PRESENTACIÓN

Anualmente cuando nos reunimos los antiguos alumnos de Corias, bien sea en grupos minoritarios por promociones en diferentes lugares del Principado y alrededores, o de forma general en el encuentro de Corias a finales de cada mes de septiembre, siempre solíamos comentar al sentir la alegría de juntarnos de nuevo que, era una pena el que hubieran pasado tantos años sin comunicarnos y sin saber unos de otros.

Afortunadamente, en estos tiempos eso está subsanado gracias a los medios informáticos disponibles que tenemos a nuestro alcance. Aprovechando la oportunidad que nos brinda BLOGGER para poder crear un espacio cibernético común, en la nube, donde se pueda participar y expresar los recuerdos que cada uno de nosotros guardamos celosamente de aquellos años, es cuando surge el Blog de los antiguos alumnos de Corias.

Esta elemental presentación lo único que pretende y persigue es reavivar la amistad y la armonía que hemos trabado entre todos nosotros durante los años de convivencia en el Instituto Laboral San Juan Bautista de Corias y, que a pesar del tiempo transcurrido, aún perviven frescas en nuestro recuerdo.

Otro de los objetivos del blog es recordar y compartir las peripecias vividas por aquellos jóvenes que coincidimos bajo las mismas enseñanzas, disciplinas, aulas, comedores, dormitorios, juegos, etc., durante varios años en el convento de Corias y que aún las tenemos muy presentes.

La mejor forma que tenemos para rememorarlo es ir contando en este blog todos los pasajes que cada uno de nosotros recuerde, expresados con la forma y estilo propios de cada uno pero, siempre supeditados a los principios del buen gusto, el respeto y a la correcta educación que nos han inculcado los padres dominicos. El temario en principio aún siendo libre, sí debiéramos procurar en general, que tengan preferencia los temas relacionados con el colegio y su entorno, ya que es el vínculo y denominador común entre todos nosotros.

Como es lógico, cada colaborador es el único responsable de sus opiniones vertidas aquí en el blog; las cuales pueden ser expresadas libremente sin condicionantes ni cortapisa alguna por parte de la dirección; tan solo debemos atenernos todos, a las premisas mencionadas anteriormente del respeto y el buen gusto.

Una vez hecha esta breve presentación, se pide la colaboración y aportación de todos los antiguos alumnos pues, seguro que todos tenemos algo ameno e interesante que contar. Unas veces serán relatos agradables y divertidos, y otras no tanto; pero así es la realidad de la vida.

Al blog le dan vida una serie de antiguos alumnos que colaboran de forma fehaciente y entusiasta con Benjamín Galán que es el bloguero administrador. A este galante caballero el cargo de administrador no le fue asignado por méritos propios, más bien por defecto, de forma automática; simplemente, por ser el titular del blog. Pero podría delegar el cargo en cualquier otro colaborador que así lo deseara.

De antemano, muchas gracias a todos los participantes y colaboradores. Tanto a los antiguos alumnos y profesores que deseen intervenir, como a todos nuestros amigos lectores.

¡A colaborar y a disfrutarlo!

(21 de noviembre de 2009)

B. G. G. (BLOGUERO PRIOR)

domingo, 3 de febrero de 2013

RUTA LOS CALLOS


     La ruta  los callos  va de Gijón a  Vega  (Selorio-Villaviciosa).
     Salse de la carnicería   “Silvio” de Gijón, en la que se compren los callos que ya fueron encargaos previamente  y que tienen fama reconocía.
     Después de recorrios unos 30 Km. que discurren por unos parajes de encanto, entre grandes arboledas pasando por viaductos y túneles  (por supuesto en coche), llégase a Vega, onde prepárense con esmero y abundante guindilla.

    Yo y  Tere o Tere y  yo (tanto monta) ya marchamos pa Vega el dia anterior y tamos esperando por los amigos que traen la vianda.  Son las 12  y nun acaben de llegar.

    Belén:
---- Luis,  si vas por aquí, a la derecha,…..
---- ¿Cómo pa la derecha?, por ahí nun entra el coche.
---- Va ser mejor que llames a  Ángel,  o para y pon el GPS.
---- Pa que voy poner el GPS si esto nun creo que este ni en el  mapa. Llamaré.

---- Piiii,  piiii, piiii…
---- Ángel, ¿onde ósties ta  Vega?,… por aquí solo hay cases.
---- Tu,  ¿ves una  edificiu…… ?
---- Joder  Angel, veo munches cases,… ¡toy en el pueblu de Seloriu!.
---- Luis,… nun te dije cases,  díjete un edificio azul,  del color de  la falange, como el coche tuyu que dices  que ye falangista.

---- Manda coyones, quien va a pensar en un edificiu azul en  esti  pueblu, ye como pensar en un establo en la calle corrida. Y,  el mi coche ye   falangista  pero  no solo por el color, ye que tien también matricula de Valladolid.

---- Para,  para,... Pa  ser falangista tendrá que tener algo más,  ¡digo yo!
---- Ya, ye que además, en inviernu,  paque arranque, ¡hay que ponelu cara al sol!.

---- ¡AH, bueno!. Mira pa venir a Vega  tires pa contra la mar y… pi, pipipi,  pipipi,.. ¡Ostia!  Cortose….

---- Ángel,… Ángel,…  ANGEL,… Na,  estos móviles son una mierda era mejor con les señales de humo  de antes. Mira  Belén, pa mí  que tamos  perdios.  Llama  tú  a Tere

---- Luis,  ¿no  tien  aire acondicionao esti coche?, ¿Cómo se pondrá?.  Ye pa que aguanten los callos.
---- Eso dijo el paisanu que nos lu vendió pero ahora nun pueo parame. Abre la ventanilla y saca la pota al fresco,  veo pol retrovisor que Jose y Maribel  lleven la sidra colgando de la ventanilla.   Llama  a Tere porfa.

---- Piiii,…  piiii,… piiii …
---- Salta el contestador:  “Marque un 1 si quier hablar con Ángel”,  “marque un 2 si quier hablar con Tere”,  “espere si no quier hablar con ninguno de los dos ”….

---- Si,…  si,….  diga…
---- ¿Tere?
---- No, soy  Ángel, Tere salió a buscabos. Ya  marcho a las 9 de la mañana.
----Hola Ángel, soy Belén. jolin chico, pues tuvo tiempo de llegar a Gijón y no la vimos…
---- Ya.  pararía a echar una parrafadina con alguna de la aldea.
---- Cagunros, parrafadita nó, tará leyendo-i el Quijote

     Por fin en pueblu, preparamos los callos que ya taben aburrios de esperar, (3 kilos pa los seis). Comimos a reventar,  hasta que salien  por les oreyes. Pa mas “Inri” , Luis habia preparao  un arroz con leche, que taba rico, pero un pelin seco.

