viernes, 11 de enero de 2013
SEGUNDA CARTA DE MORÁN A ULPIANO
Querido Ulpiano: No sé qué estudios has hecho pero es
evidente que tu prosa es perfecta. La mayoría de los ex – alumnos con carreras
universitarias no tienen la mínima fe en su capacidad para poner por escrito
cualquier idea o sentimiento.
Por lo que respecta a la velada insinuación de algunas
afirmaciones mías no se deben a ningún afán ni de adoctrinamiento ni de
polémica. Me hubiera gustado que fueses más explícito porque, al cabo no sé
dónde encontrarte. Muchas de tus y mis palabras son polisémicas y cuando yo
digo justicia, quizás tú quieras decir otra cosa. Y nada digamos del vocablo
progreso – progresista. Lo mismo con la palabra libertad. A mí, como a Popper
me asustan los monopolios de cualquier de esas palabras. Los monopolios son tan
perniciosos en economía como en semántica.
Te respondo a una entrevista ficticia y fui sincero. Te
invito a que con la misma sinceridad me respondas a las mismas preguntas.
La comparación con la corrida de toros, me parece una gran
metáfora, pero que tú te adjudiques el capote y a mí me dejes los cuernos, me
parece un tanto injusto.
Hombre, Ulpiano déjame que después de cuarenta y pico
artículos jocosos, me permita escribir un rato de temas serios.
Un abrazo cordial.
Por cierto ¿Dónde vives?
Pepe Morán. Dominico – ex.
PS: Creo que lo dije bien claro solamente creo en la
autoridad del Evangelio y de la Guardia Civil de Tráfico. Nada más. Ni en el
Papa de Roma, si acaso no compartes mi “religiosidad” te diré que llevan 2013
años combatiéndola y no han logrado nada. En cuanto a las utopías terrenas señálame
por favor alguna que siga viva tras cien años de haber nacido, dime en qué
Nación en alguna parte la que haya traído progreso, justicia o libertad. Los
países que más se han acercado a esta ilusión suelen ser los países Nórdicos:
Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia. Sin embargo son los países que están en
la cabeza del ranking de suicidios per
cápita del mundo.
Aún soy más atrevido. Te voy a señalar las personas más
admirables para mí en los últimos cien años: Mandela, Gandhi, Teresa de
Calcuta, Fleming y Churchill.
Y la madre Covadonga Valcárcel de aquí de Campomanes, que ha
transformado el estado de Arequipa, casi tan grande como España en lo más
cercano a la utopía.
-
Sesenta pistas y carreteras.
-
La casi total erradicación del analfabetismo
(117 escuelas).
-
Tres hospitales y veinte ambulatorios.
-
Humanizó todas las cárceles del estado.
jueves, 10 de enero de 2013
Peón caminero o médico
Al recordar a mi madre estoy recordando a todas aquellas
madres de los años 50 que son un recuerdo imperecedero para la sociedad
española. La mía era bajita, menudina de cuerpo pero de un espíritu inmenso.
Siete hijos tuvo más una primita de nuestra edad a la que adoptó. Total: diez a
la mesa, diez a vestir y calzar, diez cuya ropa había que lavar en la helada
fuente del lavadero; más la atención a las pitas, al gochu y algún conejo. ¿Hay
quién dé más? Mi padre trabajaba para traer un exiguo jornal que mi madre
administraba con mano dulce pero fuerte. Imaginaos el panorama: yo, con catorce
años, era el segundo mayor. Detrás de mi seis más y la niña sin el instinto
dulce y enérgico de una madre aquello hubiera sido una tribu de gitanos, ella
controlaba todo, regía todo, ponía a cada uno en su sitio día y noche.
El maestro – Dios le bendiga - era uno de tantos maestros que en Asturias
estaban siempre atentos a cualquier anuncio que pudiera beneficiar a sus
alumnos. Así que un día vio en el periódico que había becas para Corias, previo
un examen en Oviedo en Junio del 61. Se ve que algo prometedor vio en mí que le
hizo comunicar a mis padres que yo tenía ahí una oportunidad. Y así fue. Me
examiné en Oviedo. Quedaron en que la concesión o no de la beca, se comunicaría
por carta a la familia. Trascurrió el verano y llegó Octubre. Lo dimos por
perdido. Incluso se acordó que entrara de pinche en unas obras de carretera con
mis catorce años y una contextura física de once. Así era la vida entonces.
