miércoles, 8 de febrero de 2012
PINCELADAS DE ARTE/18
ANTONI TÁPIES
No soy nadie para hablar de un genio, ayer nos abandonó un español sin fronteras. Pero ya que de vez en cuando os doy la vara con mis pinceladas de arte…hoy creo oportuno reflejar a este gran maestro de la pintura, la escultura y gran escritor.
Antoni Tápies, catalán y catalanista, según las circunstancias. Nacido el 13 de diciembre de 1.923, dejó este mundo a la edad de 88 años. Pintor, escultor y teórico autodidacta. Entre sus reconocimientos está el premio Príncipe de Asturias de las Artes, Premio “Velazquez” de artes plásticas del Ministerio de Cultura y el Praemium Imperiales de Japón.
Amigo de Miró y de Picasso; de él se dice “último gran maestro de la vanguardia del siglo XX, deja una obra con un estilo propio matérico por el uso de elementos de desecho pero también de gran espiritualidad, fruto de su interés por las religiones orientales, sobre todo el “Budismo Zel”.
Descanse en Paz.
martes, 7 de febrero de 2012
INDICIOS METEOROLÓGICOS
De las muchas cosas que le quedan a uno grabadas como rescoldo de la infancia, y que yo afortunadamente aún mantengo unas cuantas vigentes, sobre todo, las relacionadas con la naturaleza y con el medio ambiente, no es malo que de vez en cuando se vuelvan a poner en práctica. Pues bien, una de estas enseñanzas muy bien aprendida, era que, al final del otoño o comienzos del invierno, cuando los pájaros ya regresaban de nuevo a la península después de su periodo migratorio, si veíamos a muchos juntos, mezclados de diferentes tipos y variedades, todos muy agrupados en grandes bandadas y volando de árbol en árbol, costumbre que no suelen tener habitualmente, eso era un indicio inequívoco de que se podía producir un empeoramiento en el tiempo a corto plazo. Concretamente, eso era síntoma premonitorio de posible nevada, no inmediata, pero a mucho tardar, antes de dos o tres días.
Hoy día, tan cambiado y trastocado está el tiempo climático, que ya nada de esto es como antes; por eso la mayoría de estas referencias nos da la impresión de que se han quedado obsoletas y que no son ciertas porque no se producen, o porque no llegan a cumplirse en la mayoría de los casos. La foto que encabeza esta entrada la he hecho hace unos días a primera hora de la mañana en una urbanización de nueva construcción, aquí en León, la cual se pensó y se proyectó como expansión y descongestión del núcleo urbano y a pesar de ser construida con niveles de cierta calidad y con materiales de alta gama, más de la mitad de las viviendas están a la espera de que aparezca algún indiano, o ricachón similar, con buenos duros disponibles que quiera invertir y adquirir los cientos de pisos que están envejeciendo solos, sin habitar, a la espera de un comprador.
Esta zona periférica de la urbe capitalina se encuentra situada al sur de la ciudad y muy próxima a la intersección de los ríos Bernesga y Torío. Como zona fluvial y de ribera que es, las márgenes de los ríos mantienen abundante vegetación y arboleda como: chopos, arbustos, mimbreras, paleras y frondosos bardales de zarzas que son los soportes preferidos por estas pequeñas aves para construir sus nidos por la abundancia de insectos y semillas que les proporcionan el alimento suficiente para poder sacar adelante cada año los nuevos polluelos.
