viernes, 10 de mayo de 2013
QUE TENGAS UN BUEN DÍA
Una frase que está un tanto de
moda y que me gusta mucho oír, es cuando por la mañana a primera hora, si
entras en algún establecimiento a por algo que necesites en ese momento, como puede
ser el pan o el periódico, la persona que te lo sirve al despedirte te diga: adiós,
buenos días; “que tenga usted un buen
día”. A primera vista puede parecer una frase hecha y, si cabe uno no repara en
ella, o no le da excesiva importancia de momento, pero el sentido de esas palabras en el fondo, es de lo mejor que se le puede desear a un
semejante y cuanto más si se trata de una persona amiga. Según nos hacemos
mayores los valores que damos a las cosas más triviales y más sencillas de cada
día cobran mucho más valor en nuestro quehacer diario, tanto o más que las muy
importantes. Yo recuerdo de joven que, en el día a día no pensabas en estas cosas pues , dabas
por hecho que todo te tenía que salir bien, aunque parte de los proyectos que tuvieras
en la cabeza, algunos fueran bastante utópicos y otros algo más realizables,
pero de antemano, dabas por hecho que todo te saldría como es debido. Sin embargo a estas
alturas de la vida, como por experiencia sabe uno que no siempre es así, el simple
disfrute de las cosas pequeñas, y hasta rutinarias diría yo, es de lo que más
se aprecia y se valora en ciertos momentos. Por eso el poder disfrutar de un buen
día, sobre todo que sea tranquilo sin agobios
ni sobresaltos, aunque resulte pura rutina, eso ya es para uno lo más importante. El tener
una jornada en la que no surja ningún
contratiempo, ni a ti ni a los tuyos, ni que nadie te incomode o se meta contigo y
que la salud te permita seguir haciendo las pequeñas cosas de cada día que son
las que verdaderamente te proporcionan ilusión y vigor para ver la vida con cierto optimismo,
pienso que eso puede ser una de las formas que entendemos por felicidad.
En mi caso voy a decir los síntomas que yo
considero importantes para poder barruntar si el día que comienza puede
ser positivo, o por el contrario vendrá retorcido y no te quedará otra alternativa que comenzar
a pelear ya desde primera hora. A mí me gusta madrugar a poder ser, y nada más
incorporarme de la cama si me encuentro con cierto ánimo y no me molesta ningún dolor propio de los años,
porque de ciertas molestias, bien sean reumáticas o musculares no se ve libre
de ellas ni el apuntador. A propósito de los años, hay quien mantiene que a partir de los sesenta es muy importante
tener la siguiente precaución todas las mañanas al levantarte y que consiste en que si no te
duele nada, nada, debes
preocuparte y mucho, hasta tal punto, que
debieras pellizcarte con fuerza para
comprobar que realmente estás vivo, pues puede caber la posibilidad de que ya estés
muerto y por eso eres insensible al dolor. Este dicho puede ser un tanto
exagerado, pero tiene su gran parte de veracidad.
Salvado este inciso de los
dolores residuales acumulados, continúo con las trazas admonitorias de cómo podemos
saber si el día que comenzamos será un
buen día para uno, o no. Yo si nada más levantarme tengo ganas de estirarme o espurrirme
como decíamos de chavales, eso para mí
es un síntoma buenísimo ya que una vez hechos los estiramientos propios da la
sensación de que te quedas muy relajado y a gusto y dices: la cosa se
presenta bien; buena va, si no se tuerce. Esto de los estiramientos es un
detalle muy importante y yo lo sé después de haber observado a los gatos muchas
veces durante largos ratos. Estos inteligentes felinos domésticos nada más
levantarse de dormir, siempre que no tengan alguna amenaza o peligro inminente,
lo primero que hacen es espurrirse hasta más no poder para dar flexibilidad al
cuerpo. Parece que una vez que tienes estirados los músculos se ve el mundo de
mejor forma. Pero hay que tener en cuenta que todos los días no tiene uno ganas
de estirarse; solamente, algunos.