¿Quién disponía de dinero para pagar unos estudios después de la escuela
enviando a sus hijos a una ciudad?
O sea que tal que un miércoles yo iría a trabajar a la
carretera. Y tal que un lunes llegó una carta donde se anunciaba la
adjudicación de una beca en el Instituto Laboral de Corias. No sabíamos ni
donde estaba eso pero era igual. Me liberaba de un trabajo impropio de mi edad
y me daba la oportunidad de iniciar unos estudios. Fueron unos días de gran
ajetreo para aportar los papeles, fotos, etc y grabar cada prenda con el número
181. Yo era casi un profesional en ganar premios escolares. En la escuela daban
un premio anual al más aplicado y aquel año me correspondió a mí. Una cartilla
en la Caja de Ahorros con cincuenta pesetas.
En fin, vamos para Corias. Primero el Carbonero a Oviedo y
luego el Alsa. Un Alsa casi tan mítico como las diligencias del oeste. La gente
iba dentro pero cuando no cabían, sobre el techo del bus en bancos de madera y
una lona que te resguardaba de la lluvia. Cuentan de un chaval de Corias que al
cruzar Cornellana, yendo en el techo, se puso de pie y destrozó un bombillón
del alumbrado público que colgaba en la vertical de la carretera.
Yo, niño al fin y al cabo, iba acompañado de mi padre.
Sentía que algo se me desgarraba dentro pensando en el hogar que dejaba y
aproximándome a algo desconocido. Entonces vi a otro chico no más alto que yo
pero mucho más macizo. Iba con su madre. Hablamos. También iba para Corias y
era del Valle del Nalón, de La Cuesta, Tolivia, Laviana, o sea de mi mismo
valle eso da una confianza que parece pertenecer a la misma tribu. En seguida
congeniamos, tanto que después de cincuenta años Julio González es mi gran
amigo en esta vida. En aquel caserón enorme donde todo era descomunal, donde
había un ambiente de seriedad y algo de miedo Julio fue para mí el primo de
Zumosol, pues era bajito pero de una contextura física que amedrentaba a cualquiera.
Y allí me dejó mi padre. Solo entre una multitud de
chavales. Previo a irse, subimos a la primera planta a entregar toda la
documentación. Allí quedó formalizado que yo pasaba a tener otro hogar.
Un hogar desconocido, duro, exigente, de disciplina casi
militar, donde todo funcionaba a toque de silbato y la consigna, o aquello o
vuelta a la gadañá, a la pala, al carbón…
Yo me di cuenta pronto que todo dependía de mi voluntad
además. Algunos ya traíamos de casa, metido en el alma el sacrificio, el esfuerzo,
el aguante, la lucha por salir adelante en la vida, solo cambiaba el dulce
hogar y unos padres cariñosos por unos frailes jóvenes pero exigentes al
máximo.
Siete años duró aquello, que dejaron una huella imborrable
en nuestras vidas, de lo cual estamos orgullos y agradecidos al Instituto de
Corias para el resto de nuestras vidas.
Antes de terminar, quiero contar dos detalles del carácter y
las hechuras de mi madre. Una vez, en Corias, me quitaron la beca por muy bajo
rendimiento, cuando yo, en realidad sacaba sobresaliente en todas las
asignaturas. Ahí saltó el carácter de mi madre. Escribió una carta al Ministro
de Educación pidiendo una revisión justa de mi caso. A los cuatro días,
contestó el Ministro pidiendo disculpas y aumentando la cuantía de la beca en
dos mil pesetas.
“Suyo ilustrísimo queda a su disposición… M. Lora Tamallo”
En otra ocasión, un pariente nuestro minero fue expulsado
por reiterada mala conducta y absentismo. Mi madre se presentó sin protocolo
previo en el despacho del director de Hunosa y le aclaró que el susodicho tenía
que trabajar ya que tenía cinco hijos pequeños, que ella se encargaría día a
día de que se cumpliese con su deber. Así se hizo y terminó jubilándose en la
mina.
Así era aquella mujer. Sé que para cada uno la mejor madre
fue la suya. No lo dudo. Pero todas después de la mía.
Yo me jubilé de médico especialista en medicina interna en
el Hospital de Cabueñes y Julio de Catedrático de Química en la Universidad de
Valladolid.
Eugenio Avanzas González.
