PRESENTACIÓN

Anualmente cuando nos reunimos los antiguos alumnos de Corias, bien sea en grupos minoritarios por promociones en diferentes lugares del Principado y alrededores, o de forma general en el encuentro de Corias a finales de cada mes de septiembre, siempre solíamos comentar al sentir la alegría de juntarnos de nuevo que, era una pena el que hubieran pasado tantos años sin comunicarnos y sin saber unos de otros.

Afortunadamente, en estos tiempos eso está subsanado gracias a los medios informáticos disponibles que tenemos a nuestro alcance. Aprovechando la oportunidad que nos brinda BLOGGER para poder crear un espacio cibernético común, en la nube, donde se pueda participar y expresar los recuerdos que cada uno de nosotros guardamos celosamente de aquellos años, es cuando surge el Blog de los antiguos alumnos de Corias.

Esta elemental presentación lo único que pretende y persigue es reavivar la amistad y la armonía que hemos trabado entre todos nosotros durante los años de convivencia en el Instituto Laboral San Juan Bautista de Corias y, que a pesar del tiempo transcurrido, aún perviven frescas en nuestro recuerdo.

Otro de los objetivos del blog es recordar y compartir las peripecias vividas por aquellos jóvenes que coincidimos bajo las mismas enseñanzas, disciplinas, aulas, comedores, dormitorios, juegos, etc., durante varios años en el convento de Corias y que aún las tenemos muy presentes.

La mejor forma que tenemos para rememorarlo es ir contando en este blog todos los pasajes que cada uno de nosotros recuerde, expresados con la forma y estilo propios de cada uno pero, siempre supeditados a los principios del buen gusto, el respeto y a la correcta educación que nos han inculcado los padres dominicos. El temario en principio aún siendo libre, sí debiéramos procurar en general, que tengan preferencia los temas relacionados con el colegio y su entorno, ya que es el vínculo y denominador común entre todos nosotros.

Como es lógico, cada colaborador es el único responsable de sus opiniones vertidas aquí en el blog; las cuales pueden ser expresadas libremente sin condicionantes ni cortapisa alguna por parte de la dirección; tan solo debemos atenernos todos, a las premisas mencionadas anteriormente del respeto y el buen gusto.

Una vez hecha esta breve presentación, se pide la colaboración y aportación de todos los antiguos alumnos pues, seguro que todos tenemos algo ameno e interesante que contar. Unas veces serán relatos agradables y divertidos, y otras no tanto; pero así es la realidad de la vida.

Al blog le dan vida una serie de antiguos alumnos que colaboran de forma fehaciente y entusiasta con Benjamín Galán que es el bloguero administrador. A este galante caballero el cargo de administrador no le fue asignado por méritos propios, más bien por defecto, de forma automática; simplemente, por ser el titular del blog. Pero podría delegar el cargo en cualquier otro colaborador que así lo deseara.

De antemano, muchas gracias a todos los participantes y colaboradores. Tanto a los antiguos alumnos y profesores que deseen intervenir, como a todos nuestros amigos lectores.

¡A colaborar y a disfrutarlo!

(21 de noviembre de 2009)

B. G. G. (BLOGUERO PRIOR)

domingo, 5 de agosto de 2012

DE LAS COSAS DEL COMER

Aunque el título es casi de copla, película, o ambas cosas a la vez, basta sustituir comer por querer, esta entrada solo pretende intentar, abordar o continuar algo que con insistencia algún colega viene reclamando y haciendo: diversificar el blog, utilizarlo, también, para transmitir información de aquellos temas que cada cual pueda estimar de interés.

Lo más cercano, lo que nos ata, el ADN del blog, son los recuerdos de Corias, y estos tienen final. También continuación en las vivencias posteriores de todos y cada uno de nosotros. Abrir el blog a esas vivencias, plasmando en él las experiencias propias, obviando aquello que no interese, puede informar y ayudar en situaciones que pueda deparar el futuro.

Cierto, existen guías completas y documentadas sobre los temas más variados. Pero estas entradas las ganan en accesibles y próximas, con una ventaja añadida, la posibilidad  inmediata de queja y aviso a navegantes ante algún inevitable, seguro no intencionado, embarque.

Tentado estuve a escribir esta entrada sobre la exposición de Hopper en la Thyssen que recién visité. Sin ser experto en pintura su ensimismado realismo, igual que a tantas personas, me impactó. Tentación fugaz, la pintura es terreno bien cultivado por Miguel Ángel, en numerosas entradas lo ha demostrado. Espero se recupere pronto, lo deseamos todos, y también reanude su buen hacer en el blog. Sobre pintura solo una información, esta exposición permanecerá abierta hasta el 21 de septiembre, y un consejo, quién pueda que vaya a verla, y de paso, está enfrente, la de El Último Rafael en El Prado.

