblos de aquella zona había pocos mozos debido a los estragos causados por  la reciente guerra civil y había casas que tenían tres y cuatro hembras solas y hacía falta casar alguna para que hubiera al menos un hombre joven en la casa para poder afrontar con valentía las labores de la labranza. El caso que voy a exponer es de una casa donde eran varias hermanas pero entre ellas había una que se destacaba de las otras por lo guapa y esbelta que era y que podía tener muchas opciones de casamiento pero, tenía el inconveniente que no sabía hablar ni gota de castellano. Todo lo hablaba en galego-bable. Para colmo de males esta  favorecida hembra como se consideraba más hermosa que sus hermanas y las de su entorno, miraba más alto y despreciaba los posibles  pretendientes de la zona, con lo cual  sus padres decían: hay que ver,  con lo buena moza que es había que casarla con un rico de la ciudad, pero al no saber hablar más que galego esto era un grave inconveniente. Tal que, los padres de esta moza viendo que en la zona no había nada que hacer, se pusieron en contacto con un pariente bien situado que vivía en la capital y le rogaron que si sabía de algún mozo  casadero, soltero, guapo y rico que fuera buen partido y que buscase una buena hembra para casarse que le hablara de la parienta guapa del pueblo. Así fue, un día les escribe el familiar desde la capital y les dice que para tal fecha irá con un amigo de muy buena familia y que quiere una mujer en condiciones para casarse. Los padres de la moza todos contentos se preparan y dicen: Menos mal que el pariente nos ayuda pero lo  peor es que si la nena habla ya la hemos fastidiado pues, seguro que el finolis de la capi, en cuanto la oiga falar en galego saldrá huyendo como gato escaldado. Aparentemente el partido era bueno y no se podía desperdiciar por lo cual dicen: cuando venga el pariente con el posible pretendiente hablaremos nosotros y que la moza esté callada, que solamente asienta a todo mediante señas para decir que sí a todo lo que proponga el pretendiente y que no pronuncie palabra; y así no se dará cuenta el gachó  de que no habla ni papa de castellano. Preparan bien la visita y la moza está advertida de que no abra  la boca durante toda la entrevista, simplemente que diga a todo que sí mediante gestos. Llegado el apuesto pretendiente acompañado de un embustero, como se solía hacer cuando se iba a casar lejos, les pasaron a la cocina de Chariega donde estaba el pote sobre la trébede, colgado de la preganza, con el caldo para la cena. Los invitados fueron sentados en el escaño y obsequiados con castañas asadas y cocidas, y vino caliente con azúcar. Los padres de la moza procuraban llevar  la conversación para no delatar a la pretendida. Mientras su padre hablaba del montón de vacas y gochos que tenía y enumeraba la cantidad de praos tan extensos y llanos que disponía la casería,  l a madre de la moza les iba enumerando por lo bajini a los visitantes las múltiples cualidades que la moza reunía, diciéndoles que era muy limpia, callada y reservada, y que además, cocinaba estupendamente, como ninguna, lo mismo se le daba hacer el caldo, que las  papas, los frixuelos, las castañas, los postres caseros y la comida en general, toda le salía de chuparse los dedos. También sabía coser y bordar.  Tal que el pretendiente ya estaba medio encandilado, pues entre el vino caliente con azúcar y  las cualidades de  la posible novia, junto a lo favorecida que era pensaba:  si, sí, es  la mujer perfecta para mi. Todo transcurría de maravilla hasta que, debido al excesivo fuego que había en la cocina de chariega  para que los visitantes no tuvieran frío, el pote que llevaba un buen rato expuesto a l fuego  con el caldo de berzas para cenar, de pronto, comenzó a hervir de forma impetuosa y en medio del silencio la tapa hacía mucho ruido, tal que  la pretendida, no pudo contenerse y exclamó: ¡mama, mama, forforofoira la cobertoira! Con lo cual el pretendiente se le fue todo el glamour acumulado al carajo, quedando muy desilusionado y aquí se acabó el trato. El que dijo que: “por la boca muere el pez, qué razón tenía.” 

AQUÍ ESTÁ LA NOPAL

De la orquesta canguesa La Nopal, como estamos viendo de momento en este blog, hasta ahora han sido todo elogios lo que se recuerda de ella; y la verdad es que son todos merecidos pues,  los de nuestra época tenemos muy buenos recuerdos por los agradables y embelesados ratos que pasamos  bailando a su ritmo y también, como no decirlo, escuchando sus melodías arrimados al mostrador. No debemos olvidar que, no todo era “xiringo” eh, también había buenas sesiones de barra y barrera;  que por cierto, como fase previa a todo espectáculo, es desde donde mejor se ve el material. Fijaros si esto era así que, como consecuencia de  aquellas prolongadas sesiones de ojeo, yo pienso que desde entonces fue cuando se llegó a  la necesidad, convertida posteriormente en moda, de poner coderas en las mangas de las chaquetas y jerseys debido al desgaste de los codos sobre las barras de los mostradores.

Pues aunque todo lo que se ha dicho hasta ahora de esta orquestina han sido solamente piropos, yo sintiéndolo mucho tengo que apuntar  una pequeña crítica, no de todo el grupo, más bien de uno de sus componentes, y a continuación explicaré  el porqué.

