PRESENTACIÓN

Anualmente cuando nos reunimos los antiguos alumnos de Corias, bien sea en grupos minoritarios por promociones en diferentes lugares del Principado y alrededores, o de forma general en el encuentro de Corias a finales de cada mes de septiembre, siempre solíamos comentar al sentir la alegría de juntarnos de nuevo que, era una pena el que hubieran pasado tantos años sin comunicarnos y sin saber unos de otros.

Afortunadamente, en estos tiempos eso está subsanado gracias a los medios informáticos disponibles que tenemos a nuestro alcance. Aprovechando la oportunidad que nos brinda BLOGGER para poder crear un espacio cibernético común, en la nube, donde se pueda participar y expresar los recuerdos que cada uno de nosotros guardamos celosamente de aquellos años, es cuando surge el Blog de los antiguos alumnos de Corias.

Esta elemental presentación lo único que pretende y persigue es reavivar la amistad y la armonía que hemos trabado entre todos nosotros durante los años de convivencia en el Instituto Laboral San Juan Bautista de Corias y, que a pesar del tiempo transcurrido, aún perviven frescas en nuestro recuerdo.

Otro de los objetivos del blog es recordar y compartir las peripecias vividas por aquellos jóvenes que coincidimos bajo las mismas enseñanzas, disciplinas, aulas, comedores, dormitorios, juegos, etc., durante varios años en el convento de Corias y que aún las tenemos muy presentes.

La mejor forma que tenemos para rememorarlo es ir contando en este blog todos los pasajes que cada uno de nosotros recuerde, expresados con la forma y estilo propios de cada uno pero, siempre supeditados a los principios del buen gusto, el respeto y a la correcta educación que nos han inculcado los padres dominicos. El temario en principio aún siendo libre, sí debiéramos procurar en general, que tengan preferencia los temas relacionados con el colegio y su entorno, ya que es el vínculo y denominador común entre todos nosotros.

Como es lógico, cada colaborador es el único responsable de sus opiniones vertidas aquí en el blog; las cuales pueden ser expresadas libremente sin condicionantes ni cortapisa alguna por parte de la dirección; tan solo debemos atenernos todos, a las premisas mencionadas anteriormente del respeto y el buen gusto.

Una vez hecha esta breve presentación, se pide la colaboración y aportación de todos los antiguos alumnos pues, seguro que todos tenemos algo ameno e interesante que contar. Unas veces serán relatos agradables y divertidos, y otras no tanto; pero así es la realidad de la vida.

Al blog le dan vida una serie de antiguos alumnos que colaboran de forma fehaciente y entusiasta con Benjamín Galán que es el bloguero administrador. A este galante caballero el cargo de administrador no le fue asignado por méritos propios, más bien por defecto, de forma automática; simplemente, por ser el titular del blog. Pero podría delegar el cargo en cualquier otro colaborador que así lo deseara.

De antemano, muchas gracias a todos los participantes y colaboradores. Tanto a los antiguos alumnos y profesores que deseen intervenir, como a todos nuestros amigos lectores.

¡A colaborar y a disfrutarlo!

(21 de noviembre de 2009)