IMPUESTOS ENCUBIERTOS
Por
ley y a machamartillo,
desde
el uno de este año
fuertes alzas al bolsillo,
nos
cargarán con engaño.
Costes
de luz en aumento
nos
llegarán a usuarios,
en
más de un ocho por ciento
por
dos conceptos sumados.
Un siete por ciento, impuesto,
que
impone el público erario
a productores eléctricos
que
éstos cargan al usuario,
sin
esbozar un mal gesto.
“Miánicas”
que estoy flipando,
pues
el ministro del bando
en
“zorramplón” y en callada
sin ni siquiera notarlo
nos
la encaloma doblada.
El
IPC del dos mil doce
no
llega al tres por ciento,
y
este jeta de preboste
con
su tributo indirecto,
nos lo duplica a sufridos,
consumidores cautivos.
El
otro ratio sumado
es
el IPC cacareado,
que
entidades aplican
para
mantener contentos
a
sus propios accionistas
sosteniendo
dividendos.
J. M. Martínez
domingo, 6 de enero de 2013
LA UTOPÍA
Todo el mundo tiene una idea de lo que significa esta
palabra: “una ilusión irrealizable en el momento de formularla”, definición de
la RAE.
Según parece la historia de las utopías es tan antigua como
la historia escrita. Sin embargo, parece que Platón fue quien primero formuló
la idea de un mundo feliz, pero difícilmente accesible, recordad que llamamos
amor platónico al que no se puede consumar.
Pero quien realmente puso este vocablo en circulación fue
Tomas Moro en el siglo XVI. Utopía es un país – isla - región imaginaria donde todo es perfecto: las
gentes, las organizaciones sociales y del trabajo, la política, la vida
personal, la economía. Todo es perfecto y hace felices a sus habitantes hay que
reconocer que como invento conceptual, imaginativo es una tentación que sería el
inicio de un guión cinematográfico para la factoría Disney.
El problema se complica cuando alguien se toma el tema en serio
y elabora un plan para alcanzar tal estado quimérico. Con frecuencia tienen
éxito pues el contraste entre la realidad que vivimos y la maravilla de la
utopía favorece el que muchos se convenzan de que tal estado es posible y hay
que destruir la realidad presente, dura, injusta, cruel por otra ideal en la
cual todo sea maravilloso, eficaz y feliz, tanto a nivel individual como
colectivo. Es tan tentadora la idea que con frecuencia reaparece alguna mente
calenturienta y formula una teoría para transformar lo que tenemos, la realidad
en la que vivimos en una utopía.
Las cosas no pasarían a constituir problema si no fuera que
alguien con poder, una personalidad cautivante, un líder con decisión, se lo
toma en serio y pone manos a la obra. Desde el siglo XVIII hacia acá son varios
los intentos de cambiar este perro mundo por otro maravilloso. Y deciden
hacerlo cueste lo que cueste. Y hacerlo ya. A tal efecto dejan de valer leyes y
valores actuales. La sociedad está totalmente podrida y urge cambiar pese a quien
pese y caiga quien caiga. Los seguidores del líder se encargarán aunque sea a
pistola en mano de que todos alineados nos dirijamos a este futuro paraíso
terrenal. Más tarde Juan Jacobo Rousseau con su teoría del hombre bueno por
naturaleza (el buen salvaje) y el deterioro en el que la sociedad le transforma
a los nacidos inocentes y buenos en un cuerpo social podrido.
De entonces acá como consecuencia de los varios intentos
emprendidos se han cometido más de doscientos millones de asesinatos para lograrlo,
desde Marx, Bakunin, Nietzche, Lennin, Hitler y otros de menor transcendencia
siempre surge algún fanático redentor, por eso creo que las utopías como las
escopetas, las carga el diablo.
Un pueblo tiene que estar muy desesperado o muy loco para
ponerse piquete en mano a destruir toda la realidad y ponerse a las órdenes de
un visionario que nos traiga el paraíso a la tierra. Lo peor, es que, de vez en
cuando, surgen mesías y gente que les sigue. Desde Bakunin a Chávez, desde
Carlomagno a Castro, no faltan candidatos a la locura. El problema básico,
radica en que los utópicos de este mundo creen firmemente en que tal cambio es
posible en la realidad. O dicho de otro modo, creen que es posible instalar en
la Tierra un paraíso terrenal. Una utopía pero al revés es la de Cristo, ese
paraíso no es de este mundo. Nos espera y algunos creemos en él. Mientras llega
no cogemos una metralleta para intentarlo ya. La Iglesia tuvo en ocasiones, la
desgracia de avalar alguna utopía terrena empujada por los políticos de turno.