Así pues regreso a lo mío, a las cosas del comer que también pueden ser otras formas de arte.
No soy nada partidario de buscar fuera de nuestras fronteras comida española. Salvo en  contadas y asesoradas ocasiones la búsqueda termina en rotundo fracaso; con paellas esperpénticas adaptadas a los gustos locales, o tortilla londinense como la narrada aquí por Morán. Cada región o país tiene su propia cocina, ahí es donde se debe indagar, educando el paladar.

Sabido es que no existen dos personas con gustos culinarios idénticos, al menos en mi opinión, si bien los sabores de la infancia irradian un denominador común. Sabores que permanecen indelebles en el sentido del gusto. A ellos, sin desdeñar los nuevos que hemos ido adoptando, volvemos cuando se presenta la ocasión. Sin establecer ningún agravio comparativo con otras regiones, nacionalidades o países, a ellos les atraerán los suyos,  los asturianos sentimos la llamada de nuestros excelsos sabores.

Ahí quería llegar, a los lugares que acudes cuando vives en Madrid y sientes esa llamada de la cocina asturiana; los restaurantes asturianos de por aquí, pues aunque estamos en profunda crisis y Rajoy ya anunció que no bajará las pensiones.- el continuo digo/diego obliga de inmediato a tocar madera,- el país necesita que gastemos todo lo posible, para pagar más impuestos y reactivar la economía.

Sin pretender ser exhaustivo, citando solo aquellos que conozco y, en mi opinión, difícilmente defraudan, sugiero, por si a alguien le interesa, lugares de buen comer asturiano en estos lares.
La cocina asturiana más elaborada, más aceptada en ciertos ambientes de la capital,  también más cara, se asienta en EL PARAGUAS de la calle Jorge Juan donde sus verdinas con marisco hacen furor. PIÑERA, más reciente, en la c/ Rosario Pino cerca de Plaza Castilla no le va a la zaga, aunque se prodiga menos en platos de raigambre asturiana. VIAVÉLEZ se trasladó, hace pocos años, desde esa preciosa villa marinera del occidente Astur hasta una esquina de General Perón trayendo con ellos el buen hacer  con el impecable producto que le dieron merecida fama allí.

Pero estamos en verano, nada mejor que una terraza para cenar comida asturiana. EL OSO, salida carretera de Burgos, antes de la Moraleja, tiene agradable terraza y excelente comida a unos precios algo más contenidos (recientemente han abierto, al principio de Maldonado, otro llamado El Esbardo, sin terraza,  pero más accesible para ir sin coche, y la misma calidad de comida). Continuando con terrazas no podemos olvidar EL BOSQUE SAGRADO situado en el antiguo Pabellón de Asturias en la Casa de Campo. En este apartado debiera incluir EL FILANDÓN, carretera Fuencarral – El Pardo, tan de moda últimamente, pero a pesar de sus excelentes pescados, de asturiano tiene poco más que el nombre, su dueño es el de Pescaderías Coruñesas, propietario también, entre otros, del afamado gallego O’PAZO.

Pensando en el otoño- invierno conviene no olvidar a los clásicos de siempre con sus fabadas y potes, LA MÁQUINA en Sor Ángela de la Cruz, CASA HOTENSIA, c/ Farmacia o LA HOJA c/ Dr. Castelo. En esta calle está uno de mis preferidos de antaño CASA PORTAL, hace tiempo que no como allí. También, más baratos, existen otros asturianos con excelente comida como LA CASA DE ASTURIAS c/ Argumosa, donde no es infrecuente comer con Ian Gibson en la mesa de al lado, ASTURIANOS en Vallehermoso tiene menús con una relación  calidad- precio inigualable, una objeción además de lo reducido del espacio, tienen una carta de vinos cuidada y extensa que da más prioridad, es mi impresión, a  los vinos portugueses que a los de Cangas, cuando según tengo entendido ellos proceden de por allí. En esta relación de calidad-precio debiera citar a CASA PARRONDO c/ Trujillos, pero su actitud ,expulsando del local, hace algún tiempo, a dos mujeres que se hacían arrumacos demostrándose su amor, me lleva, personalmente, a mantenerlo en cuarentena.
Consciente estar aburriendo ya hasta a las ovejas no me puedo extender más. Seguro que no están todos los que son, pero casi seguro, para gustos hay colores, que “sí son” todos los que están.
Solo un recuerdo para el ya histórico CASA MINGO del Paseo de la Florida. En una ocasión comía en su terraza con un amigo unos chorizos a la sidra y pollo asado. Pasó un vagabundo y sin mediar palabra extendió su mano envuelta en una mugrienta venda, cogió el pollo de mi amigo y se puso a devorarlo a dentelladas, mientras, desafiante, le miraba fijamente. Yo, viendo la cara de perplejidad sin atinar que decir del amigo, ya casi reventaba de risa, hasta que este reaccionó y con buen criterio dijo: “Que le aproveche buen hombre”. Encargamos otro pollo al camarero, el vagabundo se fue y terminamos plácidamente la comida. El recuerdo de esta anécdota me trae sentimientos encontrados, este amigo, hace años, ya se murió.
Y aunque no os lo creáis, ninguno de los restaurantes citados me pagan comisión, como máximo, alguno, en alguna ocasión me ha invitado al chupito de orujo.

