sábado, 29 de junio de 2019
ENCUENTRO PROMOCIÓN 2019. LA CRUZ DE LENA II
B. G. G. bloguero
"Prior"
martes, 26 de marzo de 2019
JORNADA INOLVIDABLE
De vez en cuando, principalmente en los días que no me apetece mucho salir a la calle, cuando ya no sé qué demonios hacer, me siento ante el ordenador de sobremesa y suelo abrir el archivo digital de fotos, que es bastante amplio, y me propongo ordenarlo de forma más intuitiva y fácil de lo que está. Intención difícil de lograr, ya que, casi nunca lo remato de forma exitosa; al menos, como para yo quedar conforme con lo que he hecho, pero al menos la intención sí es buena. Aunque esto ya sabemos que no es válido pues, también se dice que de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno. Entre el revoltijo de carpetas y subcarpetas que cuelgan del árbol hay una preferente con el título en letras mayúsculas que pone: FOTOS CORIAS. Y dentro del archivo de Corias tengo varias subcarpetas que unas contienen fotos de la época de internado, otras de los encuentros generales de septiembre en Corias, otras con las reuniones de la promoción y otra con los diferentes encuentros por motivos varios. Al abrir esta última vi un fichero cuyo título era: Fotos reunión Urbiés. Efectivamente, en el otoño de 2011 con motivo de la buena y variada gastronomía que tenemos en Asturias, alguno de los amigos que gasta buen paladar, propuso acercarse a Urbiés, Valle de Turón, para degustar el Pote de Casa Migio, opción que nos pareció perfecta a todos. Después de buscar una fecha en la que los comensales no tuviésemos otras ocupaciones preferentes, tarea nada fácil ésta, ya que los jubilados solemos estar solicitadísimos; incluidos los que no tenemos nietos, ni muchos palillos que tocar. Tal que, después de consultar concienzudamente el calendario, fijamos la cita para el día 15 de diciembre de 2011. Como vemos en la foto asistimos siete -bonito y cabalístico número-: Balsera, Samuel, Miguel Ángel, Rufinón, José Manuel, Alfredo y Galán. La comida fue un éxito total y la sobremesa para recordar. Una vez reposado el exquisito potaje, como le decimos en Cangas del Narcea al pote asturiano, los anfitriones Miguel Ángel y Rufinón nos llevaron hasta el Mirador de los Tres Concejos así como a la Mina Museo de La Colladiella. Hoy al ver estas entrañables fotos notamos la triste ausencia de dos amigos inseparables como eran: Miguel Ángel y Rufinón. Pues, como recuerdo hacia ellos y a la jornada tan placentera que pasamos aquel día en sus dominios territoriales, aquí queda esta mención y estas dos fotos para el recuerdo.
B. G. G. Bloguero
"Prior"
viernes, 11 de enero de 2019
† FALLECIMIENTO DE D.FEDERICO VARA SANTAMARÍA
El amigo Inocencio Fernández solicita
subir al blog una triste noticia, que es el fallecimiento de un amigo suyo, compañero
desde niños, y también amigo del Blog de los antiguos alumnos de Corias. Me
incluye unas fotografías para mostrarlas
como recordatorio de este entrañable amigo suyo y también antiguo alumno
cauriense. Cosa que hago con sumo gusto. D. E. P. don Federico Vara Santamaría.
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Hola Benjamín: Ayer falleció en
TELDE-GRAN CANARIA, Federico Vara Santamaría. Entramos en Corias en otoño de
1955.
Hemos de seguido caminos distintos... pero
hemos mantenido contacto siempre... más ahora que desde hace tiempo un cáncer
le asedió, no pudo con él... Pero sí un infarto.
Desde que dejó sus estudios en los
dominicos.... dedicó su vida a la enseñanza en el IES de Telde-Canarias, hasta
su jubilación.
Si te parece poner este recordatorio en
Antiguos Alumnos....
Desde 1957 no había vuelto a CORIAS, hasta
que en Septiembre de 2013...desde Oviedo una tarde nos acercamos a
CORIAS...para recordar tiempos pasados.
Te mando unas fotos: Una de FEDERICO
en 1957 en el jardín del claustro principal.
