PRESENTACIÓN

Anualmente cuando nos reunimos los antiguos alumnos de Corias, bien sea en grupos minoritarios por promociones en diferentes lugares del Principado y alrededores, o de forma general en el encuentro de Corias a finales de cada mes de septiembre, siempre solíamos comentar al sentir la alegría de juntarnos de nuevo que, era una pena el que hubieran pasado tantos años sin comunicarnos y sin saber unos de otros.

Afortunadamente, en estos tiempos eso está subsanado gracias a los medios informáticos disponibles que tenemos a nuestro alcance. Aprovechando la oportunidad que nos brinda BLOGGER para poder crear un espacio cibernético común, en la nube, donde se pueda participar y expresar los recuerdos que cada uno de nosotros guardamos celosamente de aquellos años, es cuando surge el Blog de los antiguos alumnos de Corias.

Esta elemental presentación lo único que pretende y persigue es reavivar la amistad y la armonía que hemos trabado entre todos nosotros durante los años de convivencia en el Instituto Laboral San Juan Bautista de Corias y, que a pesar del tiempo transcurrido, aún perviven frescas en nuestro recuerdo.

Otro de los objetivos del blog es recordar y compartir las peripecias vividas por aquellos jóvenes que coincidimos bajo las mismas enseñanzas, disciplinas, aulas, comedores, dormitorios, juegos, etc., durante varios años en el convento de Corias y que aún las tenemos muy presentes.

La mejor forma que tenemos para rememorarlo es ir contando en este blog todos los pasajes que cada uno de nosotros recuerde, expresados con la forma y estilo propios de cada uno pero, siempre supeditados a los principios del buen gusto, el respeto y a la correcta educación que nos han inculcado los padres dominicos. El temario en principio aún siendo libre, sí debiéramos procurar en general, que tengan preferencia los temas relacionados con el colegio y su entorno, ya que es el vínculo y denominador común entre todos nosotros.

Como es lógico, cada colaborador es el único responsable de sus opiniones vertidas aquí en el blog; las cuales pueden ser expresadas libremente sin condicionantes ni cortapisa alguna por parte de la dirección; tan solo debemos atenernos todos, a las premisas mencionadas anteriormente del respeto y el buen gusto.

Una vez hecha esta breve presentación, se pide la colaboración y aportación de todos los antiguos alumnos pues, seguro que todos tenemos algo ameno e interesante que contar. Unas veces serán relatos agradables y divertidos, y otras no tanto; pero así es la realidad de la vida.

Al blog le dan vida una serie de antiguos alumnos que colaboran de forma fehaciente y entusiasta con Benjamín Galán que es el bloguero administrador. A este galante caballero el cargo de administrador no le fue asignado por méritos propios, más bien por defecto, de forma automática; simplemente, por ser el titular del blog. Pero podría delegar el cargo en cualquier otro colaborador que así lo deseara.

De antemano, muchas gracias a todos los participantes y colaboradores. Tanto a los antiguos alumnos y profesores que deseen intervenir, como a todos nuestros amigos lectores.

¡A colaborar y a disfrutarlo!

(21 de noviembre de 2009)

B. G. G. (BLOGUERO PRIOR)

miércoles, 27 de abril de 2016

CORIAS O COURIAS


Con fecha 20 de abril, Alfredo Fernández compartió en Facebook una fotografía del Jardín del Claustro del Parador de Corias, subida por Avelino García Arias,  en cuyo pie tanto Avelino como Alfredo,  abogaban por el topónimo Corias y descartaban Courias.

Transcurrido un tiempo aparecieron más comentarios al respecto,  hechos en el mismo sentido por  Celso Albuerne, Galán y Villamil, arropando todos ellos el término Corias, y  manifestando que en toda su existencia, no recordaban haber oído  la denominación Courias.

No tardando,  el  amigo Inocencio Fernández, exalumno de Corias  anterior al Instituto Laboral,  hizo  un comentario en el que dijo textualmente lo siguiente: “Yo cuando fuí interno...en Septiembre de 1955....fuí COURIAS....y cuando íbamos a las ferias de Cangas....pasábamos por delante del convento de COURIAS.....

Al igual que yo procedía de SANFLIZ....ahora San Félix....puede ser, que los de la Villa de Cangas dijesen CORIAS....pero en las aldeas del contorno, tanto La Pola, Tineo y Cangas... popularmente COURIAS”.

Ante la discrepancia surgida,  Eduardo Villamil  ha profundizado más  y se ha informado  al respecto, y me envía las cuatro copias que acompañan a este texto, extraídas de la obra del Padre Luis Alfonso de Carvallo,  titulada “ANTIGVEDADES Y COSAS MEMORABLES DEL PRINCIPADO DE ASTVRIAS”, del año 1695, donde se demuestra  que en el siglo XVII, el autor de la obra, ya se refería  al convento como  Corias y no Courias.

Con este breve texto espero haber recogido lo que pretendía decir Eduardo  Villamil y ojalá  haya más aportaciones  sobre este  discutido término  de  Corias o Courias.