ulpiano rodríguez calvo.       

viernes, 3 de agosto de 2012

El “Prior” da la sensación que se escaquea

Bueno, aunque parezca lo contrario, no es que yo haya optado por alargar sine díe el período de vagancia llevado a cabo durante todo el pasado  mes de julio en Posada de Rengos, no. Aunque debiera ser todo lo contrario, después de un cambio temporal de vida y de lugar de residencia, más que estar uno repleto de anécdotas para contar en este blog,  parece que se embota uno y no sale  nada digno de mostrar  a los demás. Eso, tampoco  es problema pues, aunque sean temas banales, sé que los lectores son muy considerados y comprensivos y se hacen cargo plenamente, de las limitaciones del “Prior” en cuanto a sus aportaciones al blog.

De todas formas diré que, debido al cambio que supuso para mi mujer y para mí, el pasar de estar sujetos todo el día a pie del cañón, a poder moverse con soltura y libertad, este periodo de tiempo que estuvimos en el pueblo, fue mucho más placentero que otras veces. El tiempo hasta mediados de julio no colaboró mucho para poder hacer un poco de “guiris” por los alrededores pero fue lo suficiente tranquilo y fresco, con las condiciones idóneas como para estar en casa a gusto y tranquilos.

Para el Carmen tuvimos unos días preciosos y para la boda de un primo también. ¿Qué más se puede pedir?

Dentro de las actividades lúdicas que desde hace seis años por lo menos, apenas pude practicar y me gustan mucho, debo mencionar en primer lugar la pesca que me permitió al menos, poder cumplir la promesa que tengo hecha conmigo mismo de procurar probar todos los años las truitinas del alto Narcea. Pues, a pesar de  mis escasas habilidades para estas artes, en los tres días que fui al río, logré capturar ocho truchas preciosas, que para cumplir la palabra fueron suficientes. Y para que no me quedara con las ganas de más, debo decir que como remate de fiesta fuimos invitados mi mujer y yo a cenar truitas del Narcea (a esgaya, ¡barriga hubiera!) en casa de Mamen y Castro. Estaban tan ricas que las que sobraron de la cena, nos las colocaron en una bolsa y las llevamos a casa para  comerlas al día siguiente.

También pude hacer alguna excursión a pie por los montes del entorno de Posada; concretamente, subimos a San Luis del Monte con merienda y todo. Fuimos mi mujer Elena, una prima mía llamada Amor y un servidor. Me gustó mucho la caminata y el lugar pues hacía varios años que no visitaba ese bonito paraje el cual, durante mi juventud era cita obligada todos los años por la festividad del santo en el mes de agosto, donde deshacíamos las alpargatas de tanto bailar la jota y el son d’arriba.

En los ratos de ocio y descanso disfrutados en el pueblo pude hasta ver un insecto que de pequeño valorábamos mucho y que le decíamos “vacatsoura”, que es el ciervo volante macho. Estos coleópteros cada vez son más escasos debido a la contaminación ambiental. Parece que son muy sensibles a los pesticidas y porquerías químicas utilizadas en los cultivos.  Recuerdo que de chaval, estos bichos andaban muy buscados debido a supercherías populares de la gente, que decían que teniendo un insecto de estos guardado en una caja, que fuera  macho con buena cornamenta,  daba mucha suerte. Tal que, cada vez que un animalillo de estos impactaba con algún obstáculo y llegaba  al suelo, como suelen caer de espaldas y permanecer largo rato panza arriba, así al no poder huir  es cuando son capturados: bien por los predadores, por coleccionistas, o por las personas supersticiosas que los acaparan. Afortunadamente, parece que nos vamos culturizando poco a poco y parte de estas tonterías se van perdiendo. Así, estos insectos y otros muchos bichos han dejado de ser tan perseguidos y mermados. Recuerdo que una vez, durante unas vacaciones de verano, el padre Castaño nos encargó a unos cuantos el hacernos con algún  astado de éstos para la colección de entomología. En aquel momento yo no pude cumplir con el compromiso. Sin embargo el otro día sin pretenderlo, al llegar  a casa por la noche, en lo alto de la escalera, teníamos al amigo de la foto tumbado a la bartola, boca arriba, “espatarexando” y  esperando a que alguien caritativo le pusiera en posición correcta par reemprender el despegue y vuelo. Yo al verle con aquellos tremendos apéndices en la cabeza toqué madera, pero me dio mucha alegría y le di cama solo para esa noche y así, al día siguiente con luz natural pude hacerle esta bonita foto que os presento. Una vez fotografiado, lo dejé en la huerta a su aire  y al poco rato ya había tomado las de Villadiego.