Otra con su esposa en el mismo lugar
pero en 2013.
Las otras de los que en 1955 llegamos a
CORIAS.
Haz lo que veas más oportuno.
Un saludo. Inocencio Fdez. Mdez.
martes, 11 de diciembre de 2018
DE QUIÉN SE TRATA III ?
Según había manifestado el
P. Celestino por escrito, durante su estancia como superior en la
Felguera, y ante los acontecimientos de 1931, su deseo era recibir
sepultura en tierra sagrada, que a su entierro asistiera el clero con
Cruz Alzada y sobre su sepulcro se pusiera una cruz.
Una vez liberado Navelgas por
las tropas procedentes de Galicia y los que procedentes de Cangas
llegaron a La Espina y libre el camino de Cangas a Navelgas, el P.
Fernando Gutiérrez se acercó a la villa para interesarse por el
convento y sus ocupantes.
Según este libro, hizo el
viaje desde Tineo el 7 de setiembre de 1936 en una especie de camión
que, según relata, sólo tenía el motor y unos tablones que hacían
de caja. Así tirado a la larga y agarrándose donde podía llegó a
Navelgas donde fue recibido por un buen número de vecinos que le
acompañaron hasta el colegio.
“El colegio estaba cerrado y
solitario y fuimos abriendo puertas y ventanas y observando las
atrocidades desperdicios y saqueos cometidos por los que quieren
una España feliz arruinando y destruyéndolo todo. Los desperfectos
no fueron muchos. Los rojos habían registrado todo y dejado un
completo desorden. Las ropas de la sacristía, de donde robaron todo
lo que tenía valor como los cálices, copones, etc.. Rompieron la
puerta del sagrario y tiraron al suelo las formas”.
Así relata el P. Fernando
cómo encontró el convento a su llegada a Navelgas.
Después de varios viajes, el
12 de octubre a las 8 de la tarde, se decide empezar los trabajos
para desenterrar a los frailes.
“En la parte baja estaban el
P. Celestino y el P. Franco. Sobre el P. Celestino el teniente Llera.
Sobre el P. Gregorio el sacerdote de Yerbo. Y sobre el P. Franco
estaba Fr. Abilio”.
Se terminó la exhumación a
las tres de la madrugada y una vez depositados los cadáveres en sus
ataudes, se cantó un responso y la comitiva se puso en marcha
pasando por Bárcena del Monasterio, Obona, Borres y Pola de Allande,
llegando a Corias a las 5 de la madrugada.
Al toque urgente de campana
acudieron todos los religiosos y los apostólicos, procediendo a
continuación al entierro. Ofició la ceremonia el P. Provincial
asistido por el P. Nicolás Albuerne y D. José párroco de
Genestaza.
Los féretros se fueron
depositando en las respectivas tumbas empezando por el P. Celestino
que ocupó la lápida XXVII correspondiente al tercer arco hacia la
entrada de la iglesia. Le siguieron el P. Franco, P. Gregorio y Fr.
Abilio.
Se cantó un responso y hasta
hace poco se podía contemplar la placa, en la fachada del claustro,
recordando a estos religiosos.
Digo que, hasta hace poco
porque, con motivo de las obras para la transformación en parador,
la lápida fue parcialmente decapitada.
Y finalmente el 6 de junio de
2008, los restos de estos religiosos fueron trasladados a la capilla
de S. Melchor en la iglesia del monasterio.
Se encontraban en cuatro urnas
perfectamente identificadas y numeradas que fueron portadas por
familiares de tres de los cuatro beatos.
miércoles, 24 de octubre de 2018
CORIAS Y MURILLO
Siempre que contemplo esta hermosa pintura de Murillo, me vienen a la imaginación los años de internado que vivimos en nuestro extinguido y querido colegio de Corias. Si el señor Murillo hubiese sido contemporáneo de la actividad del Convento de Corias como instituto laboral, no cabría duda alguna sobre el origen de la fuente de inspiración del autor pues, imágenes como la que recoge el cuadro eran muy frecuentes entre el alumnado. Salvo unas pequeñas diferencias pues, la pinta de estos dos zagales es bastante más desastrada que la nuestra , ya que nosotros descalzos no andábamos, y el comer melón en Corias tampoco era muy frecuente, ya que, ni era fruto propio de la zona, ni estábamos en el internado en temporada veraniega en la que se comía el melón de secano en aquellos años.