B. G. G. (BLOGUERO PRIOR)

viernes, 11 de enero de 2013

SEGUNDA CARTA DE MORÁN A ULPIANO


Querido Ulpiano: No sé qué estudios has hecho pero es evidente que tu prosa es perfecta. La mayoría de los ex – alumnos con carreras universitarias no tienen la mínima fe en su capacidad para poner por escrito cualquier idea o sentimiento.
Por lo que respecta a la velada insinuación de algunas afirmaciones mías no se deben a ningún afán ni de adoctrinamiento ni de polémica. Me hubiera gustado que fueses más explícito porque, al cabo no sé dónde encontrarte. Muchas de tus y mis palabras son polisémicas y cuando yo digo justicia, quizás tú quieras decir otra cosa. Y nada digamos del vocablo progreso – progresista. Lo mismo con la palabra libertad. A mí, como a Popper me asustan los monopolios de cualquier de esas palabras. Los monopolios son tan perniciosos en economía como en semántica.
Te respondo a una entrevista ficticia y fui sincero. Te invito a que con la misma sinceridad me respondas a las mismas preguntas.
La comparación con la corrida de toros, me parece una gran metáfora, pero que tú te adjudiques el capote y a mí me dejes los cuernos, me parece un tanto injusto.
Hombre, Ulpiano déjame que después de cuarenta y pico artículos jocosos, me permita escribir un rato de temas serios.
Un abrazo cordial.
Por cierto ¿Dónde vives?

Pepe Morán. Dominico – ex.

PS: Creo que lo dije bien claro solamente creo en la autoridad del Evangelio y de la Guardia Civil de Tráfico. Nada más. Ni en el Papa de Roma, si acaso no compartes mi “religiosidad” te diré que llevan 2013 años combatiéndola y no han logrado nada. En cuanto a las utopías terrenas señálame por favor alguna que siga viva tras cien años de haber nacido, dime en qué Nación en alguna parte la que haya traído progreso, justicia o libertad. Los países que más se han acercado a esta ilusión suelen ser los países Nórdicos: Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia. Sin embargo son los países que están en la cabeza del  ranking de suicidios per cápita del mundo.
Aún soy más atrevido. Te voy a señalar las personas más admirables para mí en los últimos cien años: Mandela, Gandhi, Teresa de Calcuta, Fleming y Churchill.
Y la madre Covadonga Valcárcel de aquí de Campomanes, que ha transformado el estado de Arequipa, casi tan grande como España en lo más cercano a la utopía.
-         Sesenta pistas y carreteras.
-         La casi total erradicación del analfabetismo (117 escuelas).
-         Tres hospitales y veinte ambulatorios.
-         Humanizó todas las cárceles del estado.

