---- Guuenas, queeria uunas zapatillas deportivas
domingo, 3 de febrero de 2013
RUTA LOS CALLOS
La ruta
los callos va de Gijón a Vega (Selorio-Villaviciosa).
Salse de la carnicería “Silvio” de Gijón, en la que se compren los
callos que ya fueron encargaos previamente
y que tienen fama reconocía.
Después de recorrios unos 30 Km . que discurren por unos
parajes de encanto, entre grandes arboledas pasando por viaductos y túneles (por supuesto en coche), llégase a Vega, onde
prepárense con esmero y abundante guindilla.
Yo y Tere o Tere y
yo (tanto monta) ya marchamos pa Vega el dia anterior y tamos esperando
por los amigos que traen la vianda. Son
las 12 y nun acaben de llegar.
Belén:
---- Luis, si vas por aquí, a la derecha,…..
---- ¿Cómo pa la derecha?, por ahí
nun entra el coche.
---- Va ser mejor que llames a Ángel,
o para y pon el GPS.
---- Pa que voy poner el GPS si esto nun creo que este ni en
el mapa. Llamaré.
---- Piiii, piiii,
piiii…
---- Ángel, ¿onde ósties ta
Vega?,… por aquí solo hay cases.
---- Tu, ¿ves
una edificiu…… ?
---- Joder Angel, veo
munches cases,… ¡toy en el pueblu de Seloriu!.
---- Luis,… nun te dije cases, díjete un edificio azul, del color de
la falange, como el coche tuyu que dices
que ye falangista.
---- Manda coyones, quien va a pensar en un edificiu azul en esti
pueblu, ye como pensar en un establo en la calle corrida. Y, el mi coche ye falangista
pero no solo por el color, ye que
tien también matricula de Valladolid.
---- Para, para,...
Pa ser falangista tendrá que tener algo
más, ¡digo yo!
---- Ya, ye que además, en inviernu, paque arranque, ¡hay que ponelu cara al
sol!.
---- ¡AH, bueno!. Mira pa venir a Vega tires pa contra la mar y… pi, pipipi, pipipi,.. ¡Ostia! Cortose….
---- Ángel,… Ángel,…
ANGEL,… Na, estos móviles son una
mierda era mejor con les señales de humo
de antes. Mira Belén, pa mí que tamos
perdios. Llama tú a Tere
---- Luis, ¿no tien
aire acondicionao esti coche?, ¿Cómo se pondrá?. Ye pa que aguanten los callos.
---- Eso dijo el paisanu que nos lu vendió pero ahora nun
pueo parame. Abre la ventanilla y saca la pota al fresco, veo pol retrovisor que Jose y Maribel lleven la sidra colgando de la
ventanilla. Llama a Tere porfa.
---- Piiii,… piiii,…
piiii …
---- Salta el contestador:
“Marque un 1 si quier hablar con Ángel”,
“marque un 2 si quier hablar con Tere”,
“espere si no quier hablar con ninguno de los dos ”….
---- Si,… si,…. diga…
---- ¿Tere?
---- No, soy Ángel,
Tere salió a buscabos. Ya marcho a las 9
de la mañana.
----Hola Ángel, soy Belén. jolin chico, pues tuvo
tiempo de llegar a Gijón y no la vimos…
---- Ya. pararía a
echar una parrafadina con alguna de la aldea.
---- Cagunros, parrafadita nó, tará leyendo-i el
Quijote
Por fin en pueblu, preparamos los callos que
ya taben aburrios de esperar, (3 kilos pa los seis). Comimos a reventar, hasta que salien por les oreyes. Pa mas “Inri” , Luis habia
preparao un arroz con leche, que taba
rico, pero un pelin seco.
Belen:
---- Un pelin,
si oh ; vaber que comelo con
cuchillu y tenedor. Nun me fizo casu, echo poca leche y quedo-i asi. ----
Mira, pa echalo con cuchara hay que dar un golpe asi, pa que despegue pal platu.
Al dar el golpe,
despego, dio en platu y salto-i a la cara a Maribel
---- ¡Cuidao coño!, que yo quiero comer el arroz pero con cuchara, no que me lo tires a la
cara.
---- Perdón, perdón,…
jolín. Viste Luis, por tu culpa. Y los callos,
gústenme más los de la “Noreñense”
---- Calla Belén, Nun
se puen comparar. Pa mi que tu tienes algo
con esa “Noreñense”
Ángel:
---- Toi fartu, tengo sueñu
y la boca pastosa. Pa hablar parezco un gangosu, como aquel que fue a comprar unos playeros y dici a tenderu:
---- Guuenas, queeria uunas zapatillas deportivas
Dici el tenderu:
---- “¿ PUMA? “ . Y contesta-i el gangosu
---- Guuenno,
echagueemoos uun ciigaaguitooo
Al café, bajo en
horriu, siempre vienen, los vecinos,
Luis y Chelo. Faense unes tertulies onde se arregla el
mundo y se opina de lo divino y lo humano, sin faltar la anécdota ni el chiste.
Luis, el vecinu, ye un pozu sin fondo en anécdotes. Hoy, al
mencionar les guindillas de los callos, acuérdase desta:
Era un chaval
que lu manda la madre dir con el burro
a por una carga yerba y day unes
guindillas diciendo:
---- Si el burru
se sienta y nun quier andar, metes-i una guindilla en culo y veras si corre.
Y
lo dicho, al volver con la carga, el burro sentose. El guaje, sin
pensalo dos veces, metio-i una guindilla.¡Mira!, levantose como si lu
pincharan, echo a correr, y el guaje, detrás nun veía manera de alcanzalu.
Metiose el
otra guindilla y, ¡ostia! tu,
aceleró, adelantó al burru y al pasar por delante casa, grito:
---- ¡ MAMA!,
MAMA, … baja y sujeta al burru, ¡que
yo sigo!