B. G. G. bloguero “Prior” 

                ***
Información enviada por Eduardo Villamil:






domingo, 17 de abril de 2016

DE REENCUENTROS CON EL PASADO


Al comienzo del relato de Salamanca escribía algo así, el regreso a un lugar aviva los recuerdos que residen en él, y cuánto más largo es el tiempo transcurrido mayor suele ser la necesidad de indagar en ellos. Y quizá debía haber añadido: el reencuentro, después de una eternidad, con quienes se comparten esos recuerdos solo puede ser obra de un milagro. No de un milagro divino, del milagro realizado por la constancia, generosidad y entrega de las personas que se buscan y se   quieren  reencontrar.

Pero también se pueden reencontrar y recibir con gozo objetos, escritosque desde hace mucho se creían perdidos para siempre. Aunque su valor material sea dudoso permiten recuperar una parte del pasado ya olvidado.

Hace unos días abrí un pequeño maletín que llevaba muchos años cerrado. Entre los escasos papeles que conservo, unos pocos relacionados con empresas por las que transcurrió mi vida laboral, apareció un cuaderno de desgastadas tapas marrones. De su existencia no guardaba ningún recuerdo. Al abrirlo descubrí que aún tenía páginas en blanco, otras estaban ocupadas por apuntes técnicos de algún primerizo curso de trabajo y las dos o tres primeras estaban ocupadas por una redacción de aquellas que nos encomendaba el P. Jesús Martín, cuando él era Rector en Corias. Él fue quién alentó en mí la importancia de escribir, incluso escribió una carta a mis padres para que hicieran todo lo posible y pudiera cursar una carrera de letras. Después mi vida, como resulta evidente, tomó unos derroteros alejados de las letras, al menos de la escritura.

La primera vez, cincuenta años después de abandonar Corias, que asistí a un Encuentro de Ex-alumnos también asistió él. Durante el saludo le recordé los consejos que me había dado sobre la escritura, me preguntó si los había seguido y tuve que responder que no. Pero no le expliqué los motivos, no era el momento ni el lugar. Por eso, aunque él no lo vaya a leer, me tomo la licencia de contarle aquí algunos de los motivos por los que no seguí sus consejos y me alejé de la escritura.

 Es cierto que durante unos años, últimos de Corias y primeros en Madrid, de forma errática y discontinua escribí algo en prosa, también verso. Pero al carecer de formación adecuada (el intento de acercamiento a una carrera de letras pronto quedó abortado por dificultades con el latín y la dedicación a otras actividades que me resultaban más atractivas) tengo serias dudas que alguno de aquellos escritos tuviera la mínima calidad para ser conservado. Además, influido por mi militancia política, los textos fueron derivando de la temática bucólica de Corias a la de protesta contra el Régimen de entonces. Los nuevos escritos iban a parar, junto a variadas publicaciones clandestinas, a una caja de cartón que guardaba bajo la cama. En esa caja también estaban unas pocas de las más antiguas redacciones hechas en Corias que había salvado de la quema de Limés.

 Libros, cuadernos y demás material utilizado en el instituto lo dejé en el desván de la casa antigua de mis padres. Cuando años después vendieron la casa para mudarse a otra mi madre me preguntó que hacía con todo aquello que ya estaba en estado calamitoso por la voracidad de polillas y ratones. Le dije que lo utilizara para encender la chariega, ella se negaba, le parecía un sacrilegio, pero ante mi insistencia ese fue su destino. Por eso pensaba que, salvo una o dos fotografías, también están en el blog, no guardaba nada material de los tiempos de estudiante en Corias. Hasta que apareció este cuaderno de tapas marrones.

Su aparición me llevó a recordar tiempos de Corias, también los hechos que motivaron mi ruptura con la literatura, no con su lectura, sí con cualquier veleidad de elaboración literaria.
 Hechos que tienen su origen a principios de enero de 1971 cuando una noche varios policías de la Político-Social se presentaron en el domicilio donde vivía. Después de registrar la habitación que ocupaba  me llevaron detenido a la DGS, a Sol. También llevaron la caja en la que guardaba esos escritos, publicaciones y otras pertenencias personales. Allí me informaron que estaba detenido por ser, en mi calidad de secretario del Jurado de Empresa, instigador y participante en huelgas y otras movilizaciones que se venían llevando a cabo en la empresa donde trabajaba, que, aunque tratábamos de darles carácter de reivindicación social, tenían fines subversivos; además dijeron disponer de una denuncia anónima acusándome de ser miembro activo del ilegal PCEY que, al estar suspendido el artículo 18 del entonces llamado Fuero de los españoles, permanecería  allí incomunicado y detenido indefinidamente hasta que les dijera los nombres de las personas que formaban parte de la organización y  les informara de las acciones subversivasque estábamos planeando. Al final fueron doce interminables días, aislado, inquieto por desconocer la suerte de otros compañeros. Las noches, normalmente de doce a cinco de la madrugada, estaban dedicadas a los interrogatorios, en ellos alternaban las preguntas persuasivas, amables, con inesperados puñetazos en el estómago o patadas en los riñones. Cuando se cansaban de interrogar revolvían en la caja que contenía mis cosas, sacaban un papel y leían entre risas parte de lo que tenía escrito. Se divertían mofándose, sobre todo, de mis poesías. Recuerdo esto sin ningún tipo de odio, tampoco afán de revancha, si lo he recordado en alguna ocasión  es para que situaciones como esas jamás se vuelvan a repetir en España, y lo hago hoy por tener relación directa con mi renuncia a cualquier veleidad con la escritura.