Belen:
---- Un pelin,  si  oh ; vaber que comelo con cuchillu y tenedor. Nun me fizo casu, echo poca leche y quedo-i  asi.  ---- Mira, pa echalo con cuchara hay que dar un golpe asi, pa que despegue pal platu.

    Al dar el golpe, despego, dio en platu y salto-i a la cara a Maribel

---- ¡Cuidao coño!, que yo quiero comer el arroz  pero con cuchara, no que me lo tires a la cara.
---- Perdón,  perdón,… jolín. Viste Luis,  por tu culpa. Y  los callos,  gústenme más los de la “Noreñense”
----  Calla Belén, Nun se puen comparar. Pa mi que tu tienes algo  con esa “Noreñense”

Ángel:

---- Toi fartu, tengo sueñu  y la boca  pastosa.  Pa hablar parezco un gangosu, como aquel  que fue a comprar unos playeros y dici a  tenderu:

----
Guuenas, queeria  uunas  zapatillas  deportivas
      Dici el tenderu:
---- “¿ PUMA? “ . Y contesta-i el gangosu
---- Guuenno,  echagueemoos  uun   ciigaaguitooo

     Al café, bajo en horriu, siempre vienen,  los vecinos, Luis y  Chelo.  Faense unes tertulies onde se arregla el mundo y se opina de lo divino y lo humano, sin faltar la anécdota ni  el chiste.

     Luis,  el vecinu,  ye un pozu sin fondo en anécdotes. Hoy, al mencionar les guindillas de los callos, acuérdase desta:

     Era  un chaval  que lu manda la madre dir con el burro  a por una carga  yerba y day unes guindillas diciendo:

---- Si el burru se  sienta y nun quier andar,  metes-i una guindilla en culo y veras si  corre.

     Y  lo dicho, al volver con la carga, el burro sentose. El guaje, sin pensalo dos veces, metio-i una guindilla.¡Mira!, levantose como si lu pincharan, echo a correr, y el guaje, detrás nun veía manera de alcanzalu.
  
     Metiose el  otra guindilla  y, ¡ostia! tu, aceleró, adelantó al burru y al pasar por delante casa, grito:
---- ¡ MAMA!,  MAMA, … baja y sujeta al burru,  ¡que yo sigo!

      Si empieza y cuenta algo Luis, Chelo  nun queda atrás y siempre acompaña. Como iba de guajes, acordose desto:

      Eren  tres hermanos, dos dellos de 13 y 15 años y el pequeñu de 8.  Los mayores queríen andar por el pueblu  detrás de les moces, y el pequeñu, queria dir con ellos

----  No, gueaje,  hoy nun vienes con nosotros
----  Si, Si,  quiero ir  con vosotros,  insistia el pequeñu

    Y la madre:

----  Teneis que llevalu,  nun va quedar aquí solu
----  Nun pues venir,  guaje
----  Va, jolín,  ¿Por qué?
----  Mira, guaje, ye que hoy, ….  ¡¡vamos  Joder!!

    Al  final tuvieron que llevalu y al dir por un descampau, salioyos un perru  ladrando y corriendo hacia ellos. Echaron a correr y el perrú detrás;  empezaron a dar vueltes a una casa, los mayores delante, luego el neñu y detrás el perru.

   A la tercera vuelta el neñu saliose  diciendo:

---- Bueno,  cansé y marcho pa casa  que yo,
 ¡¡ ya jodí tres vueltes !!

    ¿Qué?,  ¿nun vamos andando hasta Rodiles?. Comenta Tere.

---- Jose: yo nun pueo, toy que reviento
---- Será mejor dejalo pa otru dia
---- Podemos dir a Rodiles  pero en coche
---- Vale, y  llevamos el falangista
---- No, no, llevamos el míu que ye un  audi   A4
---- Queva, en esi  pónennos multa.

     Contome un amigu que`l  otru día parolu la guardia civil y dicen-i:
--- Tengo que multarle
--- ¿y eso?
--- Mire, este coche que conduce es  un  Audi  A4 y en el coche van 5. El Código indica multa. Multa para uno, pues va uno más de lo permitido. El coche es un A4
--- Sr.  guardia, la normativa no ye así, pue pregunta-i al su compañeru
--- mi compañeru sabe menos que yo y tá muy ocupau, tá multando a 4, de los 5 que ivan en un Fiat 1

     Tere, Belén y Maribel  deciden no ir  y quédense a dormir una siestuca  en  prau, a la sombra, hasta que les despertó el gallo, que canta a las 6. Nos cuentan que tuvieron sueños raros.

Maribel:
---- Tuve un sueñu terrible: Taba soñando que después de los callos teníamos “Pitu Caleya” y en esto desperté  al sentir cantar el gallo.

---- Pues el míu, fue peor, diz Belén: soñé continuamente,  continuamente con Ginebra, mi perro.
---- Pa eso podies haber venio con nosotros. Tuvimos tomando unos gin-tonic cojonudos

Tere:
---- y el miu horrorosu.  Taba soñando  que me salien los callos por tos los llaos  de les piernes y que venien los gallos a comelos cuando en esto, desperte.

     Bueno, cambiando de tema, yo creo que otru dia podiamos facer  la “ruta los caracoles”

---- Si,  si,…  diz Belén. Pero hay que esperar a que se me olviden los callos
---- O la del Cabritu, añade Maribel.
---- Yo compro los caracoles,  apunta Jose.
---- Pero,… ¿Cuál  ye esa ruta?, pregunta Tere

    La “ruta los caracoles”  era  solo pa hombres, pero hoy dia, podemos facela toos,  hombres y muyeres.

      Contómela  un  de aquí,  del  pueblu,  Pepín, que salió un dia después de comer a tomar cafetin y dizi la muyer:

---- De la que vienes  traesme un kilo de caracoles.  ¡Anda cariñin!, ¡¡Que buenu yes!!

      Así que salió, compró los caracoles y fue a tomar  el cafetín  pero, ete aquí, que alcontró un amigu de la infancia y enpezaron a contase coses y tomar copes y, una tras otra, acabaron tomando cacharos en un Puti Club, a las  5  la mañana.

     De vuelta pa casa diba pensando que disculpa conta-i a la muyer, hasta que se-i ocurrió una.

