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domingo, 24 de marzo de 2013
RECUERDOS DE LA SEMANA SANTA
Como estos días no hay mucha
actividad en el Blog, voy a intentar recordar y comentar con los blogueros esos
recuerdos de la Semana Santa de mi infancia-adolescencia. Algunas cosas, serán
parecidas a las vuestras. Sobre todo, los de esta zona.
Aunque no formaba, ni forma,
parte de la Semana Santa como tal, el sábado de ramos, ya se consideraba el comienzo.
Aquí en Cangas, al ser feria, había todas las particularidades de las ferias, y
además alguna especial. Yo recuerdo a mi madrina, una tía, terminando de
hacerme una falda azul marino y jersey blanco, de los llamados de “ochos”. Ese
día era la prueba final, para estrenar al día siguiente al ir a la misa de la
bendición de ramos. ”. –Como yo crecía bastante, al año siguiente había que
volver a renovar, aunque lo del año anterior se aprovechaba, pero ya más para
“diario”.
El domingo ya con las “galas”
nuevas, íbamos a la misa llamada de “Ramos”. Provistos de nuestro
correspondiente ramo, que alguna vecina que tenía un laurel, nos regalaba. –Las
palmas tardaron todavía en aparecer por aquí. -Alguna había, pero no era mi
caso-. Solía ir con mi hermano, que es cuatro años más joven. Estaban “los
chavales mayores” que en vez de ramos casi se podía llamar árboles a lo que
llevaban, por lo que, como dice Ulpiano en un comentario de estos días pasados,
terminaban en auténticas batallas y D. Dositeo, el párroco de Cangas, con una
vara “kilométrica” que tenía, dando varadas al que pillaba. Eso sí, no eran muy
fuertes, pero cuando tienes ocho o nueve años…
Luego, hasta el jueves, ya no
recuerdo nada fuera de lo normal. Sólo la compra de velas de color blanco, lisas
o decoradas, que se llevaban, en mi caso a las Dominicas, para el “monumento”
que se prepara en las iglesias el Jueves
Santo. Ayer sábado estaban expuestas en
el comercio de Morodo, así que deben de seguir llevándose.
El Jueves Santo, en aquel momento,
era festivo sólo por la tarde. La mañana era la de un día laborable normal. Por
la tarde el principal acto era visitar los “monumentos” en las distintas
iglesias, en el caso de Cangas son tres: Dominicas, Basílica y Asilo. La gente
solía poner su mejor ropa para eso. Había, y todavía hay aunque menos, mucha
gente, de una iglesia para otra.
El Viernes Santo, era el día
más importante. No se podía cantar, -decían que era pecado- la radio, y después
la TV, no emitían ni informativos, sólo música clásica y sacra, y aunque todos
los viernes de cuaresma era vigilia, la del Viernes Santo era muy estricta.
Volviendo a Cangas, por la tarde, en las primeras horas, había un acto que se
llamaban “las tinieblas” que ponían la iglesia a oscuras y se hacía ruido con carracas,
y los chavales mayores –otra vez a su manera- llevaban hasta lo que aquí
llamamos “parazas” –corteza de los árboles- que les daban en las serrerías y
que utilizaban para hacer el ruido, golpeándolas contra el suelo. Después, -o
antes, esto lo tengo un poco difuso- había una procesión que ya hace muchos
años que se suprimió: “El Encuentro”. Tenía un recorrido corto. Después ya, a
las ocho de la tarde, la procesión que sigue ahora y con multitud, “El Santo
Entierro” y después el Sermón de las Siete Palabras.
Aquí voy a hacer un paréntesis y contar una anécdota de una persona conocida
por los blogueros relacionada con el Convento de Corias: No sé si en el año
1958 ó 1959, en la procesión del Santo Entierro, recién venido para Corias el
entonces Padre Carmelo, pronunció un sermón, al paso de la procesión, desde
distintos balcones, y como era un gran predicador, causó sensación. Sobre todo
en las mujeres. –No sé si su físico, creo que agraciado, pudo influir también
en la buena impresión- (Yo tenía 7 años si era en 1958, y 8 si era en 1959, así
que sólo puedo comentar lo que se hablaba después, porque, aunque yo estaba en
la Procesión, no sabía valorar todavía). Fue una cosa que creo que fue nueva y
no se repitió, aunque yo de mayor marché muchas veces, pero nunca oí nada. Lo
que sí contaba mi madre, es que un año un guardia civil andaluz, cantó saetas,
pero eso fue varios años antes.