Si empieza y cuenta algo Luis, Chelo nun queda atrás y siempre acompaña. Como iba
de guajes, acordose desto:
Eren tres hermanos, dos dellos de 13 y 15 años y
el pequeñu de 8. Los mayores queríen
andar por el pueblu detrás de les moces,
y el pequeñu, queria dir con ellos
---- No, gueaje,
hoy nun vienes con nosotros
---- Si, Si,
quiero ir con vosotros, insistia el pequeñu
Y la madre:
---- Teneis que llevalu, nun va quedar aquí solu
---- Nun pues venir, guaje
---- Va, jolín,
¿Por qué?
---- Mira, guaje, ye que hoy, …. ¡¡vamos Joder!!
Al final tuvieron que llevalu y al dir por un
descampau, salioyos un perru ladrando y
corriendo hacia ellos. Echaron a correr y el perrú detrás; empezaron a dar vueltes a una casa, los
mayores delante, luego el neñu y detrás el perru.
A la tercera vuelta el neñu saliose diciendo:
---- Bueno, cansé
y marcho pa casa que yo,
¡¡ ya jodí tres
vueltes !!
¿Qué?, ¿nun vamos andando hasta Rodiles?. Comenta
Tere.
---- Jose: yo nun pueo, toy que reviento
---- Será mejor dejalo pa otru dia
---- Podemos dir a Rodiles
pero en coche
---- Vale, y llevamos
el falangista
---- No, no, llevamos el míu que ye un audi
A4
---- Queva, en esi
pónennos multa.
Contome un amigu que`l otru día parolu la guardia civil y dicen-i:
--- Tengo que multarle
--- ¿y eso?
--- Mire, este coche que conduce es un Audi A4 y en el coche van 5. El Código indica
multa. Multa para uno, pues va uno más de lo permitido. El coche es un A4
--- Sr. guardia, la
normativa no ye así, pue pregunta-i al su compañeru
--- mi compañeru sabe menos que yo y tá muy ocupau, tá
multando a 4, de los 5 que ivan en un Fiat 1
Tere, Belén y
Maribel deciden no ir y quédense a dormir una siestuca en
prau, a la sombra, hasta que les despertó el gallo, que canta a las 6.
Nos cuentan que tuvieron sueños raros.
Maribel:
---- Tuve un sueñu
terrible: Taba soñando que después de los callos teníamos “Pitu Caleya” y en
esto desperté al sentir cantar el gallo.
---- Pues el míu,
fue peor, diz Belén: soñé continuamente, continuamente con Ginebra, mi perro.
---- Pa eso podies
haber venio con nosotros. Tuvimos tomando unos gin-tonic cojonudos
Tere:
---- y el miu
horrorosu. Taba soñando que me salien los callos por tos los
llaos de les piernes y que venien los
gallos a comelos cuando en esto, desperte.
Bueno,
cambiando de tema, yo creo que otru dia podiamos facer la “ruta los caracoles”
---- Si, si,… diz Belén. Pero hay que esperar a que se me
olviden los callos
---- O la del
Cabritu, añade Maribel.
---- Yo compro los
caracoles, apunta Jose.
---- Pero,…
¿Cuál ye esa ruta?, pregunta Tere
La “ruta los caracoles” era
solo pa hombres, pero hoy dia, podemos facela toos, hombres y muyeres.
Contómela un de
aquí, del pueblu,
Pepín, que salió un dia después
de comer a tomar cafetin y dizi la muyer:
---- De la que vienes
traesme un kilo de caracoles.
¡Anda cariñin!, ¡¡Que buenu yes!!
Así que
salió, compró los caracoles y fue a tomar
el cafetín pero, ete aquí, que
alcontró un amigu de la infancia y enpezaron a contase coses y tomar copes y,
una tras otra, acabaron tomando cacharos en un Puti Club, a las 5 la
mañana.
De vuelta pa casa diba pensando que disculpa
conta-i a la muyer, hasta que se-i ocurrió una.
Picó a la puerta y, al
sentir que venía la muyer, tiro
los caracoles de la bolsa en el rellano
y, cuando la muyer abrió
la puerta, volviose hacia los caracoles y dijo, con voz potente y
autoritaria:
----¡¡Venga, ostia!!
---- Espabila-i, que con
esi pasu nun
hay manera de llegar a casa.
Gijon, agosto
2011
SANTISO 2013
Empiezo a escribir esto, que es
una breve reseña de la fiesta de SANTISO. No sé si al final será una entrada o
un comentario. Es una pequeña parte, de los actos de esa fiesta, en esta mañana
soleada de domingo día 3 de febrero de 2013.
Aunque, no puedo estar mucho
tiempo de pie, me arriesgué a ir, porque el pregón de las fiestas estaba a
cargo de mi cuñada –Mercedes la mujer de mi hermano-, y no nos lo queríamos
perder. Además el día invitaba a ir. Estaba soleado y sin viento, ni siquiera
brisa, que estando a la orilla del río, y en esta época del año, ya es difícil.
A las doce y media, y tal como
estaba previsto, empezó la presentación de la Fiesta, con Raúl Teimil, Cofrade
Mayor, como maestro de ceremonias, que por cierto, lo hace muy bien. - De todos
los del Blog es conocido, pues aparte de ser ex alumno de Corias, también en
las reuniones anuales de ADEACO oficia de lo mismo-. Después habló el Alcalde y a continuación la
Pregonera. Lo hizo muy bien, y no es solo opinión nuestra.
Estaba la Cofradía del Vino de
Cangas, con sus elegantes uniformes. Se pueden apreciar en la fotografía.
Bueno, los de aquí ya sabéis que esa fiesta tiene como protagonistas el vino de
Cangas y el bollo de chorizo, entre otras cosas.