     Picó a la puerta y,  al  sentir  que venía la muyer, tiro los caracoles de la bolsa en el rellano  y,  cuando la muyer  abrió  la puerta, volviose hacia los caracoles y dijo, con voz potente y autoritaria:

----¡¡Venga, ostia!!
---- Espabila-i, que con  esi  pasu  nun  hay  manera de  llegar a casa.

    Gijon,   agosto  2011

SANTISO 2013


Empiezo a escribir esto, que es una breve reseña de la fiesta de SANTISO. No sé si al final será una entrada o un comentario. Es una pequeña parte, de los actos de esa fiesta, en esta mañana soleada de domingo día 3 de febrero de 2013.
Aunque, no puedo estar mucho tiempo de pie, me arriesgué a ir, porque el pregón de las fiestas estaba a cargo de mi cuñada –Mercedes la mujer de mi hermano-, y no nos lo queríamos perder. Además el día invitaba a ir. Estaba soleado y sin viento, ni siquiera brisa, que estando a la orilla del río, y en esta época del año, ya es difícil.
A las doce y media, y tal como estaba previsto, empezó la presentación de la Fiesta, con Raúl Teimil, Cofrade Mayor, como maestro de ceremonias, que por cierto, lo hace muy bien. - De todos los del Blog es conocido, pues aparte de ser ex alumno de Corias, también en las reuniones anuales de ADEACO oficia de lo mismo-.  Después habló el Alcalde y a continuación la Pregonera. Lo hizo muy bien, y no es solo opinión nuestra.
Estaba la Cofradía del Vino de Cangas, con sus elegantes uniformes. Se pueden apreciar en la fotografía. Bueno, los de aquí ya sabéis que esa fiesta tiene como protagonistas el vino de Cangas y el bollo de chorizo, entre otras cosas.
De todo el Blog, sólo vi a una bloguera, Marta, que al igual que su marido, es cofrade. Estuvimos casi todo el tiempo con ella, hasta que nos llegó la hora “familiar”. Ella estaba con Benjamín, su marido, y con varios parientes y amigos. Como no podía ser menos hablamos bastante del Blog. También de la próxima reunión de ADEACO, que dijo no se iba a perder, pues quiere conocer a los blogueros. Yo la animé, le dije que yo había ido el pasado año, por conocer y que me conocieran, una serie de blogueros, y que había quedado encantada con todos. También la animé a que, cuando dispusiera de tiempo, participara en el Blog.
La nota graciosa la puso Antón el del Chicote. Se acercó a nosotros y saludó a Marta, y le dije yo a ella “Mira, todos los blogueros cuando vienen a Cangas van a ver a Antón”; y contesta él: “pues se llevarán una buena decepción, porque con el tipo que tengo…”
Después de saludar a varios conocidos y hacernos las correspondientes fotografías familiares, pasamos a la capilla, a ver a San Tirso. Había Misa a las 13:30, y Procesión a continuación, pero como es una capilla tan pequeña, y tiene muy poco donde sentarse, yo no me podía quedar. 
También había comida, a la que nos invitaban, pero como es en una nave industrial y sin calefacción, los que no podemos beber vino, no entramos en calor. Por otra parte, y supongo que para paliar ese frío también, a partir de las 16:00 horas había baile con un acordeonista, pero yo tampoco puedo bailar. Así que volvimos para casa.
A las 19:30 era, será dado la hora en que estoy escribiendo, la Gran final del IV Concurso de Canción Asturiana, y después invitaban a una queimada.
Supongo que esta fiesta les traerá muchos recuerdos a los cangueses. Fue una fiesta que cuando éramos pequeños tenía mucho auge, todos los niños íbamos a comer el bollo de chorizo por la tarde. Después hubo como unos veinte años que decayó. Ahora, desde hace unos cuantos años, con la Cofradía, el Museo y La Ruta del Vino, el entusiasmo e interés de vecinos y demás, volvió a resurgir, incluso con más fuerza, y con algunos cambios.

MARÍA ISABEL PÉREZ FERNÁNDEZ

sábado, 2 de febrero de 2013

FIN DE SEMANA EN ZERMATT (III)



El tren continúa su marcha y pronto abandona el lago Leman, internándose por el valle del Ródano en el Valais, cuando me doy cuenta que debo avanzar más rápido con esta narración. De lo contrario, además de tedioso, va a resultar un fin de semana interminable. Lo intentaré.

A las puertas del Valais se encuentra Martigny antigua ciudad de origen romano. De ese pasado se conservan algunos restos. Pero Martigny, sobre todo, es famosa por estar aquí ubicada la Fundación Pierre Gianadda, que organiza celebradas y concurridas exposiciones de arte, además de poseer una valiosa colección permanente y, en un edificio anexo, reproducciones en madera de numerosos ingenios ideados por Leonardo. También en esta ciudad se elabora, en la destilería Morand, el que posiblemente sea el mejor aguardiente de pera del mundo, la Williamine.

Dejando atrás Martigny, el tren se interna por el valle del Ródano llevando a la derecha al río, y la ladera más sombría por la que, desde los altos neveros, se despeñan vertiginosas cascadas. La soleada ladera de la izquierda continúa cubierta de viñedos convertidos, en esta época del año, en maravillosas pinceladas cromáticas.

Se alcanza Sion sede en otros tiempos de poderosos obispos. Dominando la ciudad, levantado sobre un enorme peñasco, aparece, bien conservado, su inexpugnable castillo.

Pasado Sierre cambian hablas y letreros: se entra en la Suiza alemana. Al fondo, cerrando el valle, se yerguen las altas cumbres nevadas del San Gottardo. Allí nace el Ródano, también el Rin, provocando que la imaginación vuele hasta lo más alto, hasta el destino tan dispar de dos gotas de agua recién desprendidas de un nevero. Una, empujada por el destino o la orografía del terreno, se deslizará por la ladera emprendiendo un largo camino que la llevará al Mar Mediterráneo; la otra, conducida por iguales, pero opuestas razones, se deslizará por la vertiente contraria y después de un no menos largo recorrido terminará en el Mar del Norte. En fin, divagaciones para entretener el final de este tramo del viaje.

 Pronto quedamos depositados en el andén de Visp en espera del tren que nos llevará tras otra hora de viaje hasta Zermatt. Este llega al cabo de escasos minutos haciendo gala de la famosa puntualidad suiza. Una de las cosas que sorprenden de este país al acercarte a una ventanilla y sacar billetes de tren para realizar un viaje que implica varios transbordos es, al recogerlos y comprobar los horarios, descubrir que entre la llegada y la siguiente partida puede no haber más de cinco paupérrimos minutos, y te preguntas, dónde diablos, en qué estación, quedarás tirado. Al detectar tu perplejidad, el funcionario, amablemente, te indica que viajes tranquilo, que dispondrás de tiempo suficiente para cambiar de tren; hasta la fecha, en todos los recorridos realizados, así ha sido.