Pero no cuajó, aún en los tiempos del emperador Carlos V que dominaba el
planeta, los dominicos de Salamanca le hicieron tomar conciencia de la realidad
y le pusieron en su sitio: Vitoria, Báñez, Sotomayor, Las Casas etc. le dejaron
muy claro que los habitantes de aquella América eran tan personas dignas de
respeto como un cristiano español. La “Ley de Indias” que elaboraron los
dominicos, no ha sido superada por ninguna ley ni enunciado de Las Naciones
Unidas. Son cosas diferentes a las utopías terrenales, él nos lo dijo muy
claro, ser cristiano consiste en amar, no solo a los amigos, si no a todo el
mundo. Y una advertencia “Os perseguirán en mi nombre”.
De modo que mucho cuidado. Esos que proclaman que “Esto lo
arreglaba yo en cuatro días” son unos ignorantes o unos políticos de barra de
bar.
Para un cristiano no hay, en este mundo, otro paraíso que la
vivencia del amor a los demás y no se impone a nadie, se propone a todo el
mundo.
De momento hay que dar la voz de alarma a los políticos que
no dejen de crear una sociedad justa en la que todos vivamos bien, que no hagan
dejación de sus funciones. Que aunque las cosas marchan fatal, los falsos
mesías salen como hongos, no olvidemos que Alemania, país culto, regido por
unos políticos mediocres e ineptos eligió democráticamente a un loco que
provocó millones de muertos. Cuando los políticos nos llevan al borde del
abismo están abonando el terreno para que aparezca un dictador en la Tierra.
La única utopía admisible es la que nos anuncia un mundo
feliz pero no en la Tierra.
A ver si aprendemos de una vez a descreer de todas las
instituciones humanas, las rigen hombres, luego son falibles y susceptibles de
traernos no un paraíso sino un infierno.
No podéis imaginar que descansado y relajado me quedo después
de escribir un montón de verdades como las que preceden.
Un abrazo Pepe Morán.
PS: Para los que leen mis artículos. El otro día os conté la
historia de Cristina, la niña salvaje cambiada por una manta. Omití lo más
sustancioso y significativo de la historia, ella se perdió con su hombre por el
interior de la selva sin noticias durante tres años. Hasta que día un aborigen
que atracó su canoa en el poblado traía una CARTA DE CRISTINA pidiendo que
alguien fuese a su río, pues tenía un hijo de unos tres años muy malito y temía
que se le muriera. Fueron. Un poco de penicilina y se acabó el problema. O sea,
que de su madre a Cristina la vida en catorce años mejoró más que en los veinte
millones de años precedentes.
Pepe
Morán. Dominico – ex.
miércoles, 2 de enero de 2013
Cristina, llegada del Paleolítico
Allá por el sesenta y pocos cuando B. Galán todavía se
limpiaba los mocos con el dorso de la mano en los gélidos claustros de Corias,
mi tía Carmen, monja dominica ya llevaba once años viviendo en la selva del
Amazonas, concretamente en un poblado mísero al lado del río Madre de Dios. Por
estos días, hace año y medio murió, con 91 años, en Lima, se hizo monja en el
año 41 y tras cuatro años de preparación fue enviada a la selva. Total:
cincuenta y cinco años en la selva del Amazonas.
La Iglesia, como todas las instituciones mastodónticas se
mueve con una lentitud, a veces, desesperante. Pero tiene la ventaja de ir
acumulando la sabiduría que solo tiene la experiencia. Los nativos de aquellos
inmensos territorios amazónicos vivían (y en parte aún viven) en lo que
nosotros llamamos Paleolítico. O sea, vivían en chozas, en pequeños grupos y su
subsistencia se basaba únicamente en la caza y en la pesca. Es sabido que la
agricultura apareció en el Neolítico, miles de años después del Paleolítico.
Pues en una explanada cerca del río empezaron a construir un
edificio elemental, pero útil, los ladrillos les llegaban en barcazas desde
puerto Maldonado a ciento cincuenta kilómetros y que era el más próximo lugar
medio civilizado, ellas mismas, las monjas, descargaban y trasladaban el
material a doscientos metros del río y levantaban el edificio.