El sábado era el día que
bajaban a Cangas casi todos los niños-chavales de los pueblos. El motivo eran
las “Bollas”. Se veían pasar las familias enteras. Era un día de muchas
compras. Estaban los comercios llenos, y, sobre todo, las confiterías. Por la
noche, se celebraba y celebra, La vigilia Pascual.
El domingo de Pascua era el día
de comer la bolla y también se hacía comida especial, pero a los que les gusta
el dulce como a mí, la bolla era un acontecimiento.
Esto no es más que un recuerdo
lejano, un tanto borroso y poco estructurado, sobre la Semana Santa. Había y
hay, otros actos como Via Crucis, Hora Santa, etc, que no menciono, porque yo
nunca asistí.
MARÍA
ISABEL PÉREZ FERNÁNDEZ
domingo, 3 de febrero de 2013
SANTISO 2013
Empiezo a escribir esto, que es
una breve reseña de la fiesta de SANTISO. No sé si al final será una entrada o
un comentario. Es una pequeña parte, de los actos de esa fiesta, en esta mañana
soleada de domingo día 3 de febrero de 2013.
Aunque, no puedo estar mucho
tiempo de pie, me arriesgué a ir, porque el pregón de las fiestas estaba a
cargo de mi cuñada –Mercedes la mujer de mi hermano-, y no nos lo queríamos
perder. Además el día invitaba a ir. Estaba soleado y sin viento, ni siquiera
brisa, que estando a la orilla del río, y en esta época del año, ya es difícil.
A las doce y media, y tal como
estaba previsto, empezó la presentación de la Fiesta, con Raúl Teimil, Cofrade
Mayor, como maestro de ceremonias, que por cierto, lo hace muy bien. - De todos
los del Blog es conocido, pues aparte de ser ex alumno de Corias, también en
las reuniones anuales de ADEACO oficia de lo mismo-. Después habló el Alcalde y a continuación la
Pregonera. Lo hizo muy bien, y no es solo opinión nuestra.
Estaba la Cofradía del Vino de
Cangas, con sus elegantes uniformes. Se pueden apreciar en la fotografía.
Bueno, los de aquí ya sabéis que esa fiesta tiene como protagonistas el vino de
Cangas y el bollo de chorizo, entre otras cosas.
De todo el Blog, sólo vi a una
bloguera, Marta, que al igual que su marido, es cofrade. Estuvimos casi todo el
tiempo con ella, hasta que nos llegó la hora “familiar”. Ella estaba con
Benjamín, su marido, y con varios parientes y amigos. Como no podía ser menos
hablamos bastante del Blog. También de la próxima reunión de ADEACO, que dijo
no se iba a perder, pues quiere conocer a los blogueros. Yo la animé, le dije
que yo había ido el pasado año, por conocer y que me conocieran, una serie de
blogueros, y que había quedado encantada con todos. También la animé a que,
cuando dispusiera de tiempo, participara en el Blog.
La nota graciosa la puso Antón
el del Chicote. Se acercó a nosotros y saludó a Marta, y le dije yo a ella
“Mira, todos los blogueros cuando vienen a Cangas van a ver a Antón”; y
contesta él: “pues se llevarán una buena decepción, porque con el tipo que
tengo…”
Después de saludar a varios
conocidos y hacernos las correspondientes fotografías familiares, pasamos a la
capilla, a ver a San Tirso. Había Misa a las 13:30, y Procesión a continuación,
pero como es una capilla tan pequeña, y tiene muy poco donde sentarse, yo no me
podía quedar.
También había comida, a la que
nos invitaban, pero como es en una nave industrial y sin calefacción, los que
no podemos beber vino, no entramos en calor. Por otra parte, y supongo que para
paliar ese frío también, a partir de las 16:00 horas había baile con un
acordeonista, pero yo tampoco puedo bailar. Así que volvimos para casa.
A las 19:30 era, será dado la
hora en que estoy escribiendo, la Gran final del IV Concurso de Canción
Asturiana, y después invitaban a una queimada.
Supongo que esta fiesta les
traerá muchos recuerdos a los cangueses. Fue una fiesta que cuando éramos
pequeños tenía mucho auge, todos los niños íbamos a comer el bollo de chorizo
por la tarde. Después hubo como unos veinte años que decayó. Ahora, desde hace
unos cuantos años, con la Cofradía, el Museo y La Ruta del Vino, el entusiasmo
e interés de vecinos y demás, volvió a resurgir, incluso con más fuerza, y con
algunos cambios.