Reemprendiendo el camino el tren avanza serpenteante por la escarpada ladera sobre el río Vispa, cuyas aguas, turbulentas y blanquecinas, bajan veloces buscando el acogedor y más pacífico lecho del Ródano. Se dejan atrás pequeños pueblos y frecuentes paradas, también casas de madera aisladas con cuidados huertos donde abundan los frutales, sobre todo manzanos y zreizales huérfanos de frutos y hojas, mostrando ya su desnudez. Por increíble que parezca, a estas alturas aún se ven pequeños viñedos para autoconsumo, algo que los entendidos vienen definiendo, también a los viñedos de Cangas, como viticultura heroica; en alguno están vendimiando.
 En extensas esmeraldas depositadas en mitad de espesos y pendientes  bosques, pastan rebaños de vacas y ovejas. Más arriba las cumbres, vestidas de fulgurante nieve, acarician el intenso azul.

El pueblo anterior a Zermatt, Täsch, dispone de un amplio aparcamiento donde, quienes han accedido por la sinuosa carretera hasta aquí en coche, lo deben dejar aparcado. Zermatt, en un alarde de ecología, tiene prohibido el tráfico rodado, permitido solo a  vehículos eléctricos para servicios comunitarios y recepción de los numerosos hoteles.

Esto pronto se observa al llegar a la estación, situada en entrada del pueblo. Pequeños vehículos eléctricos con plataforma porta-equipajes se afanan transportando viajeros y maletas al hotel correspondiente. Algunos, los más rumbosos, como el Mont Cervin Palace o el Zermatterhof, disponen para tal menester de relucientes calesas (al estilo de las utilizadas por la monarquía británica para los suministros de Harrow y pasear su realeza) con tiro de caballos y conductores de librea. Esto lo cuento recordando una visita anterior; en esta ocasión estos hoteles están cerrados por periodo vacacional. Igual que recuerdo las casas, en verano, con ventanas y corredores rebosantes de rojas flores. En esta época otoñal, no con menor belleza, muestran desnudas maderas.

El pueblo se expande a partir de una larga calle comercial. Salvando la riqueza que se percibe y la solidez de los edificios, se podría encontrar un lejano parecido con poblados del antiguo Oeste. Los desmanes urbanísticos, con los que tan sensibilizados estamos por los perpetrados en España, si existen, no parecen existir.
Pero el tiempo apremia. Es mediodía, y pretendemos subir esta tarde al Gornergrat. Tiempo justo para tomar posesión de las habitaciones, amplias, con preciosas vistas, dejar las maletas y buscar un lugar donde comer. No sin antes, sin poder resistir, acercarnos a un pequeño puente sobre el río, situado al lado de la iglesia, desde el cual se disfruta de una de las mejores vistas de ese majestuoso pico, tantas veces visto en cajas de lápices y envoltorios de chocolate, que se eleva entre Italia y Suiza y al que los italianos llaman Cervino y los suizos Matterhorn.

Si había dicho que el tiempo era bueno, a esta hora resultaba excelente. El suave sol otoñal calentaba, después de tomar nuevos bríos sobre las encumbradas nieves, invitando a comer en una terraza. La mejor opción para tal menester era la terraza de un restaurante italiano inundada de sol. Dudamos, ¿estar en este lugar y comer en un italiano? Pero el lugar era irresistible y del restaurante, Il Mulino, ya teníamos referencias al ser una cadena implantada en Suiza, con un establecimiento en la mismísima plaza Molard de Ginebra, y al final nos entregamos al italiano y al sol. Un aperitivo, una apetecible pasta, un decente vino de la Toscana y la simpatía del camarero italiano, todo aderezado con las vistas que nos circundaban, resultó una buena elección.

Después de comer se imponía tomar el tren de cremallera para subir a Gornergrat, pero llevo rato escribiendo. Si alguien lo está leyendo estará cansado, aburrido y a punto de dejarlo. Se impone interrumpirlo hasta otro momento, si surge la ocasión.