Al ser trasladado a la cárcel de Carabanchel (no fui de los peor parados, otros compañeros con más responsabilidades en la organización soportaron esa situación durante más de 30 días) respiré tranquilo. Más que camino de una cárcel me parecía ir camino de la libertad. Además allí podría reencontrarme con compañeros detenidos igual que yo y de los que nada sabía. Sin embargo, cuando me trasladaban en el furgón, ya tomé una determinación, nunca volvería a escribir nada, ni en prosa ni en verso. No servía para nada, solo para hacer reír a la policía.

Aunque esto fuera un contrasentido, uno más de los que suelen jalonar la vida. Tiempo después alguien me preguntó cómo podíamos soportar esas situaciones sin derrumbarnos, sin delatar a los compañeros Le respondí, por sentirlo así, que, al menos en mi caso, no había sido yo quién había resistido, habían sido unos versos de Miguel Hernández los me habían ayudado, obligado, a resistir, versos recitados mentalmente, mil veces, durante aquellos días.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Sé que hoy, a estas alturas de la vida, todo esto suena melodramático. Esto no impide, aunque me alejara de ella durante cuarenta años, mi eterno agradecimiento a la literatura, también a la primera persona que me habló de su importancia, el P. Jesús Martín.

Pocos meses después salí de Carabanchel, sobreseído por no encontrar la policía ni el juez de Orden Público  pruebas suficientes que me incriminaran. La caja con mis cosas nunca más apareció, supongo que los papeles más comprometidos terminaron adjuntados a mi ficha policial y el resto en un contenedor de basura. La decisión de no volver a escribir permaneció firme hasta convertirse en hábito.


Perdonad tanta divagación y rodeo a cuenta de un viejo cuaderno, solo pretendía explicar, explicarme, algunos de los motivos por los que durante cuarenta años me mantuve alejado de la escritura. Si bien, por fortuna, no tanto de la lectura, aunque fuera con escasa asiduidad.

Solo recomencé a escribir algo cuando Samuel, después de localizarme, insistió para que escribiera en este blog. Algo que llevo haciendo, de forma discontinua y a salto de mata, desde hace cinco años. A él  tengo que agradecer, además de otras, el haber recuperado, al menos en parte, aquella afición escolar de escribir.

Consciente de la extensión inusual de esta entrada retorno al viejo cuaderno. Que hoy exista solo se puede justificar por haberlo traído de Asturias al estar casi sin usar y permanecer en un cajón de la mesa en el trabajo y no en la caja que se llevó la policía.

Inicialmente pensé que no era mío, pero en la tapa tiene mi nombre. No reconocía la letra, en la actualidad, por circunstancias, la tengo muy diferente. Tampoco me reconocía en lo que está escrito. La redacción, además de su aire ingenuo (naïf dicen ahora) tiene un cierto halo religioso que ahora me resulta extraño. Toda creencia religiosa me abandonó hace muchos años para emprender un viaje sin retorno. Incluso creía que ese abandono se había producido antes de la edad que tenía, unos catorce años, cuando escribí esta redacción. Pero, adentrándome en el desván de la memoria, no me queda duda que es una de las redacciones de tema libre que nos encomendaban en Corias. Por algún motivo no la entregué, no la pedirían, y permaneció en el cuaderno.

En recuerdo de nuestro antiguo Rector, supongo que sería él quién la encargó, la copio tal cual, título incluido, solo entrecomillando las palabras que el corrector de texto señala como falta ortográfica.

Ahí va una redacción sobre un Acebo que tal vez ya no existe.


Un despertar en Asturias

El subconsciente percibe la llegada del día, los párpados se abren lentamente, se agitan unos instantes, bajo ellos se libra dura batalla entre la luz y las tinieblas. Liberada al fin, la mirada lanza rauda su saeta visual que despues”  de atravesar el cristal de la ventana  se estrella contra la ladera de enfrente.

El sol ya tiñe de rojo las nuves" y dora la cresta de la montaña, también dora el monte de castaños donde ya amarillean sus erizos preparándose para liberar pronto sus frutos, las dulces castañas.
Mientras, por los praos" del valle, corren las últimas sombras. Huyen del sol y  buscan refugio en un  lugar ignorado.

Pronto un extraño hormigueo de felicidad recorre las venas del chaval recién despertado al recordar que hoy es la festividad de Nuestra Señora del Acebo, la mejor romería de toda la comarca.

Los últimos vestigios de sueño desaparecen como por encanto, la mente se lúcida, despejada. Frena el intento de saltar de la cama y se recrea imaginando el feliz día que le aguarda. El mismo que recuerda desde que tiene uso de razón. En unos escasos minutos desfilan ante sus ojos las imagenes" de todo un día.

Los grupos de mozas y mozos, las familias enteras, desde el abuelo ayudándose con sus muletas hasta el pequenin" en hombros, forman interminables hileras por todos los escarpados caminos que ascienden hasta el santuario. Suben los jóvenes a paso rápido, con las botas de vino colgando. De cuando en cuando se paran, las elevan sobre sus cabezas y les dan un tiento. Los de edad madura suben más lentamente, hablando de leyendas del santuario y de otras mil cosas. Pero todos, igual jóvenes que ancianos, tienen una cosa en común, el brillo de la alegría en sus ojos.