También debo haceros partícipes de otra gran noticia postvacacional que me tenía muy preocupado. Desde hacía cosa de dos meses no veía al amigo minino aquel que os conté en su día y que salía a mi encuentro en los paseos matinales. Pues, cuál fue mi sorpresa que, hoy a las siete y media de la mañana salió a recibirme como si tal cosa. Cuando le pregunté que dónde había estado durante todo este largo periodo de tiempo, me respondió que había estado de vacaciones, a modo de luna de miel gatuna. Le contesté que no me extrañaba nada pues, solo con mirarle para el pelaje tan desmejorado que tenía ya me di cuenta que estaba desnutrido y con cara de melancólico. Sin apenas mirarme exclamó: ¡Qué le vamos hacer, chato!  La “molienda” no tiene enmienda. Hay amores que matan.

B. G. G. bloguero “Prior”

el ros roil de pepe




En un recuadrito apenas, y a la vista del clamor de don Pepe Morán, en la encrucijada ante si comprarse un ros o una basurilla de micra, puedo informarle de que nuestro jardinero de la urbanización quiere deshacerse del suyo, alegando cansancio y de que no es un coche divertido, ya que nunca le da sorpresas ni averías.
Lo vende en cuatro perras.
Y si le interesa a otro...

NUEVA COLABORADORA


PRÓLOGO  DEL “PRIOR”

Hola amigos. Debo deciros que estamos de enhorabuena.  Como veréis a renglón seguido de este pequeño preámbulo, hoy tenemos nueva colaboradora en el blog y como a continuación, en el encabezamiento de su entrada, se presenta ella misma  perfectamente, yo solo me queda darle la bienvenida en el nombre del Blog y de todos sus colaboradores y decirle que nos da mucha alegría el contar con una nueva bloguera y canguesa. Para los amigos que no son de Cangas diré que esta guapa moza que se estrena hoy en nuestro blog es la esposa del amigo Manolo Camposín, perteneciente a la primera promoción de Corias, al que podéis ver en la parte derecha de la foto durante una representación teatral de las muchas que hacíamos en el colegio. Manolo como hombre serio y formal que fue siempre en la vida real, también le vemos en la escena haciendo de lo mismo. Yo creo que está representando a la ley. Debe de hacer de  abogado o de notario…, por lo menos.
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Soy Maribel la lectora canguesa de la que habló Benjamín y también Olga en el pasado mes de julio.
 Olga, para dar pistas y ser un poco discreta, a pregunta de Alfredo dijo que tanto mi marido como yo éramos de Cangas,  de la promoción de Manolo Camposín. Creo que algunos ya saben que soy la mujer de Manolo, pero no soy de su promoción, tengo varios años menos, por eso Alfredo no me recuerda y yo a él tampoco.
Yo, de los habituales del Blog, conozco  al Bloguero Prior, a Víctor Gión, a Olga y también, aunque sólo de vista, a Samuel, Ulpiano, Ramos, Pepe Morán, y por supuesto a Mamen también, además debemos de ser las únicas que vivimos en Cangas toda la vida.  Seguro que se me olvida alguien, pero en próximos comentarios intentaré arreglarlo.
Como les comenté a Galán y a Olga, me gusta mucho el Blog. Estoy asombrada de la memoria del Prior, y también de la gracia con que cuenta las cosas. También me parece que Alfredo ayuda mucho a dinamizarlo pues es muy participativo y también tiene muy buena memoria. Tengo que decir también que los comentarios de Gión son “Cangas en estado puro” y eso tiene su encanto.  Otro día seguiré comentando los demás, para no ser demasiado pesada el primer día.
Lo que me decidió a lanzarme hoy a empezar, es un comentario de Ulpiano sobre un pueblo  abandonado en la zona de Besullo al que se accede por una pista forestal. Ese pueblo se llama El Pumar de las Montañas. Fue construido por una empresa que explotaba ese monte, para residencia del Jefe de Explotación, guardas, y, probablemente, otros trabajadores. Nosotros estuvimos allí en una de aquellas casas hace unos veinte años. Vivía allí un compañero de trabajo de Manolo, que el padre era guarda del monte.
Después compró el monte creo que el Principado, y el personal de la empresa (Pumar S.A.) dejó de utilizar las viviendas. También sobre 2007 hubo una empresa interesada en hacer allí un complejo turístico, pero no se llegó a nada. Que yo sepa sigue abandonado el pueblo. En Google sale bastante sobre ese tema.
Ahora que me decidí, si el Prior me da la “Venia”, seguiré participando.
Saludos a todos los blogueros.