 Un verano  de mi juventud,  por el quince de agosto estaba contratada la orquesta La Nopal para  tocar en Posada de Rengos con motivo de celebrarse la fiesta principal de la parroquia, La Asunción de la Virgen. Como todos sabemos, en aquellos años,  sesenta-setenta las orquestas que iban a las fiestas de los pueblos solían tocar  un ratito por la mañana al salir de misa, para el baile vermú, y por la tarde después de comer, reanudaban la marcha, sobre  las seis o siete, para que la gente se animara y fuera saliendo de las prolongadas sesiones de sobremesa y acudiera al “prao” a mover el esqueleto  hasta la hora de cenar, y después de la cena, otra vez de nuevo hasta las tres o cuatro de la madrugada.

A media tarde solíamos acudir  la chavalería para degustar las rosquillas y avellanas tostadas que vendía Oliva la rosquillera, y sobre las siete o las ocho, pasados los calores,  ya se incorporaban nuestros mayores. Con motivo de la festividad principal del pueblo siempre venían  familiares de afuera que animaban y engrandecían la fiesta. Los mozos estábamos esperando que llegase este día como agua de mayo pues, era cuando se llenaba el pueblo de chavalas procedentes de la capital, principalmente de los madriles.

Estas jóvenes  nos atraían mucho a los del pueblo pues, aparte de lo guapas que fueran,  nos impresionaban bastante por lo bien que hablaban. También estaban las que habían ido del pueblo y tras permanecer un tiempo en la capital se volvían de un finolis subido. La mayoría de éstas, cuando retornaban al pueblo, aunque la ausencia fuera solo de semanas,  también llegaban muy refinadas y  hablaban de manera muy fina. Era la prueba de que habían estado en la capital del reino. Entonces decíamos que: cortaban  el bacalao. Porque no apeaban de su boca el he venido, he llegado, he terminado…,  y en nuestra zona todos sabemos que, gramaticalmente hablando, no solemos usar de forma muy correcta el pretérito para diferenciar si la acción es reciente o pasada. Casi siempre decimos: vine, llegué, terminé sin reparar en que acabes de realizar tal acción o la hayas llevado a cabo hace un año. Es un defecto popular, muy arraigado y difícil de corregir. Pero como la ignorancia es la madre del atrevimiento, nosotros nos reíamos de aquellas pueblerinas amadrileñadas pero, en realidad, aunque nos sonase extraño su forma de hablar, concretamente en este caso,  ellas estaban aplicando el tiempo del verbo  correctamente y nosotros no. 

Bueno, pues aquel año recuerdo de la presencia de una guapa y exótica moza de procedencia madrileña,  que aparte de cortar  el bacalao de lo lindo,  también nos gustaba y atraía  mucho por lo bien parecida que era, lo bien que vestía  y principalmente,  por  lo muy pintada que iba. Tal que esta salerosa forastera era el punto de mira de todos los rapaces jóvenes y de los otros menos jóvenes, más. ¡Vaya si lo era! Aquel año fue el mirlo blanco de la  fiesta. Nosotros los rapazucos de Posada, de vez en cuando la solicitábamos para “echar una pieza” y ella  aceptaba gustosamente, dada la condición de amistad que teníamos con sus parientes del pueblo;  pero yo creo que  lo hacía casi más bien por diplomacia o por caridad, que por gusto,  ya que esta guapa moza era algo mayor que nosotros y emparejada con cualquiera de nosotros, resultaba mucho arroz para muy poco polluelo.

Los mocetes de Posada  estábamos  encantados en aquella tarde festiva, porque a cada poco nos dábamos el pegote de salir a tanguear una pieza o dos, con la deseada y lucida madrileña y   los amigos de los pueblos lindantes al nuestro, se quedaban con la boca abierta viendo  cómo fardábamos los propios con tan buena compañía. Pero, como suele pasar en la mayoría de las cosas de la vida,  lo bueno dura muy poco. Tal que, entre pieza y pieza,  fue pasando la primera parte del baile y, en el primer  descanso que hizo la orquesta, uno de sus miembros, recuerdo que  era un apuesto mozo con los carrillos muy rechonchos y pronunciados,  creo que tocaba  la trompeta, aunque de esto,  no estoy muy seguro; pero instrumento de metal sí era. En la foto no está. El virtuoso músico, que lo era más para otras habilidades,  durante  el descanso  entabló conversación con el mirlo blanco de la fiesta  y la conquista  fue tan exitosa que ya no la soltó. A nosotros nos dejó   “pasmaos” con la  boca abierta toda la tarde pues, una vez finalizado el descanso reglamentario, este pollo no se incorporó como debiera, con los compañeros a su trabajo  y el gran  usurpador de forasteras se pasó la tarde-noche agarrado a la moza a modo de sanguijuela y bailando al ritmo de lo que tocaban sus compañeros. El flechazo había sido tan fuerte que no la soltaba ni en los descansos; aquello era una auténtica lapa. Y nosotros, a mirar.  Menudo bien lo pasó el tío, seguro que si vive,  aún lo recordará. Vaya tarde. Ni en Las Ventas. ¡Cómo para desperdiciar la ocasión estaba la moza!

Nosotros nos pasamos la noche observando  al bailarín y  de vez en cuando nos preguntábamos, pero este cabronazo no se cansará. ¿Cuándo la  soltará y volverá  a tocar? Nada. No hubo forma de reincorporarlo a su trabajo y que nos  dejara  a nosotros el campo libre. Así pues, a esperar hasta el siguiente año, a ver si con algo de suerte, la nena de la ciudad del  oso y el madroño volvía a visitarnos. La verdad es que: más moral, ni el alcoyano.