viernes, 20 de enero de 2017
CARISMA
La cualidad innata y personal
que solo brilla en pocos y ensimisma,
que fascina y que seduce, es el carisma,
que porta el adalid en fraternal.
Si valoramos con coriense prisma,
presentes siempre de forma virtual,
dos maestros de carácter principal,
nos influyeron sin mácula ni estigma.
Nos toca resaltar en el presente
al relevante preceptor Morán,
al bloguero y escritor clarividente.
Por siempre estos amigos valuarán
al mentor de carisma refulgente,
y en calor de memoria lo tendrán.
JM
martes, 17 de enero de 2017
FECHA FUNERAL PEPE MORÁN
Estimados antiguos alumnos de Corias y blogueros: Es con
gran pesar que me gustaría anunciar que el funeral por mi padre, Pepe Morán, se
celebrará el día 18 de febrero a las 13 h en la Parroquia de Pola de Lena
(Parroquia de San Martín, Plaza Alfonso X el Sabio). Sus cenizas serán
enterradas con anterioridad a la ceremonia.
Aprovecho los comentarios de la necrológica para comunicaros
este anuncio, ya que no sé publicar de otro modo.
Muchas gracias por vuestros cariñosos mensajes y
publicaciones en su memoria. Mi padre siempre os llevaba cerca del corazón.
Un cariñoso saludo, Rosa Morán
ADIÓS, MORÁN, ADIÓS
El 9 de este mes, Luis Samuel me comunicó la muerte de Pepe Morán; acababa yo de llegar del África subsahariana donde la muerte es el pan cotidiano que se echan a la boca la inmensidad de seres humanos negros a los que se ha privado para siempre de la Dignidad de sentirse dichosamente humanos, junto al sinfín de injusticias ancestrales y la presencia siempre fatídica de los intereses y fuerzas que hicieron ese imposible africano.
A esa vivencia incorporé la muerte de un viejo amigo cuyo recuerdo del último encuentro ya presagiaba la próxima despedida.
La Muerte, el Tiempo, los grandes Espacios llenos de contradicción... y sin embargo el sentimiento de que es imprescindible que las Gentes cambiemos este mundo a diario.
Mientras vivamos luchemos por hacer que esto cambie
Saludos y abrazos a Todas y todos los que nos encontramos en el este mágico blog.
J. Carmelo
domingo, 15 de enero de 2017
¡PEPE, LOS BLOGUEROS TAMBIÉN TE ECHAMOS DE MENOS!
Sin duda alguna que todos los
amigos y visitantes de este blog vamos a
echar mucho de menos a nuestro antiguo profesor, tanto como asesor, como amigo y como colaborador de lujo en esta
divulgación cauriense. En este sentido ya hubo aquí manifestaciones de
agradecimiento por parte de exalumnos muy
elogiosas para el reconocido profesor dominico de los años sesenta, padre Morán,
y ahora como amigo y bloguero, Pepe Morán. La marcha de entre nosotros de
nuestro admirado profesor, aparte de inapropiada e inesperada, como son todas
las muertes, también fue sin previo
aviso pues antes de partir hacia Madrid, Pepe como abuelo
chocho que era con sus nietos, se
encontraba eufórico y feliz pensando en que se iba a dar un baño de nietos
hasta quedar harto, aprovechando las fiestas
navideñas. Como ya he dicho en el grupo
de wasap, Pepe me llamó el día 3 para solicitarme el número de teléfono de Ulpiano pues, ya que estaba
en Madrid, no quería desaprovechar la ocasión para charlar un rato con el mozo de Limés, tomando
un gin-tonic como lo habían hecho en otras ocasiones y de forma muy placentera y
gratificante para ambos.