De todo el Blog, sólo vi a una
bloguera, Marta, que al igual que su marido, es cofrade. Estuvimos casi todo el
tiempo con ella, hasta que nos llegó la hora “familiar”. Ella estaba con
Benjamín, su marido, y con varios parientes y amigos. Como no podía ser menos
hablamos bastante del Blog. También de la próxima reunión de ADEACO, que dijo
no se iba a perder, pues quiere conocer a los blogueros. Yo la animé, le dije
que yo había ido el pasado año, por conocer y que me conocieran, una serie de
blogueros, y que había quedado encantada con todos. También la animé a que,
cuando dispusiera de tiempo, participara en el Blog.
La nota graciosa la puso Antón
el del Chicote. Se acercó a nosotros y saludó a Marta, y le dije yo a ella
“Mira, todos los blogueros cuando vienen a Cangas van a ver a Antón”; y
contesta él: “pues se llevarán una buena decepción, porque con el tipo que
tengo…”
Después de saludar a varios
conocidos y hacernos las correspondientes fotografías familiares, pasamos a la
capilla, a ver a San Tirso. Había Misa a las 13:30, y Procesión a continuación,
pero como es una capilla tan pequeña, y tiene muy poco donde sentarse, yo no me
podía quedar.
También había comida, a la que
nos invitaban, pero como es en una nave industrial y sin calefacción, los que
no podemos beber vino, no entramos en calor. Por otra parte, y supongo que para
paliar ese frío también, a partir de las 16:00 horas había baile con un
acordeonista, pero yo tampoco puedo bailar. Así que volvimos para casa.
A las 19:30 era, será dado la
hora en que estoy escribiendo, la Gran final del IV Concurso de Canción
Asturiana, y después invitaban a una queimada.
Supongo que esta fiesta les
traerá muchos recuerdos a los cangueses. Fue una fiesta que cuando éramos
pequeños tenía mucho auge, todos los niños íbamos a comer el bollo de chorizo
por la tarde. Después hubo como unos veinte años que decayó. Ahora, desde hace
unos cuantos años, con la Cofradía, el Museo y La Ruta del Vino, el entusiasmo
e interés de vecinos y demás, volvió a resurgir, incluso con más fuerza, y con
algunos cambios.
MARÍA
ISABEL PÉREZ FERNÁNDEZ
sábado, 2 de febrero de 2013
FIN DE SEMANA EN ZERMATT (III)
El tren continúa su
marcha y pronto abandona el lago Leman, internándose por el valle del
Ródano en el Valais, cuando me doy cuenta que debo avanzar más rápido con esta
narración. De lo contrario, además de tedioso, va a resultar un fin de semana
interminable. Lo intentaré.
A las puertas del Valais se encuentra Martigny antigua
ciudad de origen romano. De ese pasado se conservan algunos restos. Pero
Martigny, sobre todo, es famosa por estar aquí ubicada la Fundación Pierre
Gianadda, que organiza celebradas y concurridas exposiciones de arte, además de
poseer una valiosa colección permanente y, en un edificio anexo, reproducciones
en madera de numerosos ingenios ideados por Leonardo. También en esta ciudad se
elabora, en la destilería Morand, el que posiblemente sea el mejor aguardiente
de pera del mundo, la
Williamine.
Dejando atrás Martigny, el tren se interna por el valle del
Ródano llevando a la derecha al río, y la ladera más sombría por la que, desde
los altos neveros, se despeñan vertiginosas cascadas. La soleada ladera de la
izquierda continúa cubierta de viñedos convertidos, en esta época del año, en
maravillosas pinceladas cromáticas.
Se alcanza Sion sede en otros tiempos de poderosos obispos.
Dominando la ciudad, levantado sobre un enorme peñasco, aparece, bien
conservado, su inexpugnable castillo.
Pasado Sierre cambian hablas y letreros: se entra en la Suiza alemana. Al fondo,
cerrando el valle, se yerguen las altas cumbres nevadas del San Gottardo. Allí
nace el Ródano, también el Rin, provocando que la imaginación vuele hasta lo
más alto, hasta el destino tan dispar de dos gotas de agua recién desprendidas
de un nevero. Una, empujada por el destino o la orografía del terreno, se
deslizará por la ladera emprendiendo un largo camino que la llevará al Mar
Mediterráneo; la otra, conducida por iguales, pero opuestas razones, se
deslizará por la vertiente contraria y después de un no menos largo recorrido
terminará en el Mar del Norte. En fin, divagaciones para entretener el final de
este tramo del viaje.
Pronto quedamos
depositados en el andén de Visp en espera del tren que nos llevará tras otra
hora de viaje hasta Zermatt. Este llega al cabo de escasos minutos haciendo
gala de la famosa puntualidad suiza. Una de las cosas que sorprenden de este
país al acercarte a una ventanilla y sacar billetes de tren para realizar un
viaje que implica varios transbordos es, al recogerlos y comprobar los horarios,
descubrir que entre la llegada y la siguiente partida puede no haber más de
cinco paupérrimos minutos, y te preguntas, dónde diablos, en qué estación,
quedarás tirado. Al detectar tu perplejidad, el funcionario, amablemente, te
indica que viajes tranquilo, que dispondrás de tiempo suficiente para cambiar
de tren; hasta la fecha, en todos los recorridos realizados, así ha sido.
Reemprendiendo el camino el tren avanza serpenteante por la
escarpada ladera sobre el río Vispa, cuyas aguas, turbulentas y blanquecinas,
bajan veloces buscando el acogedor y más pacífico lecho del Ródano. Se dejan
atrás pequeños pueblos y frecuentes paradas, también casas de madera aisladas
con cuidados huertos donde abundan los frutales, sobre todo manzanos y
zreizales huérfanos de frutos y hojas, mostrando ya su desnudez. Por increíble
que parezca, a estas alturas aún se ven pequeños viñedos para autoconsumo, algo
que los entendidos vienen definiendo, también a los viñedos de Cangas, como
viticultura heroica; en alguno están vendimiando.
En extensas
esmeraldas depositadas en mitad de espesos y pendientes bosques, pastan rebaños de vacas y ovejas. Más
arriba las cumbres, vestidas de fulgurante nieve, acarician el intenso azul.
