lunes, 7 de febrero de 2011
Lo Peculiar del Nuevo Año
No tengo dotes de investigador aun cuando las trivialidades me fascinan por lo que generalmente implican. Con esto no quiero alarmar a nadie puesto que me apellido Vigil y no Nostradamus. Así es que sin más preambulos para los curiosos se pan que este año 2011 empezó con un mes de Enero que contenía 5 semanas con sus respectivos 5 Lunes, 5 Sábados y 5 Domingos. Dicen los entendidos que esto sucede cada 823 años. Ahí queda eso. Habrá cuatro fechas muy significativas que son los pasados el 1 del 1 del 11 y el 11 del 1 del 11, y los venideros 1 del 11 del 11 y el 11 del 11 del 11. No sé cual es el significado pero como a lo anterior, ahí también queda eso. Y para finalizar, esto a los numerólogos ( no sé si la palabra existe ), sumar a las últimas dos cifras de vuestro año de nacimiento, los años que cumpliréis durante este año veréis cuanl es el total. Muy significativo evidentemente. Bueno "...Ñoras...Ñores" Mañana "no hablearmos del Gobierno". Un Saludo.
sábado, 5 de febrero de 2011
VOCACIONES PERDIDAS:
Según informaciones que pueden leerse o escucharse en diferentes medios de comunicación, las vocaciones para el ingreso en las órdenes religiosas van en disminución desde hace ya varios años.
Nosotros, los exalumnos de Corias, hemos convivido durante varios años de nuestra juventud con un grupo de religiosos dominicos, y no tengo ahora mismo constancia de si algunos llegaron ordenarse.
Aunque por otro lado, la documentación gráfica, que tanto me gusta consultar, me dice que intentos haberlos húbolos. Y como muestra de ello podemos ver fotografiados a varios de nuestros amigos y compañeros que en aquellos años tuvieron una tentativa, no sé si muy duradera, de tomar los hábitos.
Yo por mi parte, que no llegué a vestir en ningún momento ni siquiera de monaguillo, puedo asegurar que casi al finalizar el séptimo curso, me “tiraron los tejos” ofreciéndome una beca para estudiar en La Virgen del Camino.
Ahora a más de cuarenta años vista, me pregunto a cuántos de los alumnos se les habrá hecho el mismo ofrecimiento que a mí. Sugiero que si alguno de los colaboradores y/o visitantes, lectores del Blog tuvo la misma oferta que yo, que me lo diga. Muchas gracias.
José Antonio Ramos
viernes, 4 de febrero de 2011
COSAS DE CORIAS, NO SOLO FÚTBOL
Jugábamos mucho al futbol,pero teniamos un gran equipo de balónmano,(esta mal que lo diga yo)pero asi era...pese a perder en León,La Virgen del Camino veintidos cuatro.Os fijais que bien nos sentaba el chandal; en la foto posan para el recuerdo:El Sr, Frade (entrenador) Cubanin (portero) y los jugadores de campo Pedro,Miguel Angel,Jarabo,Pombal,Villaboy y Rufino.Que tiempos.-
CONVENTOS DE ESPAÑA
Siguiendo el juego iniciado por Miguel Ángel, aqui os dejo estas dos fotografías que corresponden, la primera de ellas a la fachada principal de la Iglesia de un Convento muy ligado a la Orden de los Domincos y es uno de los mas representativos del lugar donde se encuentra. La otra foto, corresponde a lo que hoy es Sede de un importante Museo y está muy cerca del anterior.Como premio el ganador tendrá que seguir con el juego.
EL CORZO DEL CLUB
En Cangas del Narcea, concretamente en el Club, existia un corzo disecado por nuestro taxidermista el P. Castaño, digo existía, pues no se si el Club continua abierto o no, me imagino que no. Esta pieza había sido un regalo del P. Castaño a los dueños del establecimiento (pienso que fué un regalo) o una pieza que ellos cazaron y él diseco, se encontraba encima de las escaleras que conducian al primer piso, donde se celebraban los bailes.
La verdad que era una pieza muy bonita, en ella jugamos un papel "importante" Rufino (Rufinón) y un servidor, fuimos los encargados del remate final,subieron la pieza a Cangas en un transporte y nos mando a nosotros a concluir el trabajo, que consistió, como si de bella dama se tratara, ponerle "laca" y peinarlo. Nos llevo toda la tarde, como podeis entender nosotros en la gloria,toda una tarde sin clase.-
MIGUEL-ÁNGEL
La verdad que era una pieza muy bonita, en ella jugamos un papel "importante" Rufino (Rufinón) y un servidor, fuimos los encargados del remate final,subieron la pieza a Cangas en un transporte y nos mando a nosotros a concluir el trabajo, que consistió, como si de bella dama se tratara, ponerle "laca" y peinarlo. Nos llevo toda la tarde, como podeis entender nosotros en la gloria,toda una tarde sin clase.-
MIGUEL-ÁNGEL
jueves, 3 de febrero de 2011
EN MEMORIA DE ÁNGEL Y DE LEGAZPI
¡Hola, buenos días!