Después de mucho subir, al llegar a un cerro llamado Penablancadesde el que se divisa la majestuosa silueta de piedra gris del santuario recortada sobre el cielo azul celeste, los devotos se detienen y rezan una oración. Es una costumbre tan antigua como el vetusto santuario que, generación tras generación, conservan quienes habitan en la zona. Después reanudan la marcha y la gente que va llegando se sienta alrededor a una cruz de piedra que se alza sobre un montículo. Desde allise divisa todo el campo del santuario. Recuperados de la fatiga de la costosa subida se dirigen a la iglesia para cumplir sus promesas, asistir a misa y a la procesión alrededor de la iglesia.
Más tarde las familias se reúnen formando círculos entornoa los manteles estendidos" sobre el  mullido campo. De las rebosantes cestas van saliendo tortillas, empanadas, choscos", lacones, perniles y un sin fin de ricas cosas. El vino corre a raudales, nadie, desde el más pequeno" al más anciano se queda sin beber. Los corros se van juntando hasta ocupar por entero el campo y los trozos de carne, tortilla o empanada, igual que la bota de vino va de unos corros a otros. Comen  entre risas ,con gritos de alegría, de amistad y paz, respirando el aroma de las mil flores distintas que visten el campo de colores.

Luego suena la música, la gaita o el acordeon", los jóvenes se levantan y en los corros solo quedan los más viejos hablando de sus cosas. La mocedad baila y se divierte hasta que el anochecer se aproxima, entonces todos se dirigen al santuario a despedirse de la Virgen. Ella queda en su trono, resplandeciente de ver como confían en Ella quienes habitan estas vastas montañas.
Poco a poco comienzan a tomar el camino de bajada, más lentamente que cuando subieron. El día ha concluido y las risas  no se oyen. En el campo solo quedan algunos papeles que envolvian" las meriendas mecidos por una suave brisa Esperan el golpe de viento que les lleve lejos para dejar el campo limpio como cuando amanecía.

Durante la bajada algunas mujeres se meten entre el toxio" y la folguera" a coger arándanos para meter en aguardiente o flores de manzanilla. Los nenos" cogen clariones en la cantera que estaa la orilla del camino para escribir en la pizarra de la escuela que pronto va a empezar.
Las sombras ya invaden el valle, en la cumbre el sol, como si quisiera prolongar el día, aún dora las paredes del cada vez más pequeño y lejano santuario del Acebo.

Al fin el chaval se levanta, está radiante, lleno de ilusión por el día que tiene por delante.

ulpiano rodríguez calvo

domingo, 10 de abril de 2016

LA MANCEBÍA



                                          LA MANCEBÍA
   En una de las entradas, hace unos días, el amigo Ulpiano nos daba un paseo por la hermosa ciudad de Salamanca.
      Aunque este relato es conocido, por muchos de los lectores del blog, lo traigo aquí como curioso y para aclarar alguno de los refranes de nuestro vocabulario.


                                                          DICE ASÍ:

       El príncipe Don Juan, hijo de los Reyes Católicos, decide crear en 1.497 una casa conocida como mancebía debido a la numerosa presencia de mujeres de “vida alegre” en la ciudad de Salamanca.

       Ese mismo año el príncipe muere a la edad de 19 años. El dictamen oficial afirmaba que su muerte se debía a un esfuerzo en su amor matrimonial por dejar un heredero, pero el pueblo comentaba que la causa había sido la enfermedad contraída en su alterne con ciertas mujeres. La mancebía, que fue sometida a concurso mediante pregón, se situó al lado del Colegio de Fonseca y se establecieron ciertas normas: la profesión no podía ser ejercida por mujeres casadas, con padres en esta ciudad, ni mulatas. Antes del anochecer, las mujeres debían recogerse en esta casa y permanecer en ella toda la noche. Aquellas que ejerciesen y salieran por la ciudad debían llevar las puntillas de sus enaguas de color gris parduzco como distintivo, de ahí el conocido dicho  “ir de picos pardos”.

        La multa por no llevar la indumentaria ascendía a 300 maravedíes, y estaba prohibido ejercer en días de fiesta, en Cuaresma y Vigilia. El “padre putas” era el encargado del orden del barrio y de que las mujeres pasaran  las revisiones médicas. La función por la que era conocido es la que ha dado lugar al famoso “lunes de aguas”.El Miércoles de Cenizas el padre putas reunía a todas estas mujeres para sacarlas de la ciudad y llevarlas al otro lado del río, donde pasaban los 40 días de Cuaresma.

        La octava de Pascua, 8 días después de la Resurrección, los estudiantes partían a buscar a las mujeres en barcas, ya que éstas no podían pasar por el puente romano. Las barcas iban adornadas con abundantes ramas, por lo que acabó llamándose “rameras”  a las mujeres que albergaban en la mancebía. Esa tarde toda la gente de la ciudad se acercaba al río para cotillear y festejar el alborozo de estudiantes y mujeres de vida alegre.  En este día de campo se merendaba el hornazo, una empanada a base de harina de trigo rellena del mejor jamón, chorizo y lomo de la casa, acompañado de un buen vino.