jueves, 10 de enero de 2013

Peón caminero o médico


Al recordar a mi madre estoy recordando a todas aquellas madres de los años 50 que son un recuerdo imperecedero para la sociedad española. La mía era bajita, menudina de cuerpo pero de un espíritu inmenso. Siete hijos tuvo más una primita de nuestra edad a la que adoptó. Total: diez a la mesa, diez a vestir y calzar, diez cuya ropa había que lavar en la helada fuente del lavadero; más la atención a las pitas, al gochu y algún conejo. ¿Hay quién dé más? Mi padre trabajaba para traer un exiguo jornal que mi madre administraba con mano dulce pero fuerte. Imaginaos el panorama: yo, con catorce años, era el segundo mayor. Detrás de mi seis más y la niña sin el instinto dulce y enérgico de una madre aquello hubiera sido una tribu de gitanos, ella controlaba todo, regía todo, ponía a cada uno en su sitio día y noche.
El maestro – Dios le bendiga -  era uno de tantos maestros que en Asturias estaban siempre atentos a cualquier anuncio que pudiera beneficiar a sus alumnos. Así que un día vio en el periódico que había becas para Corias, previo un examen en Oviedo en Junio del 61. Se ve que algo prometedor vio en mí que le hizo comunicar a mis padres que yo tenía ahí una oportunidad. Y así fue. Me examiné en Oviedo. Quedaron en que la concesión o no de la beca, se comunicaría por carta a la familia. Trascurrió el verano y llegó Octubre. Lo dimos por perdido. Incluso se acordó que entrara de pinche en unas obras de carretera con mis catorce años y una contextura física de once. Así era la vida entonces. ¿Quién disponía de dinero para pagar unos estudios después de la escuela enviando a sus hijos a una ciudad?
O sea que tal que un miércoles yo iría a trabajar a la carretera. Y tal que un lunes llegó una carta donde se anunciaba la adjudicación de una beca en el Instituto Laboral de Corias. No sabíamos ni donde estaba eso pero era igual. Me liberaba de un trabajo impropio de mi edad y me daba la oportunidad de iniciar unos estudios. Fueron unos días de gran ajetreo para aportar los papeles, fotos, etc y grabar cada prenda con el número 181. Yo era casi un profesional en ganar premios escolares. En la escuela daban un premio anual al más aplicado y aquel año me correspondió a mí. Una cartilla en la Caja de Ahorros con cincuenta pesetas.
En fin, vamos para Corias. Primero el Carbonero a Oviedo y luego el Alsa. Un Alsa casi tan mítico como las diligencias del oeste. La gente iba dentro pero cuando no cabían, sobre el techo del bus en bancos de madera y una lona que te resguardaba de la lluvia. Cuentan de un chaval de Corias que al cruzar Cornellana, yendo en el techo, se puso de pie y destrozó un bombillón del alumbrado público que colgaba en la vertical de la carretera.
Yo, niño al fin y al cabo, iba acompañado de mi padre. Sentía que algo se me desgarraba dentro pensando en el hogar que dejaba y aproximándome a algo desconocido. Entonces vi a otro chico no más alto que yo pero mucho más macizo. Iba con su madre. Hablamos. También iba para Corias y era del Valle del Nalón, de La Cuesta, Tolivia, Laviana, o sea de mi mismo valle eso da una confianza que parece pertenecer a la misma tribu. En seguida congeniamos, tanto que después de cincuenta años Julio González es mi gran amigo en esta vida. En aquel caserón enorme donde todo era descomunal, donde había un ambiente de seriedad y algo de miedo Julio fue para mí el primo de Zumosol, pues era bajito pero de una contextura física que amedrentaba a cualquiera.
Y allí me dejó mi padre. Solo entre una multitud de chavales. Previo a irse, subimos a la primera planta a entregar toda la documentación. Allí quedó formalizado que yo pasaba a tener otro hogar.
Un hogar desconocido, duro, exigente, de disciplina casi militar, donde todo funcionaba a toque de silbato y la consigna, o aquello o vuelta a la gadañá, a la pala, al carbón…
Yo me di cuenta pronto que todo dependía de mi voluntad además. Algunos ya traíamos de casa, metido en el alma el sacrificio, el esfuerzo, el aguante, la lucha por salir adelante en la vida, solo cambiaba el dulce hogar y unos padres cariñosos por unos frailes jóvenes pero exigentes al máximo.
Siete años duró aquello, que dejaron una huella imborrable en nuestras vidas, de lo cual estamos orgullos y agradecidos al Instituto de Corias para el resto de nuestras vidas.
Antes de terminar, quiero contar dos detalles del carácter y las hechuras de mi madre. Una vez, en Corias, me quitaron la beca por muy bajo rendimiento, cuando yo, en realidad sacaba sobresaliente en todas las asignaturas. Ahí saltó el carácter de mi madre. Escribió una carta al Ministro de Educación pidiendo una revisión justa de mi caso. A los cuatro días, contestó el Ministro pidiendo disculpas y aumentando la cuantía de la beca en dos mil pesetas. 
“Suyo ilustrísimo queda a su disposición… M. Lora Tamallo”
En otra ocasión, un pariente nuestro minero fue expulsado por reiterada mala conducta y absentismo. Mi madre se presentó sin protocolo previo en el despacho del director de Hunosa y le aclaró que el susodicho tenía que trabajar ya que tenía cinco hijos pequeños, que ella se encargaría día a día de que se cumpliese con su deber. Así se hizo y terminó jubilándose en la mina.
Así era aquella mujer. Sé que para cada uno la mejor madre fue la suya. No lo dudo. Pero todas después de la mía.
Yo me jubilé de médico especialista en medicina interna en el Hospital de Cabueñes y Julio de Catedrático de Química en la Universidad de Valladolid.

Eugenio Avanzas González. 