Ulpiano Rodríguez Calvo

viernes, 1 de febrero de 2013

EL PECADO II


Por un lapsus debido a mi edad, envié primero El Pecado III y ahora constato que dejé de enviar El Pecado II. Contrastado esto con Galán, hemos decidido publicar el primitivo Pecado II ahora:
Ante todo me siento obligado a dar una explicación que justifique este artículo. Necesito pedir disculpas a quienes en los remotos 60 fueron alumnos y a quienes no tuve la valentía de decir que la mayoría de las cosas que les enseñaban en religión era un abuso ancestral, soberbia de las conciencias de la gente. Algunos nos dábamos cuenta de que no se formaba en una religión creíble y razonable, pero carecíamos de valor para decir unas verdades que entonces nos parecían elementales.
Por ejemplo el concepto de pecado y sus secuelas. Se me ha ocurrido que recordando al estilo evangélico sería bueno para ilustrar mi teoría (mía y la de los más inteligentes) de una parábola evangélica.
En aquel tiempo dos amigos concibieron un plan, largamente post–puesto que  consistía en hacer el camino de Santiago para curtir sus cuerpos y tonificar  sus almas en largas caminatas para rematar dando un abrazo al apóstol.
Esta era la meta, uno de ellos optó por hacer el camino del Norte (Oviedo – Tineo – Fonsagrada ect…)
El otro escogió el camino francés (León – Ponferrada – O Cebreiro ect…).
La cosa estaba clara. Ambos tenían una meta común. Sacrificarse en tan largo camino y coincidir en el portón de la gloria, ir a misa, comulgar y abrazar al apóstol.
El del camino del norte marcha día sin día también sin incidencias dignas de mención, pero he aquí un día, no sé si retrasado o ventajoso al atravesar un largo trayecto de robledal en Galicia encontró un albergue vacío en el que bien podía pasar la noche. Así lo decidió. Cuando estaban preparando el aposento se presentó a una chica que ya venía de regreso de Santiago y acordaron que bien podían pasar juntos la noche en aquel remoto lugar. Después de una improvisada cena se tumbaron a dormir y a nuestro amigo acució cierto picorcillo en el muslo, quiso aliviarse rascando la zona y, para su sorpresa, palpó no su muslo, si no otro más tierno, suave y apetecible. La moza que tal vio creyó que debía responder amablemente y decidió corresponderle a él con otro rasque del muslo. Sólo diré que a él se le puso, que podrían dormir encima tres gallinas. Bueno, alto aquí que no pretendo escribir una novela erótica. Solo diré que a él se le puso que podrían haber dormido encima tres gallinas. Ambos se relajaron bien y decidieron pasar el día y la noche siguiente en aquel remoto paraje. Al fin, el continuó viaje hacía su meta en Santiago y ella en sentido contrario, camino de Oviedo. O sea, el no perdió su meta. Fue una incidencia en el camino.
Su compañero corrió una suerte similar y paralela. Tras descender el Cebreiro coincidió en un albergue de una remota aldea con una chica francesa y se gustaron. Ella venía ya de regreso de Santiago. Fue inevitable. Compartieron un camastro en el albergue y ocurrió lo que tenía que ocurrir. Solo que, a diferencia de su colega del camino Norte, este el del camino Francés, decidió dar la vuelta acompañando a la chica de mesón en albergue hasta Roncesvalles. Se olvidó del apóstol y de su sana intención de abrazarle.
Así es quien tiene fe  en Cristo si emprende un camino hacía su encuentro. Tienen una ACTITUD cristiana, sana, bienaventurada, lo cual puede derivar en dos actitudes distintas. Van hasta el final, con alguna parada por el camino. Otros reniegan de la meta y dan la vuelta.
Vamos ahora a distinguir entre el pecado como ACTO y el pecado como ACTITUD. El pecado definían los teólogos es una Aversia a Deo Et Conversio Ad Creaturas, aversión a Dios y conversión a las criaturas.
Haced memoria. Recordad las múltiples veces que, en el camino, sentimos simultáneamente aversión a Dios y conversión a las criaturas. El 80% de nuestra conducta es pecado según la falacia de lo que nos dijeron. Todo era pecado. Se cargaba sobre la conciencia de las gentes una carga más pesada que además te llevaba derecho a un infierno en llamas, pura invención teológica.
Una acción pecaminosa, persistente y premeditada genera una ACTITUD que claramente puede ser calificada de PECADO, es decir de Aversia Deo.
Una moral tan estricta e injusta ha separado a mucha gente de la iglesia. Yo lo comprendo. En la Biblioteca Nacional, me tocó leer cientos de libros de todo. Muchos de ellos de religión, tal como la contaban los teólogos, actuales. De ellos he tomado nota y me han ayudado a creer, ahora sí, con una fe limpia de interpretaciones esquizofrénicas.
Dejarme que os lo cuente. Tuve una alumna en Madrid de 16 años, de sobresaliente en todo, ejemplar. Un día no vino a clase, yo que era tutor, llamé a su casa para pedir una explicación. Era mi deber pero me equivoqué. Su madre, dura e intransigente montó en cólera y le negó la palabra durante dos semanas, con prohibición de toda música y de toda salida. Al fin, la niña me lo contó y yo llamé a su madre a la que me vi obligado a reñir. ¿Cómo se puede ser así de despiadada con una hija ejemplar que un día tuvo un fallo? ACTO ¿Es que  la ACTITUD merecía tanta venganza, cuando normalmente era un modelo en todo? “Señora, dije, haga usted lo que quiera, pero si insiste en ser tan vengativa e intransigente la niña dejará de quererla y de rendir en los estudios”. Esta anécdota es rigurosamente cierta. En fin, que la tal mamá valoraba más un ACTO que un ACTITUD encomiable.
Creo que me explico ¿Quiero con esto justificar todo y dar por bueno lo malo? En absoluto. Dentro de unos días os contaré varios y variados horrendos pecados de los que soy testigo. No sé cual será el castigo, para las salvajadas que os contaré. Eso no lo sabe nadie. Pero los más sensatos e instruidos, sabemos que no irán al mismo infierno, que no existe.
Hoy en día no hay ni un solo teólogo del Papa para abajo que crea en la existencia del infierno. En el año 58 cuando era estudiante en Salamanca, el mejor y más prestigioso profesor que teníamos, nos decía en clase: “Señores, no existe el infierno. Acúsenme a Roma por decir esto. Hoy mejor que mañana. Acúsenme”.
Y es que un mismo Dios no puede ser benévolo, comprensivo, misericordioso, pura bondad y al mismo tiempo, despiadado, vengativo… Como no sería jamás un humano. Condenado para toda la eternidad… a un infierno horrible.
Hay que elegir entre un Dios y otro. Son incompatibles, si existe el infierno, no podría existir Dios.
Cuando me invitaron a visitar las bodegas de Ramón Bilbao quedé perplejo al comprobar lo sumamente complicado de conseguir un gran vino: calor, humedad ambiente, grado de luz o penumbra. Todas las maderas escogidas y dirigido todo por un ordenador. ¿Esto quiere decir que hace cien años no era posible obtener vino como este? Por supuesto. Ni remotamente parecido, los tiempos cambian y las mentes y el sentido de todo, desde el amor a la naturaleza, hasta la naturaleza del amor.

Pepe Morán. Dominico-ex.