        Hoy, cada lunes de aguas los salmantinos salen al campo y algunos se acercan hasta las orillas del Tormes para festejar este día acompañados del hornazo, que también sirve acompañamiento habitual en sus meriendas o celebraciones familiares.


domingo, 27 de marzo de 2016

Ella, el, nosotros


En mis viajes a Madrid en el Alvia, me he encontrado con gente del más variopinto interés como compañeros de unas horas de obligado relajo.
Coincidí con una niña de 10 años que me mantuvo la conversación en inglés todo el viaje y me humilló reiteradamente al solucionar los sudokus más difíciles. En otra ocasión iba a mi lado una chica joven leyendo una novela… en alemán. Luego me informó que tenía 24 años y ya era abogada del estado. Atribuía su temprano éxito a la mediación celestial de Alonso Martínez. En otra ocasión vine de Madrid a León hablando de música clásica y de ópera con una soprano italiana que iba a ver la Catedral. La última vez vine de Madrid a Pola escuchando cómo un profesor de física me aclaraba la diferencia entre fusión nuclear y fisión nuclear… ¡Apasionante!

Por desgracia, no siempre hay suerte. Os voy a contar una de las últimas veces que fui. Me tocó sentarme al lado de una señora madurita que, desde Pola a Segovia, fue todo el tiempo leyendo revistas del corazón: Pronto, Lecturas, Cuore etc, etc…
Eso, en sí, ya es grave. Pero más grave fue lo que vino cuando dejó de leer. Cogió el móvil, marcó y empezó. Faltaba media hora justa para llegar a Atocha.

ELLA:
19:05
“Hola, cielo… sí, estamos como a media hora de Chamartín… sí, hija, es un viaje estupendo… se hace muy corto.
( _________ )
¿Cómo dices?
No, no, vine leyendo todo el viaje.
Sí, me llevaron a la estación. Bueno ya sabes, él es un hipócrita de miedo. Muy atento, muy atento pero después va por ahí diciendo que si tal que si cual. No sé como mi hermana se casó con semejante individuo. Aparte de las cosas que le ha hecho tragar… ¡Que ya está bien! Acuérdate del lío aquel con la colombiana.
( _________ )
Sí, claro y lo del hotel. No, si vaya aguante que tiene ella. A lo mejor le compensa el dinero, porque al parecer están podridos de dinero. No quieras ver el chalet que se han comprado hace poco.
( _________ )
Sí, sí en las afueras de Oviedo. Y mucho mercedes, y criadas, bueno si esto la compensa, allá ella.
Yo, desde luego, no hubiera aguantado todas las faenas que le hizo… y andar en boca de todos… que hace meses que no se habla de otra cosa que del lío de él con la periodista.
Y bla, bla, bla.

19:10
( ________ )
Sí, Carlos y Mercedes parece que van saliendo adelante. Claro que gracias a  mi hermano porque lo que es por ella… Qué desastre de mujer… Mi hermano debía de estar borracho cuando se fijó en ella. Es un desastre para todo. El pobre Carlos se mata a trabajar y ella se pasa el día en las cafeterías de charleta con esas amigas… es que Carlos…
Primero le consintió dejar el trabajo que ella tenía en una tienda y luego, como se empeñó la tía, le puso una asistenta que le hace todo lo de casa…
Y bla, bla, bla.

19:15
( _______ )
No, que va. La hija, Elisa, no hubo manera de que hiciera ningún estudio. Ahora trabaja en un Alimerka de cajera. Tiene que ir a diario al tren de las seis y media y vuelve a las siete de la tarde. Total para ganar una miseria.
Luego los sábados se queda en Oviedo. Dice que en casa de una amiga… pero vete tú a saber.
Dicen que la vieron hace poco con un casado que está prejubilado de Hunosa con una paga tremenda. No me extrañaría porque la nena se crió sin control y la madre la dejó hacer lo que le dio la gana toda la vida.
( ________ )
Otro que tal. Si la nena salió mal, el chaval, peor. Figúrate que está haciendo 2º BUP con 22 años. Y para colmo hay una ecuatoriana que anda diciendo que está en estado de él. Imagínate qué situación.
Y bla, bla, bla.

19:20
( _________ )
O sea, que ya estás enterada de lo de Celso, el médico. Pues sí, hija. Bueno ya sabes que ella era la segunda mujer, que él enviudó de la primera hace siete años. Pues fíjate, la Loli, dejó que él le entregara el piso que compraron hará cuatro años, más no sé cuantísimo de la manutención del nenu que tuvieron hace cuatro años. Bueno, pues va él y exige la prueba de paternidad del guajín, y resulta que no es de él. Ella quedó en ridículo, sin pluma y cacareando. Él será lo que quiera, pero yo me alegro de que tenga razón.
Y bla, bla, bla.

19:25.
¿Te acuerdas de Pedro el del Molín? Bueno, pues la hija le metió en la residencia después de que él firmara poniendo todo lo que tenía a nombre de ella y ahora lleva un año en la residencia y ella no fue a verle ni una sola vez. Lo bueno es que ahora la residencia la acusa de una cosa de esas que se llama “alzamiento de bienes” y va a tener que devolver todo para que él pague la estancia en la residencia. Le cayó bien por mala hija.

Como ves, el pueblo sigue igual, los mismos chismes de hace 10 años y de hace 30 años.

Yo, la verdad, ya tenía gana de venir a Madrid unos días y descansar de tantos chismes y tanto cotilleo y tanta murmuración.  Bueno, tú sabes qué es eso de andar contando las historias de los demás. Ahora en Madrid pasaré unos días sin oír ni hablar de la gente… ya era hora. Estaba harta de tanto cotilleo.