Pues bien, una vez bien estirados y
distendidos los músculos a primera hora, luego cuando salgo a la calle ya voy un tanto
mentalizado de que puedo tener un buen día por delante y eso me influye positivamente.
De todos modos, nunca estás libre de que, por muy bien que te lo hayas
planteado, nada más pisar la calle te
tropieces con el primer patoso del día que te incomoda y entonces piensas:
vaya, ya empezamos, pero, aún así, yo no suelo desanimarme y continúo pensando
que tendré un buen día. Según va transcurriendo la mañana cada vez más te convences a ti mismo de que
se está cumpliendo el pronóstico. Con esta buena disposición personal hasta te parece que todo lo ves más
atractivo, más bonito; desde la papelera
de la calle medio derrengada y rebosante de porquería, hasta los transeúntes más mal encarados que te puedas tropezar por la calle y que, a pesar
de su mal gesto te pueden hasta parecer sonrientes y amables. La buena
predisposición personal es fundamental.
Cuando está uno predispuesto a
ver el lado bueno de las cosas es una
maravilla, pues parece que se concatenan
los sucesivos actos rutinarios del día, unos con los otros, para entre todos lograr
que culmines la jornada a gusto y feliz.
Sin ir más lejos, esta misma mañana sí me
he espurrido todo lo que quise y más. Ahora a medio día estaba dando una vuelta
por el barrio antes de comer y al acordarme de que el día era proclive a
prometer me propuse dar un paseo y de
paso acercarme hasta una bodeguilla que me gusta mucho visitar de vez en
cuando, para tomarme un vinito antes de comer y así lo hice. No había dado apenas
uno pasos y ya he visto en una tapia este bonito lilo de la foto repleto de perfumadas flores en plena ciudad,
y eso a pesar de encontrarse rodeado por
completo de cemento y ladrillo. En ese
momento me invadió una sensación de bienestar tan reconfortante que dije: mira,
con qué poca cosa te has alegrado el momento. Simplemente por ver una bella
imagen como la del lilo florido.
Una vez animado por la vista y
reconfortado por los dos vinitos que me he tomado pensé en
que este detalle del lilo urbanita bien merecía un comentario en el blog. Y así lo he hecho. No sé si a vosotros os
pasará lo mismo, pero yo me estoy dando cuenta que, como consecuencia de la
acumulación de los años, cada día me
hacen más ilusión las cosas pequeñas y simples que nos rodean. Por eso también
estoy convencido de que tenemos a nuestro alrededor infinidad de pequeños
detalles que normalmente no reparamos en ellos, pero si nos fijáramos y les
prestáramos más atención nos podrían alegrar muchísimo más la
vida. Que tengáis todos, un buen día.
B. G. G. , bloguero “Prior”
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4 comentarios:
Amigo Benjamín,gustome mucho tu comentario,además es la pura realidad,ver la vida con positividad,de colores alegres,aunque haya algún que otro contratiempo y salga algún manguán dándonos la lata,pero para eso también los años y la experiencia nos ayuda a saber esquivarlos,tengo que decirte que lo de los estiramientos mañaneros son admirables,te dejan el cuerpo relajado y presto para darte un buen desayuno y salir a dar el paseo cotidiano,comprar el pan,la prensa,eso que todos o casi todos hacemos cuando llegamos a la edad de jubilación,que es la nuestra,luego practicamos algo de deporte,con cierta moderación,yo en mi casa tengo una bici estática y casi todos los días me paso encima 30-45 minutos dando unos grandes paseos,voy hasta San claudio,Pola Siero,Lugones,meto más esfuerzo y subo hasta el Naranco...esto ya es duro para mí,casi prefiero ir hasta Trubia,todo esto es imaginativo,pero el tiempo que dedico y la velocidad que llevo,más menos casi me meto 20-30 kmts,que es aproximadamente lo que hay desde Oviedo a estos cercanos lugares que cito.
Efectivamente,disfrutar del momento presente,hacer aquello que uno le viene en gana,es creo uno de los placeres que a nuestra edad nos hace un poco más felices,discutir con la Señora nunca,de eso nada de nada,que los disgustos son muy malísimos para los dos.