Sin embargo, ahora con los invernaderos y la manipulación de la ingeniería genética, se pueden comer estos jugosos frutos en cualquier época del año, pero así saben, que en algunos casos no se diferencian de la calabaza o del pepino, cosa lógica por otra parte, ya que los tres pertenecen a la misma familia de las cucurbitáceas. Sin embargo, el cesto de las uvas, ese sí encaja perfectamente pues, la viña de los frailes, como le dicen en el pueblo, a pesar de que poseía cepas centenarias con origen en el año 1044 cuando la Orden Benedictina tomó posesión del Monasterio de Corias, siempre fueron muy fructíferas y provechosas.
El retorno de mi pensamiento a aquellos años del colegio surge por
el estado de los pantalones que visten
los dos pilluelos, completamente rotos y desgastados por las rodillas como
consecuencia de subirse a los árboles y de tanto friccionarlas contra el suelo, que bien
podría ser el resultado de las muchas horas que los alumnos del convento de
Corias pasaban de rodillas durante los
años que allí convivían. ¡Qué pena! pues si fuera hoy, seguro que las marcas de
vaqueros les llevaban los pantalones por
docenas para que los alumnos castigados los
desgastaran y "esgazaran" hasta romperlos a la altura de la rodillas,
para después venderlos a la juventud pudiente que es capaz de pagar hasta 150
€, y más, por esos guiñapos que un vez
puestos les confiere trazas de haraposos, pero volvamos al tema principal.
No hace mucho estuve durante un buen rato presenciando cómo un profesional colocaba listones de laminado sobre el suelo de una
tienda y, como para realizar dicho trabajo debía permanecer de continuo de rodillas, llevaba puestas unas
fornidas rodilleras que me dejaron pensativo, ya que eran tan robustas y encima
estaban hechas de un material esponjoso,
capaz de amortiguar el peso del cuerpo sobre las rótulas, lo que permite poder permanecer varias horas en esa incómoda
postura sin tener que luego resentirse para un buen rato, y me vino a la
memoria el colegio pues, estos protectores de rodillas debieran ser tan necesarios en nuestro internado como lo eran para el solador de laminado. De
ahí que no resultaría nada extraño que figuraran como prenda predilecta, entre los enseres a incluir en el ajuar de todo alumno que pensase cursar
estudios en Corias.
Tan solo habría un pequeño problema, ya que serían
advertidas por los impositores de castigos cuando se vistiera pantalón corto,
pero con los largos estaba subsanado, ya que el planchado en nuestros
pantalones no se prodigaba mucho, cosa que favorecía que los frailes ni se
enterasen de la protección, y cuando le
cayera a uno la china de tener que
hincar rodilla en tierra durante horas, con las rótulas bien mullidas aquel humillante suplicio,
más propio de un reo que de un alumno, resultaría
bastante más llevadero de lo que se pretendía
con semejante castigo.
Este texto ha sido
fruto de una reflexión momentánea, propia de cuando uno no tiene nada que
hacer, y de cualquier cosa saca hilo para garabatear una cuartilla, cosa que
por otro lado, no le viene nada mal al
blog.
B. G. G. bloguero
"Prior"
domingo, 21 de octubre de 2018
MOAL PUEBLO EJEMPLAR DE ASTURIAS 2018
Ayer sábado, 20 de octubre, el pueblo de Moal en pleno, acompañado
de los vecinos de pueblos del entorno, de visitantes venidos de diversos lugares, de las autoridades locales y por el presidente del Principado, mostraron su
mejores formas y maneras para obsequiar
y recibir con gran entusiasmo a S S. M M. los Reyes , don Felipe y doña Letizia,
venidos expresamente a este rincón del suroccidente asturiano, para hacerles
entrega de la real distinción que les acredita como Pueblo Ejemplar de Asturias 2018. Dicho honor es bien merecido ya
que premia el esfuerzo colectivo realizado
a lo largo de muchos años por las gentes del pueblo, por el tesón demostrado y las ganas de cuidar y mejorar su entorno y
su patrimonio ambiental y cultural, hasta llevarlo a ser merecedor de semejante
distinción.