Las variedades de pájaros que por estos lugares se afincan de octubre a julio-agosto suelen ser: pinzones, jilgueros, pardillos, verderones, escribanos, carboneros, mosquiteros, currucas papamoscas, petirrojos, chochines, tordos, malvises, zorzales…, etc. El día que tomé esta foto eran sobre las ocho menos cuarto de la mañana y dada la baja temperatura que había -nueve grados bajo cero- estas pequeñas aves, la mayoría de ellas pinzones comunes, revoloteaban agrupados en bandos, como si quisiesen arroparse unos a otros y posándose sobre los pequeños árboles que armonizan y naturalizan la excesiva presencia de hormigón, así como de las grandes moles edificadas. Dada la friura ambiental reinante en aquellas tempranas horas, los bandos de estos pajarillos casi permitían que algún transeúnte aislado que pasase por allí, como era mi caso, se acercase bastante a ellos sin que llegaran a levantar el vuelo. Nada más verlos de esta guisa, me dio alegría y me vino a la memoria la referencia de niño y dije: “en cualquier momento puede comenzar a nevar”. La verdad es que mi pronóstico no fue muy certero, pues al día siguiente la ciudad amaneció cubierta por solamente cuatro pavesas de nieve, pero a escasos treinta kilómetros en dirección norte, sí se cumplió el augurio de forma generosa y aquella misma tarde.
Otra de las muchas referencias que teníamos de niños, retenida de tanto oírsela a nuestros mayores, para poder vaticinar determinados fenómenos atmosféricos en aquellos años, era cuando hacían acto de presencia las aves frías en las tierras del suroccidente astur como era el caso del concejo de Cangas, procedentes de la marina y en los meses de otoño-invierno; preferentemente: desde finales de noviembre hasta casi marzo. A estas exóticas aves frías también les llamábamos “peguetas”, que son características por tener en la cabeza unas plumas largas muy estéticas a modo de penacho o moñete. Pues bien, los días que estas raras aves aparecían y se pasaban la noche sobrevolando en círculo a gran altura sobre toda la zona y piando de continuo, al día siguiente ya sabíamos que amanecería cubierto de nieve y que al abrir las ventanas que estuviesen bajas, casi se podría tocar la manta blanca con la mano, sin tener que alargar en exceso el brazo. Esto siempre funcionaba a modo de ciencia exacta; y si alguna vez parecía que fallaba de momento, a los pocos días se cumplía el pronóstico a rajatabla.
Recuerdo que hace unos años por noviembre, estuve en un pueblo de La Rioja , cercano a Nájera, haciendo un trabajo para la futura construcción de una presa de materiales sueltos con paramento de escollera para regadío y un lunes a primera hora ya llegando a la zona donde estábamos haciendo la investigación de campo, avisté una gran bandada de aves frías posadas en un prado cercano a la carretera y picoteando de continuo el suelo. Detuve el coche y permanecí un rato observándolas. En ese momento me vino al pensamiento el recuerdo de cuando las veíamos en el pueblo y al llegar al punto de trabajo les dije a los compañeros: ¡muchachos!, tenemos que abreviar y aligerar la faena que me da la sensación que en cualquier momento puede soltarse a nevar y como esto está muy alto podemos tener problemas de acceso. Algunos me contestaron que no sabían el porqué decía yo aquello, ya que el cielo no tenía pinta de tal cosa. Yo les volví a decir: fiaros y no andéis listos que os vais acordar. A mucho tardar, os prometo que antes de dos días nos nieva ¡Vaya si fue certero el pronóstico! Al día siguiente casi no pudimos acceder al lugar de trabajo, gracias a los vehículos todo terreno, pues había nevado abundantemente y en la parte más alta estaba todo cubierto con unos veinte centímetros de espesor de nieve.
El personal se quedó un tanto intrigado y maravillado a la vez, al comprobar mis certeras dotes de hombre del tiempo sin tener estación meteorológica como Samuel, ni mapas de isóbaras ni de isotermas; sin embargo la predicción había sido confeccionada con la simple observación de determinados acontecimientos naturales. Tal que, algunos de los compañeros de trabajo seguían muy interesados en saber en qué me había basado yo para hacer tan certero pronóstico y no paraban de preguntármelo. En principio no se lo aclaré del todo, pero pasados unos días, al final, terminé desvelando el secreto. Sé que algunos no lo echaron en saco roto e intentaron también hacer de advenedizos meteorólogos siguiendo mi método, pero no lo consiguieron. Probablemente habrán tenido menos suerte que yo, o no se dieron las condiciones requeridas para que surtiese efecto la presencia de las aves frías en tierras de interior, lejanas a la costa.