19:30.
Oye, cielo, que me parece que el tren ya está entrando en la estación. Vamos a colgar.
Oye, voy en el coche 1º, el que va después de la máquina. Acércate a la puerta para ayudarme a bajar la maleta. Ya sabes que soy muy torpe.  Hasta ahora mismo.

 Mientras el tren se detenía, la miré… con una pena infinita. Con la pena con la que miras a la flor que no huele a nada, o la que produce la fruta sin sabor alguno. Era un ser dizque racional, pero la racionalidad, simplemente, se le suponía. Como al bebé, porque la pobre, ignoraba que hay vida más allá de las vísceras. Acostumbrada a una dieta de casquería televisiva, no se imaginaba que pudiera haber otros manjares suculentos. Un mundo de ideas apasionantes de bellezas insospechadas, de hallazgos maravillosos para la mente. Seguramente no se le olvidó leer, porque como tantos y tantos lee cada semana el Marca y el Hola!

En esas estamos. ¿Soy demasiado pesimista? Es posible. Pero creo  que  me limito a poner un espejo que refleja la imagen de lo que es esta sociedad. Admito que me dejo llevar de cierta aspereza al hablar de lo que me disgusta. Con palabras menos bruscas, la realidad, sería la misma.

 EL
Su marido tien 48 años y lleva 6 prejubilado de Hunosa.
Estudios primarios.
Cuando dejó la escuela, los profes organizaron una cena para celebrarlo.
Acudieron incluso dos que llevaban meses de baja por depresión.
Trabajó de pinchadiscos en una discoteca de Mieres.

Conduce desde los dieciocho años cuando su padre le compró un Seat-León de color rojo con el que sólo tuvo 18 accidentes. Ninguno grave.

Su padre empezó a preocuparse del porvenir de su hijo, a tal efecto, acudió a un amigo, vigilante en Hunosa y de la ejecutiva de UGT, que le tranquilizó: “Esto arréglotelo yo”  Y efectivamente le metió en Hunosa.
Cotizó 12 años.
Se ha prejubilado con algo más de 2000 euros.
Lee el Marca cada mañana.
Quedó subcampeón en el último campeonato de tute de la localidad.
Hace siete años fue concejal del Ayuntamiento, cuando ganó las elecciones su partido. Este fue su momento de gloria. Tuvo la idea, iniciativa o genialidad de poner, en un lugar bien visible, de una localidad del municipio el siguiente letrero “PROIVIDO BERTER ESCONVROS”.

Se siguieron vertiendo como es propio en nuestros usos. Pero el anuncio provocó una afluencia de forasteros que buscaban hacerse una foto con el letrero. Venían de Oviedo, Gijón, León y hasta de más allá del horizonte. Fue una bendición para el pueblo tantos miles de turistas.

No hubo manera de quitar el letrero. Allí estuvo durante cuatro años. Ahora lo tienen en el museo de la sede de su partido para perpetua memoria de quien más hizo por el término local. Además lo exhiben como una muestra de lo que es la libertad de expresión.

NOSOTROS.
Estos son los protas de mi artículo de hoy. Cualquier habitante de las Cuencas reconocerá en el retrato que he hecho a una docena de parejas conocidas suyas.
Y no hay más cera que la que arde.

Los políticos que tenemos o son de una calidad ínfima o están hasta las cejas del chapapote de la corrupción.

La sociedad no tiene mejor nivel moral ni de actitud que los políticos que han elegido.

Para colmo la sociedad no da la impresión de que esté dispuesta a reconocer que somos lo que realmente somos.

Esta burla que hago responde por desgracia a la realidad.  Quizás esté yo influido por vivir en una comarca  que durante toda su historia ha dado muestras de una laxitud moral y cívica.

A título individual lo único que cabe hacerse es reírse de todo y lamentar ser uno de los nuestros.


Pepe Morán. Dominico-ex

lunes, 21 de marzo de 2016

CHARLY/ LIGANDO CON CERVEZA


Charly Huntington –o sea– Charly para los amigos era el cura en cuya parroquia estaba enclavado el puerto de Cork. Medía  1, 95 y tenía una espalda como un armario ropero, era dinámico, extravertido, exuberante. Parecía un personaje de película de John Ford, algo así como un John Wayne en cura. Su celo apostólico era multinacional y multiétnico, pues se veía impelido a salvar el alma de todo marinero que hiciera escala en el puerto de la ciudad. Todo marinero que atracase en Cork era feligrés suyo, fuera de la nacionalidad que fuera: japonés, chileno, polaco, español, hindú… fuera de la religión que fuera. El tenía que poner a todos rumbo al cielo. Había creado una residencia “Anchorhouse” donde acogía  a compañeros marineros que tuviesen que permanecer en Cork más de 48 horas. Yo me hice muy amigo suyo y juntos bebimos muchas jarras de cerveza negra llamada Celebration.

Era capaz de beber seis jarras o siete y no le hacían más efecto que una botella de la Casera. Yo, mísero de mi, nunca pude trasegar más allá de dos pintas. Con más, ya perdía la sensatez.

Así que un día me llamó por teléfono y me dijo:
“Morán, mañana a media mañana llega a Cork un barco con toda la tripulación española. Vienen de Angola con un cargamento de madera y estarán aquí tres o cuatro días. Acércate por el puerto y mira a ver qué se puede hacer por ellos”.