El pueblo anterior a Zermatt, Täsch, dispone de un amplio aparcamiento
donde, quienes han accedido por la sinuosa carretera hasta aquí en coche, lo
deben dejar aparcado. Zermatt, en un alarde de ecología, tiene prohibido el
tráfico rodado, permitido solo a vehículos eléctricos para servicios
comunitarios y recepción de los numerosos hoteles.
Esto pronto se observa al llegar a la estación, situada en
entrada del pueblo. Pequeños vehículos eléctricos con plataforma
porta-equipajes se afanan transportando viajeros y maletas al hotel
correspondiente. Algunos, los más rumbosos, como el Mont Cervin Palace o el
Zermatterhof, disponen para tal menester de relucientes calesas (al estilo de
las utilizadas por la monarquía británica para los suministros de Harrow y
pasear su realeza) con tiro de caballos y conductores de librea. Esto lo cuento
recordando una visita anterior; en esta ocasión estos hoteles están cerrados
por periodo vacacional. Igual que recuerdo las casas, en verano, con ventanas y
corredores rebosantes de rojas flores. En esta época otoñal, no con menor belleza,
muestran desnudas maderas.
El pueblo se expande a partir de una larga calle comercial.
Salvando la riqueza que se percibe y la solidez de los edificios, se podría encontrar
un lejano parecido con poblados del antiguo Oeste. Los desmanes urbanísticos,
con los que tan sensibilizados estamos por los perpetrados en España, si
existen, no parecen existir.
Pero el tiempo apremia. Es mediodía, y pretendemos subir
esta tarde al Gornergrat. Tiempo justo para tomar posesión de las habitaciones,
amplias, con preciosas vistas, dejar las maletas y buscar un lugar donde comer.
No sin antes, sin poder resistir, acercarnos a un pequeño puente sobre el río,
situado al lado de la iglesia, desde el cual se disfruta de una de las mejores
vistas de ese majestuoso pico, tantas veces visto en cajas de lápices y envoltorios
de chocolate, que se eleva entre Italia y Suiza y al que los italianos llaman
Cervino y los suizos Matterhorn.
Si había dicho que el tiempo era bueno, a esta hora
resultaba excelente. El suave sol otoñal calentaba, después de tomar nuevos
bríos sobre las encumbradas nieves, invitando a comer en una terraza. La mejor
opción para tal menester era la terraza de un restaurante italiano inundada de
sol. Dudamos, ¿estar en este lugar y comer en un italiano? Pero el lugar era
irresistible y del restaurante, Il Mulino, ya teníamos referencias al ser una
cadena implantada en Suiza, con un establecimiento en la mismísima plaza Molard
de Ginebra, y al final nos entregamos al italiano y al sol. Un aperitivo, una
apetecible pasta, un decente vino de la Toscana y la simpatía del camarero italiano, todo
aderezado con las vistas que nos circundaban, resultó una buena elección.
Después de comer se imponía tomar el tren de cremallera para
subir a Gornergrat, pero llevo rato escribiendo. Si alguien lo está leyendo
estará cansado, aburrido y a punto de dejarlo. Se impone interrumpirlo hasta
otro momento, si surge la ocasión.
Ulpiano Rodríguez
Calvo
viernes, 1 de febrero de 2013
EL PECADO II
Por un lapsus debido a mi edad, envié primero El Pecado III
y ahora constato que dejé de enviar El Pecado II. Contrastado esto con Galán,
hemos decidido publicar el primitivo Pecado II ahora:
Ante todo me siento obligado a dar una explicación que
justifique este artículo. Necesito pedir disculpas a quienes en los remotos 60
fueron alumnos y a quienes no tuve la valentía de decir que la mayoría de las
cosas que les enseñaban en religión era un abuso ancestral, soberbia de las
conciencias de la gente. Algunos nos dábamos cuenta de que no se formaba en una
religión creíble y razonable, pero carecíamos de valor para decir unas verdades
que entonces nos parecían elementales.
Por ejemplo el concepto de pecado y sus secuelas. Se me ha
ocurrido que recordando al estilo evangélico sería bueno para ilustrar mi
teoría (mía y la de los más inteligentes) de una parábola evangélica.
En aquel tiempo dos amigos concibieron un plan, largamente
post–puesto que consistía en hacer el
camino de Santiago para curtir sus cuerpos y tonificar sus almas en largas caminatas para rematar
dando un abrazo al apóstol.
Esta era la meta, uno de ellos optó por hacer el camino del
Norte (Oviedo – Tineo – Fonsagrada ect…)
El otro escogió el camino francés (León – Ponferrada – O
Cebreiro ect…).
La cosa estaba clara. Ambos tenían una meta común.
Sacrificarse en tan largo camino y coincidir en el portón de la gloria, ir a misa,
comulgar y abrazar al apóstol.
El del camino del norte marcha día sin día también sin
incidencias dignas de mención, pero he aquí un día, no sé si retrasado o
ventajoso al atravesar un largo trayecto de robledal en Galicia encontró un
albergue vacío en el que bien podía pasar la noche. Así lo decidió. Cuando
estaban preparando el aposento se presentó a una chica que ya venía de regreso
de Santiago y acordaron que bien podían pasar juntos la noche en aquel remoto
lugar. Después de una improvisada cena se tumbaron a dormir y a nuestro amigo
acució cierto picorcillo en el muslo, quiso aliviarse rascando la zona y, para
su sorpresa, palpó no su muslo, si no otro más tierno, suave y apetecible. La
moza que tal vio creyó que debía responder amablemente y decidió corresponderle
a él con otro rasque del muslo. Sólo diré que a él se le puso, que podrían
dormir encima tres gallinas. Bueno, alto aquí que no pretendo escribir una
novela erótica. Solo diré que a él se le puso que podrían haber dormido encima
tres gallinas. Ambos se relajaron bien y decidieron pasar el día y la noche
siguiente en aquel remoto paraje. Al fin, el continuó viaje hacía su meta en
Santiago y ella en sentido contrario, camino de Oviedo. O sea, el no perdió su
meta. Fue una incidencia en el camino.