El amigo Pepe, a pesar de su edad,
daba gusto hablar con él pues, aparte de
poseer gran cultura era una persona con vitalidad y entusiasmo, cualidades poco
frecuentes en personas de esa edad. Nunca
se quejaba a los amigos de sus problemas y limitaciones de salud, que los tenía
y grandes: como era la pérdida de visión, el vivir solo y la acumulación de los
años. Él siempre estaba animoso y con ganas de hacer cosas, e intentaba
trasmitir y contagiar a los que le rodeaban de ese mismo espíritu jovial. Así me decía que, desde que iba unas horas a la semana al
gimnasio, había mejorado mucho su
bienestar corporal, pues de momento,
según finalizaba las sesiones, se quedaba agotado del todo porque venía
machacado, pero al poco rato se
encontraba pletórico, tanto física como sicológicamente. También le echarán mucho de menos en el Club de
Jubilados de Pola de Lena, ya que allí era persona muy reconocida y admirada
por todos sus amigos y compañeros de fajina a la hora de la comida por ser ameno
y divertido conversador.
Pepe tenía la gran suerte de ser
una persona con un bagaje cultural muy amplio y que a sus ochenta y tantos años
mantenía intactas tanto su memoria como su capacidad cognitiva. Él como
buen profesor que era nunca dejaba de serlo y en todo momento propicio, aprovechaba
la ocasión para examinar a uno. A mí
siempre me estaba sometiendo a preguntas, normalmente complicadas. Las veces
que salía airoso de ellas y se las respondía correctamente, me decía: ¿oye, tú
dónde estudiaste? Y yo le respondía: en Corias con los frailes, entonces él se reía y decía: ¡ya se nota, ya! Esto es una
pequeña broma, pero cierta. Pepe era muy guasón y como viese la ocasión rápidamente
te tomaba el pelo si eras receptivo a
las bromas. En el aspecto didáctico, a mí me dejaba admirado cada vez que explicaba
cualquier duda que surgiese, pues lo
hacía exhaustivamente, con todo lujo de detalles y razonamientos; sobre todo, si
se trataba de temas literarios o de acontecimientos
históricos. También era un gran observador sociológico. No se le escapaba detalle
de las vulgaridades, rarezas y
deformaciones cotidianas de los humanos.
Durante una conversación previa que
mantuvimos por teléfono, unos días antes
de viajar a Madrid, me dijo que tenía en
mente varios artículos más para el blog y que en cuanto regresara de ese
paréntesis vacacional en Madrid, se pondría a escribir seriamente, para dar
salida a tanta inspiración como le venía diariamente a la cabeza. En este caso se
ha cumplido una vez más el refrán: ”El hombre propone y Dios dispone”. Pepe, debido a su mermada visión los artículos
los escribía a mano en un cuaderno y luego Paloma Marinero, -secretaria
particular de Pepe- que es la hija de unos buenos amigos suyos, para poder
enviármelos a mí los transcribía al ordenador de forma casi milagrosa pues, para entender la endiablada letra de Pepe había que saber grafología y haber hecho
varios másteres de egiptología. A veces ni él mismo la entendía.
Morán ha enviado al blog 130
artículos, todos ellos de un nivel y una calidad literaria reconocida por
todos y propia de lo que él era:
profesor de Literatura. Dichos artículos están a disposición de sus hijas para
lo que ellas requieran. Yo como administrador del blog quiero expresar, en
nombre de todos los visitantes y asiduos al mismo, nuestro agradecimiento a Pepe Morán por su inestimable
colaboración en el blog, por la calidad de sus temas, por sus enseñanzas y por su amistad.
La foto que ilustra y encabeza este artículo, como
bien reza su pie, se tomó durante una
visita que le hicimos a Pepe mi mujer y yo en el otoño de 2014, en la que fuimos
obsequiados por él generosamente. Pasamos un día estupendo, muy agradable, pero
lo que sí sentimos mucho es que Pepe no haya podido devolvernos la visita como
teníamos previsto para celebrar una comida en León.
¡Pepe Morán, muchas gracias. Siempre
te tendremos presente!
B. G. G. bloguero “Prior”
lunes, 9 de enero de 2017
A don JOSE MORAN. IN MEMORIAM
Los que como yo, hemos vivido a caballo entre un
mundo rural y lo urbano, aunque muchos nos hicimos urbanos, seguimos amando el campo
y sabemos que la “palurdez” no es exclusiva
de la gente de pueblo, tan mofada a menudo. Al contrario, esas personas que
tenían que estimular su imaginación y su creatividad en pos de la autosuficiencia,
son infinitamente más interesantes que los paletos de ciudad. Seguramente así
se justifica su regreso a su Pola del alma. ¡Cuántos de sus escritos están
salpicados de historias locales…!