IMPUESTOS ENCUBIERTOS


Por ley y a machamartillo,
desde el uno de este año
fuertes  alzas al bolsillo,
nos cargarán con engaño.

Costes de luz  en aumento
nos llegarán a usuarios,
en más de un ocho por ciento
por dos conceptos sumados.

Un siete por ciento, impuesto,
que impone el público erario
 productores eléctricos
que éstos cargan al usuario,
sin esbozar un mal gesto.

“Miánicas” que estoy flipando,
pues el ministro del bando
en “zorramplón” y en callada
sin  ni siquiera notarlo
nos la encaloma doblada.

El IPC del dos mil doce
no llega al tres por ciento,
y este jeta de preboste
con su tributo indirecto,
nos lo duplica a sufridos,
consumidores  cautivos.

El otro ratio sumado
es el  IPC  cacareado,
que entidades aplican
para mantener  contentos
a sus propios accionistas
sosteniendo dividendos.


J. M. Martínez

domingo, 6 de enero de 2013

LA UTOPÍA


Todo el mundo tiene una idea de lo que significa esta palabra: “una ilusión irrealizable en el momento de formularla”, definición de la RAE.
Según parece la historia de las utopías es tan antigua como la historia escrita. Sin embargo, parece que Platón fue quien primero formuló la idea de un mundo feliz, pero difícilmente accesible, recordad que llamamos amor platónico al que no se puede consumar.
Pero quien realmente puso este vocablo en circulación fue Tomas Moro en el siglo XVI. Utopía es un país – isla -  región imaginaria donde todo es perfecto: las gentes, las organizaciones sociales y del trabajo, la política, la vida personal, la economía. Todo es perfecto y hace felices a sus habitantes hay que reconocer que como invento conceptual, imaginativo es una tentación que sería el inicio de un guión cinematográfico para la factoría Disney.
El problema se complica cuando alguien se toma el tema en serio y elabora un plan para alcanzar tal estado quimérico. Con frecuencia tienen éxito pues el contraste entre la realidad que vivimos y la maravilla de la utopía favorece el que muchos se convenzan de que tal estado es posible y hay que destruir la realidad presente, dura, injusta, cruel por otra ideal en la cual todo sea maravilloso, eficaz y feliz, tanto a nivel individual como colectivo. Es tan tentadora la idea que con frecuencia reaparece alguna mente calenturienta y formula una teoría para transformar lo que tenemos, la realidad en la que vivimos en una utopía.
Las cosas no pasarían a constituir problema si no fuera que alguien con poder, una personalidad cautivante, un líder con decisión, se lo toma en serio y pone manos a la obra. Desde el siglo XVIII hacia acá son varios los intentos de cambiar este perro mundo por otro maravilloso. Y deciden hacerlo cueste lo que cueste. Y hacerlo ya. A tal efecto dejan de valer leyes y valores actuales. La sociedad está totalmente podrida y urge cambiar pese a quien pese y caiga quien caiga. Los seguidores del líder se encargarán aunque sea a pistola en mano de que todos alineados nos dirijamos a este futuro paraíso terrenal. Más tarde Juan Jacobo Rousseau con su teoría del hombre bueno por naturaleza (el buen salvaje) y el deterioro en el que la sociedad le transforma a los nacidos inocentes y buenos en un cuerpo social podrido.
De entonces acá como consecuencia de los varios intentos emprendidos se han cometido más de doscientos millones de asesinatos para lograrlo, desde Marx, Bakunin, Nietzche, Lennin, Hitler y otros de menor transcendencia siempre surge algún fanático redentor, por eso creo que las utopías como las escopetas, las carga el diablo.
Un pueblo tiene que estar muy desesperado o muy loco para ponerse piquete en mano a destruir toda la realidad y ponerse a las órdenes de un visionario que nos traiga el paraíso a la tierra. Lo peor, es que, de vez en cuando, surgen mesías y gente que les sigue. Desde Bakunin a Chávez, desde Carlomagno a Castro, no faltan candidatos a la locura. El problema básico, radica en que los utópicos de este mundo creen firmemente en que tal cambio es posible en la realidad. O dicho de otro modo, creen que es posible instalar en la Tierra un paraíso terrenal. Una utopía pero al revés es la de Cristo, ese paraíso no es de este mundo. Nos espera y algunos creemos en él. Mientras llega no cogemos una metralleta para intentarlo ya. La Iglesia tuvo en ocasiones, la desgracia de avalar alguna utopía terrena empujada por los políticos de turno. Pero no cuajó, aún en los tiempos del emperador Carlos V que dominaba el planeta, los dominicos de Salamanca le hicieron tomar conciencia de la realidad y le pusieron en su sitio: Vitoria, Báñez, Sotomayor, Las Casas etc. le dejaron muy claro que los habitantes de aquella América eran tan personas dignas de respeto como un cristiano español. La “Ley de Indias” que elaboraron los dominicos, no ha sido superada por ninguna ley ni enunciado de Las Naciones Unidas. Son cosas diferentes a las utopías terrenales, él nos lo dijo muy claro, ser cristiano consiste en amar, no solo a los amigos, si no a todo el mundo. Y una advertencia “Os perseguirán en mi nombre”.
De modo que mucho cuidado. Esos que proclaman que “Esto lo arreglaba yo en cuatro días” son unos ignorantes o unos políticos de barra de bar.
Para un cristiano no hay, en este mundo, otro paraíso que la vivencia del amor a los demás y no se impone a nadie, se propone a todo el mundo.
De momento hay que dar la voz de alarma a los políticos que no dejen de crear una sociedad justa en la que todos vivamos bien, que no hagan dejación de sus funciones. Que aunque las cosas marchan fatal, los falsos mesías salen como hongos, no olvidemos que Alemania, país culto, regido por unos políticos mediocres e ineptos eligió democráticamente a un loco que provocó millones de muertos. Cuando los políticos nos llevan al borde del abismo están abonando el terreno para que aparezca un dictador en la Tierra.
La única utopía admisible es la que nos anuncia un mundo feliz pero no en la Tierra.
A ver si aprendemos de una vez a descreer de todas las instituciones humanas, las rigen hombres, luego son falibles y susceptibles de traernos no un paraíso sino un infierno.
No podéis imaginar que descansado y relajado me quedo después de escribir un montón de verdades como las que preceden.