Así empezó la tarea, la idea era muy inteligente. Para
redimir a aquellos salvajes, lo mejor y más práctico y seguro era empezar con
las niñas. Las buscaban selva adentro, por los infinitos afluentes del Madre de
Dios. Les proponían a los padres llevarlas a la misión, alimentarlas,
vestirlas, enseñarlas, etc…
Cuando luego regresaban a sus ríos, ya eran personas
civilizadas. Las cogían de chiquitinas y estaban en la misión hasta los doce o
trece años. De vez en cuando aparecía algún joven salvaje por la misión, sin
aparente motivo. Estaba claro, escogía a una niña de las mayores y ella,
encantada, se perdía con él en la selva y no la volvían a ver más. Pero ellas,
ya educadas, se encargarían de ir civilizando a los hijos y a los hombres.
Porque todo hay que decirlo, pero los gobiernos de la zona ignoraban la simple
existencia de estas personas.
Una noche, a eso de las dos, llamó en misión a mi tía un
individuo y le dijo que en un río cercano una mujer había dado a luz a su
quinta hija y que harta de partos, quería tirarla al río. Motora y rumbo al
lugar de los hechos. A Carmen no le costó trabajo convencer a la madre que le
cambiase la niña por una frazada (manta) y se la llevó a la misión. Mi tía
venía cada cinco años y en una ocasión nos mostró la foto de una niña como de
siete años que era una preciosidad, se llamaba Cristina, era la de la frazada.
Llegada a la misión con un par de días desde el Paleolítico.
En la misión estuvo hasta los trece años. Aprendió a leer, a
escribir a la más elemental higiene, como por ejemplo no dejar que los niños
tirados por el suelo comieran tierra, que llenaban sus barriguitas de parásitos
y les generaba ese vientre desproporcionado que vemos en las fotos. Aprendían a
coser a cocinar etc, etc.
Esta fue labor dura, durante 55 años, o sea una miserable
carca, una retrógrada, una anticuada, una estúpida beata, una conservadora, una
enemiga del progreso.
A mí cuando alguien me habla mal de la iglesia, siempre pido
una aclaración ¿Te refieres al Obispo de Nueva York o a mi tía Carmen? Ambos
son iglesia.
No soporto a estos progres de cuatrocientas mil pesetas al
mes, que arreglan el mundo en los bares, barbotando tonterías de 1905.
Miles de monjas repartidas por todo el más mísero planeta.
Miles de misioneros, Cáritas etc, son una antigualla.
¿Sabéis quién mantiene esas misiones del Amazonas? Yo, mi
familia y no toda porque algunos son progres y miles y miles de españoles,
Cáritas española y Cáritas Mundial.
Cuando la Madre Teresa de Calcuta, visitó y habló en las
Naciones Unidas, un periodista le preguntó si no sería más sensato dedicarse a
solventar los grandes problemas políticos y económicos, raíz de la miseria en
vez de perder el tiempo con casos aislados. Ella contestó, mire ustedes los
periodistas y los políticos ocúpense de eso. Yo estoy demasiado ocupada en qué les daré mañana de comer a mis pobres. Cuando alguien llega al límite de la
pobreza no acude a la sede de un sindicato si no que acude a Cáritas y a su
parroquia.
Una ex alumna mía de Madrid que tiene ahora 31 años está de
misionera en lo más pobre del mundo: Haití. Trescientos sesenta y cuatro días
al año comen lo mismo, arroz con frijoles, otra carca, otra anti progreso.
Cuando estaba en Corias a principios de los 60 pasó un año
con nosotros el padre Francisco, natural de Bendueños (Lena), este hombre
estuvo cuatro años sin ver ni hablar con una persona civilizada, en la selva.
Se pasó enfermo de fiebres palúdicas que combatía con quina. Tanto abusó de la
quina que hubo que sacarlo de allí medio loco, el año que estuvo en Corias se
pasaba la vida por las carreteras y las caleyas buscando puntas, muelles,
tuercas, cables, cuerdas… para llevar a la misión, hasta que un día robó las
cortinas de la ventana de un Alsa. Tuvimos que poner coto al asunto, pues su
celda era un basurero, el pobre no se recuperó y murió poco después en
Pamplona. ¿Porqué y por quién dejó la vida? Yo encargué una misa funeral por mi
tía, fueron unas quince personas entre familiares y amigos. No salió la noticia
en ningún periódico ni revista, no lo comentaron en Telecinco, muy ocupados en
las grandes obras sociales de Belén Esteban y demás basura nacional.