Yo siempre le admiré, además, por el amor a… ¡es que
era tan bella! y la belleza para Morán, ya se sabe, era anhelo permanente…y su capacidad de amar…inagotable. También, ¡qué suerte tuvo de alcanzar ese
sentimiento de haber sido amado, lo que duró entonces y ahora más allá del
tiempo! ¡Haber amado!, no hay sueño mayor.
Se entregó todo a ella, pero más que a nadie, más que
a nada, a Talía o Melpómere o cualquiera de las ocho musas sedantes del Olimpo.
La Literatura, siempre la Literatura. Desparramó su fuerza, su talento, lo condujo
a su mundo de palabras con una prosa herida, ¿lo notasteis?, una prosa sonora,
desbocada, llameante, dentro de párrafos en polifonía… Su realidad de entonces
es ahora la de los que le hemos gozado y conocido un poco más allá de tu garbosa
y elegante figura. Más allá de la soltura con la que se envolvía con la capa
negra del hábito… Le recordamos riéndote, tomando un vino recio de, no de
Cangas no, de Corias, que permite desabotonar la lengua…
Y esa fe… olvidada por…, o yo que sé, porque enseñabas
en otros ambientes el ancestral Cantar de los Cantares, de aquella biblia arañada…
Eras el más…de los místicos. Esa fe que compartimos en alguna charla entrañable,
lenta y sincera, que aumentó y consolidó la mía, como cuando me contabas que tú
no temías el castigo divino pues le habías entregado, generosamente, lo más
hermoso y valioso de la vida: tu juventud. A cambio de lo cual el Señor te
habría de mimar, agasajar,…Tantos viajes juntos a Oviedo a Cangas de Onís, para
instruirme y darme a conocer en los ambientes de las becas, de las actas de
notas, de… Cómo y dónde comer, dónde afeitarnos…, ¡cuántas mutuas confidencias,
Dios mío! ¡Cuántas cosas buenas hechas en silencio! Si alguno supiera de tus
luchas en la Universidad por conservar la beca…
Te quisimos tantos, fuimos tantos tus admiradores, …aunque
haya…y ¡qué más da!. Las más de 1300 páginas de Los Miserables son tantas
porque la publicó en 1862, que si llega a escribirlas hoy…sería así de gordo…
Estos son parte de mis sentimientos a un profesor que
además de conseguirme una de las mayores becas con que un asturiano marchó a estudiar
a Madrid, era un boca a boca que me impulsó a leer e identificar estilos; me
adiestró a ver a través de un marco real o imaginario, la belleza, que, como me
decía no existe, sino que es el sentimiento que produce en ti tal o cual cosa.
Me enseñó a amar el medio rural: estuvo en la mísera casa que ocupaban mis
padres en la aldea…
Se nos fue una extraordinaria persona; queda...su ejemplo.
Se nos fue una extraordinaria persona; queda...su ejemplo.
Mi respeto, y cariño, para un hombre que, sin
florituras ni alharacas, supo poner lo primero, a la cabeza y detrás lo segundo.
También él pasó “mil gracias derramando”. De manera que, ¡hasta siempre, Morán!
Y ¡GRACIAS!
sábado, 7 de enero de 2017
ADIÓS, MORÁN, ADIÓS
Conocí al entonces Padre Morán -que nunca supe cuál era su nombre y apellidos completos-, dominico, en los primeros años del período 1959-66, cuando nos dio clase de Literatura a mi promoción, la primera en terminar 7º del Bachiller Laboral, modalidad Industrial Minera, en el convento de Corias, entonces gran foco de educación y formación cultural de jóvenes de todo Asturias; hoy lo es de camas, copas y gastronomía. Solo falta que pongan un banco también para que la degeneración sea completa.
Pero antes de esas clases, hubo un
preámbulo, con fugaz encuentro, pues él fue quien me hizo aquel examen de
ingreso al que sometían a todo aspirante. En un despacho, allí estábamos mi
padre y yo sentados en sendas sillas, y al otro lado de la mesa aquel fraile
joven (podía ser quince años mayor que mis once), de buenas facciones, gafas
metálicas, pelo rubio con entradas, peinado en raya y ligeramente hacia atrás,
de fácil y sonoro y agradable verbo, con cierto sesgo de chuleta o para
ser más amable, de galán de cine.