Un abrazo Pepe Morán.

PS: Para los que leen mis artículos. El otro día os conté la historia de Cristina, la niña salvaje cambiada por una manta. Omití lo más sustancioso y significativo de la historia, ella se perdió con su hombre por el interior de la selva sin noticias durante tres años. Hasta que día un aborigen que atracó su canoa en el poblado traía una CARTA DE CRISTINA pidiendo que alguien fuese a su río, pues tenía un hijo de unos tres años muy malito y temía que se le muriera. Fueron. Un poco de penicilina y se acabó el problema. O sea, que de su madre a Cristina la vida en catorce años mejoró más que en los veinte millones de años precedentes.

Pepe Morán. Dominico – ex.

miércoles, 2 de enero de 2013

Cristina, llegada del Paleolítico

Allá por el sesenta y pocos cuando B. Galán todavía se limpiaba los mocos con el dorso de la mano en los gélidos claustros de Corias, mi tía Carmen, monja dominica ya llevaba once años viviendo en la selva del Amazonas, concretamente en un poblado mísero al lado del río Madre de Dios. Por estos días, hace año y medio murió, con 91 años, en Lima, se hizo monja en el año 41 y tras cuatro años de preparación fue enviada a la selva. Total: cincuenta y cinco años en la selva del Amazonas.
La Iglesia, como todas las instituciones mastodónticas se mueve con una lentitud, a veces, desesperante. Pero tiene la ventaja de ir acumulando la sabiduría que solo tiene la experiencia. Los nativos de aquellos inmensos territorios amazónicos vivían (y en parte aún viven) en lo que nosotros llamamos Paleolítico. O sea, vivían en chozas, en pequeños grupos y su subsistencia se basaba únicamente en la caza y en la pesca. Es sabido que la agricultura apareció en el Neolítico, miles de años después del Paleolítico.
Pues en una explanada cerca del río empezaron a construir un edificio elemental, pero útil, los ladrillos les llegaban en barcazas desde puerto Maldonado a ciento cincuenta kilómetros y que era el más próximo lugar medio civilizado, ellas mismas, las monjas, descargaban y trasladaban el material a doscientos metros del río y levantaban el edificio.
Así empezó la tarea, la idea era muy inteligente. Para redimir a aquellos salvajes, lo mejor y más práctico y seguro era empezar con las niñas. Las buscaban selva adentro, por los infinitos afluentes del Madre de Dios. Les proponían a los padres llevarlas a la misión, alimentarlas, vestirlas, enseñarlas, etc…
Cuando luego regresaban a sus ríos, ya eran personas civilizadas. Las cogían de chiquitinas y estaban en la misión hasta los doce o trece años. De vez en cuando aparecía algún joven salvaje por la misión, sin aparente motivo. Estaba claro, escogía a una niña de las mayores y ella, encantada, se perdía con él en la selva y no la volvían a ver más. Pero ellas, ya educadas, se encargarían de ir civilizando a los hijos y a los hombres. Porque todo hay que decirlo, pero los gobiernos de la zona ignoraban la simple existencia de estas personas.
Una noche, a eso de las dos, llamó en misión a mi tía un individuo y le dijo que en un río cercano una mujer había dado a luz a su quinta hija y que harta de partos, quería tirarla al río. Motora y rumbo al lugar de los hechos. A Carmen no le costó trabajo convencer a la madre que le cambiase la niña por una frazada (manta) y se la llevó a la misión. Mi tía venía cada cinco años y en una ocasión nos mostró la foto de una niña como de siete años que era una preciosidad, se llamaba Cristina, era la de la frazada.