MARÍA
ISABEL PÉREZ FERNÁNDEZ
domingo, 2 de diciembre de 2012
FERIA DE “SAN ANDRÉS” EN CANGAS, HACE MUCHOS AÑOS
Como dije ayer en un comentario que le puse a Jesusín, ayer
se celebró la feria de San Andrés en Cangas, y viendo las diferencias tan
grandes, desde el año 1956 al 1966, en los que yo las recuerdo como niña o
jovencita, y lo que son ahora, se me ocurrió contar el recuerdo que tengo yo de
un día de “Feria” en aquellos tiempos. Tendría que contarlo Jesusín, y lo haría
mucho mejor, desde sus recuerdos, que evidentemente, no pueden ser igual que
los míos, aunque en algunas cosas coincidamos.
Para empezar, no había escuela ni colegio en Cangas. Así que
ya se iba pareciendo a un festivo. (En el convento de Corias, según me dice
Manolo, cree que era un día normal).
Desde nuestra casa, en la calle Pelayo, cerca de donde se une con la carretera que va a Limés, Las Mestas etc. (Actualmente, esa carretera por aquella zona, se llama Avenida de Leitariegos), veíamos pasar a la gente de los pueblos con los animales andando para la feria (que como recordareis era enLa Vega ), cosa que nos entretenía
bastante, aunque a los ganaderos, me imagino que menos, pues algunos “bichos” o
bien no querían seguir andando, o se
“remontaban”. Pero visto desde los ojos de un niño era algo diferente a
cualquier otro día. También se veían
pasar algunos hombres, desde pueblos bastante alejados (Parroquias de San
Julián de Árbas, Naviego, etc.), a caballo. Estos no se veían en plan trabajo.
Solían ir con las pellizas y sentados en el caballo con pinta de “Aquí voy yo”.
Desde nuestra casa, en la calle Pelayo, cerca de donde se une con la carretera que va a Limés, Las Mestas etc. (Actualmente, esa carretera por aquella zona, se llama Avenida de Leitariegos), veíamos pasar a la gente de los pueblos con los animales andando para la feria (que como recordareis era en
Las mujeres, solían pasar en el borrico, a veces llevándolo
del ramal porque iba muy cargado con los productos que traían a la “plaza”, y
si no iban demasiado cargados se sentaban ellas. Había hombres de pueblos
cercanos que también bajaban en borrico, pero mujeres a caballo solas, no.
Después, yo acompañaba siempre a mi abuela a la “plaza”, donde había más surtido de cosas
que en los sábados normales. Y en el caso de San Andrés, solían vender, además
de lo habitual (“manteca”, quesos, huevos, patatas, habas, conejos, “pitos”
etc.) ramos de cebollas para las morcillas, pues estaba la matanza cercana.
Cuando íbamos camino de la plaza, al llegar a la plaza del
Ayuntamiento ya empezabas a encontrar un gentío que parecía el día del Carmen
ahora, y una cosa que me gustaba mucho a mi, los “vendedores de coplas”, debía
de entrar en el trato, que mi abuela me las comprara. No sé si las recordareis,
estaban escritas en papeles de colores, e igual era la narración de un
truculento suceso escrito en verso, que letras de canciones conocidas. El lote
incluía de todo. Ellos hacían la propaganda “como un charlatán de feria” y
nunca mejor dicho. Eran hombres y, generalmente, con algún problema físico.
Al llegar a la plaza, lo primero que hacíamos era
“asomarnos” según se bajaba de la
Iglesia , a ver cuanto ganado había y si se veía movimiento de
compra, ya sabéis que la feria del ganado era allí debajo, donde ahora está el
edificio llamado de Servicios. Después nos íbamos parando en todos los puestos,
que ahora se llaman “mercadillo” y siempre se compraba algún “artefacto” que
luego no servía para nada. Recuerdo especialmente un enhebra-agujas que nunca
pudimos hacer funcionar (Lo recomendaban para la gente que tuviera problemas de
visión, y ese era el caso de mi abuela). Bueno el gasto tampoco era mucho.
Después ya nos dedicábamos a la compra de productos comestibles. Este “viaje”
con mi abuela, podía durar tres horas, pues se aprovechaba para saludar y
charlar con la gente conocida que ese día estaba casi toda por allí. Antes de
marchar, era obligado volver a dar un vistazo al “ganado” para ver si quedaba
menos porque hubiera muchas ventas.
Después de llegar a casa, ya volvíamos a ponernos a ver a la
gente que iba de vuelta. Se notaba si hubiera venta o no, en las compras que
llevaban para casa, y también mi abuela, hacía sus interrogatorios. Estaban
pasando toda la tarde. Pero los que lo hacían a partir de las cinco o las seis,
solían llevar una carga de alcohol, que menos mal que para ir a caballo,
andando, o en borrico no había que hacer controles de alcoholemia, porque se
quedarían “sin ningún punto en el carnet”. Ahora ya no se ve por la calle a los
hombres así haciendo “eses” y hablando solos.