B. G. G. bloguero “Prior”
sábado, 4 de febrero de 2012
LOS SANTOS DE MAIMONA, cuna de artistas/1
Texto y foto del belenista: jrFRANCOS
Fotos del belén: El Autor del mismo
Fechas atrás, a una entrada de Miguel Ángel y sus "Pinceladas de Arte" hice un comentario en el cual decía que, tal vez un poco influenciado por su serie -nadie inventa nada de la nada-, y porque alguna vez ya había acariciado la idea y me propuse reflexionar sobre ella (sobre el "fenómeno" artístico santeño), dije que iba a hablar de esa peculiaridad que se produce en esta población agrícola, de 8.200 habitantes, donde hay más de una docena de artistas (algunos con obra en museos).
Pues en un hueco que tengo, empiezo hoy. Y lo hago con un belenista, ahora que todavía no está tan lejosla Navidad , aunque yo lo traigo aquí más bien por razones artísticas. Y por haber sido alumno mío en 1984 en el Aula de Adultos y Compensatoria, aunque bien es verdad que yo no sé si le habré enseñado mucho o poco, pero desde luego en su habilidad "artística" y afición, no, pues yo no voy por esos derroteros.
FICHA
-Nombre: Pedro Gordillo Moreno
-Edad: 44 años
-Formación: FP2 rama eléctrica
-Ocupación actual: parado
-Última ocupación: Conserje durante seis años en el C.P. Mauricio Tinoco, donde coincidimos.
-Último trabajillo: veinte días enla Feria Internacional ganadera de Zafra (octubre de 2011)
Me cuenta que fue precisamente en ese trabajo como conserje, donde siendo ayudante de otro maestro -profesor y belenista, encargado todos los años de hacer uno, clásico o viviente con niños- se aficionó y se decidió a hacer el suyo propio, que monta en un patio techado de 17 m2 en su casa, ocupándolos todos y siendo visitado por muchos vecinos. Con figuras de escayola y resina, y algunas de barro, en su mayoría compradas, pero pintadas en entre él y su madre, y con alguna ayuda de la novia. Son en total más de trescientas.
Con todo ese "tinglado", dicho en el más cariñoso y serio sentido de la palabra, una vez montado debidamente con sus luces y hasta antorchas en algunas de las casas, ha conseguido varios premios en el concurso organizado por el Ayuntamiento, donde se presentan una docena o más de belenes: el 3º en las navidades pasadas, y otros premios anteriores, como un 2º y un 1er. premio, y varias menciones.
Fotos del belén: El Autor del mismo
Fechas atrás, a una entrada de Miguel Ángel y sus "Pinceladas de Arte" hice un comentario en el cual decía que, tal vez un poco influenciado por su serie -nadie inventa nada de la nada-, y porque alguna vez ya había acariciado la idea y me propuse reflexionar sobre ella (sobre el "fenómeno" artístico santeño), dije que iba a hablar de esa peculiaridad que se produce en esta población agrícola, de 8.200 habitantes, donde hay más de una docena de artistas (algunos con obra en museos).
Pues en un hueco que tengo, empiezo hoy. Y lo hago con un belenista, ahora que todavía no está tan lejos
FICHA
-Nombre: Pedro Gordillo Moreno
-Edad: 44 años
-Formación: FP2 rama eléctrica
-Ocupación actual: parado
-Última ocupación: Conserje durante seis años en el C.P. Mauricio Tinoco, donde coincidimos.
-Último trabajillo: veinte días en
Me cuenta que fue precisamente en ese trabajo como conserje, donde siendo ayudante de otro maestro -profesor y belenista, encargado todos los años de hacer uno, clásico o viviente con niños- se aficionó y se decidió a hacer el suyo propio, que monta en un patio techado de 17 m2 en su casa, ocupándolos todos y siendo visitado por muchos vecinos. Con figuras de escayola y resina, y algunas de barro, en su mayoría compradas, pero pintadas en entre él y su madre, y con alguna ayuda de la novia. Son en total más de trescientas.