Llegada a la misión con un par de días desde el Paleolítico.
En la misión estuvo hasta los trece años. Aprendió a leer, a escribir a la más elemental higiene, como por ejemplo no dejar que los niños tirados por el suelo comieran tierra, que llenaban sus barriguitas de parásitos y les generaba ese vientre desproporcionado que vemos en las fotos. Aprendían a coser a cocinar etc, etc.
Esta fue labor dura, durante 55 años, o sea una miserable carca, una retrógrada, una anticuada, una estúpida beata, una conservadora, una enemiga del progreso.
A mí cuando alguien me habla mal de la iglesia, siempre pido una aclaración ¿Te refieres al Obispo de Nueva York o a mi tía Carmen? Ambos son iglesia.
No soporto a estos progres de cuatrocientas mil pesetas al mes, que arreglan el mundo en los bares, barbotando tonterías de 1905.
Miles de monjas repartidas por todo el más mísero planeta. Miles de misioneros, Cáritas etc, son una antigualla.
¿Sabéis quién mantiene esas misiones del Amazonas? Yo, mi familia y no toda porque algunos son progres y miles y miles de españoles, Cáritas española y Cáritas Mundial.
Cuando la Madre Teresa de Calcuta, visitó y habló en las Naciones Unidas, un periodista le preguntó si no sería más sensato dedicarse a solventar los grandes problemas políticos y económicos, raíz de la miseria en vez de perder el tiempo con casos aislados. Ella contestó, mire ustedes los periodistas y los políticos ocúpense de eso. Yo estoy demasiado ocupada en qué les daré mañana de comer a mis pobres. Cuando alguien llega al límite de la pobreza no acude a la sede de un sindicato si no que acude a Cáritas y a su parroquia.
Una ex alumna mía de Madrid que tiene ahora 31 años está de misionera en lo más pobre del mundo: Haití. Trescientos sesenta y cuatro días al año comen lo mismo, arroz con frijoles, otra carca, otra anti progreso.
Cuando estaba en Corias a principios de los 60 pasó un año con nosotros el padre Francisco, natural de Bendueños (Lena), este hombre estuvo cuatro años sin ver ni hablar con una persona civilizada, en la selva. Se pasó enfermo de fiebres palúdicas que combatía con quina. Tanto abusó de la quina que hubo que sacarlo de allí medio loco, el año que estuvo en Corias se pasaba la vida por las carreteras y las caleyas buscando puntas, muelles, tuercas, cables, cuerdas… para llevar a la misión, hasta que un día robó las cortinas de la ventana de un Alsa. Tuvimos que poner coto al asunto, pues su celda era un basurero, el pobre no se recuperó y murió poco después en Pamplona. ¿Porqué y por quién dejó la vida? Yo encargué una misa funeral por mi tía, fueron unas quince personas entre familiares y amigos. No salió la noticia en ningún periódico ni revista, no lo comentaron en Telecinco, muy ocupados en las grandes obras sociales de Belén Esteban y demás basura nacional.
El mundo al revés. Y luego nos quejamos de los políticos, de los sindicatos, de los jueces, no tenemos derecho a hacerlo. Un pueblo que vive más pendiente de si se droga o no Kate Moss que de los problemas de nuestro mísero mundo.
Cómo veis aún me queda mucho de haber sido fraile O. P. : Orden de Predicadores.