Después de comer, sobre las cuatro o cuatro y media,
empezaba el baile en la Plaza , el acordeonista de Limés, Herminio, era el
encargado de poner la música. Se llenaba la Plaza de gente, tanto de Cangas como de los
pueblos. Tenía muchísimo éxito. Yo, desde pequeña, siempre iba a mirar. Solía
ir con vecinas, ya mayores, pues las mujeres de mi familia
no solían ir.
Cuando ya tenía yo catorce o quince años, debido al mal
tiempo, y, probablemente a que los tiempos cambiaron también. El baile, a la
misma hora para que lo pudieran disfrutar los de los pueblos, ya se hacía en el
Club, y se llenaba también.
Con esto doy por finalizada yo la feria. Pero como hay un
dicho que dice “Cada uno habla de la feria, según le va en ella”. ¿Qué os
parece, si cada uno cuenta sus recuerdos? Por ejemplo, Mamen vivía en el centro
de Cangas, entonces la visión es distinta. Olga en vez de ver pasara los del
río de Naviego y Cibea, como era mi caso, veía a los del río de Rengos. Alfredo
nos podría contar desde la Plaza ,
Gión también tendrá algo, y seguro que gracioso, que contar. Galán, José Manuel,
Ulpiano, seguro que todos, de alguna manera, recuerdan las ferias.
Como dije ayer en el comentario que le puse a Jesusín,
ahora, aquí en el centro de Cangas, no se nota nada. Casi me atrevería a decir
que menos que cualquier otro sábado.
MARÍA ISABEL PÉREZ FERNÁNDEZ
sábado, 24 de noviembre de 2012
BENIDORM
Nuestras estancias en Benidorm,
suelen ser, debido a mi trabajo, de ocho días; en la Semana de La Constitución y en la Semana Santa , porque
al haber dos festivos, en cada una de ellas, con tres días laborables se puede
coger la semana entera. Esta última vez, por otras razones, estuvimos del tres
al once de noviembre, y no iremos en la Semana de la Constitución.
El viaje, generalmente, lo
hacemos en tren; y alguna vez en autobús o en nuestro coche. Cada transporte
tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Las ventajas del tren son que sales de
Oviedo a las 10:30 y llegas a Alicante a las 19:40. No tienes que cambiarte de
tren. Una vez en Alicante, tienes que desplazarte a Benidorm. En el coche propio no nos gusta mucho por ir
con el tiempo contado y ser en fechas de muchos desplazamientos con las
consiguientes retenciones. Y en autobús de línea, tienes que hacer
transbordo en Madrid, pero puedes ir directo Madrid- Benidorm. También hay
autobuses, en determinados días, que van directo Oviedo-Benidorm, pero no
siempre coinciden con las fechas de que disponemos.
Una vez en Benidorm, empezamos
los días de descanso, sobre todo las mujeres, que allí sí que estamos en
igualdad de condiciones que los hombres. No tienes que preocuparte de la casa,
te dan la comida resuelta…
Un día normal, lo empezamos
desayunando sobre las 9:45, a continuación volvemos a la habitación a coger las
“chaquetas” o la ropa que proceda, y ya salimos del hotel.
Vamos por el paseo de la playa
hasta la Plaza
del Castillo. Allí hacemos la primera parada para descansar y escuchar a un
acordeonista que su nombre artístico es “Che Tango” y que empieza sobre las
once de la mañana. Como su nombre indica toca, sobre todo, tangos; también
pasodobles y canciones regionales españolas. A mi me gustan los tangos,
especialmente, y el primer día que
llegamos, voy a saludarlo y a pedir que toque “Caminito”. Los siguientes días
al vernos ya toca “Caminito” antes de un cuarto de hora. Llevamos diez años
así, dos veces al año. La fotografía fue sacada con su permiso y autorización
para poner en el Blog. En “You Tube” hay cosas de él.
Pasados tres cuartos de hora,
aproximadamente, nos dirigimos al puerto que está muy cerca, allí tomamos algo
en la terraza de la cafetería, o simplemente vamos hasta el extremo y damos la
vuelta, con el fin de pasear otro poco.
