sábado, 30 de abril de 2011
SONETO
viernes, 29 de abril de 2011
Jesusín ta’ntucau
LIGEROS DE EQUIPAJE
El tema que pretendo tratar es bastante conocido por la mayoría de los visitantes y colaboradores del blog y, salvo excepciones, no había mucha diferencia entre unos y otros. Me refiero al equipaje que llevábamos hasta nuestra vuelta a casa que, generalmente, era todo un trimestre.
Esta es la maleta que durante siete años soportó los malos tratos del ALSA y de Garrido y en la cual llevaba todas mis pertenencias, hasta las siguientes vacaciones.
El tamaño no era muy superior a las que hoy utilizamos para un fin de semana. Compárese con el móvil. Allí iba de todo un poco: un par de mudas (los había más pudientes que llevaban tres), un par de pantalones, alguna camisa, calcetines, pañuelos, dos juegos de cama, dos toallas, unos zapatos para los domingos y algún otro calzado para la semana que podían ser unas zapatillas o unos playeros, algún jersey, dos pijamas, los utensilios de aseo y poco más. Los había, de clase alta, que llevaban un albornoz y alguna prenda para la lluvia como podía ser un “pluma” o un “dugan”, eran los menos, pero los había. Por supuesto, toda la ropa marcada.
Las mantas, colcha y almohada iban enrolladas con el colchón que sólo se transportaba a finales de curso.
Las medidas de esta maleta son de 71x41x21cms.(medidas exteriores) y aquí nos cogía hasta una pequeña despensa para cuando la merienda no era muy abundante, que ocurría con cierta frecuencia. Generalmente un poco de chocolate, algún chorizo y poco mas pues, los amigos de lo ajeno, solían tener buen olfato y duraban muy poco las provisiones.
Nos podemos hacer una idea del tamaño de la maleta si la comparamos con el equipaje de cabina de un avión que es de 56x35x23 cms. (114 cms.); la maleta son 133 cms..
A pesar del frío reinante, pocas prendas de abrigo; alguna gabardina, pocas, y la mayoría camiseta sobre camiseta y, en ocasiones, el pijama debajo del pantalón incluso en gimnasia.
No por repetirlo, dejaba de ser una supervivencia bastante dura.
Aunque parece poco ropero, y lo es, me imagino el sacrificio que suponía para una familia, de aquella época, comprar todo de un golpe, incluso el colchón.
Aquí vemos los marcadores del tiempo. El de pulsera me acompañó los 7 años y el segundo sólo en los que estuve en las camarillas. El primero es un “Cauny calendario”, una novedad en aquella época y el segundo, marca Europa, ocupaba un lugar preferente en la repisa que teníamos debajo del armario.
Esta es la camarilla que ocupé durante 4 años. Era todo un lujo que muchos no teníamos en nuestra casa: armario con puerta de color rojo y cerradura, una estantería sobre la cabecera de la cama donde colocábamos la maleta y otra a la altura de la almohada donde se colocaba el despertador y debajo un pequeño hueco, para el que mi madre me había hecho una cortina, y donde se escondía el calzado, incluso las madreñas que algunos teníamos.
Cortina de color rojo en la entrada, que le daba cierto aire de privacidad y lámpara individual. Cada uno adornaba su pequeña “propiedad” a su antojo. Un servidor la tenía empapelada con los carteles de películas que Maxi iba quitando de su escaparate.
Para finalizar, la vista que tenía, desde la cama, todos los días al levantarme. La veleta de la cúpula de la iglesia que con su orientación, un vistazo al cielo y un poco de imaginación me daban una idea del tiempo que nos aguardaba para la jornada.
Como ya dije anteriormente este dormitorio era un lujo comparado con los que nos tocaron los primeros años. Claustros llenos de camas, sin ninguna división, el armario a 20 ó 30 metros de distancia y los lavabos, tipo pesebre, donde había que compartir el grifo con dos o tres compañeros. No quiero pensar qué ocurriría si ahora los internados fueran en esta línea.
MONASTERIOS DE ESPAÑA
Fundado en el siglo VI, de gran importancia en la edad media, monasterio en el que predominan tres estilos: Gótico tardio, Renacentista y Barroco. Sufrió un incendio que obligo a su total reedificación en el año 1.558. Posteriormente en el año 1.951 sufrió otro incendio que obligo a ser reconstruido de nuevo. El claustro grande tiene 3.000 metros cuadrados. Durante la invasión musulmana fué abandonado y reconquistado posteriormente.Se cuenta que poseía "200 villas y 500 lugares".-
¿DE QUÉ MONASTERIO HABLAMOS?
jueves, 28 de abril de 2011
ADELANTO INFORMATIVO
Me ha dicho que tiene varios escritos más preparados y que piensa ir facilitándolos al blog, poco a poco. Algunos de ellos ya los ha publicado en diferentes medios de difusión cultural locales.