Con todo ese "tinglado", dicho en el más cariñoso y serio sentido de la palabra, una vez montado debidamente con sus luces y hasta antorchas en algunas de las casas, ha conseguido varios premios en el concurso organizado por el Ayuntamiento, donde se presentan una docena o más de belenes: el 3º en las navidades pasadas, y otros premios anteriores, como un 2º y un 1er. premio, y varias menciones.
CASTILLOS DE ESPAÑA
Nuestro Castillo de hoy, es de los que podemos considerar de llanura, se comenzó a construir en el año 1.451 por un conde como residencia señorial. Construido en una primera fase por esclavos musulmanes, terminó la obra su hijo. En este castillo se celebró una boda Real secreta. Tiene una Torre del homenaje de 34 metros de altura y de sección rectangular y un amplio recinto cuadrado de patio de armas, con cubos en las esquinas. En esta ocasión me parece muy fácil (posiblemente por que yo lo conozco mucho). Daremos dos pistas más: A escasos 150 metros se puede comer y degustar buen vino, os recomiendo uno que tiene nombre de Universidad. Y un verso de un gran dramaturgo español.
“De la pompa feudal resto desnudo
Sin tapices, sin armas, sin alfombra
Hoy no cobija su recinto mudo
Más que silencio, soledad y sombra.-
¿QUÉ CASTILLO ES?
SANTA ÁGUEDA
Hace poco un sesudo y famoso escritor, cuyo nombre ya casi no recuerdo, decía que quién escribe sobre sus vivencias no suele tener imaginación o puede resultar patético. Como a mi me gusta recordar, lo poco que la goma del tiempo aún no ha borrado, y leer a quienes recuerdan, hago caso omiso a este señor reincidiendo en el vicio de anteriores entradas.
De todas las festividades, Santa Águeda siempre fue una de mis preferidas, bien por la época temprana o por el entorno lúdico al que la llevo asociada. Santiso y Santa Águeda en Castro eran las únicas fiestas por aquella zona de Cangas antes de Pascua. En Castro tenía tíos y primos, y desde que recuerdo, hasta entrar en Corias e impedírmelo las clases, todos los años subía, unos con mis padres y hermanas invitados por la familia, otros como monaguillo acompañando al cura. Las comidas, como en todos los pueblos entonces, eran pantagruélicas, no menos de diez o doce platos,- cecina, chorizo, lomo, chosco, de aperitivo, para continuar con sopa, cocido, arroz con pito, fritada de cordero, chuletas empanadas, pernil asado…., entre los que recuerdo, con el colofón de un jamón entero cocido. De postre arroz con leche o brazo de gitana, todo regado con abundante vino.
Entonces me gustaba mucho la sopa, tomaba dos o tres platos y ya no podía comer del resto, esto a pesar de los consejos del cura D. Ismael quien me insistía en no comer de los primeros platos y hacer como él. Pasaba de todos hasta llegar al pernil y al jamón, entonces atacaba con ahínco.
Cuando los mayores, después de comer o cenar, marchaban al baile los guajes quedábamos en la casa jugando y asaltando las botellas de anís y coñac dejadas sobre la mesa. Preparábamos solysombras que entraban bien, con alguna consecuencia. Entre otras, en una ocasión, envuelto por el sopor, caí de una pared sobre la que me había sentado pillando dos dedos debajo de una de las rodillas, días después las uñas se tornaron negras hasta que mudaron.
Para bajar, ya tarde, nos iluminábamos con colmeiros, aquellas gigantescas antorchas de paja, que además de dar luz calentaban y ahuyentaban a los lobos, no deseados compañeros en las crudas noches de invierno.
Años después descubrí nuevas Águedas. Al emparentarme por aquella zona, las famosas de Zamarramala. El arraigo popular, tradición, colorido, el folclore de esta fiesta ligada a las mujeres me cautivó. Aún parece sonar la dulzaina de Agapito Marazuela, magnífica persona, recopilador del folclore castellano, represaliado político por comunista y al que tuve la suerte de conocer personalmente con motivo de un homenaje que le tributamos, año 1977, en Casa Duque de Segovia.