Allí muy cerca, en el extremo
oriental de la Playa
de Poniente, yo voy a “cantar” hasta la una, a un coro que se llama “Coro
Magnífico de la Playa
de Poniente”. Los componentes habituales del coro están abajo en la playa, y
los aficionados como yo, nos quedamos arriba. Aunque invitan a todo el mundo a
bajar. Venden un cancionero, por un precio simbólico, para los que no sepan las
letras. El Director antes de empezar dice el número y título de la canción, además
de dar el tono, para que todo el mundo pueda participar. Son todas canciones
muy conocidas. Es muy raro que pase alguien por allí y no se pare, al menos
durante tres o cuatro canciones. Yo me siento en el muro por la limitación que
tengo para estar de pie, también se sientan otros muchos como se ve en la
fotografía, tomada a lo lejos para evitar la identificación de las personas. En
You Tube también hay muchas cosas de ese coro. Mientras yo estoy en el coro,
Manolo va a pasear, pues él está acostumbrado a paseos más largos que yo no
puedo.
Al terminar el coro, vamos
camino del hotel. Yo mirando tiendas, y a veces comprando. Manolo me
espera fuera… Yo creo que eso de no
entrar es “chantaje emocional” pero no le da resultado.
Comemos y tomamos café en el hotel.
Sobre las tres y cuarto volvemos a pasear al paseo de la playa, nos sentamos un
poco y de paso me entretengo viendo el
atuendo tan distinto que llevan las personas que pasean. Lo que mas me llama la
atención es que los extranjeros siempre llevan sandalias o chanclas, aunque
luego vayan relativamente abrigados. A propósito de eso recuerdo un viaje por
Holanda en septiembre de 1990 que hacía frío y llovía mucho y la “guía” iba de
gabardina y sandalias. Decía que así cuando paraba de llover le secaban los
pies mejor y no tenía que estar con el calzado mojado. A mi no me convence,
pero se ve que a ellos sí.
Alrededor de las cuatro y media
volvemos para el hotel, yo me acuesto un rato, y Manolo sale para la terraza a
leer o hacer pasatiempos. Como la habitación es grande y tiene buenos asientos
y buena TV, ya no salimos hasta la hora de cenar.
A las 20:45, solemos ir a cenar
y a continuación cogemos ropa de abrigo y salimos a dar un paseo de una media
hora. Según el día, tomamos café o volvemos a tomarlo al hotel.
Como sabéis, en los hoteles de
Benidorm el baile después de la cena es “obligado”, pero nosotros no cumplimos
esa obligación. Como mucho vamos para el salón de baile a tomar algo mientras
vemos la “exhibición” de las parejas de baile casi “profesionales”, al ritmo de
las mismas canciones que llevamos escuchando en los diez años que llevamos
yendo regularmente a Benidorm (Agua dulce agua salá, Viva el pasodoble, etc.).
Esta vez, en algún momento de
la noche, generalmente cuando íbamos ya para la habitación, me acercaba al ordenador a ver el Blog.
Nosotros, siempre vamos a
hoteles céntricos y a no más de 300 metros de la Playa de Levante, porque así puedes salir a cualquier hora y
todo está cerca. Aunque repetimos, no siempre vamos al mismo.
Este es un relato de lo que
hacemos nosotros. Allí hay muchas más cosas para hacer. También se pueden
visitar alrededores en barco o en coche, pero nosotros vamos a descansar.
Lógicamente la rutina que conté la cambiamos alguna vez, pero pocas.
MARÍA ISABEL PÉREZ FERNÁNDEZ
sábado, 17 de noviembre de 2012
VIAJE EN CINCO TRENES
El pasado domingo día 11, salimos de Alicante con destino
Oviedo a las 10,35 horas, en un tren Alvia
que tenía la llegada a Madrid Chamartín a las 14,18 horas, y allí estaba
previsto un enlace en otro tren Alvia,
a las 14,40 para la llegada a Oviedo a las 19:45. Los domingos en esta
dirección no hay tren directo.
Cuando llevábamos una media hora de viaje comentamos que
parecía que iba despacio, pero como es terreno abrupto no le dimos demasiada
importancia. Realizó dos paradas normales (En Elda-Petrer y Villena). Pasados
unos veinte minutos desde Villena, (A las 11:30) de repente se para y se apagan
las luces, televisión, música etc. Sólo quedaron en funcionamiento las luces de
emergencia. Estábamos en un paraje solitario, se veía a unos 300 metros un trozo
de autopista y en los alrededores de las vías muchos conejos-liebres, entrando
y saliendo de sus madrigueras.
Empezó a pasar el tiempo y a ver al personal del tren
moverse deprisa, de un extremo a otro del tren, hablando por el móvil
alterados. Hora y media después nos informan por megafonía que hay una avería y
que seguirán informando.