jueves, 31 de enero de 2013

LA "ESPANTÁ" Y EL LIBRO


                                                                               Por jrFRANCOS 
     Tanto al administrador del Blog como a los lectores del mismo creo debo un explicación del porqué de mi (medio) "expantá" como colaborador del mismo o, utilizando otra expresión acuñada, mi (medio) "despedida a la francesa".
     La explicación es muy simple y comprensible: porque me cansé que algunas personas me insultasen y me pusiesen como un trapo diciendo de mi todo lo que les venía en gana. Eso sí, sin argumentar.
      A mí no me duele la crítica y en al menos dos ocasiones manifesté aquí que, aunque el halago o el reconocimiento es muy dulce, se aprende más de la crítica... cuando no es hecha con mala baba. Y de eso hubo mucho aquí contra mí sin argumentar ni rebatir mis ideas y mi forma, apasionada y a veces contundente, de decir las cosas.
     Jamás, jamás yo respondí con la misma moneda a nadie (salvo a aquel anónimo del Niemeyer), pero tened por seguro que si me pusiese a calificar yo a esas personas me bastaría y sobraría con un solo adjetivo para definirlas, y puestos ya a extenderse, me bastaría con una frase de doce palabras para retratarlas que, personalizada, sería ésta: "Contigo, el mundo se sostiene, pero no progresa".Vaya, todavía me han sobrado cuatro. (Obviamente, cuando hablo de  progreso, no me refiero a la cuestión tecnológica, científica o material).
      Así, pues, un día me dije: "Hasta aquí hemos llegado" y pasé a otro tipo de colaboración, más laight y con cuentagotas. Yo, que soy optimista y positivista y posibilista (y, según Cubanín,  algo existencialista), me quedo con la satisfacción de ser medalla de bronce en cuanto a colaboraciones (casi 120 entradas, sólo por detrás de Galán y de Miguel Ángel), que tengo impresas y recogidas en un volumen para cuando sea viejo, cojitranto y desdentado (como los vecinos de El Pueblo, de mi relato-que-no-lo-es "La diez y Veinte. Continuará", colgado recientemente), situación que Dios o el Diablo no quiera que llegue, ni siquiera la de llegar a viejo, poder leer y recapacitar porque ya no tendré ganas de escribir.
      También me quedo con la satisfacción de que algunas de mis entradas están en el top ten de comentarios suscitados, como aquella crónica de la comida de hermandad de septiembre del 2011, aparecida en octubre, que suscitó casi medio centenar de participaciones. O la más reciente de "Parada y fonda en Pola de Allande" que, si mal no recuerdo, llegó casi a la veinte o lo sobrepasó. (Otras, en cambio, como el artículo "Me llamo Silvia y yo no haría el amor con Silvio", confesiones entre lozanas y humorísticas de un prostituta, con agilidad y chispa, que en el fondo subyacía la crítica a Silvio Berlusconi por su forma de ver y tratar a la mujer, es decir, reivindicaba un trato digno para la mujer, fuese prostituta o no, tuvieron cero comentarios. Al igual que un buen trabajo realizado por Galán, Ulpiano y yo, que fui el impulsor y coordinador a través de una encuesta enviada a seis personas y que sólo contestamos nosotros, referente al "Proyecto educativo y de instrucción de Corias". Y me atrevo a calificarlo de un buen trabajo porque cada uno, pese a la encuesta, que era abierta, la enfocó a su manera y será un documento base e imprescindible para quien algún día quiera aproximarse, a través del Blog,  al convento como instituto laboral y tener un primer esbozo de lo que fue aquel centro educativo. Pues, nada, cero comentarios, como si lo allí dicho fuese vivido sólo por nosotros tres y no por más de mil alumnos, muchos de cuales están entre esos 50-100 lectores que tiene diariamente el mismo. Con lo cual, y ya termino, eso que tienes en la introducción al mismo, señor Administrador, donde dices (hablo de memoria): "Cada uno es responsable de lo que escribe y en última instancia, los lectores con su aprobación o silencio (comentarios) lo calificarán", pues no. Rotundamente no. Como en literatura, fotografía, música... y hasta en conferencias y discursos, no confundamos lo popular y el populismo -que a veces puede tener hondura- con la calidad. Y menos si se trata del discurso de un político u otro vendedor de ideas cualquiera.
     Y cómo no -ahora sí que termino- me quedo con el reconocimiento y afecto que, sin empalagos, algunos-as me habéis manifestado. Eso es lo que realmente cuenta.
     Al releer lo escrito, veo que vuelvo por mis fueros, sobre todo en la parte última, esa que tantas ampollas levantaba a tenor de cómo me "querían" en sus alusiones veladas, entre líneas  o abiertamente algunos, que luego, cuando nos vimos, se quedaron en nada, porque comprobaron que yo soy una persona sencilla y nada rencorosa, que, tal vez, como me dijo recientemente una amistad tras leer "Tú a Móstoles y yo a Maimona", aquí publicado (entre otros sitios), "escribiendo pareces otro, como muy serio y...fue un elogio que me pareció excesivo..., por lo que no lo pongo". Pero a uno no se le puede decir hijoputa, es un decir,  en público o en el Blog, que público es, y luego disculparse sin esa valentía verbal descalificadora que demostraba cuando escribía o decir que era en broma. No, tú me has llamado hijo de cien padres y eso queda escrito, y si era en broma y quieres disculparte o quitarle hierro, hazlo en el mismo medio donde me zaheriste. Y si yo tengo que hacerlo también, por si me pasé sin darme cuenta, dímelo así mismo aquí, en el Blog, y no me dolerán prendas en hacerlo. Valientemente y a pecho descubierto, no con el rabo entre las piernas y por lo bajini.
    No voy a cambiar. Uno es como es y si aquí algunos no digieren lo que escribo y cómo lo escribo, publico en otra parte o lo guardo en un cajón y ya algún día aparecerá en forma de libro. Y si no aparece, pues que no aparezca, pero yo sigo haciendo lo que me gusta y como me gusta, y eso es lo importante.  
    No voy a cambiar porque "está ya el trigo duro para pitas", un refrán de por aquí que hace referencia a la imposibilidad de hacer aquellas flautas que con una caña de trigo verde todos hicimos alguna vez de niños. Bueno, sí, voy a cambiar en algo, que es tanto como decir que voy a seguir haciendo lo que últimamente hacía: escribir sólo de vez en cuando (1) y a ser posible en línea no polémica (esto último me costará, pero lo seguiremos intentando, aquí en el Blog, claro).
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      Referente a o del LIBRO, era un recoger el guante que a raíz de colgar mi relato-que-no-lo-es antes citado, me lanzó Ulpiano en su comentario. Como en ello ya había pensado y a su vez se lo propuse a Galán en su día para hacerlo conjuntamente, en otra ocasión me extiendo más sobre ello. Por hoy está bien.
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     Salud y buen día, que en lo metereológico aquí es de sol radiante para andar en mangas de camisa. Y en lo gastronómico, para mí dentro de unos minutos, los que tarde en descongelarse el pan en la estufa (escribo desde el Chozo, mi refugio del campito donde estoy autoexiliado) será estupendo, pues me voy a desayunar (son las 11, 30 h.) una tostada de caldillo -esa "mantequilla" con tropezones de hígado de cerdo ibérico con grasa-, un trozo de bizcocho con pasas hecho precisamente en Collada, una aldea del asturiano del concejo de Tineo, que tú, Samuel, sabes bien quien lo hizo, y una mandarina que salgo a coger del árbol mientras se tuesta el pan  y calienta el café. ¡Tengo que engordar 2,5 k. para llegar a mis 65 k. habituales.-JRF                                                  
NOTAS.
(1) En cartera, con sus fotos y trabajo de campo ya hecho, tengo todo estos trabajos:
        