Su compañero corrió una suerte similar y paralela. Tras
descender el Cebreiro coincidió en un albergue de una remota aldea con una
chica francesa y se gustaron. Ella venía ya de regreso de Santiago. Fue
inevitable. Compartieron un camastro en el albergue y ocurrió lo que tenía que
ocurrir. Solo que, a diferencia de su colega del camino Norte, este el del
camino Francés, decidió dar la vuelta acompañando a la chica de mesón en
albergue hasta Roncesvalles. Se olvidó del apóstol y de su sana intención de
abrazarle.
Así es quien tiene fe
en Cristo si emprende un camino hacía su encuentro. Tienen una ACTITUD
cristiana, sana, bienaventurada, lo cual puede derivar en dos actitudes
distintas. Van hasta el final, con alguna parada por el camino. Otros reniegan
de la meta y dan la vuelta.
Vamos ahora a distinguir entre el pecado como ACTO y el
pecado como ACTITUD. El pecado definían los teólogos es una Aversia a Deo Et
Conversio Ad Creaturas, aversión a Dios y conversión a las criaturas.
Haced memoria. Recordad las múltiples veces que, en el
camino, sentimos simultáneamente aversión a Dios y conversión a las criaturas.
El 80% de nuestra conducta es pecado según la falacia de lo que nos dijeron.
Todo era pecado. Se cargaba sobre la conciencia de las gentes una carga más
pesada que además te llevaba derecho a un infierno en llamas, pura invención
teológica.
Una acción pecaminosa, persistente y premeditada genera una
ACTITUD que claramente puede ser calificada de PECADO, es decir de Aversia Deo.
Una moral tan estricta e injusta ha separado a mucha gente
de la iglesia. Yo lo comprendo. En la Biblioteca Nacional, me tocó leer cientos
de libros de todo. Muchos de ellos de religión, tal como la contaban los
teólogos, actuales. De ellos he tomado nota y me han ayudado a creer, ahora sí,
con una fe limpia de interpretaciones esquizofrénicas.
Dejarme que os lo cuente. Tuve una alumna en Madrid de 16
años, de sobresaliente en todo, ejemplar. Un día no vino a clase, yo que era
tutor, llamé a su casa para pedir una explicación. Era mi deber pero me
equivoqué. Su madre, dura e intransigente montó en cólera y le negó la palabra
durante dos semanas, con prohibición de toda música y de toda salida. Al fin,
la niña me lo contó y yo llamé a su madre a la que me vi obligado a reñir. ¿Cómo
se puede ser así de despiadada con una hija ejemplar que un día tuvo un fallo?
ACTO ¿Es que la ACTITUD merecía tanta
venganza, cuando normalmente era un modelo en todo? “Señora, dije, haga usted
lo que quiera, pero si insiste en ser tan vengativa e intransigente la niña
dejará de quererla y de rendir en los estudios”. Esta anécdota es rigurosamente
cierta. En fin, que la tal mamá valoraba más un ACTO que un ACTITUD encomiable.
Creo que me explico ¿Quiero con esto justificar todo y dar
por bueno lo malo? En absoluto. Dentro de unos días os contaré varios y
variados horrendos pecados de los que soy testigo. No sé cual será el castigo,
para las salvajadas que os contaré. Eso no lo sabe nadie. Pero los más sensatos
e instruidos, sabemos que no irán al mismo infierno, que no existe.
Hoy en día no hay ni un solo teólogo del Papa para abajo que
crea en la existencia del infierno. En el año 58 cuando era estudiante en
Salamanca, el mejor y más prestigioso profesor que teníamos, nos decía en clase:
“Señores, no existe el infierno. Acúsenme a Roma por decir esto. Hoy mejor que
mañana. Acúsenme”.
Y es que un mismo Dios no puede ser benévolo, comprensivo,
misericordioso, pura bondad y al mismo tiempo, despiadado, vengativo… Como no
sería jamás un humano. Condenado para toda la eternidad… a un infierno
horrible.
Hay que elegir entre un Dios y otro. Son incompatibles, si
existe el infierno, no podría existir Dios.
Cuando me invitaron a visitar las bodegas de Ramón Bilbao
quedé perplejo al comprobar lo sumamente complicado de conseguir un gran vino:
calor, humedad ambiente, grado de luz o penumbra. Todas las maderas escogidas y
dirigido todo por un ordenador. ¿Esto quiere decir que hace cien años no era
posible obtener vino como este? Por supuesto. Ni remotamente parecido, los
tiempos cambian y las mentes y el sentido de todo, desde el amor a la
naturaleza, hasta la naturaleza del amor.
Pepe Morán. Dominico-ex.
jueves, 31 de enero de 2013
LA "ESPANTÁ" Y EL LIBRO
Por jrFRANCOS
Tanto al administrador del Blog como a
los lectores del mismo creo debo un explicación del porqué de mi (medio)
"expantá" como colaborador del mismo o, utilizando otra expresión
acuñada, mi (medio) "despedida a la francesa".
La explicación es muy simple y
comprensible: porque me cansé que algunas personas me insultasen y me pusiesen
como un trapo diciendo de mi todo lo que les venía en gana. Eso sí, sin
argumentar.
Jamás, jamás yo respondí con la misma
moneda a nadie (salvo a aquel anónimo del Niemeyer), pero tened por seguro que
si me pusiese a calificar yo a esas personas me bastaría y sobraría con un solo
adjetivo para definirlas, y puestos ya a extenderse, me bastaría con una frase
de doce palabras para retratarlas que, personalizada, sería ésta: "Contigo,
el mundo se sostiene, pero no progresa".Vaya, todavía me han sobrado
cuatro. (Obviamente, cuando hablo de progreso, no me refiero a la
cuestión tecnológica, científica o material).