Como ya pasaba de las 13 horas decidimos ir a la cafetería a
comprar un bocadillo, porque preveíamos que no nos iban a dar la comida
prevista, y al llegar nos encontramos que como los llevan congelados y los
tienen que descongelar en microondas al no haber energía eléctrica no funciona.
Sólo había agua y refrescos. Además estaban recogiendo para cerrar por un
posible transbordo a otro tren.
Sobre las 14 horas vimos llegar por unos caminos rurales
varios vehículos de la
Guardia Civil y de Protección Civil. Ahí ya empezamos a
preocuparnos. A las 14:30 nos anuncia en
el vagón el revisor que hay un tren en camino para recogernos y trasladarnos a
Albacete. Que se va a realizar el transbordo por unas plataformas, y con la
ayuda de la Guardia
Civil , personal de Renfe y Protección Civil. Que estemos
preparados con todas nuestras pertenencias. A las 15 horas llegó un tren Altaria que nos trasladó a la estación
de Albacete.
Ya de camino nos anunciaron por megafonía que en Albacete
había un tren AVE, fletado desde
Valencia expresamente para recogernos y trasladarnos a Madrid. En la estación
de Albacete realizamos el transbordo normal y salimos a las 16:15 horas. El
trayecto nos anunciaron que duraría una hora y media. Así fue. Lo peor es que
estábamos sin comer, ese tren no traía operativa la cafetería ni catering y
encargaron sólo una botella de agua para cada pasajero en Albacete. De comer
nada. A los que viajábamos en Preferente nos acomodaron en clase Business que
es muy confortable.
El AVE
llegó a la estación de Atocha a las
17,45 y nosotros y otras 12 personas con destino Oviedo y León teníamos que
trasladarnos a Chamartín a coger el último tren que sale para Asturias, a las
18:30. Funcionó muy bien el operativo que había en Madrid, aunque tuvimos que
ir a “carreras” por la estación detrás del revisor que nos acompañaba a coger
el tren Civia de cercanías, nos
abrieron el paso para no tener que pagar y pasar rápido, y cuando llegamos a
Chamartín, había dos personas, esperándonos para acompañarnos a la Sala Vip para tomar y
comer algo (Sólo durante diez minutos) e indicarnos la vía donde estaba
estacionado el tren Alvia. Allí en
el andén nos esperaba el revisor para asignarnos asientos. A partir de ahí todo
fue normal. Lo peor la llegada a Oviedo a las 23,35. Pues aún teníamos que
venir hasta Cangas.
No tuvieron la misma suerte los que tenían
destino en Galicia, que eran muchos más (Creo que 65), pues los trasladaron en
autobús porque ya no había trenes hacia sus destinos. Cuando estábamos en el
AVE llegó una mujer “invitando” a todos los que fueran para Galicia a no
bajarse del tren, con el fin de que no los trasladaran en autobús y pusieran un
tren especial. En aquel momento nosotros no nos enteramos de lo que pasara,
pues nos bastó correr para llegar. Pero luego leí en el “Faro de Vigo” y en “La Región ” de Orense, que,
efectivamente, se habían negado a bajarse del AVE y que habían tenido que
llamar a la Policía.
Como anécdota, venía al lado nuestro un señor
noruego de unos 75 años, pero muy buena forma, y durante el tiempo de la
avería hablamos como pudimos (Él no
sabía español, solo noruego y algo de inglés, y nuestro inglés es muy reducido)
y nos dijo que venía a León para hacer un tramo del Camino de Santiago, que lo
estaba haciendo, desde Roncesvalles, por etapas de una semana, que la vez
anterior hiciera Burgos-León a donde iba a retomar. Está pasando el invierno en
Alfaz del Pi (Alicante). Cuando el
revisor le preguntó hacia donde iba, él contestó que a Chamartín, y yo le decía
al revisor –No, no. Va a León. Como no eran capaces de entenderse, y la
situación era complicada incluso para los que no teníamos dificultades de
idioma, acordamos que viniera con nosotros. Así que tuvimos un “protegido”
desde Albacete hasta León. Quedó muy agradecido y así nos lo expresó de “mil”
maneras.
El título de la entrada viene de que en el
viaje, que hacia Alicante hicimos en un tren, a la vuelta se convirtió en un
viaje en cinco trenes: “Alvia, Altaria,
AVE, Civia, Alvia”.