Este fin de semana se celebra la Ascensión en Oviedo,ahora ubicaron la Fiesta al lado del Palacio de Deportes en la Tenderina y esta mañana di un paseo y está muy animado,ya están las carpas con todo tipo de gastronomía Asturiana,unos puestos que tienes que visitar y desgustar,quesos,mieles,empanadas,bollos preñaos,pan de todo tipo,vamos que si vas en hora de comida no hace falta que busques restaurante,te pegas una fartura...que Barriga Hubiera,luego exposiciones de todo tipo de aves,gallinas,pollos,palomas,conejos,corderos,ovejas,la de Diós,a tope y lo que a mí más me presta,ese jolgorio de músicas con Circos al aire libre,marionetas,malabaristas,algún que otro carterista(CUIDADO,QUE LOS HAY)pero si el tiempo acompaña,seguro que la gente va a disfrutar este finde en Oviedo,están invitados todos los blogueros y el Sr Alcalde bién contento que se pondrá si comprueba que es un éxito el cambio de ubicación,hasta ahora ya desde hace tiempo venía celebrándose en la Losa de Renfe...pero los vecinos protestaron por el excesivo ruído,claro ahora algunos empresarios de la hostelería se quejan porque la gente se va y si no hay gente,no hay ventas,ya sabes,oir misa y repicar...es tarea difícil,así que hala animaros que también hay bandas de gaitas y gaiteros a barullo y esto está muy animado,solamente que el tiempo dichoso ayude y no llueva,hasta el lunes que voy de folixia pa la Ascensión.PD !!!Que tengan un buen día!!!
Vaya par,estais dando unos relatos,lo mismo uno, que otro como si fuerais gente mayor,pero si sois unos yogurines,ahora es cuando estais empezando la vida de verdad,con todos los matices que destacais,es la realidad,que valoras mas las cosas, indudablemente,es que tambien tienes mas tiempo para darte cuenta de todo lo que te rodea,cuando trabajabais,ibas a lo que ibas,no te fijabas como ahora,si florecian las lilas,si florecian los manzanos etc.,el motivo,que el trabajo absorbia todo el tiempo que ahora lo empleais en pequeños detalles,que ahora los ves con mas detenimiento,aunque los que tenemos nietos una parte del tiempo,la tenemos que dedicar a ellos,en mi caso,es por obligacion no por devocion,lo mio ya lo pase,aunque a veces no te queda mas remedio,asi que chicos a mantenerse fuertes,y pensar que nada de tercera edad,yo diria que segunda juventud
Galán, tampoco te pases con los estiramientos que, en uno de estos, se te puede soltar algún débil tendón y ya tienes rehabilitación para una temporada.
A esta edad, todo con moderación hasta el buen vino y lo demás.
Lo del periódico, que comenta Gión, cierto es que se ve bastante en las personas de más edad. Lo curioso es que suelen empezar por la parte de atrás, por las esquelas, y ese detalle no es buena señal.
El levantarse con buen pie es primordial para encarar el día con optimismo.
Desde luego, si empiezas con la radio, la tele o el periódico seguro que tienes el cabreo garantizado para el resto del día.
La bici virtual, de Gión, no es mala idea y si la acompañas con buena música mucho mejor.
Samuel,no olvides que la música la pongo yo siempre,soy una persona muy cantarina,cada uno nace como nace y yo nací cantarín...en bici en coche y por la calle siempre cantando,a veces me dicen cosas...uy que gusto sentir a una persona cantar...en estos tiempos tan complicados...pues mire senora es un medicamento infalible,casi lo arregla todo,ya, pero es que yo canto muy mal,no se preocupe mujer,esto no es cuestión de cantar mejor o peor,es cuestión de sentirse un poca más alegre,así que empieze cuanto antes,eso sí,sin molestar al vecino,vale?historias reales,aunque no lo creais,un abrazo.PD Darle a Mamen las gracias por situarnos en la segunda juventud,esto resulta muy agradable a estos años,pero tiene toda la razón,ella siempre fué una mujer muy animosa y trasmite ese ánimo a los demás y eso es muy importante.
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