María  Isabel Pérez Fernández

jueves, 2 de agosto de 2012

Gritones y blasfemos

Ahora que mi coche pasó a peor vida, mientras decido si adquirir un Micra o un Rolls-Royce, viajo de aquí a Mieres, Oviedo o Gijón en los humildes pero puntuales trenes de Cercanías. Como aquí en Asturias se ignora lo que es el pudor me voy enterando de las intimidades familiares, sentimentales, económicas, laborales y hasta sexuales de media cuenca del Caudal. No recuerdo de la media docena de veces que confesé, haber oído tanta y tan prolija relación de pecados propios y ajenos.
Como aquí todo se habla a voces, quiero decir a gritos, sin reparo alguno, sin pudor alguno y sin vergüenza, a veces me apetece levantarme y recurriendo a mis antecedentes, clamar, signo de la cruz al aire: “yo os absuelvo de todos vuestros pecados de oídos, maleficencias, avaricia, sexo incontrolado, etc. en el nombre del padre”… pero dudo que los viajeros cumplan lo más elemental de la confesión: contrición de corazón y propósito de la enmienda. Así que desisto de mi posible absolución colectiva.
Solemos decir que pueblo pequeño, infierno grande. Quizás sea porque en esta sociedad centro-asturiana todo el mundo grita sus intimidades en la calle, en los bares, en los buses, en los trenes, por el móvil, de acera a acera…
¿Cuándo se perdió el pudor en esta tierra? O ¿somos así desde Don Pelayo?
Dicen que antiguamente el sonido de las campanas de las iglesias rurales estaba tan especializado que el aldeano que sallaba en su huerta se enteraba que en la aldea frontera del valle había muerto un hombre, una mujer, un chico joven, una chica joven, un niño. Cada uno tenía su específico tañido. La muerte era la noticia casi diaria que recorría el valle. Hay quien opina que se llegaba al refinamiento en la transmisión campanil de la fúnebre noticia hasta concretar si el difunto era viudo, soltero, casado, si dejaba buena hacienda o moría pobre.
Una campana notificaba “morrió un home con perres” y contestaba una dicharachera campana de otra aldea “ta bien allá”, “ta bien allá”, “ta bien allá”.
Otra más incrédula contestaba “ye mentira nun dexo ná”
No me extraña que con estos antecedentes, en un pueblo laico y descreído las campanas se limiten a anunciar la noticia con un tañido común. Los comentarios sobre el difunto o difunta vendrán, durarán días y días en los chigres, en las cafeterías, en las plazas…
Somos así, lenguaraces, vocingleros, gritones, vociferantes.
Una vez en un mesón castellano de Valladolid, estaba yo comiendo con dos amigos y oyendo a un comensal cercano que extravertido y coloradote, hacía partícipe a todo el comedor de sus intimidades familiares y económicas a gritos y por el móvil, yo, un poquito avergonzado, les aposté a mis amigos, doble contra sencillo, a que era asturiano. Gané. Era de Felechosa.
Luego hay otra subespecie que a más de gritar adorna, quiero decir excrementan la conversación con un continuo: “me cago en”, “me cago en”… Ignoro por qué extraña y diabólica inclinación son dos los destinatarios de la mayoría de sus secreciones: el creador y la propia madre. Posiblemente porque, en el afán de enfatizar cuanto dicen y, como prueba irrefutable de estar en lo cierto, gritan las dos cosas más sagradas de la vida: Dios y la madre.
En 24 años que di clase en Madrid por las tardes a chicos-as de 18 a veintipico años. En esos años oí una sola blasfemia.
En 16 años que frecuenté el mismo pub para ver los partidos del Madrid y ocasionalmente los de mi Sporting, oí una sola blasfemia. Cuando alego este argumento aquí en Pola me contestan con una salida netamente aldeana: “es mentira. Se habla así en todas partes”. Recuerdo que, de niño, un dominico que llevaba 50 años en México nos contó, que en ese tiempo solamente oyó una blasfemia, era un asturiano.
Convenceos somos famosos por varias especialidades: la fabada, los frisuelos, el pote, la sidra, el paisaje, la hospitalidad y por blasfemos.
Duele, lo lamento pero asi es la realidad.
Más me dolía a mi hace unos 4 años cuando la Pola entera estaba materialmente plagada de esta leyenda: “Patri puta”. Llenó las paredes de Pola durante varios años. Hasta en los parques infantiles. Media generación de críos aprendieron a leer, no con el “mi mamá me ama” de mi niñez sino con el “Patri puta”.
Yo, recién venido de Suiza, donde a cada vaca se le pone un nombre femenino y unas flores en el testuz y una tablilla con su nombre en la oreja me acordaba de una vaca llamada Patricia. Era más respetada aquella vaca suiza que una adolescente de Pola. Y nadie se escandalizaba, nadie protestaba de lo que deduje que el nivel medio de sensibilidad desde el alcalde hasta el más humilde paisano no superaba al de una oveja.
¿Duele? Pues, venga, a enmendarse amigos. Que es gratis.
Que yo también sufro cuando en este mismo verano vengan a visitarme amigos de afuera y no pueda entrar en ningún bar sin que, a los 5 minutos alguien grite ostentosamente “me cago en mi p. madre”.
Pese a todo, viva Asturias.
Pepe Morán Fernández, Dominico-ex.