MARÍA ISABEL PÉREZ FERNÁNDEZ
miércoles, 10 de octubre de 2012
FIN DE SEMANA EN FUENTE DÉ
El pasado viernes, día 5 de octubre, a las cuatro de la
tarde, salimos de Cangas con destino a Fuente Dé para pasar el fin de semana
allí. Aunque hay desde aquí 285 kilómetros, algunos por autovía, otros por
carretera normal y veintidós por el Desfiladero de la Hermida , entre Panes y
Potes, que casi suena a “buena comida”, pero mas bien todo lo contrario, se
estropea cualquier buena comida que hayas ingerido. Es un tramo muy estrecho y
con una cantidad de curvas, que incluso a los que estamos acostumbrados a no
muy buenas carreteras, nos resulta difícil, además lo hicimos en caravana,
porque allí es poco menos que imposible adelantar.
Una vez que llegamos a Fuente Dé, a las 19:40, consideramos
que merecía la pena el viaje. Estaba el tiempo ideal, con buena temperatura y
buena visibilidad (Sin niebla), las vistas impresionantes etc.
Pronto llegó la hora de cenar, y después pasamos al salón
llamado de Los Montañeros, que tiene un
ordenador a disposición de los clientes, y ¡Cómo no! visité el Blog y le puse
un pequeño comentario a Jesusín.
La noche del viernes al sábado empezó a hacer viento, que en
la noche se oía silbar, siguió hasta mediodía, después amainó.
Después de un buen desayuno, visitamos la Casa del Oso, que está en el
recinto del Parador, hay dos ejemplares de oso disecados, uno como si estuviera
hibernando en una reproducción de osera, y el otro, que es enorme, en posición
normal, también vídeos explicativos que
resultan muy amenos.
A continuación, subimos unos cien metros hasta la salida del
famoso teleférico que le da renombre a Fuente Dé. Nos pareció impresionante, tanto
el teleférico, como la cantidad de gente que había (5 ó 6 autocares, entre
ellos uno Portugués y otro de Galicia, y el parking lleno de coches) y una cola
esperando para subir de unas cien personas, teniendo en cuenta que no paraban (Uno sube y otro baja a la
vez) y tardan menos de cuatro minutos en cada trayecto, aunque salvan un
desnivel de 753 metros. (Desde Fuente Dé que está a 1094 metros hasta el
mirador de El Cable que está a 1847). Como yo tengo vértigo ni se nos planteó
subir, porque además el mirador da al vacío, en un macizo casi vertical. Por
otra parte viendo como lo movía el viento no quiero ni pensar cómo me
encontraría allí.
Ya en el Parador, y en la salida del teleférico, se veía a
todo el mundo con calzado y atuendo propio de caminar por la montaña, pues hay
rutas de 14 Km. de bajada, que se veía a mucha gente hacer, sin necesidad de
volver en el dichoso transporte.
Pensando en esas rutas me acordé de Galán y Elena y de Mamen
y Castro, seguro que lo iban a disfrutar mucho, pues son caminantes avezados.
Yo no puedo hacer nada de eso, así que me tengo que conformar con lo que puedo
hacer, y la “excursión” consistió en ir en coche a Potes, caminar una media
hora mientras compraba alguna cosa, y luego sentarnos en una terraza, en unos
soportales, a tomar algo y a continuación comer allí también.
Después de comer, regreso al Parador y a descansar leyendo y
mirando el paisaje desde una galería-terraza que tienen todas las habitaciones.
También resultaba relajante oír las esquilas de las vacas, que aunque estaban
lejos, se oían muy bien. No sé como se sostenían en aquellos sitios tan
pendientes.
Nos sorprendió gratamente el recinto del Parador, es muy
amplio y bien cuidado, con terraza, parque infantil, etc.
A las nueve, al comedor a cenar y después al salón, lo mismo
que la noche anterior.
El domingo, a las doce de la mañana, iniciamos el regreso a
casa. Parando en Unquera a comprar las famosas “corbatas”. El resto del viaje
hasta casa, sin nada digno de mención.
viernes, 3 de agosto de 2012
NUEVA COLABORADORA
PRÓLOGO DEL “PRIOR”
Hola amigos. Debo deciros que estamos de enhorabuena. Como veréis a renglón seguido de este pequeño preámbulo,
hoy tenemos nueva colaboradora en el blog y como a continuación, en el
encabezamiento de su entrada, se presenta ella misma perfectamente, yo solo me queda darle la
bienvenida en el nombre del Blog y de todos sus colaboradores y decirle que nos
da mucha alegría el contar con una nueva bloguera y canguesa. Para los amigos
que no son de Cangas diré que esta guapa moza que se estrena hoy en nuestro
blog es la esposa del amigo Manolo Camposín, perteneciente a la primera promoción
de Corias, al que podéis ver en la parte derecha de la foto durante una
representación teatral de las muchas que hacíamos en el colegio. Manolo como
hombre serio y formal que fue siempre en la vida real, también le vemos en la escena
haciendo de lo mismo. Yo creo que está representando a la ley. Debe de hacer de
abogado o de notario…, por lo menos.