Mi reloj biológico hoy se me adelantó media hora; ayer me acosté pensando en este correo -que ya venía madurando desde hace semanas- y al despertar fue lo primero que se me vino a la mente. Tras la foto de rigor que a través de mi ventanal hago a los amaneceres (unos tejados con chimeneas, las copas de los árboles de un parque, unas montañas lejanas por donde sale el sol, todo ello ocupando sólo un cuarto, porque el resto lo reservo para el cielo, para el alba, que como las olas, no hay dos iguales), me pongo a ello.
De Ángel Rodríguez Julián tengo cuatro recuerdos y dos vivencias.
Uno es de los primeros días del curso 1969-70. Estábamos en una clase que había al final de un pasillo largo, creo que con un par de escalones para acceder a él. Daba aquel aula al patio interior, luego comedor. Estando un día al atardecer en estudio, asomó medio cuerpo un chaval bastante mayor -desde mi prisma- que se peinaba para atrás, lo cual ya significaba una categoría y que llevaba puesto un jersey verde de cuello cisne. Tras una breve inspección, desapareció.
Esta estampa la tengo tan viva como si sucediese ayer.
El segundo recuerdo tiene su origen en el patio, durante un partido de fútbol de aquella liguilla donde participaban equipos de renombre, como el Botafogo, en el que militaba yo (hecho que recordó en estas mismas páginas Cubanín y que tenía completamente borrado de la memoria; ahí fue donde marqué aquel famoso gol, del cual ya hablé, y que constituye mi único balance como goleador en mi pobre carrera golpea-balones couriense). En un encontronazo entre Ángel y el Padre Vicente, este debió emplear unas artes que no gustaron a nuestro compañero y se lo recriminó. El otro que lo niega y Ángel que le suelta: "No seas cínico". A lo que el Padre Vicente replicó: "A que te castigo... como vuelvas a hablarme así". Cada uno se fue por su lado y aquí Paz y a Dios, Gloria.
El tercero sucedió en los aseos. Estaban él y Peque hablando. Yo entré a ducharme y aunque cambiaron de tema, lo oí. Pero no lo voy a contar. Eran jóvenes, guapos, cargados de testosterona... Normal que mantuviesen aquella conversación que a mí, dos años más joven, me venía larga, aunque, sinceramente, me hubiese encantado poder seguir alegrando la oreja.
El cuarto y último recuerdo que tengo, recuerdo de estos que son vivos como la película que viste ayer, es de verlo pasear por Cangas, después del partido de fútbol y con las 300 pesetas que creo les daban en el bolsillo, acompañando a una chica joven como él, que aunque un poco en nebulosa, me parece que era de mediana estatura, más bien de tez morena y con el pelo en "permanente" que se decía, desde luego no en melena. En fin, en su descripción me siento más inseguro. (¿Acerté en algo, Olga, ya que se trataba de ti?).
Las dos vivencias son, una de trabajo, pues dibujaba bien y como yo no le andaba a la zaga, compartíamos ayuda e información ante dudas en la ejecución de aquellas láminas de dibujo lineal. Y la otra es de tipo geográfico o de situación: cada vez que paso por Villazón me digo mentalmente: "Este es el pueblo de Ángel".
De Legazpi, cuyo nombre completo no recuerdo bien (¿tal vez José Martínez Legazpi?) tengo el recuerdo de su figura física: más alto y corpulento que yo, de andar menos armonioso, piel blanquecina, con pecas y pelo tirando a claro. Hasta recuerdo, pese a no haber vuelto a ver nunca una foto suya, que tenía en el maxilar superior, lado derecho un diente o colmillo no sé si roto o algo picado. (¿O acaso se me entrecruza ese rasgo de otra persona?). Le recuerdo como a un chico de salud delicada. "Está mal del corazón" decíamos sus compañeros a nuestra manera. Exento de hacer Gimnasia, se perdió aquella situación kafkiana en la cual bajábamos corriendo hasta El Candeo con la "liebre" detrás, al contrario que en las carreras. ¿Que quién era la liebre? Nuestro Padre Prior, cronista oficial de la memoria couriense, el nunca bastante amado y mano besada Benjamín GALÁN García, ya lo dijo en su momento al hablar de dichas clases: el señor profesor, montado en una vespa y con el cigarro en la boca.