Con la llegada de la democracia en muchos pueblos y ciudades floreció, con mayor o menor fortuna, esta fiesta asociada al derecho de la mujer a disponer de su cuerpo. Lástima que al día de hoy, basta leer los periódicos, muchas mujeres continúen sufriendo violencia como aquella santa de Catania.
Ulpiano Rodríguez Calvo
viernes, 3 de febrero de 2012
LUS PÁXARUS DE LUS REIS
La tsuz del día esguilou dende el Picu Sigueiru pur Touzaque abaxu pa chegar puntual al fondu el vatse. Lus tsousaus que tantas veces arrecibienun lus cimeirus rayus, taban agora vestíus de blancu- cumu una novia- fiendu l’amor cuna nueite dientru d’un nial d’algudón.
Ceu cantou el gatsu nu picu el curral ya ceu el fumu la tsariega buscou salida pul ventanu la piérgula, pa beisá lus faloupus de nieve que paicían nun tener priesa pur chegar al suelu.
Dientru casa oi-se el rustrí-se de las preganzas escontra el pote que, enriba el cabatsete, guarda las papas de l’almuerzu. Fuera, las canas de lus árbules apingachan silenciosas.
Pul ventanu agüechu lus infinitus faloupus que baxan. Sigu-lus cuna mirada –primeiru unu, espués outru- hasta apousá-se.
Nu camín hai pulu menus dúas cuartas de nieve ya nadie fixu güelga hasta agora. La xente tuvía ta aputseirada. Ente tantu na cana esgazada d’un umeiru, a la vera el ríu, apousa-se una gurbia de páxarus marietsus. Esnalan ente lus faloupus ya vuelven a apousá-se na mesma cana.
Recunozu-lus, son lus Páxarus de lus Reis –pulu menus asina lus chamaba miou pai-. Pudría recunucé-lus ente tous lus páxarus del mundu. Etsus guardan pa mí, el sabor a magostu de La Navidá sin turrón nin mazapanes. Train-me l’alcurdanza de lus días frius de l’hibiernu, escribiendu cartas a lus Reis Magus nun tachuelu a la vera el fou, cun gulor a berzas ya murcietsa.
El miou pai decía-me que lus paxarinus marietsus –que agora veu na cana esgazada de l’umeiru- iban a tsevar a lus Reis la carta que you deixaba nu ventanu. De pasu dirían-tses también cumu me purtaba: si yera bonu ou malu ya si tse faía muitu de rabiar a la mía mai. Pur esu s’apousaban enfrente el ventanu la mía casa, pa vixilá-me.
Güei, neste día d’hibiernu de sabor a Navidá, tan outra vuelta lus Páxarus de lus Reis apousaus nu umeiru enfrente casa. Prestaría-me que tuvieran vixilandu-me; que esnalaran hasta el miou ventanu pa tsevá-te a ti esta carta d’amor –escribida cun tsetra de nenu al pía la tsariega- cuandu lus faloupus chegan catsadinus a beisá el fumu de lus mious sentimientos que sal pul ventanu del miou curazón.
NOTA. Este bucólico texto, escrito en bable ucidental, ha sido transcrito del libro:
XUAN CANAS, nial d’alcurdanzas, de Xusé Mª. Rodríguez. 1983
jueves, 2 de febrero de 2012
VIAJE A LA HISTORIA
URRACA, LA ASTURIANA
Hace días cuando hablábamos de la Catedral de Palencia citábamos a la Reina Urraca, la Asturiana por encontrarse su sepulcro en esa Catedral. Hoy vamos a viajar en el tiempo y que sea la historia y la propia reina quien nos cuente su vida.
Nos encontramos en la puerta de la Catedral con un clérigo al que preguntamos por el sepulcro, nos indica el lugar y nos cuenta que el sepulcro fue abierto por última vez en el año 1.896 se examinaron sus restos, que estaban momificados y en buen estado, y según los analistas la Reina medía un metro y seiscientos veintidós milímetros, tenía los brazos cruzados sobre la cintura, apreciándose durante el examen que padeció obesidad, siendo sus manos pequeñas y las piernas rectas y fuertes. Está en el interior de una caja de madera con tapa de cristal introducida a su vez en un arca de madera pintada y dorada y adornada con los escudos cuartelados de Castilla y León.