        -"Por Cangas del Narcea y su montaña sagrada"
        -"Por el Concejo de Tineo"
        -"El Museo de Escultura al aire libre de Oviedo"
        -"De turismo enológico por Almendralejo"
        -"Decía Alejandro Casona..."
        -"Doctor en cirugía arbórea"
        -"El consultorio de Elena Francis y la cagalera de un
           couriense"
        -"En Navaescuriel con el escultor Santiago de Santiago"
        -"La poesía conceptual o experimental"
        -Y otros...      


martes, 29 de enero de 2013

El PECADO III

No voy a dar nombre alguno de cuantos personajes que van a desfilar por este artículo. No debo, ni quisiera, ni puedo hacerlo. Podrían ser imaginarios, pero son tan reales que los conozco personalmente.
Los que hayan leído mi anterior artículo sobre el pecado, quizás puedan atribuir una laxitud que no responde a la realidad. Es cierto que montones de cosas que os dijeron que eran pecado, no lo son. Al menos en mi opinión. No digo ni humilde opinión porque soy consciente de lo que opino, me siento tan cristiano como el que más y he pasado años leyendo libros de religión de los mejores teólogos modernos. Es cierto que me rebelo contra aquella maraña de supuesta pecaminosidad que se atribuía a actos únicamente achacables a debilidades humanas. No quiero burlarme ni hacer una fácil caricatura de aquello, pero ya me diréis si era digno del fuego eterno ese adolescente que un día se obceca de deseo y le toca la teta izquierda a una chavala que previsiblemente ya se había desabrochado los botones más de la cuenta ¡Al fuego eterno y por una eternidad! Y para colmo, el muy pecador se pasaba la semana soñando con hacer lo mismo con la teta derecha.
Hoy quiero hacer aquí una relación de los pecados serios, nada de bromas, pecados de infierno suponiendo que existiera el tal infierno, cosa más que dudosa. Al menos como nos la describen.
Vamos allá. Insisto en que son casos reales, de ahora mismo de mi entorno, no invento nada.

1.     1- SIN PAGA NI SEGURO.
Lo conozco de toda la vida. La familia ha amasado una tremenda fortuna. No diré de qué para no dar pistas. Tiene una empleada desde hace treinta años a la que pagan un sueldo de hambre y además no la tienen asegurada. No existe para la Seguridad Social y el día de mañana quedará sin pensión, que la ponga a mendigar. Es un pecado, grave no, gravísimo. No soy tan osado como aquellos teólogos que concretaban, tiempo y lugar a modo de castigo. Pero digo yo, su castigo ha  de tener. Ignoro cual.

2.     2- ¿Y SU MUJER?
Llegaron a Pola procedentes de un país lejano y aquí intentaron reconstruir su vida con una niña de cinco años. Él, que se hizo amigo mío y confidente de sus problemas. En su país había sido periodista deportivo y tenía gran facilidad verbal que lo hacía muy creíble. Nos veíamos casi a diario. Su mujer enseguida encontró un trabajo en hostelería. Él trabajaba de forma intermitente a la espera de ciertos papeles para optar a una plaza de guardia de seguridad. De pronto algo cambió en sus vidas. Ella empezó a llegar cada día más tarde a casa. Los rumores en una villa tan pequeña corren rápido. La veían cenando por todas partes con un individuo de una familia que no gozaba de gran prestigio. Así un día y otro día volvía a casa pasadas las doce de la noche. La niñita iba para la cama llorando cada día clamando por los mimos de mamá. Mi amigo vivió así una larga temporada. Dejó de verme. Yo ignoraba lo que les estaba pasando. Así transcurrieron varios meses. Al fin un día nos encontramos en la calle, nada más verme me contó:
“Bueno, supongo que estarás informado de lo mío” Dijo.
“Perdona, hace tiempo que no nos vemos y nos sé de qué me estás hablando” Contesté.
“Pues serás el único en Pola que no sabe aún mi caso”.
“Bueno cuéntame”
“Verás – me contó la triste historia de su ex, las noches de espera los llantos de la niña llamando a mamá…
Y una triste noche cuando a las cuatro de la mañana entró por la puerta yo fui y le di un tremendo golpe que la arrojó contra la pared. Se levantó de inmediato y fue al médico y a la guardia civil y acto seguido a la policía. A las once ya estaba en el calabozo. Tras meses de encierro y al fin de la condena, me prohibieron que volviera de nuevo al hogar, y una orden de alejamiento a 100 kilómetros de distancia. Hoy he venido a ver si tengo suerte de ver a mi hijita aunque sea de lejos.”
¿Existe el pecado? Cada cual que juzgue por sí mismo.

3.      3- EN LA CALLE.
Yo conocía a Paulino desde que yo era un niño y él un hombre joven. Mil derroteros de la vida, me separaron de él como de tantos y tantos.
Hace cinco años, estando con un amigo en un bar, este me dice “Mira ahí viene el pobre Paulino”
“¿Qué Paulino?” Dije yo.
“Paulino el de tal y tal”.
Quedé perplejo era un ancianito encorvado con muletas y con un aspecto de pobre de pedir.
“Y que le ha pasado”
“Ah, pero ¿No sabes? Si es famoso el caso aquí”
Verás su mujer, le hace levantarse a las siete de la mañana y luego le manda a la calle. No puede volver hasta la hora de comer, llueva o haga sol, a 30 grados o con nieve. Una vez comido otra vez a la calle hasta las nueve de la noche. Y a todo esto sin un duro. En algunos bares le servían cafés y vinos gratis. En los bares lo admiten por pena, para que no pase frío. Los vecinos atestiguan que lo más fino que ella le dice es “inútil” y “cornudo”. Por fin murió Paulino. Ella no, anda por ahí.
¿Se habrá confesado ante Dios o ante los hombres de semejante salvajada? ¿Existe o no existe el pecado?

4.     4-  MI AMIGO N.N.
Amigos desde la más tierna infancia. Luego vino lo que vino en la vida de cada uno. Pero siempre mantuvimos una relación intermitente.
Estaba yo recién llegado a Corias cuando me llamó para decirme que tenía algo especial para mí, que yo le casaría con su novia en la parroquia de ella. Y así, desde el primer momento en que la conocí me di cuenta de que era una persona fenomenal, guapa, inteligente, educada…
Por un giro de la vida, mi amigo tuvo que vender un grandísimo patrimonio que poseía por herencia. Un montón de dinero. Fue todo a parar a un club de señoritas de Oviedo, muy famoso, pero no recuerdo el nombre. Allí dejó hasta el último céntimo, noche, tras noche. Yo me enteré ya tarde.
También me enteré de que maltrataba a su mujer, estaba despreciada y abandonada, esta se dio a la bebida, lo que acabó con ella en un par de años. El murió no hace mucho sin amigos y solo, pero querido por sus hijos.
¿Hay pecados mortales o no los hay? ¿Cuál será su castigo? ¿No tendrá castigo alguno? ¿Irá a un fuego eterno?  Yo no lo sé. La fe es así de exigente, no entendemos, no sabemos pero al menos algunos seguimos esperando que haya un Dios bondadoso. Ese Dios bondadoso en el que confiamos que no le adjudique el mismo destino a la Madre Teresa de Calcuta que al protagonista de esta anécdota.