De lo que me preguntaban en aquella hoja
yo no sabía casi nada. Como estaban necesitados de matrícula, aquel fraile me
dijo: "Mira, si es muy fácil" y me arrimó el examen que había hecho
otro que sabía más que yo. Yo me quedé parado, sin saber qué hacer,
pero mi padre, que era tan poco ilustrado como avispado, me lo
aclaró. "Pepín, te lo ha dicho el señor: copia lo que viene ahí".
Tengo que decirte Morán, donde quiera que estés, que tu pusiste la primera
semilla con aquella incitación a copiar un examen en el que "saqué"
un diez, de lo que posteriormente tuvo una doble repercusión en mi vida:
fue el primer escalón para llegar a tener unos estudios que me permitieron
trabajar en lo que me gustaba y vivir bien, y fue la alternativa de mi
gran habilidad como copiador de exámenes cuando me cansé de estudiar y ser un
chico bueno y quise seguir manteniendo el nivel de notables y
sobresalientes que antes honradamente y a base de madrugones y
codos había alcanzado. Mis chuletas, de fabricación artesanal, eran
ingeniosas y nunca fueron cazadas. Se llegó a pensar que yo iba a ser un nuevo
Isaac Peral, por mi capacidad para inventar artilugios salvaexámenes, pero no,
me tiró más la línea cervantina. Como supongo que el "delito",
como algunos de Blesa y Rato, ya han prescrito, no me avergüenzo de
confesarlo, máxime cuando luego en mi trabajo como docente di el callo
ante los más de 500 alumnos que pasaron por mi docencia y hasta a veces con
notable acierto, ganándome el respeto de compañeros y padres y alguna
distinción.
Pese a aquel "favor", al Padre
Morán le tuve cierta animadversión durante bastante tiempo, porque fue él,
quien en 1º y en el primer día de clase, cuando nos estaba nombrando y
conociendo, dijo: "Y aquel chico (yo, como tímido y de pueblo me había
sentado en la última fila), que tiene gafas de doctor, ¿cómo se llama y de
dónde es?" A partir de entonces fui cocido con el mote de El Doctor, lo
que me repateaba, y creo que ese fue el origen de que nunca me hayan gustado
los motes, ni los apodos o frases que denigren a la persona. Hasta que llegado
a 6º y con los galones de la veteranía a cuestas, saqué pecho y tras
soltarle un par de mamporros un día a un gallito de 5º, se corrió la voz y al
menos a la cara nadie osó volver a nombrarme por tan ilustre título.
Digo ilustre y digo bien. Entre tanto
mote vejatorio y dañino como había allí ("Cuito d´ovea",
"Culerón", "Carpanta", "Carmina"...), el tener
uno con reminiscencias universitarias era un honor. ¡Pues no hay que estudiar
nada para alcanzar un doctorado!
Tras ese mal paso como educador,
quien nunca debe incitar a la violencia verbal a sus alumnos, mi relación
con Padre Morán fue buena. En un colegio donde los capones y las ostias
rondaban por nuestras cabezas y mejillas como mariposas por el aire (por no
citar al fraile aquel que llevaba un trozo de cable de la luz trenzado y lo
utilizaba como látigo o aquel otro que, cogiendo castañas en el monte, le atizó
varios "flisguazos" con una vara en piernas y nalgas a un pobre
muchacho por una chiquillada, que tuvo las marcas una semana en sus carnes),
nunca me tocó. Tampoco recuerdo verle "papear" a alumnos preferidos.
¿Qué qué era eso de papear? Pues llana y sencillamente, meterles mano. Él
tuvo siempre muy clara su orientación sexual.
En una ocasión que el profesor de
Religión nos mandó escribir sobre "La Virtud y el Pecado", ahí es
nada, yo pergreñé un par de hojas en aquellas libretas de pastas marrón fuerte.