SEBAS Y EL CORONEL

Cuando al Sebas (Sebastián Menéndez Álvarez) le comunicaron en el Campamento Militar (CIR) que su destino era la capital de su provincia natal, no muy lejos de su aldea, se lanzó como un poseso a la cabina de teléfonos que había a la entrada del CIR. Tenía prisa en comunicar la noticia a sus familiares. El infeliz pretendía que aquello era una noticia sorpresiva, cuando le constaba que su padre había trajinado el asunto con mucha antelación, acudiendo a un jefe militar amigo de la familia. O sea, que el destino estaba cantado. A los tres días de esta revelación ya estaba el Sebas en el cuartel de San Millán, donde consumaría el resto de la mili. A las 24 h un cabo le ordenó presentarse al  Capitán Noceda.
-“¡Hombre! De modo que tu eres el chaval de Constante.”
-“Sí, mi capitán.”
-“Ya sabes que tu padre es muy amigo de mi familia. Para cualquier necesidad que tengas, acuérdate que me llamo Noceda, Capitán Noceda. Y da muchos recuerdos a tu familia”.
La cosa militar, tan anunciada por el mocerío del pueblo como una temporada en el infierno, no se presentaba mal. Y más, cuando a los veinte días le anunciaron que el siguiente viernes, 27, dispondría de una semana para irse a casa.
Aquella primera vuelta a casa, tenía todo el encanto dulzón y tibio que significa el hogar para un chaval. Ya nunca se repetiría, siempre será grato, pero no como la primera vez. Todo era entrañable, acogedor, cálido… Todo era pequeño en contraposición al tamaño descomunal de las instalaciones militares.
La abuela opinó que jamás había visto un soldado tan guapo.
Sebas había tenido una infancia y una adolescencia feliz. Era el pequeño de tres hermanos, es decir, tenía dos hermanas poco mayores que él. En aquella época el mundo era su pueblo. Sabía que existían otras cosas. Por ejemplo había bajado varias veces a la capital del concejo donde existían escaparates, farmacia, y un sargento de la Guardia Civil. Y poco más que esto. Una vez, los amigos le llevaron a un bar donde un grupo de mujeres mostraban ostentosamente sus carnes. Y no se enteró de nada. Una hambrienta mulatona le metió para dentro, le maceró en un amasijo de carne y sudor y le despidió sin que el infeliz se enterara de nada. Esto marcó el más alto nivel de autogestión de la propia vida. Así de vulgar y así de pobre. Casi siempre venimos a la vida sometidos a un plan previsto de ritos que hay que pasar.
Un alboroto en la puerta le indicó que se le requería para otro ritual inexorable: Una avanzadilla de mozos le solicitaba para reunirse con ellos en el bar del pueblo. Allí sería sometido a un minucioso interrogatorio, casi siempre el mismo. Salvo en casos excepcionales como era el de Sebas de sobra conocido por su ingenuidad y su talante bonachón y confiado. En este caso, se modificaba algo el guión. No por nada, sino para comprobar si la mili había logrado espabilar a quien, a su juicio, tanto lo necesitaba. Conociendo el caso, como yo le conocí, no descarto que hubiera una soterrada mala intención. El Sebas era nieto del paisano de mejor posición social del pueblo y esto, quieras que no, siempre está mal visto por los demás vecinos. El caso es que se dejó conducir entre gran alboroto hacia el bar. Se reunieron unos veinte, no todos mozos pero la mayoría.
Como estaba previsto, se comenzó por lo habitual, la comida, las salidas, etc. para luego ir al tema que les interesaba.
-“Bueno, hombre, y qué. ¿Cuántos días traes?”
-“Una semana” – aclaró el Sebas - .
La reacción fue unánime.
-“¡Cómo que una semana!”.
Se inició una catarata de frases, todas referidas al mismo tema: no podía ser. Una semana solo, no podía ser. No habría entendido bien. Decimos una semana por decir algo. Los que ya habían hecho la mili aseguraban que no era normal. Que si decían una semana, se daba por supuesto que era más. Nadie recordaba de haber tenido un permiso de solo una semana. Vamos, que era imposible. En cinco minutos le desmontaron al Sebas sus precarios conocimientos de la vida castrense.