El mundo al revés. Y luego nos quejamos de los políticos, de
los sindicatos, de los jueces, no tenemos derecho a hacerlo. Un pueblo que vive
más pendiente de si se droga o no Kate Moss que de los problemas de nuestro
mísero mundo.
Cómo veis aún me queda mucho de haber sido fraile O. P. :
Orden de Predicadores.
Pepe
Morán (Dominico – ex)
lunes, 31 de diciembre de 2012
Palabras peculiares
Hoy he visto una palabra escrita que nunca había tenido la
oportunidad de oír, ni de ver. Primeramente debo decir que yo estoy suscrito a
una página web que, al menos dos o tres veces por semana, me envía palabras
curiosas del idioma castellano con la explicación pertinente completa sobre su etimología,
escritura, significado, etc. Se llama: “La palabra del día”, por Ricardo Soca.
La
palabra de hoy en cuestión es: bustrófedon y la cosa viene porque alguien se ha parado a pensar que el
método que utilizamos de lectura no es del todo inteligente y por lo tanto puede
ser mejorable, ya que podríamos leer
mucho más de prisa de lo que lo hacemos normalmente, si no tuviéramos que dar
el salto tan brusco de retroceso cuando llegamos al final del renglón. Me
explico: nosotros leemos de izquierda a derecha y cuando llegamos al final del
renglón, parte derecha de la página, tenemos que dar un gran salto con la vista
hasta la parte izquierda de la cuartilla y descender un renglón para poder continuar
con la lectura del renglón siguiente. Pues bien, si cuando llegamos al final de
una línea, bajáramos hacia el extremo derecho de la próxima y siguiéramos
leyendo, ahora de derecha a izquierda, y continuáramos de esa forma, nos
ahorraríamos los saltos bruscos de línea que llevan tiempo y, según algunos,
dañan la vista. Como hay gente “pa to”, hubo incluso quien calculó que una
persona que dedica tres horas diarias a la lectura ahorraría de esta forma un
total de ciento treinta y seis días en toda su vida. Esto ya no resulta tan
creíble y puede ser discutible, pero bueno, dejémoslo así.
Como símil lógico utiliza la forma que tiene el labrador de
arar la tierra, mucho más sabia y lógica que nuestra forma de lectura, pues él cuando está arando una
finca de labor al llegar al final de un surco, no vuelve al lado del punto de
partida, como hacemos nosotros para leer, sino que hace girar el arado y
empieza un nuevo surco junto al que acaba de terminar.
"De ahí el origen de la palabra griega bustrófedon, que
denominaba este tipo de escritura y también el acto de arar en zigzag. El
vocablo se formó con bou 'buey' y strepho 'dar vuelta'.
Curiosamente, strepho se encuentra, además, en la etimología de estrofa. En
efecto, de ese verbo se derivó el sustantivo strophé, que inicialmente
significó ´evolución del coro en la escena´ y, más tarde, ´el
verso que el coro canta´. Veamos cómo quedaría la primera estrofa de la
primera rima de Bécquer si el autor la hubiera escrito como un bustrófedon:
Yo sé un himno gigante y extraño
Yo sé un himno gigante y extraño
arorua anu amla led ehcon al ne aicnuna euq
y estas páginas son de ese himno
arbmos al ne atalid eria le euq saicnedac"
Así pues, manos a la obra y a practicar se ha dicho. Espero
que os haya gustado la palabreja de marras.
Nota. Los párrafos finales de esta entrada han sido transcritos literalmente, de forma parcial o total, del propio texto original del autor.
Nota. Los párrafos finales de esta entrada han sido transcritos literalmente, de forma parcial o total, del propio texto original del autor.
B. G. G. bloguero
“Prior”
domingo, 30 de diciembre de 2012
UN REGALO PARA EL CONSISTORIO
José Rodríguez Francos hace entrega de una curiosa fotografía al Ayuntamiento
Según el autor pocas veces se ha fotografiado la Iglesia Parroquial desde ese ángulo
NOTICIA DE A. MAGRO MORENO26/12/2012
Un vecino de Los Santos, José Rodríguez Francos, profesor jubilado y gran apasionado del mundo de la fotografía ha regalado al Ayuntamiento de Los Santos de Maimona una foto de la iglesia parroquial que ya está colgada en la sala de concejales.