Señora, ¿Cómo siendo plebeya e hija ilegítima llegó a ser Reina?
Mi padre fue Alfonso VII, el emperador, y mi madre una joven oriunda de Aller llamada Gontrodo, sobre el año 1.132 poco antes de la sublevación del Conde Gonzalo Peláez mi padre el Rey, vino a Asturias con motivo de asistir a la Curia Regia celebrada en Oviedo, con ocasión del pleito que sostenían mis abuelos con el Monasterio de San Pedro de Eslonza por la propiedad de otro Monasterio: el de San Juan de Verbia. Mis padres fueron D. Pedro Didaz y Doña María Ordoniz, descendían por línea directa de Alfonso I y pertenecían a una de las familias más influyentes en Asturias en el siglo XII. Es probable que fuera hermano de Jimena Díaz la esposa del Cid. Como le decía, mí padre una vez en Asturias (su mujer Berenguela quedó en palacio) ya se sabe como son los hombres, conoció a mi madre. Los verdes prados de Corigos, Pelugano, San isidro y el Torreón de Soto, donde nací) dieron lugar al romance y pasó…lo que tenía que pasar, mi madre quedó embarazada. Si me va preguntar por el pleito…lo ganaron mis abuelos.
Lo que son las cosas señora, muchos años después en ese Torreón donde Vd. nació, vivió un cuñado mío…pero eso ya es otra historia.
¿El nombre de Urraca?
Mi padre Alfonso VII, quiso que me llamase igual que su madre Urraca I de León y Castilla La Reina gorrera. Sentía especial afecto por mí, me apartó de mi madre y fui educada en palacio por su tía Doña Sancha, conviviendo con mis hermanastros Sancho y Fernando, nacidos años después.
¿Se casó muy joven?
Cuando aún era niña, mi padre concertó mi boda con García Ramírez, el Restaurador, Rey de Navarra y nieto del Cid. El matrimonio se celebró años más tarde en León, asistieron invitados de todos los reinos cristianos y una nutrida representación de la nobleza asturiana.
¿Fue un reinado feliz?
Bueno…la época no era muy propicia, mi marido peleando en guerras contra Aragón y contra las plazas musulmanas de Almería y Córdoba. Volviendo de una de estas incursiones recibe un golpe a consecuencia del mismo fallece cerca de Estella. Tuvimos dos hijas: Margarita y Sancha.
¿Volvió Ud. a Asturias’
Sí, al quedar viuda mi, madre vivía retirada favorecida por varias donaciones del Emperador, me fui con ella, mi padre, quiso que yo conservase el título de Reina de modo efectivo sobre el territorio asturiano. El statu quo, se mantuvo también durante el reinado de mi hermano Fernando.
¿Gobernaba?
Estaba asesorada por un consejo eclesiástico y nobles y disponía de una cancillería propia, aunque los diplomas que expedía dicho organismo necesitaban ser confirmados por la Curia Regia y sellados por la cancillería real.
¿Se casó en segundas nupcias?
Si, en 1.161 me casé con el caballero palentino Álvaro Roderici, con el que tuve dos hijos Pedro y Fernando. Un año después cometí el mayor error de mi vida un intento de secesión que fracasó y que en cierta medida me llevó al destierro a Palencia. Quedé viuda en el año 1.179 y fallecí, fecha que Ud. conoce en el año 1.189.
¿De sus últimos años de vida poco se sabe, se dice que se metió monja junto a su madre?
De este tema prefiero no hacer comentarios, dejémoslo así. Solo le diré que estoy muy molesta, contra mi voluntad me enterraron aquí en Palencia, cuando mis deseos eran que fuese enterrada en Asturias y concretamente en la Catedral de Oviedo.
La notamos cansada y abatida, la dejamos que descanse en Paz.-
Miguel Ángel Vázquez Vega
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