Bien conocido es el acontecimiento deportivo que se celebra cada
año en Moal, denominado Carrera Puerta
de Muniellos, que la primavera pasada
celebró ya su VII edición, y que cada año que pasa supera al anterior en asistentes
y participantes, en prestaciones, en calurosa acogida a los deportistas, y en
eficiente y ejemplar organización. Teniendo en cuenta que para estructurar en
un pequeño pueblo como es Moal, un evento deportivo de semejante tamaño, es fácil imaginar la cantidad de dificultades
que surgirán y que tendrán que superar a base de sacrificios para llevarlo a
buen término. Pues, el pueblo de Moal lo
ha logrado y con creces. Prueba de ello
es que las mejoras van en aumento año
tras año. Esta compenetración y unión de fuerzas entre el vecindario es digna
de elogio, de reconocimiento y de distinción, ya que, este cúmulo de circunstancias
es muy difícil hacerlas culminar en algo
exitoso entre muchos; sobre todo, en los
tiempos que corren. Mi más sincera felicitación a los moalenses o moalinos.
Y debo decir que el principal motivo de esta entrada ha sido
para felicitar al pueblo en su conjunto, y también para destacar en este blog la
presencia y participación en el recibimiento real de exalumnos de Corias, vecinos de Moal y de Posada
de Rengos: En la primer foto se ve a S.
M. el Rey inclinado prestando mucha atención a las explicaciones que le está
dando Delfino Lago Rodríguez de casa de Baragaño de Moal, sobre el enramado de
las cebollas, mientras la Reina Letizia hace lo mismo al lado, viendo cómo una
señora escaxina fabas.
En la segunda foto, en la que don Felipe se espurre al
máximo para hacer una buena bolada, sin desabrocharse la americana, para al
menos procurar no chanflar, vemos que el
ilustre tirador apunta maña y "altura" para practicar un recio deporte
rural, como es el bolo vaqueiro. Pues bien, entre los compañeros
de partida vemos a dos jugadores con la
cara recuadrada por una línea blanca que son: el de la izquierda es Rafael
Collar de Posada de Rengos, y a José Lago, hermano de Delfino, que está al lado del real tirador. Una buena
representación y participación en el recibimiento real, por parte de antiguos
alumnos de Corias. Después de este
simpático gesto del monarca de arriesgarse a tirar una bolada, se puede decir que el Rey tiene maña y fuerza para practicar este exigente deporte rural asturiano.
Muchas felicitaciones al pueblo de Moal por el prestigioso premio
y que sigan así muchos años más, a ver si a los pueblos del entorno, incluido
el mío, les da por hacer algo parecido.
B. G. G. bloguero
"Prior"
domingo, 14 de octubre de 2018
DE QUIÉN SE TRATA II?
Durante su mandato en Corias,
el P. Celestino, según el libro “Diez testigos de la Fé” tuvo
varias actuaciones dignas de destacar: ordenó cubrir el patio,
supongo que se refiere al tendejón que todos conocimos y donde
muchos, en nuestra época, se pasaban el recreo castigados a sujetar
los pilares de madera que lo sustentaban.
En otra ocasión, como
consecuencia de aproximarse el centenario de la fundación de la
orden, se acordó pintar las paredes de la iglesia que estaban muy
deterioradas. Se pidió presupuesto a un albañil de Cangas,
presupuesto que fue rechazado por parecerles demasiado caro.
Ya estaban resignados a
desistir de tal obra, cuando el P. Celestino se ofreció a realizarla
por la mitad de precio.
Se puso manos a la obra; montó
un puente de madera entre las cornisas; en el cimborrio colgó un
cesto del techo y con una sulfatadora, la obra resultó todo un
éxito.
También se le atribuye a él
la instalación de la luz eléctrica en el convento, algo que le dio
buenos quebraderos de cabeza por las dimensiones del edificio.