A Legaqzpi se le veía a veces caer malito y tomando unas medicinas que parecían raras, para las que tomábamos el resto ante los resfriados, que era lo más común. Sus compañeros acudíamos a su celda a hacerle compañía, llevarle el último "Capitán Trueno", "Jabato" o novela de Marcial Lafuente Estefanía. También discos, traído por el pijolindo Juanma Polalena (yo siempre distinguí dos categorías en Corias: los que éramos de pueblo, los aldeanos que olíamos a vaca y a "cuito", y los de ciudad o villa, los pijolindos que olían a colonia), entre los que recuerdo uno en cuya portada aparecían dos chicos, una más alto que otro, en mangas de camisa con jersey rojo sin mangas. Decían que era el Dúo Dinámico, la nueva sensación, y a mí me gustaba cómo cantaban.
Este verano, estando un día en Cangas, entré en una ferretería que hay en la calle principal, a mano izquierda yendo para el Ayuntamiento y más o menos a la mitad. Lleva su apellido. Me atendió una mujer algo más joven que yo y que resultó ser su prima. Me dijo que había terminado la carrera, de ciencias pero no recuerdo cuál, que se había casado y tenido dos hijos. En Gijón, si mal no recuerdo.
Para Ángel y Legazpi, compañeros de internado desde 1969 a 1965, primera promoción que hizo el Bachiller L. S., con quien la Vida no fue muy generosa en cuanto a longevidad, vaya este mi recuerdo.
Buen día tengamos.-jrFrancos
Mi reloj biológico hoy se me adelantó media hora; ayer me acosté pensando en este correo -que ya venía madurando desde hace semanas- y al despertar fue lo primero que se me vino a la mente. Tras la foto de rigor que a través de mi ventanal hago a los amaneceres (unos tejados con chimeneas, las copas de los árboles de un parque, unas montañas lejanas por donde sale el sol, todo ello ocupando sólo un cuarto, porque el resto lo reservo para el cielo, para el alba, que como las olas, no hay dos iguales), me pongo a ello.
De Ángel Rodríguez Julián tengo cuatro recuerdos y dos vivencias.
Uno es de los primeros días del curso 1969-70. Estábamos en una clase que había al final de un pasillo largo, creo que con un par de escalones para acceder a él. Daba aquel aula al patio interior, luego comedor. Estando un día al atardecer en estudio, asomó medio cuerpo un chaval bastante mayor -desde mi prisma- que se peinaba para atrás, lo cual ya significaba una categoría y que llevaba puesto un jersey verde de cuello cisne. Tras una breve inspección, desapareció.
Esta estampa la tengo tan viva como si sucediese ayer.
El segundo recuerdo tiene su origen en el patio, durante un partido de fútbol de aquella liguilla donde participaban equipos de renombre, como el Botafogo, en el que militaba yo (hecho que recordó en estas mismas páginas Cubanín y que tenía completamente borrado de la memoria; ahí fue donde marqué aquel famoso gol, del cual ya hablé, y que constituye mi único balance como goleador en mi pobre carrera golpea-balones couriense). En un encontronazo entre Ángel y el Padre Vicente, este debió emplear unas artes que no gustaron a nuestro compañero y se lo recriminó. El otro que lo niega y Ángel que le suelta: "No seas cínico". A lo que el Padre Vicente replicó: "A que te castigo... como vuelvas a hablarme así". Cada uno se fue por su lado y aquí Paz y a Dios, Gloria.
El tercero sucedió en los aseos. Estaban él y Peque hablando. Yo entré a ducharme y aunque cambiaron de tema, lo oí. Pero no lo voy a contar. Eran jóvenes, guapos, cargados de testosterona... Normal que mantuviesen aquella conversación que a mí, dos años más joven, me venía larga, aunque, sinceramente, me hubiese encantado poder seguir alegrando la oreja.
El cuarto y último recuerdo que tengo, recuerdo de estos que son vivos como la película que viste ayer, es de verlo pasear por Cangas, después del partido de fútbol y con las 300 pesetas que creo les daban en el bolsillo, acompañando a una chica joven como él, que aunque un poco en nebulosa, me parece que era de mediana estatura, más bien de tez morena y con el pelo en "permanente" que se decía, desde luego no en melena. En fin, en su descripción me siento más inseguro. (¿Acerté en algo, Olga, ya que se trataba de ti?).