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Soy Maribel la lectora canguesa de la que habló Benjamín y
también Olga en el pasado mes de julio.
Olga, para dar pistas y ser un poco discreta, a pregunta de Alfredo dijo que tanto mi marido como yo éramos de Cangas, de la promoción de Manolo Camposín. Creo que algunos ya saben que soy la mujer de Manolo, pero no soy de su promoción, tengo varios años menos, por eso Alfredo no me recuerda y yo a él tampoco.
Yo, de los habituales del Blog, conozco al Bloguero Prior, a Víctor Gión, a Olga y también, aunque sólo de vista, a Samuel, Ulpiano, Ramos, Pepe Morán, y por supuesto a Mamen también, además debemos de ser las únicas que vivimos en Cangas toda la vida. Seguro que se me olvida alguien, pero en próximos comentarios intentaré arreglarlo.
Como les comenté a Galán y a Olga, me gusta mucho el Blog. Estoy asombrada de la memoria del Prior, y también de la gracia con que cuenta las cosas. También me parece que Alfredo ayuda mucho a dinamizarlo pues es muy participativo y también tiene muy buena memoria. Tengo que decir también que los comentarios de Gión son “Cangas en estado puro” y eso tiene su encanto. Otro día seguiré comentando los demás, para no ser demasiado pesada el primer día.
Lo que me decidió a lanzarme hoy a empezar, es un comentario de Ulpiano sobre un pueblo abandonado en la zona de Besullo al que se accede por una pista forestal. Ese pueblo se llama El Pumar de las Montañas. Fue construido por una empresa que explotaba ese monte, para residencia del Jefe de Explotación, guardas, y, probablemente, otros trabajadores. Nosotros estuvimos allí en una de aquellas casas hace unos veinte años. Vivía allí un compañero de trabajo de Manolo, que el padre era guarda del monte.
Después compró el monte creo que el Principado, y el personal de la empresa (Pumar S.A.) dejó de utilizar las viviendas. También sobre 2007 hubo una empresa interesada en hacer allí un complejo turístico, pero no se llegó a nada. Que yo sepa sigue abandonado el pueblo. En Google sale bastante sobre ese tema.
Ahora que me decidí, si el Prior me da la “Venia”, seguiré participando.
Saludos a todos los blogueros.
Olga, para dar pistas y ser un poco discreta, a pregunta de Alfredo dijo que tanto mi marido como yo éramos de Cangas, de la promoción de Manolo Camposín. Creo que algunos ya saben que soy la mujer de Manolo, pero no soy de su promoción, tengo varios años menos, por eso Alfredo no me recuerda y yo a él tampoco.
Yo, de los habituales del Blog, conozco al Bloguero Prior, a Víctor Gión, a Olga y también, aunque sólo de vista, a Samuel, Ulpiano, Ramos, Pepe Morán, y por supuesto a Mamen también, además debemos de ser las únicas que vivimos en Cangas toda la vida. Seguro que se me olvida alguien, pero en próximos comentarios intentaré arreglarlo.
Como les comenté a Galán y a Olga, me gusta mucho el Blog. Estoy asombrada de la memoria del Prior, y también de la gracia con que cuenta las cosas. También me parece que Alfredo ayuda mucho a dinamizarlo pues es muy participativo y también tiene muy buena memoria. Tengo que decir también que los comentarios de Gión son “Cangas en estado puro” y eso tiene su encanto. Otro día seguiré comentando los demás, para no ser demasiado pesada el primer día.
Lo que me decidió a lanzarme hoy a empezar, es un comentario de Ulpiano sobre un pueblo abandonado en la zona de Besullo al que se accede por una pista forestal. Ese pueblo se llama El Pumar de las Montañas. Fue construido por una empresa que explotaba ese monte, para residencia del Jefe de Explotación, guardas, y, probablemente, otros trabajadores. Nosotros estuvimos allí en una de aquellas casas hace unos veinte años. Vivía allí un compañero de trabajo de Manolo, que el padre era guarda del monte.
Después compró el monte creo que el Principado, y el personal de la empresa (Pumar S.A.) dejó de utilizar las viviendas. También sobre 2007 hubo una empresa interesada en hacer allí un complejo turístico, pero no se llegó a nada. Que yo sepa sigue abandonado el pueblo. En Google sale bastante sobre ese tema.
Ahora que me decidí, si el Prior me da la “Venia”, seguiré participando.
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