Así, pues, un día me dije: "Hasta
aquí hemos llegado" y pasé a otro tipo de colaboración, más laight y con
cuentagotas. Yo, que soy optimista y positivista y posibilista (y, según
Cubanín, algo existencialista), me quedo con la satisfacción de ser
medalla de bronce en cuanto a colaboraciones (casi 120 entradas, sólo por
detrás de Galán y de Miguel Ángel), que tengo impresas y recogidas en un
volumen para cuando sea viejo, cojitranto y desdentado (como los vecinos de El
Pueblo, de mi relato-que-no-lo-es "La diez y Veinte. Continuará",
colgado recientemente), situación que Dios o el Diablo no quiera que llegue, ni
siquiera la de llegar a viejo, poder leer y recapacitar porque ya no tendré
ganas de escribir.
También me quedo con la satisfacción de
que algunas de mis entradas están en el top ten de comentarios suscitados, como
aquella crónica de la comida de hermandad de septiembre del 2011, aparecida en
octubre, que suscitó casi medio centenar de participaciones. O la más reciente
de "Parada y fonda en Pola de Allande" que, si mal no recuerdo, llegó
casi a la veinte o lo sobrepasó. (Otras, en cambio, como el artículo "Me
llamo Silvia y yo no haría el amor con Silvio", confesiones entre lozanas
y humorísticas de un prostituta, con agilidad y chispa, que en el fondo
subyacía la crítica a Silvio Berlusconi por su forma de ver y tratar a la
mujer, es decir, reivindicaba un trato digno para la mujer, fuese prostituta o
no, tuvieron cero comentarios. Al igual que un buen trabajo realizado por
Galán, Ulpiano y yo, que fui el impulsor y coordinador a través de una encuesta
enviada a seis personas y que sólo contestamos nosotros, referente al
"Proyecto educativo y de instrucción de Corias". Y me atrevo a
calificarlo de un buen trabajo porque cada uno, pese a la encuesta, que era
abierta, la enfocó a su manera y será un documento base e imprescindible para
quien algún día quiera aproximarse, a través del Blog, al convento como
instituto laboral y tener un primer esbozo de lo que fue aquel centro
educativo. Pues, nada, cero comentarios, como si lo allí dicho fuese vivido
sólo por nosotros tres y no por más de mil alumnos, muchos de cuales están
entre esos 50-100 lectores que tiene diariamente el mismo. Con lo cual, y ya
termino, eso que tienes en la introducción al mismo, señor Administrador, donde
dices (hablo de memoria): "Cada uno es responsable de lo que escribe y en
última instancia, los lectores con su aprobación o silencio (comentarios) lo
calificarán", pues no. Rotundamente no. Como en literatura, fotografía,
música... y hasta en conferencias y discursos, no confundamos lo popular y el
populismo -que a veces puede tener hondura- con la calidad. Y menos si se trata
del discurso de un político u otro vendedor de ideas cualquiera.
Y cómo no -ahora sí que termino- me
quedo con el reconocimiento y afecto que, sin empalagos, algunos-as me habéis
manifestado. Eso es lo que realmente cuenta.
No voy a cambiar. Uno es como es y si aquí
algunos no digieren lo que escribo y cómo lo escribo, publico en otra parte o
lo guardo en un cajón y ya algún día aparecerá en forma de libro. Y si no
aparece, pues que no aparezca, pero yo sigo haciendo lo que me gusta y como me
gusta, y eso es lo importante.
No voy a cambiar porque "está ya el trigo
duro para pitas", un refrán de por aquí que hace referencia a la
imposibilidad de hacer aquellas flautas que con una caña de trigo verde todos
hicimos alguna vez de niños. Bueno, sí, voy a cambiar en algo, que es tanto
como decir que voy a seguir haciendo lo que últimamente hacía: escribir sólo de
vez en cuando (1) y a ser posible en línea no polémica (esto último me costará,
pero lo seguiremos intentando, aquí en el Blog, claro).
NOTAS.
(1) En cartera, con sus fotos y trabajo de campo ya hecho,
tengo todo estos trabajos:
-"Por Cangas del Narcea y
su montaña sagrada"
-"Por el Concejo de
Tineo"
-"El Museo de Escultura al
aire libre de Oviedo"
-"De turismo enológico por
Almendralejo"
-"Decía Alejandro
Casona..."
-"Doctor en cirugía
arbórea"
-"El consultorio de Elena
Francis y la cagalera de un
couriense"
couriense"
-"En Navaescuriel con el
escultor Santiago de Santiago"
-"La poesía conceptual o
experimental"
-Y otros...
martes, 29 de enero de 2013
El PECADO III
No voy a dar nombre alguno de
cuantos personajes que van a desfilar por este artículo. No debo, ni quisiera,
ni puedo hacerlo. Podrían ser imaginarios, pero son tan reales que los conozco
personalmente.
Los que hayan leído mi anterior
artículo sobre el pecado, quizás puedan atribuir una laxitud que no responde a
la realidad. Es cierto que montones de cosas que os dijeron que eran pecado, no
lo son. Al menos en mi opinión. No digo ni humilde opinión porque soy
consciente de lo que opino, me siento tan cristiano como el que más y he pasado
años leyendo libros de religión de los mejores teólogos modernos. Es cierto que
me rebelo contra aquella maraña de supuesta pecaminosidad que se atribuía a
actos únicamente achacables a debilidades humanas. No quiero burlarme ni hacer
una fácil caricatura de aquello, pero ya me diréis si era digno del fuego
eterno ese adolescente que un día se obceca de deseo y le toca la teta
izquierda a una chavala que previsiblemente ya se había desabrochado los
botones más de la cuenta ¡Al fuego eterno y por una eternidad! Y para colmo, el
muy pecador se pasaba la semana soñando con hacer lo mismo con la teta derecha.