Yo no estaba obsesionado por salvarles el alma a los marineros compatriotas pero me encantaba la idea de alternar con ellos y, si era posible, que me facilitasen tabaco negro, porque en Irlanda no lo había negro y solo podías adquirir unos horribles cigarrillos franceses llamados Gauloises.

Así que me presenté en el puerto. Primero hablé con el oficial de la aduana para preguntarle cuanto tabaco podía  sacar del barco y meterlo en Irlanda sin pagar.
“Un cartón”.
“Oiga, yo soy pobre y además, amigo y colaborador de Charly”.
“Bueno, saque lo que quiera”.
El barco se llamaba “Sierra de Cazorla”.
La tripulación se componía de veintitantos marineros, todos gallegos a excepción de uno de Punta Umbría (Huelva) llamado Antonio pero al que todos llamaban Punto Umbrío, o sencillamente Punto. Me abastecí de tabaco: Goya. Me invitaron a una copa de vino y enseguida, pese a ser gallegos, nos hicimos amigos.

Quedamos en que nos veríamos a las ocho en Wild Duck (Pato salvaje) un pub muy popular, de enorme aforo, para ingerir cerveza.

Charly me había dicho que les recomendara que no intentasen competir con una chavala a ver quien bebe más. Que no se llamen a engaño. Que cuando ella vaya por la cuarta pinta, tú con esa misma dosis estás tirado al pie de la mesa y ella se va a ver si otro sigue invitando.
Yo se lo dije, pero no con las palabras de Charly sino con frases bastante más expresivas y desgarradas. En esencia les dije que a mí no me importaba cuales fueran sus éxitos sexuales. Pero que me daría mucha pena verles hacer el ridículo.

Además, decirle a un gallego que sea cauto es absurdo, pues es bien sabido que los gallegos son cautos en su adn.

¡Ah, pero allí estaba el Punto Umbrío! Un andaluz precavido no es un oxímorón, es un pleonasmo. Como lo sería un francés humilde, un inglés extravertido o un alemán vago.

A las ocho me presenté en el Duck y allí estaban mis colegas. Nos sentamos un poco retirados del centro y pedimos una pinta cada uno.  Empezamos a hablar y yo les rogué que me hablaran en gallego porque me encanta.

Desde el sitio que ocupábamos, un poco elevado, vimos llegar al Punto. Era menudito y de pocas carnes. No reparó en nosotros y decidimos no llamarle para ver que hacía. Fue hacia una mesa vacía y se sentó.
Llegó un camarero y el Punto se ve que le pidió una jarra. Pausa.
No tardó mucho en acercársele la presunta presa. Una rubita vestida de verde prau. Empezaba la cacería. A nosotros nos encantaba ver el espectáculo.

La rubita pidió una jarra. El Umbrío no hablaba inglés, hablaba el español y mal.  Le vio animarse. La rubita se veía que asentía sin entender nada.
Oh, yes, yes. Decía la rubia.
“Pue mi arma. Nosotro lo andaluce somo mu grasioso y mu hombre”
Oh, yes, yes. Asentía la mocina.
“Tú no sabe lo bueno que somo lo andaluce con la mujere”
Oh, yes, yes, reiteraba la chavala.
La primera jarra la trasegaron rápido. Él tenía prisa por llevarla al barco y ella quería beber la segunda.
Otra jarra. El Punto insistía:
“Ere una chavala guapa”
Yes, yes. Afirmaba la de verde.
“Tiene uno ojo presioso”
Yes, yes. Manifestaba la dulce rubita.

A él se le veía cada vez más ansioso, un goloso ante el escaparate de una confitería. Según sus cálculos, aquello estaba ya maduro. Así que despué de un rato de hablar:
Él: Bla, bla,bla.
Yes, yes, asentía la rapaza.
El Punto decidió rematarla y pidió la tercera jarra. Sus cálculos de macho ibérico le decían que aquella dulce monada no podría aguantar mucho más. Pero aguantó con una dulce sonrisa.
El grupo de los gallegos y yo, íbamos por la segunda jarra que era el tope que no se podía traspasar.
Cuando el punto terminó la tercera jarra, quiso incorporarse para ir al baño, pero le costó trabajo mantenerse vertical. Le vimos camino de los servicios con pasos vacilantes.
Volvió. Tenía el aspecto del toro que mira la muleta y no da crédito a no encontrar nada donde clavar los cuernos. Pero ya estaba ciego de una mezcla de deseo, después de 37 intentos, y de orgullo español.
“!¡Qué quiere niña¡! ¿Por qué no nos vamos un rato ar barco?”
Yes, yes, decía infatigable la chica. Cuando acabaron la cuarta. El punto ya estaba medio de bruces en la  mesa con las manos sosteniendo la cabeza, que le daba vueltas.

Final: El Punto cayó encima de la mesa derrotado y la mocina se fue a ver quien seguía invitando.

Yo no volví al pub al día siguiente y sospecho que el Punto, al día siguiente invitó a una chavala pelirroja pecosa con el mismo resultado que la rubita.

Habría que oírle contar sus éxitos amatorios en su pueblo:
“Pue una ve me ligué yo a do chavalita y me la lleve ar barco…”

Pepe Morán. Dominico-ex

miércoles, 16 de marzo de 2016


Agradeciendo al "Prior" sus diligencias, y como prueba de que aún le estamos robando tiempo a la historia, introduzco esta fotografía tomada en un poblado turístico de la Nación India Miccosukee, situado al oeste de la ciudad de Miami. en pleno Everglades del estado de la Florida, el pasado año.