Las dos vivencias son, una de trabajo, pues dibujaba bien y como yo no le andaba a la zaga, compartíamos ayuda e información ante dudas en la ejecución de aquellas láminas de dibujo lineal. Y la otra es de tipo geográfico o de situación: cada vez que paso por Villazón me digo mentalmente: "Este es el pueblo de Ángel".
De Legazpi, cuyo nombre completo no recuerdo bien (¿tal vez José Martínez Legazpi?) tengo el recuerdo de su figura física: más alto y corpulento que yo, de andar menos armonioso, piel blanquecina, con pecas y pelo tirando a claro. Hasta recuerdo, pese a no haber vuelto a ver nunca una foto suya, que tenía en el maxilar superior, lado derecho un diente o colmillo no sé si roto o algo picado. (¿O acaso se me entrecruza ese rasgo de otra persona?). Le recuerdo como a un chico de salud delicada. "Está mal del corazón" decíamos sus compañeros a nuestra manera. Exento de hacer Gimnasia, se perdió aquella situación kafkiana en la cual bajábamos corriendo hasta El Candeo con la "liebre" detrás, al contrario que en las carreras. ¿Que quién era la liebre? Nuestro Padre Prior, cronista oficial de la memoria couriense, el nunca bastante amado y mano besada Benjamín GALÁN García, ya lo dijo en su momento al hablar de dichas clases: el señor profesor, montado en una vespa y con el cigarro en la boca.
A Legaqzpi se le veía a veces caer malito y tomando unas medicinas que parecían raras, para las que tomábamos el resto ante los resfriados, que era lo más común. Sus compañeros acudíamos a su celda a hacerle compañía, llevarle el último "Capitán Trueno", "Jabato" o novela de Marcial Lafuente Estefanía. También discos, traído por el pijolindo Juanma Polalena (yo siempre distinguí dos categorías en Corias: los que éramos de pueblo, los aldeanos que olíamos a vaca y a "cuito", y los de ciudad o villa, los pijolindos que olían a colonia), entre los que recuerdo uno en cuya portada aparecían dos chicos, una más alto que otro, en mangas de camisa con jersey rojo sin mangas. Decían que era el Dúo Dinámico, la nueva sensación, y a mí me gustaba cómo cantaban.
Este verano, estando un día en Cangas, entré en una ferretería que hay en la calle principal, a mano izquierda yendo para el Ayuntamiento y más o menos a la mitad. Lleva su apellido. Me atendió una mujer algo más joven que yo y que resultó ser su prima. Me dijo que había terminado la carrera, de ciencias pero no recuerdo cuál, que se había casado y tenido dos hijos. En Gijón, si mal no recuerdo.
Para Ángel y Legazpi, compañeros de internado desde 1969 a 1965, primera promoción que hizo el Bachiller L. S., con quien la Vida no fue muy generosa en cuanto a longevidad, vaya este mi recuerdo.
Buen día tengamos.-jrFrancos
miércoles, 2 de febrero de 2011
Para el BLOG (con perdón)
VA POR TI, V. GION
¡Hola, Víctor, un 2 de febrero, Año Nuevo en China!
(A las 8,45 h., tejados blancos, 0º en la calle; 18,5º en mi estancia: como se sufre en casa, no se sufre en ningún lado).
Respondiendo a tu petición en el comentario que hiciste el día 31 (como sigas hablando de mí así, te voy a considerar mi "fan" núm. uno), voy a obsequiarte con un ripio en cuarteto, escrito hace cincuenta años y que entronca perfectamente con Cangas. Vaya que si le toca. Verás.
Yo tenía una novia ahí. Además seguro que la identificarás, cuando te diga esto: vivía al comienzo de la calle principal, primera, segunda o tercera casa acerado izquierdo en dirección al Ayuntamiento. Estudiaba en Oviedo y formaba parte de la tuna de su colegio.
No sé cuánto tardé en escribirlo, pero sí te puedo asegurar que estuve un viernes hasta las tres de la madrugada "imprimiéndolo" con bolígrafo azul intenso y lo mejor de mi caligrafía sobre una cinta azulada ancha, propia de tuno, para regalárselo al día siguiente a fin de que la luciese en su capa. Decía así:
Cinta de tu capa
trozo de mi corazón,
nota de tu guitarra
alivio de mi dolor.
En uno de los "Piñolos" Millares escribió un corto, referente a aquella relación, que decía más o menos: "El chico guapo a la chica canguesa: cuanto más te veo, más te quiero" (Francos a su novia). Todo, más o menos, pues hablo de memoria. ¡No te imaginas la inyección que supusieron esas palabras para mi autoestima, que no me consideraba por aquel entonces un Robert Reford precisamente!)