Hoy quiero hacer aquí una
relación de los pecados serios, nada de bromas, pecados de infierno suponiendo
que existiera el tal infierno, cosa más que dudosa. Al menos como nos la
describen.
Vamos allá. Insisto en que son
casos reales, de ahora mismo de mi entorno, no invento nada.
1. 1- SIN PAGA NI SEGURO.
Lo conozco de toda la vida. La
familia ha amasado una tremenda fortuna. No diré de qué para no dar pistas.
Tiene una empleada desde hace treinta años a la que pagan un sueldo de hambre y
además no la tienen asegurada. No existe para la Seguridad Social y el día de
mañana quedará sin pensión, que la ponga a mendigar. Es un pecado, grave no,
gravísimo. No soy tan osado como aquellos teólogos que concretaban, tiempo y
lugar a modo de castigo. Pero digo yo, su castigo ha de tener. Ignoro cual.
2. 2- ¿Y SU
MUJER?
Llegaron a Pola procedentes de
un país lejano y aquí intentaron reconstruir su vida con una niña de cinco
años. Él, que se hizo amigo mío y confidente de sus problemas. En su país había
sido periodista deportivo y tenía gran facilidad verbal que lo hacía muy
creíble. Nos veíamos casi a diario. Su mujer enseguida encontró un trabajo en
hostelería. Él trabajaba de forma intermitente a la espera de ciertos papeles
para optar a una plaza de guardia de seguridad. De pronto algo cambió en sus
vidas. Ella empezó a llegar cada día más tarde a casa. Los rumores en una villa
tan pequeña corren rápido. La veían cenando por todas partes con un individuo
de una familia que no gozaba de gran prestigio. Así un día y otro día volvía a
casa pasadas las doce de la noche. La niñita iba para la cama llorando cada día
clamando por los mimos de mamá. Mi amigo vivió así una larga temporada. Dejó de
verme. Yo ignoraba lo que les estaba pasando. Así transcurrieron varios meses.
Al fin un día nos encontramos en la calle, nada más verme me contó:
“Bueno, supongo que estarás
informado de lo mío” Dijo.
“Perdona, hace tiempo que no
nos vemos y nos sé de qué me estás hablando” Contesté.
“Pues serás el único en Pola
que no sabe aún mi caso”.
“Bueno cuéntame”
“Verás – me contó la triste
historia de su ex, las noches de espera los llantos de la niña llamando a mamá…
Y una triste noche cuando a las
cuatro de la mañana entró por la puerta yo fui y le di un tremendo golpe que la
arrojó contra la pared. Se levantó de inmediato y fue al médico y a la guardia
civil y acto seguido a la policía. A las once ya estaba en el calabozo. Tras
meses de encierro y al fin de la condena, me prohibieron que volviera de nuevo
al hogar, y una orden de alejamiento a 100 kilómetros de distancia. Hoy he
venido a ver si tengo suerte de ver a mi hijita aunque sea de lejos.”
¿Existe el pecado? Cada cual
que juzgue por sí mismo.
3. 3- EN LA
CALLE.
Yo conocía a Paulino desde que
yo era un niño y él un hombre joven. Mil derroteros de la vida, me separaron de
él como de tantos y tantos.
Hace cinco años, estando con un
amigo en un bar, este me dice “Mira ahí viene el pobre Paulino”
“¿Qué Paulino?” Dije yo.
“Paulino el de tal y tal”.
Quedé perplejo era un ancianito
encorvado con muletas y con un aspecto de pobre de pedir.
“Y que le ha pasado”
“Ah, pero ¿No sabes? Si es
famoso el caso aquí”
Verás su mujer, le hace
levantarse a las siete de la mañana y luego le manda a la calle. No puede
volver hasta la hora de comer, llueva o haga sol, a 30 grados o con nieve. Una
vez comido otra vez a la calle hasta las nueve de la noche. Y a todo esto sin
un duro. En algunos bares le servían cafés y vinos gratis. En los bares lo
admiten por pena, para que no pase frío. Los vecinos atestiguan que lo más fino
que ella le dice es “inútil” y “cornudo”. Por fin murió Paulino. Ella no, anda
por ahí.
¿Se habrá confesado ante Dios o
ante los hombres de semejante salvajada? ¿Existe o no existe el pecado?
4. 4- MI
AMIGO N.N.
Amigos desde la más tierna
infancia. Luego vino lo que vino en la vida de cada uno. Pero siempre
mantuvimos una relación intermitente.
Estaba yo recién llegado a
Corias cuando me llamó para decirme que tenía algo especial para mí, que yo le
casaría con su novia en la parroquia de ella. Y así, desde el primer momento en
que la conocí me di cuenta de que era una persona fenomenal, guapa, inteligente,
educada…
Por un giro de la vida, mi
amigo tuvo que vender un grandísimo patrimonio que poseía por herencia. Un
montón de dinero. Fue todo a parar a un club de señoritas de Oviedo, muy
famoso, pero no recuerdo el nombre. Allí dejó hasta el último céntimo, noche,
tras noche. Yo me enteré ya tarde.
También me enteré de que
maltrataba a su mujer, estaba despreciada y abandonada, esta se dio a la
bebida, lo que acabó con ella en un par de años. El murió no hace mucho sin
amigos y solo, pero querido por sus hijos.
¿Hay pecados mortales o no los
hay? ¿Cuál será su castigo? ¿No tendrá castigo alguno? ¿Irá a un fuego
eterno? Yo no lo sé. La fe es así de
exigente, no entendemos, no sabemos pero al menos algunos seguimos esperando
que haya un Dios bondadoso. Ese Dios bondadoso en el que confiamos que no le
adjudique el mismo destino a la Madre Teresa de Calcuta que al protagonista de
esta anécdota.
5. 5- ROCIO
ES VECINA MÍA.