La imagen lleva la siguiente dedicatoria: 'A las Concejalías de Cultura del Excelentísimo Ayuntamiento de Los Santos de Maimona (CDS, PSOE y PP) por su sensibilidad hacia mis trabajos. J. R. Francos/2012'. José Rodríguez, ha querido tener este detalle con el Ayuntamiento porque, según sus propias palabras, en sus comienzos hizo trabajos y exposiciones con los tres partidos políticos, contando con su apoyo logístico e incluso con subvención total. Actualmente José va más de por libre o independiente por decisión propia.
"Pocas veces, por no decir ninguna, -asegura José- se había fotografiado la Iglesia Parroquial desde ese encuadre; todos tienden a hacerlo desde el otro ángulo, a la altura de Labradores; y así, al atardecer, cuando la sombra anuncearia el ocaso que se produce del sol por Feria como preludio de la oscuridad que envuelve al templo, las casas y sus moradores en el manto de la noche".
Este encuadre ya lo había realizado, aunque a plena luz del día, en 1997, en su exposición '100 instantáneas para hablar de un pueblo', que estuvo colgada en el patio del Ayuntamiento durante el mes de agosto de aquel año y cuyo catálogo contó con una introducción del fallecido José Larrey, entonces humorista gráfico del diario Hoy.
"Constatar que la pintora local María Victoria Corchado Ángel (mujer de Paco Murillo), tiene un cuadro, de buena factura y que a mí me gusta, desde ese ángulo; es de fecha posterior, pero en cualquier caso es lógico que lo hubiese realizado, se inspirase en mi foto de 1997 o no, ya que así ve la iglesia cuando sale de casa de sus suegros", nos comenta.
José estudió la toma durante una tarde del pasado mes de agosto cuando observaba la evolución de la sombra, "la realicé al día siguiente sobre las ocho de la tarde tras hacer tres únicos clics. No tiene retoque digital de ningún tipo pues es algo que no me gusta hacer" asegura.
La foto fue ampliada a 50x72 centímetros en los laboratorios Senda de Oviedo, sobre capa de un centímetro con tratamiento -no lleva cristal y se puede limpiar con paño humedecido- y ha sido enmarcada, según diseño del autor, por la tallista y artesana local Ara de la Cruz.
"Pocas veces, por no decir ninguna, -asegura José- se había fotografiado la Iglesia Parroquial desde ese encuadre; todos tienden a hacerlo desde el otro ángulo, a la altura de Labradores; y así, al atardecer, cuando la sombra anuncearia el ocaso que se produce del sol por Feria como preludio de la oscuridad que envuelve al templo, las casas y sus moradores en el manto de la noche".
Este encuadre ya lo había realizado, aunque a plena luz del día, en 1997, en su exposición '100 instantáneas para hablar de un pueblo', que estuvo colgada en el patio del Ayuntamiento durante el mes de agosto de aquel año y cuyo catálogo contó con una introducción del fallecido José Larrey, entonces humorista gráfico del diario Hoy.
"Constatar que la pintora local María Victoria Corchado Ángel (mujer de Paco Murillo), tiene un cuadro, de buena factura y que a mí me gusta, desde ese ángulo; es de fecha posterior, pero en cualquier caso es lógico que lo hubiese realizado, se inspirase en mi foto de 1997 o no, ya que así ve la iglesia cuando sale de casa de sus suegros", nos comenta.
José estudió la toma durante una tarde del pasado mes de agosto cuando observaba la evolución de la sombra, "la realicé al día siguiente sobre las ocho de la tarde tras hacer tres únicos clics. No tiene retoque digital de ningún tipo pues es algo que no me gusta hacer" asegura.
La foto fue ampliada a 50x72 centímetros en los laboratorios Senda de Oviedo, sobre capa de un centímetro con tratamiento -no lleva cristal y se puede limpiar con paño humedecido- y ha sido enmarcada, según diseño del autor, por la tallista y artesana local Ara de la Cruz.
Desde el suroeste, que entréis con buen pie en 2013, lo continuéis y el buen pie os marque el paso dentro de un año, cuando volvamos a celebrar Nochevieja y ataquemos el 2014.-jrFRANCOS
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