No todo lo que reluce es oro, como bien se dice, "la procesión va por dentro", y no se cual de los dos, si el reptil o el humano se encuentra disfrutando el momento.

Contestando al comentario de Samuel, mi hermano Joaquín, el que aparece dentro de un circulo, se encuentra, dentro de las limitaciones normales que acompañan sus dolencias, muy bien.  No fuma, no bebe, no baila, no juega al football, no trabaja, pero disfrutando de sus tres nietos como todo buen abuelo.  El reside en la ciudad de San Luis, Missouri, aproximadamente a día y medio o dos días por carretera desde Miami, dependiendo de si el conductor calza zapatos o ladrillos.

¡ Sí ! me lo paso pipa, leyendo los artículos y comentarios del Blog y escuchando las últimas noticias de la madre patria, las cuales dicho sea de paso, al igual que aquí, no son muy halagüeñas, pero en fin es lo que hay "y que viva la madre que nos parió".

Don José Morán se ve que disfruta compartiendo sus avatares con todos nosotros; que continue, que somos muchos los que de una forma u otra, nos identificamos con sus anécdotas.  Cuando leo sus artículos, me viene a la memoria aquella sección de la revista Readers Digest, que me parece se titulaba "Cosas de la vida".  En cuanto a sus dolencias, (letra pequeña de un contrato llamado vida), compartiré con él lo que muchas veces escuché a mi madre, en gloria esté), decir: "un catarro dura catorce días con medicinas o dos semanas sin ellas".

Bueno Sras., Sres., niños y niñas, mañana..............hablaremos del Gobierno.

Un abrazo a todos.

martes, 15 de marzo de 2016

Reclamando noticias de un amigo de Corias



Hace unos días me ha llamado nuestro amigo y admirado profesor,  Pepe Morán, para preguntarme si sabía algo sobre el amigo y compañero José Vigil,  Cubanín,  que hacía mucho tiempo que no daba señales de vida en el blog y la basca cauriense bloguera, y no bloguera, preguntaba por él  con frecuencia. Como estaban en lo cierto, os podéis imaginar lo que supuso para mí esa insinuación.  Dicho y hecho. Al instante he puesto  manos a la obra y le he enviado a  nuestro compañero y amigo, José Vigil, Cubanín , el siguiente mensaje:

- Hola Cubanín: Espero no ser inoportuno con este correo, pero tus excompañeros de Corias, tanto los de tu promoción como el resto,  deseamos saber de ti y de ​cómo te va. Todavía ayer me ha llamado Pepe Morán, dominico-ex, haciendo de portavoz de un grupo de exalumnos  que  se extrañan mucho de no verte por el blog. Por mi parte  ya hace tiempo que eché de menos tu estimada presencia, pero  sabiendo de tu delicada salud, me he hecho cargo y pensé  que ya vendrían tiempos mejores. De todos modos, así lo esperamos y deseamos que la falta de tus noticias en el blog,  sea por simple pereza, que a todos nos pasa, y no por contratiempos de salud. Por lo tanto, amigo Cubanín, si te encuentras bien y te ​es posible, buenamente, no dejes de dar señales de vida. Si lo prefieres, también puedes comunicarte conmigo por este mismo medio  y yo lo participo a los compañeros en el  Blog de los antiguos alumnos de Corias.

Deseándote lo mejor, recibe un abrazo, Benjamín

                                           ***
Y hoy día 15 he recibido el siguiente mensaje:

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Greetings !!!!!!!!! desde Miami amigo Galán:

¡Qué sorpresa más agradable!.  Quiero, ante todo, disculparme por no haber dado señales de vida desde aquella pequeña controversia, sin mayores consecuencias, sobre mis opiniones.  No esperaba que mi presencia suscitase más o menos alboroto entre mis antiguos compañeros, "blogueros", y/o profesores.  Yo sigo disfrutando como un muchacho de los artículos del Blog, y sus comentarios; precisamente publique un comentario como "Anónimo" (ya olvide mi contraseña), pero sin detallar su autor, ¡¡sorry!!

Escribir esta respuesta, me está costando alma mía y señor mío, (tengo el cerebelo un poco/mucho alterado desde los ictus de hace tres años) pero día a día aun tenemos, gracias a Dios, suficientes fuerzas para seguir en la brecha (no en balde fuimos soldados por tantos años), y hago mis pinitos con la lectura de vuestros artículos (menos mal que de momento El Pelgar anda tan perdido como yo y no tengo que leerlos en bable), y mi búsqueda del condenado asno y poder seguir dándole el beneficio de la duda a Fray Pepín.

Es Ud. muy libre de publicar este articulo, si lo considera oportuno.  Aun continuamos en este valle de lágrimas, recordándolos a todos y todas, y buscando alguien que pueda hacer la condenada insignia de Corias mas económica.

Un fuerte abrazo
                          ***
Creo que está todo dicho. Nos felicitamos que nuestro amigo siga en pie, con tanto  ánimo como siempre le ha caracterizado y con las mismas ganas de participar en todo lo relacionado con Corias.

En nombre de todos tus compañeros y amigos blogueros, recibe nuestro apoyo y  un fuerte abrazo, amigo.


B.G.G. bloguero “Prior”