Lo malo de aquella relación de "novios" es que sólo lo sabía yo, aunque algún paseo sí que dimos. Cortitos, como buenos adolescentes y tímidos que éramos (creo que no pasábamos del cine).
---------------------------------------------------------------------
Tengo otro ripio, una fábula, escrita y publicada en 1989. Si me la pides y con la aquiescencia del guardián de la revolución (1), pues nada tiene que ver con lo couriense, aunque su mensaje pudiera valer para entonces y ahora, la copio y la cuelgo en el Blog.
Ahora, y con autorización o sin ella de la figura citada, voy a dedicarte este otro poema, que tiene algo más de calidad. Dice así:
SOLIDARIDAD
Solidaridad...
con el león en su jaula
con el preso en su prisión
con quien habla y no le escuchan
por todos los indómitos yo siento devoción.
Por los que tienen otras ideas
por los que actúan de otro modo
por los que no venden su vida
por quienes se revuelcan en el lodo.
Solidaridad con todos ellos
porque les perseguirán como a lobos.
(Publicado en la "Revista de Información Municipal y Cultural" nº 4, mayo 1989. Los Santos de Maimona. (Tirada 5.000 ejemplares).
Amigo Gion, un abrazo.-jrFrancos
(1) En su momento dedicaré unas líneas a esta figura del Blog. Y lo haré hablando a tumba abierta y de un modo trasparente, mi caracterítica. Y nada de expresiones ambiguas, como la destacada en negrita: tirando de la partida de FE BAUTISMAL.
¡Hola, Víctor, un 2 de febrero, Año Nuevo en China!
(A las 8,45 h., tejados blancos, 0º en la calle; 18,5º en mi estancia: como se sufre en casa, no se sufre en ningún lado).
Respondiendo a tu petición en el comentario que hiciste el día 31 (como sigas hablando de mí así, te voy a considerar mi "fan" núm. uno), voy a obsequiarte con un ripio en cuarteto, escrito hace cincuenta años y que entronca perfectamente con Cangas. Vaya que si le toca. Verás.
Yo tenía una novia ahí. Además seguro que la identificarás, cuando te diga esto: vivía al comienzo de la calle principal, primera, segunda o tercera casa acerado izquierdo en dirección al Ayuntamiento. Estudiaba en Oviedo y formaba parte de la tuna de su colegio.
No sé cuánto tardé en escribirlo, pero sí te puedo asegurar que estuve un viernes hasta las tres de la madrugada "imprimiéndolo" con bolígrafo azul intenso y lo mejor de mi caligrafía sobre una cinta azulada ancha, propia de tuno, para regalárselo al día siguiente a fin de que la luciese en su capa. Decía así:
Cinta de tu capa
trozo de mi corazón,
nota de tu guitarra
alivio de mi dolor.
En uno de los "Piñolos" Millares escribió un corto, referente a aquella relación, que decía más o menos: "El chico guapo a la chica canguesa: cuanto más te veo, más te quiero" (Francos a su novia). Todo, más o menos, pues hablo de memoria. ¡No te imaginas la inyección que supusieron esas palabras para mi autoestima, que no me consideraba por aquel entonces un Robert Reford precisamente!)
Lo malo de aquella relación de "novios" es que sólo lo sabía yo, aunque algún paseo sí que dimos. Cortitos, como buenos adolescentes y tímidos que éramos (creo que no pasábamos del cine).
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Tengo otro ripio, una fábula, escrita y publicada en 1989. Si me la pides y con la aquiescencia del guardián de la revolución (1), pues nada tiene que ver con lo couriense, aunque su mensaje pudiera valer para entonces y ahora, la copio y la cuelgo en el Blog.
Ahora, y con autorización o sin ella de la figura citada, voy a dedicarte este otro poema, que tiene algo más de calidad. Dice así:
SOLIDARIDAD
Solidaridad...
con el león en su jaula
con el preso en su prisión
con quien habla y no le escuchan
por todos los indómitos yo siento devoción.
Por los que tienen otras ideas
por los que actúan de otro modo
por los que no venden su vida
por quienes se revuelcan en el lodo.
Solidaridad con todos ellos
porque les perseguirán como a lobos.
(Publicado en la "Revista de Información Municipal y Cultural" nº 4, mayo 1989. Los Santos de Maimona. (Tirada 5.000 ejemplares).
Amigo Gion, un abrazo.-jrFrancos
(1) En su momento dedicaré unas líneas a esta figura del Blog. Y lo haré hablando a tumba abierta y de un modo trasparente, mi caracterítica. Y nada de expresiones ambiguas, como la destacada en negrita: tirando de la partida de FE BAUTISMAL.
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