Pepe Morán (Dominico – ex)

lunes, 31 de diciembre de 2012

Palabras peculiares

Hoy he visto una palabra escrita que nunca había tenido la oportunidad de oír, ni de ver. Primeramente debo decir que yo estoy suscrito a una página web que, al menos dos o tres veces por semana, me envía palabras curiosas del idioma castellano con la explicación pertinente completa sobre su etimología, escritura, significado, etc. Se llama: “La palabra del día”, por Ricardo Soca

La palabra de hoy en cuestión es: bustrófedon y la cosa viene porque alguien se ha parado a pensar que el método que utilizamos de lectura no es del todo inteligente y por lo tanto puede ser mejorable,  ya que podríamos leer mucho más de prisa de lo que lo hacemos normalmente, si no tuviéramos que dar el salto tan brusco de retroceso cuando llegamos al final del renglón. Me explico: nosotros leemos de izquierda a derecha y cuando llegamos al final del renglón, parte derecha de la página, tenemos que dar un gran salto con la vista hasta la parte izquierda de la cuartilla y descender un renglón para poder continuar con la lectura del renglón siguiente. Pues bien, si cuando llegamos al final de una línea, bajáramos hacia el extremo derecho de la próxima y siguiéramos leyendo, ahora de derecha a izquierda, y continuáramos de esa forma, nos ahorraríamos los saltos bruscos de línea que llevan tiempo y, según algunos, dañan la vista. Como hay gente “pa to”, hubo incluso quien calculó que una persona que dedica tres horas diarias a la lectura ahorraría de esta forma un total de ciento treinta y seis días en toda su vida. Esto ya no resulta tan creíble y puede ser discutible, pero bueno, dejémoslo así.

Como símil lógico utiliza la forma que tiene el labrador de arar la tierra, mucho más sabia y lógica que nuestra forma  de lectura, pues él cuando está arando una finca de labor al llegar al final de un surco, no vuelve al lado del punto de partida, como hacemos nosotros para leer, sino que hace girar el arado y empieza un nuevo surco junto al que acaba de terminar. 

"De ahí el origen de la palabra griega bustrófedon, que denominaba este tipo de escritura y también el acto de arar en zigzag. El vocablo se formó con bou 'buey' y strepho 'dar vuelta'. 