Según parece, las
innumerables muertes de jóvenes en el convento, en los últimos
años, era un tema que le preocupaba al P. Celestino ya antes de
regresar a Corias , pero por miedo a represalias de sus superiores no
se atrevió a proponer ninguna alternativa. Fue al llegar, como
superior, en 1904 cuando tomó la decisión de aumentar la ración en
la cena y desinfectar bien todas las celdas donde había fallecido
algún joven, ya que no se tomaba ninguna medida de higiene en las
celdas de los fallecidos.
En lo que todos coinciden,
sobre el P. Celestino, es su afán por ayudar al necesitado, buen
carácter, aunque con ciertos matices, y estricto seguidor de las
normas de la orden y la liturgia.
Habíamos dejado a la
comunidad ya establecida en su nuevo convento de Navelgas, con todo
el alumnado y la estrecha colaboración de toda la comarca con los
religiosos, especialmente con el P. Celestino que gozaba de gran
popularidad y simpatía entre el vecindario, hasta el levantamiento
del 36 y la llegada de los republicanos al pueblo.
El 7 de agosto, de ese año
fue citado, el P. Celestino, por el comité de Navelgas, acudiendo al
cuartel en compañía de otros hermanos donde impusieron una
aportación económica al convento y les dejaron marcharse.
El 12, de ese mismo mes, fue
apresado junto con el P. Gregorio, y a pesar de su avanzada edad
fueron obligados a trabajar, hasta altas horas de la noche, en la
reconstrucción del puente de La Tejera que los mismos republicanos
habían dinamitado, días atrás, para impedir el paso de los
nacionales, que por Luarca se aproximaban, procedentes de Galicia, y
les dejaron regresar nuevamente al convento.
El día 16 fue detenido junto
con el P. Gregorio, el P. Santiago y Fr.Abilio y conducidos ante el
comité que se encontraba en el cuartel de la Guardia Civil, pasando
a la cárcel, en los bajos del mismo edificio.
Sobre la una de la mañana,
uno de los vecinos (Ramón Antón, panadero) vio como sacaban del
cuartel a varios y uno iba vestido de blanco, lo que hace suponer era
el P. Celestino ya que, según cuentan, no lograron quitarle el
hábito.
La camioneta partió con
dirección a Tineo parándose a un kilómetro en el lugar llamado de
La Tejera, muy próximo al puente que días atrás habían estado
reconstruyendo.
Allí les hicieron bajar,
quedando custodiados por cuatro milicianos, mientras la camioneta
regresaba a Navelgas.
Sobre la una y media la
camioneta hizo un segundo viaje con más detenidos, entre ellos uno
vestido de negro que se supone era el cura de Yerbo.
Los milicianos los colocaron
junto a un terraplén y los cachearon.
El teniente Llera intentó
escapar, le tiraron con un fusil, le rompieron una pierna y lo
hicieron regresar con el grupo.
Primero les hirieron en las
piernas, sin conseguir que cayeran al suelo por lo que comenzaron a
gritar pidiendo auxilio.
Hace poco falleció el último
testigo, que desde el pueblo de Sabadell (frente a La Tejera) oyó
los gritos de auxilio, pero la noche era muy oscura y no pudo ver
nada hasta el día siguiente.
Seguidamente empezaron las
descargas y uno de los que formó parte del pelotón, afirmó con
posterioridad, que los frailes saltaban como pelotas entre los cardos
y que los más acribillados eran el P. Celestino y el teniente Llera.
Según aparece en el citado
texto, y comentarios del pueblo, no se conformaron con el asesinato,
sino que los registraron y les quitaron todo lo que llevaban de
valor. Al P. celestino el cinturón, el hábito, el rosario y unas
cartas que llevaba en el bolsillo. Al P. Santiago la correa y la
muleta.
No conformes
con esto los arrastraron por la carretera, hasta la orilla del prado
y los tiraron cuesta a bajo.
Ya era de día, cuando
los milicianos decidieron llevarlos al cementerio en la camioneta,
pero estaban tan ensangrentados que los transportaron sobre el
portillo de la finca, para no manchar el piso del vehículo y los
taparon
con sacos.
Posteriormente, el alcalde la
villa, ante las críticas del vecindario, ordenó a cuatro vecinos
hacer una fosa, dentro del cementerio, y enterrarlos.
CONTINUARÁ.
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