En uno de los estudios vigilados por él me acerqué al estrado y se lo enseñé,
buscando su parecer. Lo leyó y me dijo que eran buenas las ideas pero que
estaban por pulir. Y me las pulió. Aún conservo la libreta donde el profesor de
Religión -que tengo mis dudas si era o no el Padre Lastra- me puso: "Muy
bien" y estampó un 10 al lado. Morán, creo que dos o tres puntos como
mínimo eran tuyos. Te los enviaré por carta expres en forma de flores. Hay
que empezar el año sin deudas.
No acierto a recordar si era buen o mal
profesor o del montón. Pero sí hay algo que le honra y que podía servir de
ejemplo a todas las generaciones de enseñantes que le sucedieron. Y es
que nos hizo vibrar con el relato fantástico nada menos que en forma de
teatro leído.
Efectivamente, por aquel entonces
regresó de su exilio el dramaturgo asturiano y cangués, por más señas, de la
magia escénica Alejandro Casona, algunas de cuyas obras más emblemáticas nos
leyó el Padre Morán en clase, tal como "Los árboles mueren de pie",
"La sirena varada", "La barca sin pescador", etc. que
a mi me engancharon al relato fabulado. Más aún, puedo decir que gracias
la lectura de aquellas piezas teatrales llenas de fantasía, despertó en
mí lo que por natura seguro llevaba dentro y hoy puedo decir que soy un
mentiroso creativo de consideración, pero no para salvar los muebles u obtener
un beneficio personal, sino un mentiroso cuasi literario que cuando cuenta algo
suyo o de otros o cuenta cosas de la vida, las modifica y adorna para hacerlas
más bellas, llamativas, más escabrosas o irreales de modo que prendan en el
escuchante. La realidad es dura y fea. Me gusta reinventarla. Así, pues, dejo a
vuestro olfato que creáis o no cuando escribo de "cosas reales como la
vida misma", como decía el ilustre humorista.
Pasaron muchos años sin verlo ni saber
nada de él, más allá de que se que se había secularizado y casado con
aquella chica de Corias, cuyo balcón daba a la carretera, por donde él gustaba
de salir a correr y hacer gimnasia (no diré por qué, pero me podéis adivinar el
pensamiento), joven a la que también aspiraba un compañero de clase, dos años
mayor que yo y con cierta escuela amatoria, que me ha relatado jugosas
historias de los dos gallos peleando por la misma gallina, pero eso lo contaré
con pelos y señales cuando vaya a Tele 5, jajaja.
Hará como unos ocho años coincidí con él
en Corias, con motivo de una comida de convivencia de exalumnos, de esas que se
hacen todos los últimos sábados de septiembre desde hace años. Me reconoció,
estuvo cariñoso conmigo y abandonamos la iglesia, donde había tenido lugar el
reencuentro, con el brazo de él echado por encima de mis hombros. Me pareció
lúcido, aunque algo lentecido, y tuve que corregirle un par de veces que yo no
era José Francos Rodríguez (el político que tiene calle y estación de metro en
Madrid, 1862-1931), si no José Rodríguez Francos. Pero donde sí me pareció
lúcido siempre fue en sus escritos en el Blog. Él y Ulpiano eran y son,
respectivamente, las mejores plumas del mismo con diferencia.
Pues, nada, Morán, eso es todo y
así lo he contado. No voy a decir que nos esperes allá muchos años porque, en
lo que a mí respecta, después de tantos tiros pegados, con diez o doce añitos
más -hasta que todavía tenga capacidad intelectual para escribir un artículo
casi tan bien como tú- me conformo.
Descansa en paz.
jueves, 5 de enero de 2017
NOTA NECROLOGICA
Hace unos días Samuel comentaba que se echaba de menos a Alfredo. Desgraciadamente esta mi primera aparición del año en el Blog es para daros una mala noticia.
Hace poco más de media hora me envió un mensaje nuestro compañero de Corias Alfredo Mario anunciándome el fallecimiento esta mañana en Madrid de nuestra antiguo Profesor del Instituto Laboral de Corias y activo colaborador de este Blog Pepe Morán.
Según me cuenta Alfredo Mario sus hijas tienen la intención de incinerarlo y trasladar sus cenizas a Pola de Lena donde se celebrarán los funerales.
Cuando sepa algo me lo comunicará y a su vez lo pondremos aquí en el Blog.
D E P nuestro recordado Pepe Morán.
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