Curiosamente, strepho se encuentra, además, en la etimología de estrofa. En efecto, de ese verbo se derivó el sustantivo strophé, que inicialmente significó ´evolución del coro en la escena´ y, más tarde, ´el verso que el coro canta´. Veamos cómo quedaría la primera estrofa de la primera rima de Bécquer si el autor la hubiera escrito como un bustrófedon:


Yo sé un himno gigante y extraño
arorua anu amla led ehcon al ne aicnuna euq
y estas páginas son de ese himno
arbmos al ne atalid eria le euq saicnedac"


Así pues, manos a la obra y a practicar se ha dicho. Espero que os haya gustado la palabreja de marras.

Nota. Los párrafos finales de esta entrada han sido transcritos literalmente, de forma parcial o total,  del propio texto original del autor.

B. G. G.  bloguero “Prior”


domingo, 30 de diciembre de 2012


UN REGALO PARA EL CONSISTORIO

José Rodríguez Francos hace entrega de una curiosa fotografía al Ayuntamiento

Según el autor pocas veces se ha fotografiado la Iglesia Parroquial desde ese ángulo

NOTICIA DE A. MAGRO MORENO26/12/2012

José Rodríguez Francos hace entrega de una curiosa fotografía al Ayuntamiento
José Rodríguez entrega al alcalde la fotografía
Un vecino de Los Santos, José Rodríguez Francos, profesor jubilado y gran apasionado del mundo de la fotografía ha regalado al Ayuntamiento de Los Santos de Maimona una foto de la iglesia parroquial que ya está colgada en la sala de concejales.
La imagen lleva la siguiente dedicatoria: 'A las Concejalías de Cultura del Excelentísimo Ayuntamiento de Los Santos de Maimona (CDS, PSOE y PP) por su sensibilidad hacia mis trabajos. J. R. Francos/2012'. José Rodríguez, ha querido tener este detalle con el Ayuntamiento porque, según sus propias palabras, en sus comienzos hizo trabajos y exposiciones con los tres partidos políticos, contando con su apoyo logístico e incluso con subvención total. Actualmente José va más de por libre o independiente por decisión propia.
"Pocas veces, por no decir ninguna, -asegura José- se había fotografiado la Iglesia Parroquial desde ese encuadre; todos tienden a hacerlo desde el otro ángulo, a la altura de Labradores; y así, al atardecer, cuando la sombra anuncearia el ocaso que se produce del sol por Feria como preludio de la oscuridad que envuelve al templo, las casas y sus moradores en el manto de la noche".
Este encuadre ya lo había realizado, aunque a plena luz del día, en 1997, en su exposición '100 instantáneas para hablar de un pueblo', que estuvo colgada en el patio del Ayuntamiento durante el mes de agosto de aquel año y cuyo catálogo contó con una introducción del fallecido José Larrey, entonces humorista gráfico del diario Hoy.
"Constatar que la pintora local María Victoria Corchado Ángel (mujer de Paco Murillo), tiene un cuadro, de buena factura y que a mí me gusta, desde ese ángulo; es de fecha posterior, pero en cualquier caso es lógico que lo hubiese realizado, se inspirase en mi foto de 1997 o no, ya que así ve la iglesia cuando sale de casa de sus suegros", nos comenta.
José estudió la toma durante una tarde del pasado mes de agosto cuando observaba la evolución de la sombra, "la realicé al día siguiente sobre las ocho de la tarde tras hacer tres únicos clics. No tiene retoque digital de ningún tipo pues es algo que no me gusta hacer" asegura.
La foto fue ampliada a 50x72 centímetros en los laboratorios Senda de Oviedo, sobre capa de un centímetro con tratamiento -no lleva cristal y se puede limpiar con paño humedecido- y ha sido enmarcada, según diseño del autor, por la tallista y artesana local Ara de la Cruz.


   Desde el suroeste, que entréis con buen pie en 2013, lo continuéis y el buen pie os marque el paso dentro de un año, cuando volvamos a celebrar Nochevieja y ataquemos el 2014.-jrFRANCOS