En un rincón del bar hacía solitarios Alfredo Castañón, hombre de reconocido buen criterio en todos los temas que salieran a discusión.
-“¿Oíste esto, Fredo? Este dice que le dieron permiso en la mili de una semana” – dijo uno - .
Fredo se sonrió y aclaró:
-“Ya, ya. Ya lo oí. Eso no puede ser así. Mínimo, dos semanas. Fue así toda la vida”.
Los que entraban al bar y se enteraban del tema, todos (con unanimidad sospechosa) coincidían en que era imposible lo de la semana.
De camino a casa le acompañó su amigo Aníbal que, como otrora Bruto con César, le clavó el puñal de muerte.
-“Nada, está claro. Además, ¿cuántos sois en el cuartel?”, preguntó.
El Sebas dudó un instante y luego se aventuró a dar una cifra:
-“800 o… 1000”, dijo.
-“Bueno”, se rió Aníbal. “Además eso… Entre tantos se van a dar cuenta de que faltas tú, Sebas. Mira, en el ejército es como en todas partes. Si te ves en un apuro, pues con untar se acaba el problema”, dijo al tiempo que frotaba su dedo pulgar con el índice de su mano derecha.
En resumidas cuentas, que se convenció de que en efecto todo era un malentendido. Miró al calendario que colgaba en la cocina de su casa y suspiró de gozo cuando vio dos filas de números negros, que eran realmente los que tenía para disfrutar en casa.
A tal punto se auto convenció que llegó el día de reintegrarse y ni se percató de que aquello se había acabado. Transcurrió el fin de semana y el lunes bien de mañana se presentaron en su casa una pareja de la Guardia Civil acompañada del alcalde de barrio. Al Sebas tuvieron que sacarle de la cama. Estaba detenido por prófugo. Le dieron diez minutos de cortesía para que se arreglara y se fueron con él caleya adelante hacia Dios sabe qué terrible destino. Cualquiera que haya vivido en los años 50-60 se puede imaginar lo que significaba entonces que te detuvieran por prófugo. Para antes de comer, ya estaba el Sebas entrando por la puerta del cuartel, flanqueado por dos policías militares. El oficial de guardia, ordenó que le llevaran directamente al despacho del Coronel. (En este punto de la narración debo condesar que yo, Pepe Morán, fui  amigo del antedicho coronel con quien comenté la historia de Sebas con gran regocijo).
El coronel levantó la vista al percatarse de que alguien solicitaba entrar.
-“Se presenta el soldado Sebastián Menén…”. No pudo terminar. El coronel, que os juro que era hombre tranquilo y nada irascible, pegó un salto y clamó:
-“Vaya, al fin ya te cogimos. ¿Dónde te metiste, so cabrón?”.
-“En casa”. Contestó el Sebas tranquilo y sonriente.
-“Pero tú chaval, ¿eres tonto o te haces?, ¿se puede saber qué te hace gracia?”.
-“No se ponga así, hombre”, dijo el Sebas dominando la situación.
-“Me pongo como me sale… so bobo. Esto te va a costar muy caro, te vas a acordar de esto”. El coronel se iba desquiciando ante la irónica sonrisa del chaval.
-“¿Qué te hace gracia, borrico?”.
-“Bueno, mi coronel, déjelo en paz. Si hay que untar, se unta”, dijo al tiempo que extraía un duro de aquellos de papel y lo depositaba en la mesa del coronel.
-“¿Pero qué haces, so cabrón? Además esto. ¡Que me traigan una pistola, que lo mato aquí mismo, que lo mato!”, gritó el coronel enfurecido.
Las voces alertaron a los que andaban por el pasillo. Enseguida se reunieron un grupo de oficiales que a duras penas lograron tranquilizar a su jefe y quitarle la idea homicida de la cabeza.
Según él mismo me explicó más tarde, se acordó de que había un precedente. Cuando el General Yagüe avanzaba a marchas forzadas camino del Alcázar de Toledo para liberarlo, un comandante de su propio ejército volvió las baterías contra sus propios soldados. Yagüe, ante la imposibilidad de detener la marcha y organizar un juicio, ordenó fusilarlo provisionalmente y continuó su avance. El comandante fue condenado a muerte una semana después de fallecer fusilado.
Qué. ¿Que qué pasó con el Sebas? Nada. Su padre contactó con cierto clérigo que convenció al coronel de que en realidad el chico era… un poco… bueno, bastante… panoya.
Pepe Morán Fernández. Dominico ex.