Tiene diez años y la alegría a
flor de piel a todas horas. Anda por todo el pueblo, alegre, feliz, sonriendo
siempre, saludadora. Un sol de niña. Vive a su aire, como un animalito. Al
parecer es hija de padre desconocido y de madre demasiado conocida, ajuntada
con un cubano bebedor. Rocío en su
inocencia te hace partícipe de todas sus penas y alegrías. El otro día me decía
que estaba feliz porque al día siguiente iba a darse el primer beso con su
novio. El cuarto, porque ya tuvo otros tres. Nadie lo comenta con palabras
explícitas y crueles pero todos comentan que mejor no imaginar su porvenir.
¿Existe el pecado? Juzgad,
juzgad por vosotros mismos ¿Habrá un castigo pertinente para gentes como estas?
Yo no creo en la aberración del infierno pero tiene que haber un castigo.
Pepe
Morán. Dominico-ex.
FIN DE SEMANA EN ZERMATT (II)
Parada-Homenaje a Lord Byron en el Castillo de Chillon
Al vislumbrar el
castillo de Chillón desde el tren, la memoria, como en un teatro con la función
a punto de comenzar, descorrió el telón permitiéndome recordar un nombre
grabado en una columna de los sótanos, antiguos calabozos, de este castillo;
también una película con unos personajes remando en aguas embravecidas, y
muchas cosas más.
El nombre corresponde
a Lord Byron, lo dejó grabado durante su visita a este lugar. Pude verlo hace
años al entrar por vez primera en este castillo, para ser sincero, porque lo señalaron. A él
bien se le puede perdonar este pequeño acto de vandalismo, nada que ver con los
perpetrados por descerebrados en tantos monumentos históricos-artísticos
visitados. Él, de este lugar, se llevó una huella mucho más profunda que la
dejada en la columna, aquella que dio origen al Prisionero de Chillon.
Este
denostado/admirado personaje/autor- posiblemente solo su vida, por intensa, sea
equiparable a su obra literaria- no viajaba solo por Suiza. El asturiano
Gonzalo Suárez narró las peripecias del grupo por las orillas del lago
Leman al dirigir la película “Remando al
viento.” Como es sabido, durante esa estancia suiza, sus acompañantes, brillantes
y ocurrentes, crearon personajes - Mary
Shelley dio vida a Frankenstein y Polidori al Vampiro- que marcaron
nuestra juventud, sobrecogiéndonos incluso de terror a veces. Aún recuerdo
aquellos tenebrosos cuatro kilómetros de carretera negra y solitaria que
separan Cangas de Limés recorridos en bicicleta, azuzado por el miedo, después
de ver una película sobre estos personajes en el cine Toreno.
Byron,
como decía, escribió El Prisionero de Chillon basándose en la historia real de
un personaje del siglo XVI que había permanecido allí preso cuando el castillo
era prisión. Esta obra, como otras suyas, si no se dispone en papel, es fácil
de localizar por Internet, pero no puedo resistir la tentación de reproducir,
al menos, unos capítulos aquí.
I
Hay siete pilares góticos en los viejos y profundos calabozos de Chillon,
siete columnas macizas y grisáceas, entre las cuales se filtra una macilenta
luz, como un rayo de sol perdido que pasando a través de las rendijas y
grietas, hubiera caído allí, palpitando en el húmedo suelo como un fuego fatuo
en las aguas de un pantano. En cada pilar hay una anilla, y en cada anilla una
cadena. Este hierro es algo que roe, pues en mis miembros ha dejado dentelladas
que no se borrarán hasta que la luz de este mundo se apague para mí. Luz nueva
la que ahora hiere mis ojos después de tantos años sin ver la salida del sol.
¿Cuántos años? He perdido la noción de su lento transcurso, desde el momento de
la muerte de mi último hermano, junto a mí, cuando yo quedé vivo a su lado.VI
Las aguas del lago Leman bañan los muros del Castillo de Chillon. Desde lo alto de las blancas almenas, la sonda se hunde a mil pies en las profundas ondas que rodean sus torres. De modo que la doble barrera de piedra y de agua hacía de nuestro calabozo una tumba en donde estábamos como enterrados vivos. La sombría mazmorra en donde yacíamos está más baja que el nivel del lago. Oíamos por encima de nosotros, de día y de noche el murmullo de las aguas contra las murallas y a veces en invierno, me alcanzó la espuma que, impulsada por el viento, pasaba por las rejas a través de este libre espacio. La roca temblaba y yo sentía este temblor sin temor, pues hubiera acogido sonriente la muerte que me habría libertado.
XIV
Los meses pasaron… o los años… o los días… No lo sé. Me era
indiferente. Había perdido la esperanza de que mis ojos, una vez quitada la
venda de las tinieblas, pudieran volver a ver la luz del día. Al fin unos
hombres vinieron y me pusieron en libertad. No pregunté por qué, ni me preocupé
por saber adonde iba a vivir. Me era igual estar o no, cargado de cadenas.
Había acabado por sentirme indiferente en medio de mi desesperación. De modo
que cuando vinieron a quitarme los grillos, me sentía como un ermitaño entre
estos pesados muros y me pareció que al sacarme de allí, me arrancaban por
segunda vez de mi hogar, de mi verdadera patria. Las arañas eran mis amigas; me
gustaba observar su silencioso trabajo. Había también observado a los ratones
que jugaban bajo los rayos de la luna. ¿Por qué hubiera debido sentir un menor
apego al lugar que estos animales? Éramos todos habitantes de la misma morada,
Y yo, su soberano, podía hacerlos morir. No obstante, cosa extraña, vivíamos en
paz. Incluso mis cadenas acabaron por resultarme familiares. Lo cual demuestra
que la costumbre acaba por hacernos lo que somos.
Fue suspirando como recobré la libertad”.
Fue suspirando como recobré la libertad”.
El autor de
esta pintura, Gustave Courbet, tiene entre sus obras maestras la fascinante y
controvertida “El origen del mundo”, que se puede visitar en el museo d’Orsay
de París.
Ulpiano
Rodríguez Calvo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