5.     5-  ROCIO ES VECINA MÍA.
Tiene diez años y la alegría a flor de piel a todas horas. Anda por todo el pueblo, alegre, feliz, sonriendo siempre, saludadora. Un sol de niña. Vive a su aire, como un animalito. Al parecer es hija de padre desconocido y de madre demasiado conocida, ajuntada con un cubano bebedor.  Rocío en su inocencia te hace partícipe de todas sus penas y alegrías. El otro día me decía que estaba feliz porque al día siguiente iba a darse el primer beso con su novio. El cuarto, porque ya tuvo otros tres. Nadie lo comenta con palabras explícitas y crueles pero todos comentan que mejor no imaginar su porvenir.
¿Existe el pecado? Juzgad, juzgad por vosotros mismos ¿Habrá un castigo pertinente para gentes como estas? Yo no creo en la aberración del infierno pero tiene que haber un castigo.

Pepe Morán. Dominico-ex.

FIN DE SEMANA EN ZERMATT (II)


Parada-Homenaje a Lord Byron en el Castillo de Chillon

Al vislumbrar el castillo de Chillón desde el tren, la memoria, como en un teatro con la función a punto de comenzar, descorrió el telón permitiéndome recordar un nombre grabado en una columna de los sótanos, antiguos calabozos, de este castillo; también una película con unos personajes remando en aguas embravecidas, y muchas cosas más.
El nombre corresponde a Lord Byron, lo dejó grabado durante su visita a este lugar. Pude verlo hace años al entrar por vez primera en este castillo,  para ser sincero, porque lo señalaron. A él bien se le puede perdonar este pequeño acto de vandalismo, nada que ver con los perpetrados por descerebrados en tantos monumentos históricos-artísticos visitados. Él, de este lugar, se llevó una huella mucho más profunda que la dejada en la columna, aquella que dio origen al Prisionero de Chillon.
Este denostado/admirado personaje/autor- posiblemente solo su vida, por intensa, sea equiparable a su obra literaria- no viajaba solo por Suiza. El asturiano Gonzalo Suárez narró las peripecias del grupo por las orillas del lago Leman  al dirigir la película “Remando al viento.” Como es sabido, durante esa estancia suiza, sus acompañantes, brillantes y ocurrentes, crearon personajes - Mary  Shelley dio vida a Frankenstein y Polidori al Vampiro- que marcaron nuestra juventud, sobrecogiéndonos incluso de terror a veces. Aún recuerdo aquellos tenebrosos cuatro kilómetros de carretera negra y solitaria que separan Cangas de Limés recorridos en bicicleta, azuzado por el miedo, después de ver una película sobre estos personajes en el cine Toreno.
  Byron, como decía, escribió El Prisionero de Chillon basándose en la historia real de un personaje del siglo XVI que había permanecido allí preso cuando el castillo era prisión. Esta obra, como otras suyas, si no se dispone en papel, es fácil de localizar por Internet, pero no puedo resistir la tentación de reproducir, al menos, unos capítulos aquí.
I
Hay siete pilares góticos en los viejos y profundos calabozos de Chillon, siete columnas macizas y grisáceas, entre las cuales se filtra una macilenta luz, como un rayo de sol perdido que pasando a través de las rendijas y grietas, hubiera caído allí, palpitando en el húmedo suelo como un fuego fatuo en las aguas de un pantano. En cada pilar hay una anilla, y en cada anilla una cadena. Este hierro es algo que roe, pues en mis miembros ha dejado dentelladas que no se borrarán hasta que la luz de este mundo se apague para mí. Luz nueva la que ahora hiere mis ojos después de tantos años sin ver la salida del sol. ¿Cuántos años? He perdido la noción de su lento transcurso, desde el momento de la muerte de mi último hermano, junto a mí, cuando yo quedé vivo a su lado.
VI
Las aguas del lago Leman bañan los muros del Castillo de Chillon. Desde lo alto de las blancas almenas, la sonda se hunde a mil pies en las profundas ondas que rodean sus torres. De modo que la doble barrera de piedra y de agua hacía de nuestro calabozo una tumba en donde estábamos como enterrados vivos. La sombría mazmorra en donde yacíamos está más baja que el nivel del lago. Oíamos por encima de nosotros, de día y de noche el murmullo de las aguas contra las murallas y a veces en invierno, me alcanzó la espuma que, impulsada por el viento, pasaba por las rejas a través de este libre espacio. La roca temblaba y yo sentía este temblor sin temor, pues hubiera acogido sonriente la muerte que me habría libertado.
XIV
Los meses pasaron… o los años… o los días… No lo sé. Me era indiferente. Había perdido la esperanza de que mis ojos, una vez quitada la venda de las tinieblas, pudieran volver a ver la luz del día. Al fin unos hombres vinieron y me pusieron en libertad. No pregunté por qué, ni me preocupé por saber adonde iba a vivir. Me era igual estar o no, cargado de cadenas. Había acabado por sentirme indiferente en medio de mi desesperación. De modo que cuando vinieron a quitarme los grillos, me sentía como un ermitaño entre estos pesados muros y me pareció que al sacarme de allí, me arrancaban por segunda vez de mi hogar, de mi verdadera patria. Las arañas eran mis amigas; me gustaba observar su silencioso trabajo. Había también observado a los ratones que jugaban bajo los rayos de la luna. ¿Por qué hubiera debido sentir un menor apego al lugar que estos animales? Éramos todos habitantes de la misma morada, Y yo, su soberano, podía hacerlos morir. No obstante, cosa extraña, vivíamos en paz. Incluso mis cadenas acabaron por resultarme familiares. Lo cual demuestra que la costumbre acaba por hacernos lo que somos.
Fue suspirando como recobré la libertad”.
El autor de esta pintura, Gustave Courbet, tiene entre sus obras maestras la fascinante y controvertida “El origen del mundo”, que se puede visitar en el museo d’Orsay de París.

Ulpiano Rodríguez Calvo