martes, 31 de julio de 2012

UN LIBRO SOBRE 3 PAÍSES de ÁFRICA Por el autor de "Viajando con los tuaregs" (2)



                                                               Texto y fotos:  jrFRANCOS

       Fechas atrás hablaba aquí del libro de mi amigo -y antiguo colega de cursos y trabajo en E.F., él en secundaria y yo en primaria- José Manuel Rodríguez Gimeno "Chema, y mencionaba de pasada que había publicado otro sobre un largo viaje que hizo por países de África, en concreto por cuatro de los denominados subsaharianos. Pues éste es el volumen (380 páginas, 300 fotografías, a cada cual mejor). 
      Este hombre, además de desarrollar su trabajo en el instituto Dr. Fernández Santana de Los Santos de Maimona, BA, por la línea de la E.F. cooperativa, donde importa el objetivo final del grupo, no la competición, asiste estos días al congreso internacional que se desarrolla en Villanueva de la Serena o Don Benito, ¡están tan próximos!, en las Vegas Altas del Guadiana,  con una ponencia precisamente sobre la Educación Física Cooperativa; lee mucho, escribe bien, bien y fotografía sus viajes a las mil maravillas, como si de un documental se tratase.

     El libro se puede descargar gratuitamente, porque él lo ha querido así (comprado a la editorial vale 50 euros) en http://www.bubok.es/libros/209776 Esbozos-de-África-Entre-mercados-vudu-y-baobabs. Yo no lo he leído (3), sólo lo tuve en la mano y lo ojeé. Sé, porque me lo ha dicho, que está en la línea del dedicado a los touregs, es decir, que al margen de relatar su viaje y peripecias, hace un estudio de gentes, costumbres y cultura de los lugares por donde pasa. Cuando yo me metí, hace un mes y medio, llevaba un centenar y medio de descargas; ahora pasa de trescientas; teniendo en cuenta la cantidad de publicaciones ofertadas, se ve que interesa.

     Copia de la solapa lo que ha dicho José Montero, profresor de Historia en Secundaria, que  escribe también. Dice:

     Hay nombres que suenan a leyenda. "África" es uno de ellos. Nos traslada a un mundo legendario, un lugar indómito, clandestino, casi impenetrable. Y hay experiencias que nos abren las puertas de ese continente. Si no puedes viajar allá, lee libros como éste, y comenzarás a entender África. Tal vez te enamore y acabes haciendo lo que todos deberían hacer: viajar a ese continente de leyenda; por lo menos una vez en la vida.

NOTAS.

 (2)  La descarga, también gratuita (en editorial creo que anda por los 30 euros), del libro sobre los tuaregs mencionado, por si alguien no lo vio en su día es: http://www.bubok.es/libros/198872/Caminando-con-los-Tuareg-Por-el-macizo-del-Tefedest-y-las-montañas-del-Hogg

 (1) La ciudad portuaria de Ouidah está en Benin, país que se localiza entre Nigeria y Ghana. Fue uno de los tres puertos de salida de esclavos más importantes de toda África.

 (3) Sí he leído otro que tiene, anterior a estos dos, sobre un viaje que hizo por oriente; bueno, lo dejé casi al final pues cuando vi la foto de una estatua, sujetándose el miembro viril, que más parecía el mástil de un velero,  me entró tal depresión que no pude seguir. Hasta que Chema me dijo, cuando un día lo vi, que era un dios de la fertilidad. ¡Ah, bueno, siendo así! Entonces lo concluí. Este libro, en cambio, lo tiene aparcado en el cajón, sin ánimo de revisarlo, retocarlo, reescribirlo si fuese preciso y publicarlo. A ver si cuando la palmes, amigo, pasa como con esa novela de Saramago titulada Claraboya  -aun que él sí intentó publicarla sin  éxito- salida ahora a la luz pública con enorme expectación; hay más casos, siendo llamativo el de las fábulas de Iriarte y/o Samaniego, que renegando de ellas las quemó poco antes de su muerte, llegando sólo a nuestros días, y siendo celebradas, las que milagrosamente se salvaron de las llamas.

NOTA.-Si os fijáis en la foto de la devota del Tempo de las Pitones podéis observar las escarificaciones rituales de dichas adeptas.